Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2011

Qu ha sido del Plan de Derechos Humanos?

Miguel Angel Ramiro Avils
Rebelin


El alcance del Plan de Derechos Humanos impulsado a bombo y platillo por el actual Gobierno espaol al inicio de su segundo mandato ha sido, a la hora de la verdad, muy limitado. Las prximas elecciones suponen ahora un horizonte ms que incierto para aprender de los errores y al mismo tiempo intentar abordar la necesidad de elaborar un nuevo documento mejorado y realmente efectivo

En diciembre de 2008, coincidiendo con el 30 aniversario de la Constitucin espaola y el 60 aniversario de la Declaracin Universal de Derechos Humanos, el Gobierno presidido por Jos Luis Rodriguez Zapatero aprob un Plan de Derechos Humanos (PDH), el cual fue presentado por Mara Teresa Fernndez de la Vega, por entonces Vicepresidenta primera del Gobierno, en la sede de Naciones Unidas en Nueva York tan solo tres das despus de su aprobacin. Este dato no sera importante si la Comisin de Seguimiento creada para fiscalizar el cumplimiento del Plan durante su perodo de vigencia no hubiese tardado seis meses en constituirse y empezar a trabajar. Las prisas para la presentacin a bombo y platillo del PDH no se tuvieron para comenzar las tareas de control de su ejecucin. Comenzbamos mal.

Espaa es uno de los 27 pases que cuenta con un plan de este tipo, cumpliendo as con una de las recomendaciones de la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos que se celebr en Viena en 1993. La elaboracin de un PDH debe valorarse positivamente pues suma una garanta de naturaleza poltica a las garantas legales e institucionales de los derechos humanos que existen en nuestro sistema jurdico y puede servir para mejorar el desarrollo real y efectivo de los derechos humanos en Espaa. El PDH espaol no se articula como una garanta jurdica de proteccin de los derechos porque para cumplir esa tarea ya estn la Constitucin y las diferentes garantas legales e institucionales, sino como una garanta poltica que voluntariamente adopta un determinado pas para dirigir u orientar todas las polticas pblicas hacia los derechos humanos. Esto permite poner los derechos humanos en el centro de toda la accin de gobierno. Los derechos humanos se convierten de esa manera en una responsabilidad de todo gobierno, independientemente de su signo poltico, y de todos los agentes del gobierno, ya que los objetivos son compatibles con muchos de los objetivos centrales de cualquier gobierno y de cualquier agencia del gobierno.

Al poner los derechos humanos en el centro de la accin de gobierno se pretende hacer ver que la mejora de la situacin en que se encuentran no slo se logra mediante garantas jurdicas y jurisdiccionales sino que tambin exige recursos y esfuerzos a largo plazo en reas como la educacin, tanto de los ciudadanos como de los funcionarios pblicos, y el fortalecimiento institucional. De igual manera, se trata de lograr que los derechos humanos se entiendan como un factor importante no slo para el bienestar de los individuos y las comunidades, fortaleciendo la armona y la cohesin social e incrementando la legitimidad de los gobiernos, sino tambin para el progreso social y el desarrollo econmico.

Carencia de base

A pesar de la incorporacin de los derechos humanos en los textos constitucionales y del establecimiento de procedimientos preferentes y sumarios para su proteccin, ningn pas tiene un historial perfecto en materia de derechos humanos. Todos los pases se enfrentan a desafos propios, ms locales que globales, en esta materia. La elaboracin del PDH debi partir de un estudio de base sobre la situacin en la que se encuentran los derechos humanos, cualquiera que sea sta, en Espaa para permitir la articulacin de un programa de actividades comprehensivo y pragmtico con el que progresivamente se consigan ciertas mejoras. Sin una evaluacin franca y precisa de los problemas de derechos humanos que existen en nuestro pas no es posible identificar las soluciones. Es poco probable que haya mejoras reales en el mbito de los derechos humanos sin hacer frente a ciertos temas espinosos. Pues bien, el PDH no parti de un buen estudio de base y dicha carencia durante la fase de preparacin ha sido una tacha demasiado grande. Las consultas que se hicieron a algunas ONGs y a los Institutos de Derechos Humanos de las Universidades Carlos III, Deusto y Valencia no rellenaron ese vaco. La redaccin del PDH, que contiene 172 medidas, se hizo principalmente preguntando a los Ministerios qu actividades, iniciativas y polticas de las que estaban realizando se podan etiquetar como de derechos humanos. Esto ha determinado, por un lado, que el PDH ni cree ni impulse muchas nuevas medidas sino que se limita a exponer acciones ya puestas en marcha o a etiquetar acciones como si fueran de derechos humanos. Por otro lado, sorprendentemente, actividades, iniciativas y polticas de algunos Ministerios que s han tenido un fuerte calado en materia de derechos humanos no fueron incorporadas al mismo.

