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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2011

Ocupad las calles del mundo!

Pepe Escobar
Asia Times Online

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


ni siquiera los muertos estarn seguros si el enemigo vence

Y ese enemigo no ha cesado de vencer.

- Walter Benjamin, Tesis de Filosofa de la historia

La Internacional de los Indignados manda. La antorcha pas de la Plaza Tahrir en El Cairo (la Primavera rabe), a la Puerta del Sol de Madrid (la Primavera Espaola), a Liberty Square en Nueva York (Occupy Wall Street) y desde este pasado sbado a World Street, 951 ciudades en 82 pases.

Todas las edades, todas las clases sociales, pero en su mayora valerosos jvenes, hombres y mujeres, que denuncian la cada arrogante de grandes partes del mundo en un abismo geopoltico transgredido por una crisis social, financiera, monetaria, poltica y estratgica sin precedentes.

Nada es ms natural queel somos el 99% se extienda al globo, porque el movimiento denuncia especficamente los estragos causados en todo el mundo por el mito de la globalizacin neoliberal, tal como la aplica ese dios iracundo: El Mercado. Y sin embargo el 1% y sus socios de los medios corporativos todava no lo entienden (o lo remedan) y tratarn de aplastar toda accin para subsanar el redomado fracaso del neoliberalismo.

El 1% no llega a comprender la clera de una generacin sin futuro, o la clera de los que se han ajustado a las reglas del juego y terminaron sin nada, la clera colectiva de todos los que ya no pueden llegar a confiar en instituciones polticas y financieras fracasadas.

Y la cosa se pondr peor. Los bancos ya no prestan ni reactivan la economa, sobre todo porque en EE.UU., solo cuatro gigantes Goldman Sachs, JP Morgan Chase, Citigroup y Bank of America tienen ahora un 95% de los derivados estadounidenses, una inmensa pesadilla de 600 billones (millones de millones) de dlares a punto de sobrevenir. Los derivados fueron cruciales en el derribo de la economa global, con todas sus calamitosas consecuencias sociales, y es posible que todo vuelva a ocurrir.

Mientras tanto, el 1% est ocupado en el violento ataque alos derechos histricos de las clases trabajadora y media, incluso a riesgo de perder lo que queda de su legitimidad poltica y social (en todo caso no les importa). Como subraya Minqi Li, ex preso poltico chino y profesor de economa en la Universidad de Utah: Como durante el perodo de 1968-1969, la resolucin de la crisis depender de la evolucin de la lucha de clases a escala global. Li insiste en que el capitalismo no forma parte de las opciones factibles; pero el problema es que las slidas elites del 1% mantienen el control, y solo renunciarn al poder si pasamos por encima de sus cadveres colectivos.

Creando un nuevo lenguaje poltico

Y ahora qu? Adnde nos dirigimos desde aqu? Dnde encontrar el poder de fuego intelectual para seguir luchando?

En Zuccotti Park la base de Ocupad Wall Street en el sur de Manhattan hay una biblioteca pblica gratuita, con libros donados por cualquiera que tenga ganas de hacerlo. Un buen primer paso sera que la gente suministrara muchas copias de The Beach Beneath the Street (La playa bajo la calle), de McKenzie Wark [1], una historia absorbente de los situacionistas, el grupo conceptual clave dirigido por Guy Debord en el corazn de mayo de 1968.

Wark tambin ha escrito un ensayo clnico que detalla cmo en lugar de ocupar una abstraccin Wall Street el movimiento ocup otra abstraccin: Un parque ms o menos pblico asentado en el paisaje de bloques de edificios del centro de la ciudad, no lejos del sitio del antiguo World Trade Center y de ah procedi a ocupar el espacio virtual de los medios sociales.

Wark concluye: La abstraccin que es la ocupacin es entonces doble: una ocupacin de un lugar, en algn sitio cerca del verdadero Wall Street, y la ocupacin del vector de los medios sociales, con eslganes, imgenes, vdeos, historias. Seguid anticipando podra ser un buen eslogan en este caso. Para no mencionar que se siga creando el lenguaje real de una poltica en el espacio de los medios sociales.

No es sorprendente que el 1% est perplejo. Ocupad Wall Street ya est creando un nuevo lenguaje poltico, demoliendo viejas categoras de causa y efecto, utilizando por ejemplo lo que Guy Debord describi como deriva, una tcnica de moverse como relmpagos a travs de diferentes escenarios (de lo fsico a lo virtual, o del sur de Manhattan a Washington Square y Times Square).

Ya estn amplificando el concepto de rizoma de Gilles Deleuze y Felix Guattari, refinando una mquina de guerra simblica interdisciplinaria, subterrnea.

Como nieto de mayo 68 y de los situacionistas, Ocupad Wall Street no poda dejar de ser radical. Quiere ir ms all de la poltica del poder, del poder corporativo y del favoritismo corporativo. No lo podrn comprar, una razn clave para que sea incansablemente ridiculizado por los intereses corporativos (a quin le interesan los monstruos corporativos Time Warner y News Corporation de Rupert Murdoch? Ocupad debera dejar que se pudran en su irrelevancia). Es esencialmente una rebelin colectiva de la gente ni de derecha ni de izquierda, pero ciertamente no conservadora que se niega a que la coopten (y ojal trate a oportunistas como Al Gore, Warren Buffett y George Soros como si fueran la plaga).

