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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2011

La voluntad de acero (Partes I y II)

Fidel Castro Ruz
Cubadebate


Granma y Juventud Rebelde, rganos de prensa del Partido y de la Juventud, publicaron hace dos das, el viernes 14 de octubre, un valiente y enrgico mensaje al pueblo de Cuba del Hroe de la Repblica Ren Gonzlez, tras culminar la odiosa e injusta sancin de 13 aos, separado, como los restantes cuatro hroes que cumplen sanciones ms prolongadas en crceles distantes cientos de millas unas de otras. Ni un instante fall la inconmovible firmeza de cada uno de ellos, an cuando estuvieron reiteradas veces en celdas de castigo, verdaderas sepulturas, sin espacio alguno para moverse, tal como lo decidi la justicia yanki, sin delito ni prueba alguna. Si en algo no se equivoc tal justicia fue en la seleccin del tipo de hombres que estaba castigando.

A Ren, adicionalmente, le prohibieron durante tres aos regresar a su Patria junto a sus familiares y a su pueblo. Deber permanecer en el territorio del pas que le impuso tan injusto castigo.

Para todos, y particularmente para los que hemos vivido aos crticos de la historia de nuestra Patria, las palabras de Ren calaron profundamente.

El hecho de que yo est ahora fuera de la crcel -expres- solamente significa que se agot una avenida de abusos al que haba sido sometido [...] todava tenemos cuatro hermanos a los que tenemos que rescatar y que necesitamos que estn junto con nosotros, con sus familiares; que estn entre ustedes dndoles lo mejor de s텔

Para m esto es solamente una trinchera, un lugar nuevo en el que voy a seguir luchando para que se haga justicia y los Cinco podamos regresar junto a ustedes.

a todos los que en estos aos nos han acompaado en todo el mundo, que han sido miles, a travs de los cuales hemos podido poco a poco ir rompiendo este bloqueo informativo, ir rompiendo el silencio que las grandes corporaciones de la prensa han hecho sobre el caso, les extiendo, de parte de los Cinco, mi ms profundo agradecimiento, mi compromiso de seguirlos representando a ustedes como se lo merecen, que en definitiva es lo que estamos haciendo los Cinco, porque no somos solamente Cinco, somos un pueblo completo que ha resistido durante 50 aos, y gracias a eso es que nosotros estamos resistiendo todava [...] y nunca les vamos a fallar y siempre estaremos a la altura que ustedes se merecen.

Las palabras sinceras, firmes y enrgicas de Ren, el tono de la voz inconfundible de un luchador que soport 13 infinitos aos de brutal e injusto castigo sin vacilar un segundo, son realmente impresionantes.

La tirana imperial no podr sostener sus groseras mentiras sobre la injusticia cometida contra los Cinco Hroes antiterroristas cubanos. No importa cun prfidamente los medios de informacin bajo su control se esmeren en presentarlos como agentes y espas que ponan en riesgo la seguridad de Estados Unidos. El Presidente de la Asamblea Nacional y el prestigioso abogado Jos Pertierra se han encargado de pulverizar las groseras calumnias yankis sobre los heroicos antiterroristas cubanos.

A mi mente viene el recuerdo de la batalla victoriosa de nuestro pueblo por el regreso al seno de su familia y a su Patria del nio Elin Gonzlez. Ante la monstruosa conducta de la mafia contrarrevolucionaria cubana de Miami y su desacato a las autoridades del pas, el propio Presidente de Estados Unidos en ese momento, Bill Clinton, se vi forzado a enviar fuerzas de seguridad, para imponer las leyes norteamericanas a los grupos fascistas que las desacataban e incendiaban smbolos y banderas de ese pas, encabezados entre otros por la loba feroz Ileana Ros, que hoy es nada menos que la Presidenta del Comit de Relaciones Exteriores de la Cmara de Representantes de Estados Unidos, y dicta pautas a la poltica exterior de este pas.

