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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2011

15-O, primera protesta global

Roberto Montoya
Miradas al Sur


La revuelta trasnacional ya est aqu. El sbado se escuch su grito de Amrica a Asia y Oceana, de Europa a frica y Oriente Medio: Basta ya! La revolucin tica, la protesta de los indignados, la demanda de una democracia real, tom cuerpo y se hizo sentir en todo el mundo.

A la convocatoria se sumaron un total de 951 ciudades de 82 pases distintos. En algunos casos fueron slo unas centenas de personas, en la mayora, miles, decenas de miles y hasta centenares de miles en algunos pases europeos. A causa de los distintos husos horarios, las primeras movilizaciones empezaron en Tokio, Sidney yHong Kong.

Cuando la Argentina se desperezaba ayer sbado, ya haba decenas de miles de personas en las calles de Berln, de Lisboa, Amsterdam, Roma donde un grupo minoritario protagoniz algunos incidentes violentos al intentar incendiar el Ministerio de Defensa y numerosas otras capitales y ciudades europeas. En la city londinense Julian Assange, cara visible de Wikileaks, habra aparecido con una mscara de Anonymus, el conocido grupo de hackers.

En numerosos sitios de Europa, as como en Estados Unidos, muchos de los manifestantes estaban acampados en plazas desde la noche anterior. En vsperas del 15-O los indignados de Occupy Wall Street lograron evitar que la polica los desalojara del neoyorquino Zuccotti Park rebautizado Plaza de la Libertad despus de que ms de 300.000 personas firmaran peticiones para detener el desalojo. Ayer fueron decenas de miles los que salieron a la calle en Nueva York, Washington y muchas otras ciudades de Estados Unidos.

En Espaa, uno de los platos fuertes de la jornada, con concentraciones en 60 de sus ciudades y cientos de miles de personas protestando, seis marchas partieron por la maana desde pueblos de la periferia y barrios de Madrid, para converger por la tarde en la mtica plaza de Cibeles, en pleno centro, e iniciar luego la manifestacin que termin, como no poda ser de otra manera, en la mtica Puerta del Sol, donde se origin todo este movimiento hace ayer exactamente cinco meses, el 15 de mayo, el 15-M.

Qu gritaban, qu coreaban, qu banderas enarbolaban personas de tantas nacionalidades, razas y edades diferentes en esta protesta global? Especuladores a la crcel!, No somos mercanca en manos de polticos y banqueros!, No estamos llamando a la puerta, la estamos tirando!, Precarios del mundo, no tenemos nada que perder, excepto las cadenas!, Yo no vot a los mercados ni al FMI, Estoy buscando mis derechos, alguien los ha visto?.

Los lemas, estribillos y pancartas que se vieron ayer en las cientos de manifestaciones que tuvieron lugar en todo el mundo, eran tan variadas como las personas que las portaban o gritaban, pero todas tenan algo en comn: reflejaban el hartazgo de millones de personas frente a las injusticias de un sistema neoliberal donde los mercados financieros, el FMI, el Banco Central Europeo, el Banco Mundial, la gran banca, las grandes multinacionales, grandes especuladores y agencias de calificacin de riesgo, condicionan a su antojo la vida de los ciudadanos de a pie. Con la complicidad, claro, de tantos de los gobiernos y dirigentes polticos de turno, que se arrodillan ante ellos.

Los poderes establecidos actan en beneficio de unos pocos, desoyendo la voluntad de la gran mayora, sin importarles los costos humanos o ecolgicos que tengamos que pagar. Hay que poner fin a esta intolerable situacin. se es uno de los pasajes del manifiesto que gracias a la fluidez de las redes sociales elaboraron conjuntamente para la jornada de ayer las distintas partes de esta gran red contestataria y potencialmente anticapitalista.

Una de las patas donde se trabaj en ese documento traducido a 18 idiomas y accesible en http://15october.net fue en Bruselas. Durante una semana convergieron en la capital de Blgica y sede de la Unin Europea y de la OTAN, cientos de indignados, que a pesar de sufrir la represin policial, llegaron tras marchar desde Madrid, Barcelona y Toulouse, en recorridos de hasta 1.200 kilmetros.

Es uno de los fenmenos de este movimiento. Sin medios, sin apoyos institucionales todo lo contrario, hostigados por los poderes pblicos miles de jvenes y no tan jvenes vienen logrando movilizarse, traspasar las fronteras virtual y fsicamente para reunirse, para intercambiar experiencias, lanzar iniciativas comunes, de una forma que hasta ahora no han logrado ni siquiera las poderosas confederaciones sindicales, con tantos recursos a su alcance pero tan domesticadas, tan burocratizadas.

La propia izquierda tradicional europea se ha visto desbordada y, de hecho, cuestionada por toda esta corriente alternativa, sin llegar a comprender cmo un movimiento asambleario como ste es capaz de limar y superar las rencillas internas para consensuar documentos y actividades colectivas, algo que ellos son incapaces de hacer. Tras el recelo inicial, muchos partidos han intentado capitalizar polticamente toda esta protesta, pero tanto el 15-M espaol como los distintos movimientos similares, son conscientes de que uno de sus capitales principales y diferenciadores es precisamente su independencia.

Supone por una parte una limitacin al menos por ahora al no poder pesar de una manera ms decisiva en el escenario poltico, sobre todo en situaciones preelectorales como la que se vive en Espaa, pero por otro lado le permite solidificarse y extenderse.

A pesar de que el 15-M espaol, como otros movimientos similares en otros pases, no ha nacido de la nada, sino que es la conjuncin de luchas llevadas a cabo durante aos por miles de activistas en frentes muy variados, a las que slo en los ltimos meses se han sumado muchsimas ms personas, no deja de ser un fenmeno nuevo, que necesita su tiempo para madurar.

Desde que estall en 2008 en Estados Unidos la actual crisis del sistema financiero capitalista, propagndose por todas las economas europeas enlazadas con menores repercusiones en Amrica latina y otras zonas del mundo los gobiernos de esos pases desarrollados han justificado los dursimos recortes de los derechos sociales y laborales que han impuesto, por la necesidad de calmar a los mercados.

Los mercados financieros, los grandes inversores internacionales, los grandes especuladores, se han convertido as cada vez ms en los dueos de la situacin. Entes que el ciudadano no ha elegido, han pasado de hecho a condicionar la poltica econmica, laboral y social de gobiernos supuestamente soberanos.

La protesta del 15-O rechaza frontalmente esa lgica, que slo ha trado desempleo y pobreza. Es un cuestionamiento al sistema econmico, al sistema poltico, a los grandes sindicatos; se trata de otra forma de hacer poltica, de otra forma de participacin ciudadana, de un rechazo del poder monopolista de los medios de comunicacin, de otra justicia, el germen de algo nuevo. De ah que el fenmeno de los indignados se haya convertido para tantas personas en una esperanza de que s es posible cambiar las cosas, de que otro mundo es posible.

Fuente: http://sur.elargentino.com/notas/15-o-primera-protesta-global

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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