Qu quieren? Quieren que el bien comn est a disposicin de todos,que no los privaticen, los maten o los exploten las castas polticas corruptas. La utilizacin de los bienes comunes agua, bosques, redes de comunicacin, fbricas, redes de transporte, hospitales debe depender de los ciudadanos de cada gora (el sitio griego de reunin popular) local. Eso significa, esencialmente, que se ponga a la gente primero, la anttesis absoluta de la mercantilizacin de la vida.

Es una agenda utpica, y eso que hace que los derechistas atlantistas se retuerzan, es un llamado directo al comunismo utpico. Titus Levi, profesor en el Colegio Unido Internacional en Zhuhai, en el sur de China, reflexiona sobre cmo tener una economa de biologa y humanidad que ponga cabeza abajo el actual sistema: utilizando la economa como instrumento de la humanidad, no que se demuela a la humanidad el servicio de imperativos econmicos.

Ocupad Wall Street ciertamente quiere que no se talen los bosques, que no se contamine el aire, que los bancos no traicionen a sus clientes, y que los ciudadanos estn totalmente involucrados en el manejo de la vida pblica (y que no se resignen a votar segn leyes electorales abrumadoras cada cuatro o cinco aos). Eso implica que debera haber leyes sensatas dirigidas por personas honestas e imparciales. No es lo que sucede, de ah el crecimiento de las filas de la Internacional de los Indignados.

Mira al Sur, joven

Ocupad Wall Street tambin debera utilizar un maravilloso manual de poltica radical como Comunismo Hermenutico [2] de Gianni Vattimo, profesor de filosofa en la Universidad de Turn y Santiago Zabala, profesor de investigacin en la Universidad de Barcelona.

En 140 pginas llenas de accin ms copiosas notas Vattimo y Zabala eluden el comunismo sovitico histrico y el modelo chino contemporneo para elogiar a los actuales gobiernos suramericanos democrticamente elegidos, determinados a defender los intereses de sus ciudadanos ms dbiles.

Ciertamente tienen razn al creer que es la regin del mundo que representa mejor el comunismo del Siglo XXI que, como dijo Eric Hobsbawm, debe ser primero y ante todo una crtica del capitalismo, o una defensa de lo que el gran Walter Benjamin llam la tradicin de los oprimidos.

Vattimo y Zabala producen una devastadora crtica de nuestra democracia enmarcada, en la cual el 1% se dedica a la verdad en forma de imposicin (violencia), conservacin (realismo) y triunfo (historia). Estos sistemas polticos metafsicamente enmarcados sostienen que la sociedad debe autodirigirse segn la verdad (el paradigma existente), es decir, a favor del fuerte y contra el dbil.

Vattimo y Zabala desenmascaran naturalmente toda la falacia del fin de la historia y demuestran que dentro del sistema de las democracias enmarcadas metafsicamente, el cambio es casi imposible. La nica alternativa posible que queda por el momento se encuentra en el espacio latino y especialmente suramericano, donde, citando a Noam Chomsky: la gente toma la democracia ms en serio que en Occidente, ciertamente ms que en EE.UU..

Por imperfectos que puedan ser los diferentes experimentos nacionales, de Brasil a Venezuela, de Bolivia a Argentina, los nuevos gobiernos suramericanos han sido por lo menos representativos de sus pueblos porque se han separado no solo de las imposiciones neoliberales sino tambin de la presencia militar acompaante, es decir el capitalismo armado.

Por lo tanto Ocupad el Mundo tiene mucho que ganar a travs del anlisis de los diferentes experimentos polticos en Suramrica. Los paralelos con Europa son muy esclarecedores. Comprese por ejemplo Argentina donde en las prximas elecciones del 23 de octubre Cristina Kirchner ciertamente dirigir un tercer perodo post neoliberal, y a Dilma Rousseff en Brasil con Espaa, patria de los indignados, donde, crase o no, el reaccionario, casi fascista Partido Popular probablemente gane las elecciones del 20 de noviembre.

El reptiliano ex primer ministro espaol Jos Mara Aznar ha descrito a los indignados como un movimiento marginal, no representativo, exactamente como el presentador promedio de Fox News.

Que no quepa ninguna duda: el poderintelectual para canalizar la indignacin global existe, de Vattimo y Zabala a Deleuze y Guattari, de Debord y Benjamin a David Harvey y Eric Hobsbawm, de Alan Badiou y Slavoj Zizek a Minqi Li y Wang Hui, de Atilio Boron al vicepresidente boliviano lvaro Garca Linera.

No se trata de una revolucin (global), todava; an es una evolucin (lenta). La mayora silenciosa post poltica no es ciertamente estpida, solo cnicamente resignada. El desafo es arrancarla de sus sofs y sus controles remotos y que salga a las calles, para convertirla en un 99% en accin.

Esto implica presionar por una serie de polticas clave, especficas: gravar a los ricos y al sistema financiero, ms fondos para la educacin pblica, atencin sanitaria decente, el fin del Imperio de Bases estadounidense adicto a la "pentagonizacin". En lo que concierne a EE.UU., una abrumadora mayora de los estadounidenses est a favor de estas polticas.

Por lo tanto la respuesta, amigo, llega y llegar de sopetn a las calles. Todo el poder a la Internacional de los Indignados. Es hora de que remezclar a Martha y los Vandellas para los principios del Siglo XXI. Llamad a todo el mundo: estis listos para un ritmo totalmente nuevo?

Notas

1. Vea aqu. 2. Vea aqu.

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge . Su ltimo libro es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con l en: [email protected] .

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Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Global_Economy/MJ19Dj02.html

rCR



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