El mensaje de Ren Gonzlez al pueblo de Cuba, por su propia iniciativa y asumiendo valientemente cualquier riesgo, refuerza nuestra profunda conviccin de que la posicin del Gobierno de Estados Unidos respecto a los 5 Hroes cubanos es ya insostenible, como lo es igualmente su justificacin del criminal bloqueo econmico contra nuestra patria y las medidas punitivas que aplica a las empresas extranjeras que comercian con nuestro pas.

Tal poltica, brutal e inslita, ha sido transformada por el poderoso imperio en norma de carcter internacional, pese a la opinin prcticamente unnime de todos los miembros de las Naciones Unidas, con excepcin de Estados Unidos e Israel.

Los hechos demuestran de forma irrebatible que en el mundo globalizado de hoy, bajo la gida del imperio yanki, no existe garanta de seguridad para ningn otro pas. En la Organizacin de Naciones Unidas se puede repetir una y mil veces el rechazo unnime del bloqueo econmico a Cuba, o cualquier otra medida como el derecho del pueblo palestino a su constitucin como Estado, sin que tal derecho o cualquier otro que no se ajuste a los intereses del imperio tenga vigencia alguna.

Sin que fuese un propsito deliberado de la Revolucin, nuestro pas se ha convertido en ejemplo de lo que un pequeo Estado puede lograr si sostiene con firmeza una poltica de principios, an cuando los avances cientficos y tecnolgicos, sus patentes y la distribucin de las riquezas del planeta estn en manos de las naciones ms desarrolladas y ricas, que antao fueron las potencias coloniales, sembradoras del saqueo y la pobreza en nuestros pases.

En su larga lucha contra el imperio, los combatientes de nuestro pas han estado a punto de ser blanco de las armas nucleares al servicio de esa potencia: la primera en octubre de 1962; y la segunda, a mediados de 1988. En ninguna de ambas ocasiones nuestra Patria se pleg al chantaje yanki; en 1962 no permiti inspeccin alguna de su territorio, y en 1988, tras la batalla de Cuito Cuanavale y el avance de 50 mil soldados cubanos y angolanos sobre las fuerzas surafricanas equipadas por Occidente y dotadas de proyectiles nucleares, decidieron negociar la independencia de Namibia y el fin del Apartheid.

Los pueblos del Tercer Mundo reconocen y agradecen la solidaridad desinteresada de Cuba en reas tan importantes como la salud y la educacin.

Quin puede creer la inslita mentira de que Cuba apoya el terrorismo?

Tan torpe y estpido embuste parte del poderoso pas que a 90 millas de sus costas no solo aplic contra ella un criminal bloqueo, sino tambin los ms grotescos actos terroristas. Los incendios de centros educacionales, recreativos y comerciales; el fsforo vivo en las plantaciones caeras; el uso de explosivos en fbricas; los ataques piratas contra instalaciones portuarias y barcos de pesca y de carga; la organizacin de bandas contrarrevolucionarias; las infiltraciones de agentes y los suministros de armas a las bandas mercenarias comenzaron desde 1959, despus de la Primera Ley de Reforma Agraria, dejando una estela de muerte y destruccin en nuestra Patria.

Los bombardeos de nuestras bases areas y el desembarco de tropas mercenarias en Playa Girn, escoltados por portaaviones y buques de guerra norteamericanos, costaron incontables vctimas apenas iniciado nuestro proceso revolucionario. Puede Estados Unidos negar estos hechos?

Los planes de asesinato de los lderes de la Revolucin organizados por los servicios de inteligencia de Estados Unidos fueron incontables; mas no se limitaron a eso sus groseras acciones. Virus y bacterias se introdujeron en nuestro pas para sabotear la produccin de plantas y animales; peor an, enfermedades que ni siquiera existan en este hemisferio fueron introducidas en Cuba contra la poblacin. El Dengue Hemorrgico afect a cientos de miles de personas y alrededor de 150, en su mayora nios, perdieron la vida. Esa enfermedad hace estragos todava en este hemisferio.

El relato de los hechos cometidos por Estados Unidos contra nuestro pueblo sera interminable.

Cuando en 1976 tuvieron lugar los ms graves actos de terrorismo contra Cuba y de modo especial la destruccin en pleno vuelo de la nave area cubana que despeg de Barbados con 73 personas a bordo -entre ellos pilotos, aeromozas y personal auxiliar que prestaban sus nobles servicios en esa lnea, el equipo juvenil completo que haba obtenido todas las medallas de oro que se disputaban en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de esgrima, los pasajeros cubanos y de otros pases que viajaban confiados en aquel avin-, los hechos provocaron tal indignacin, que en la Plaza de la Revolucin se reuni para despedir el duelo, la ms extraordinaria y apretada concentracin que he visto jams y de la cual ha quedado constancia grfica. Las escenas de dolor fueron y son todava imborrables. Tal vez ningn dirigente de Estados Unidos, y muchos en el mundo no tuvieron posibilidad de verlas. Sera ilustrativo que tales escenas fuesen divulgadas por los medios masivos para comprender bien las motivaciones de nuestros heroicos combatientes antiterroristas.

Bush padre era ya un importante oficial de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, cuando estos recibieron la misin de organizar la contrarrevolucin en Cuba. La CIA cre en la Florida su ms grande base de operaciones en el hemisferio occidental. Ella se responsabiliz con todas las acciones subversivas realizadas en Cuba, incluidos los intentos de asesinato contra los lderes de la Revolucin y se responsabiliz con los planes y clculos que de haber tenido xito habran significado un enorme nmero de bajas por ambas partes dada la decisin de nuestro pueblo, demostrada en Girn, de luchar hasta la ltima gota de sangre. Bush nunca entendi que la victoria de Cuba salv muchas vidas, tanto cubanas como norteamericanas.

El crimen monstruoso de Barbados se produjo cuando ya l era jefe de la CIA, casi con tanta autoridad como el Presidente Ford.

En junio de ese ao convoc en Bonao, Repblica Dominicana, una reunin para crear la Coordinacin de Organizaciones Revolucionarias Unidas, con la supervisin personal de Vernon Walters, entonces Director adjunto de la CIA. Obsrvese bien: Organizaciones Revolucionarias Unidas.

Orlando Bosch y Posada Carriles, agentes activos de esa institucin fueron designados como lderes de esa organizacin. Se inicia as una nueva etapa de actos terroristas contra Cuba. El 6 de octubre de 1976, Orlando Bosch y Posada Carriles, personalmente dirigen el sabotaje para hacer estallar en pleno vuelo el avin de cubana.

Las autoridades arrestaron a los implicados y los remitieron a Venezuela.

El escndalo fue tan grande que el gobierno de ese pas entonces aliado de Estados Unidos y cmplice de sus crmenes dentro y fuera de Venezuela no tuvo otra alternativa que ponerlos a disposicin de los tribunales venezolanos.

La Revolucin Sandinista triunf en julio de 1979. La sangrienta guerra sucia promovida por Estados Unidos estall en ese pas. Reagan era ya Presidente de Estados Unidos.

Cuando Gerald Ford sustituy a Nixon, era tal el escndalo provocado por los intentos de asesinatos a lderes extranjeros que prohibi la participacin de funcionarios norteamericanos en tales acciones. El Congreso neg los fondos para la guerra sucia en Nicaragua. Haca falta Posada Carriles. La CIA, a travs de la llamada Fundacin Nacional Cubano Americana, soborn con abundantes sumas a los carceleros pertinentes y el terrorista sali de la prisin como un visitante ms. Trasladado con urgencia a Ilopango, El Salvador, no solo dirigi los suministros de armas que provocaron miles de muertes y mutilaciones a los patriotas nicaragenses, sino que tambin, con la cooperacin de la CIA, adquiri drogas en Centro Amrica, las introdujo en Estados Unidos y compr armas norteamericanas para los contrarrevolucionarios nicaragenses.

En aras del espacio omito numerosos datos de la brutal historia.

No es posible comprender por qu el ilustre Premio Nobel que preside el Gobierno de Estados Unidos, se complace en reiterar la estpida idea de que Cuba es un pas terrorista, mantiene en crceles aisladas y en condiciones inhumanas a los cuatro antiterroristas cubanos, sancin que hoy no se aplica a ningn ciudadano de otro pas adversario de Estados Unidos, menos an si ninguna fuerza militar norteamericana admite haber sido puesta en riesgo alguno por ellos, y prohbe a Ren regresar a su patria y al seno de su familia.

El mismo domingo 9 de octubre en que Ren transmiti su valiente mensaje al pueblo de Cuba, grab y film otro fraternal Mensaje a Fidel y Ral. Por consejo de Ricardo Alarcn, Presidente de la Asamblea Nacional, no se public ninguno de los mensajes hasta que el Oficial de Probatoria de la Corte Federal de la Florida, le comunicara formalmente las condiciones que le impona en los tres aos de libertad supervisada.

Cumplido ya ese requisito me complace informar a nuestro pueblo el contenido textual de ese mensaje que tanto honra a nuestros hroes y expresa su comportamiento ejemplar y la voluntad de acero:

Querido Comandante:

Primero que todo un abrazo, mi agradecimiento, el sentimiento de aprecio no solamente por todo el apoyo que ha volcado usted sobre nosotros, por la forma en que ha movilizado a todo un pueblo y ha movilizado la solidaridad internacional a favor del caso nuestro, sino, en primer lugar, por habernos servido de inspiracin, por haber sido el ejemplo que hemos seguido durante estos 13 aos y por haber sido para nosotros una bandera tras la cual nunca bamos a dejar de marchar.

Para nosotros esta misin no ha sido ms que la continuacin de todo lo que han hecho ustedes, de lo que la generacin suya hizo por el pueblo cubano y por el resto de la humanidad.

Para m es un placer enorme enviarle este mensaje, enviarle el abrazo temporal, que ir por esta va, porque s que nos daremos un abrazo finalmente; por mucho que intenten nuestros adversarios impedirlo, s que nos vamos a dar ese abrazo. S que los Cinco regresaremos porque usted lo prometi y porque ha movilizado la energa, lo mejor de la humanidad, la voluntad de todo el mundo para que eso suceda.

Para nosotros es un honor servir a la causa que usted inspir en el pueblo de Cuba, ser seguidores de usted, seguidores del camino que usted y Ral abrieron, y nunca dejaremos de ser merecedores de esa confianza que ustedes depositaron en nosotros.

A los dos, a usted, Fidel, a Ral que ahora nos gua en esta nueva etapa difcil, compleja pero gloriosa en que estamos enfrascados para romper la dependencia econmica que nos ata todava y que impide que logremos construir la sociedad que queremos, les envo un abrazo de parte de los Cinco, les digo que siempre tuvimos confianza en ustedes. Cuando estbamos solos en el hueco, cuando estbamos incomunicados, cuando no recibamos noticias, cuando mis cuatro hermanos no saban nada de su familia porque no se les poda decir, siempre tuvimos confianza en ustedes, siempre supimos que ustedes no abandonaran a sus hijos, porque siempre supimos que la Revolucin nunca abandonaba a quienes la defendan. Por eso es que merece ser defendida y por eso es que siempre lo haremos.

Y aunque no estoy seguro de que merezcamos todos los honores que se nos han hecho, s le puedo decir que el resto de vida que nos queda ser dedicado a merecerlo, porque ustedes nos inspiran, porque ustedes son la bandera que nos ense cmo comportarnos y hasta el fin de nuestros das trataremos de ser merecedores de la confianza que ustedes depositaron en nosotros.

Para m ahora esto es una trinchera en la que seguir en el mismo combate a que ustedes me convocaron y voy hasta el final, hasta que se haga justicia, a seguir sus rdenes, a hacer lo que haya que hacer.

Y les digo a Fidel y a Ral: Comandantes, los dos, ordenen!


Fuente: http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2011/10/16/la-voluntad-de-acero-primera-parte/

http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2011/10/18/la-voluntad-de-acero-segunda-parte/



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