A los problemas ya sealados, se pueden sumar algunos ms. Empecemos por la propia Comisin de Seguimiento, formada por representantes del actual Ministerio de la Presidencia, por cuatro representantes de Organizaciones No Gubernamentales dedicadas a la promocin y proteccin de los derechos humanos y por uno de los Institutos Universitarios dedicados a la docencia y a la investigacin de los derechos humanos. Esta Comisin desde su constitucin en junio de 2009 ha sido incapaz de articular un procedimiento eficaz de trabajo pues en ningn momento ha tenido claro qu es un PDH, para qu sirve, cul es su funcin, cmo se ejecuta, cmo se hace el seguimiento y cmo se evalan sus resultados. De todo esto he podido ser testigo de primera mano y asumo mi parte alicuota de responsabilidad.

Durante los casi tres aos de vigencia del PDH y de funcionamiento de la Comisin muy pocos errores se han corregido, siendo uno de los pocos corregidos el que las fichas de seguimiento del PDH que cumplimentan los Ministerios encargados de cada una de las medidas se hayan hecho pblicas y sean accesibles a travs de la pgina web del PDH, pues al inicio slo los miembros de la Comisin tenan acceso a las mismas. Otros problemas siguen sin corregirse a pesar de haber sido expuestos en las errticas reuniones de la Comisin. Gracias al trabajo de un puado de alumnos de posgrado en derechos humanos se organiz una clnica jurdica en el Instituto de Derechos Humanos Bartolom de las Casas que analiz en profundidad una a una todas las medidas del PDH y la conclusin final a la que se ha llegado es que a fecha de hoy el primer PDH es un documento muerto. Cabe tambin sealar que a fecha de hoy tampoco se ha recibido respuesta alguna de los ministerios a los que se ha preguntado sobre cuestiones especficas de medidas concretas del PDH.

Incgnita de futuro

Qu ser del PDH despus de las elecciones del 20 de noviembre? El Parlamento y el Gobierno que salgan de las urnas deberan asumir el compromiso de preparar una segunda edicin y de realizar en la medida de lo posible una evaluacin global del primer PDH que sirva para que el Gobierno, la comunidad asociativa e investigadora de los derechos humanos y todos los ciudadanos de este pas sepan los logros y los fracasos que ha habido en materia de derechos humanos desde diciembre de 2008 y cul es la situacin real de los mismos en Espaa. Dicha evaluacin debe ser un documento pblico al que se le debe dar una difusin significativa.

Por otro lado, la segunda edicin del PDH, adems de que deber partir de un buen estudio de base, de que deber estar redactada de forma clara y comprensible y de que deber establecer los vnculos internos existentes entre las medidas que lo integran, deber incluir algo que en la primera edicin ha brillado por su ausencia: indicadores. Los indicadores son las herramientas metodolgicas que facilitan una aproximacin emprica a las obligaciones estatales en materia de derechos humanos, permitiendo saber en qu medida las instituciones del Estado avanzan, retroceden o se estancan en relacin con estos objetivos sociales establecidos, todo lo cual tiene como fin facilitar la toma de decisiones, tanto a funcionarios pblicos, como a personas y organizaciones sociales.

Por ltimo, la sucesin de los PDH permitir que el trabajo en el mbito de los derechos humanos sea igual que en otras reas de gobierno, con una aproximacin seria y comprometida en el mbito de la disposicin de recursos y de la responsabilidad y fiscalizacin de las actividades y polticas.

Miguel Angel Ramiro Avils es Miembro de la Comisin de Seguimiento del Plan de Derechos Humanos en representacin de los Institutos Universitarios de Derechos Humanos y Profesor Titular de Filosofa del Derecho en la Universidad de Alcal

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter