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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-10-2011

El ejrcito laboral de reserva se subleva

Alberto Rabilotta
ALAI AMLATINA


Las destructivas consecuencias de dcadas de desregulacin financiera y de liberalismo econmico que provocaron y prolongan la crisis del 2008-2009 se acumulan, pero tambin ha comenzado a manifestarse la respuesta social y poltica. Son elocuentes las imgenes de cientos de miles de griegos que en el primer da de la huelga general de 48 horas manifestaban en Atenas contra los planes de privatizacin de bienes y empresas pblicas, y los masivos despidos de empleados pblicos que acompaan la brutal poltica de austeridad impuesta a ese pas por la Unin Europea y el FMI para seguir enriqueciendo al voraz sector financiero global. Y al mismo tiempo las imgenes tambin nos llegan de diferentes ciudades estadounidenses, de ah donde menos lo esperbamos, mostrndonos una juventud movilizada para denunciar el mismo sistema y exigir los mismos cambios que las indignados y trabajadores griegos, espaoles, portugueses

Y para asegurar que no hay marcha atrs en esta poltica de austeridad y de entrega del pas a la oligarqua financiera el gobierno de Washington aprob donar 400 tanques Abrams 400 M1A1 al gobierno griego, el cual a su vez inquiri precios para comprar 20 vehculos anfibios de asalto (AAV7A1) y vehculos de combate para la infantera (Bradley IFV). No falta ingrediente alguno para anticipar una brutal represin del movimiento popular o un auto-golpe de Estado, segn analistas. (http://hellenicdefencenews.blogspot.com/#uds-search-results).

La aplanadora de la austeridad fiscal est tambin en marcha en Portugal, donde los sindicatos respondern con otra convocatoria a una huelga general a finales de octubre, y basta una breve visita a ese pas para constatar la difcil realidad social, econmica y poltica, e imaginar las terribles consecuencias que a corto y largo plazo tendr para el pueblo trabajador y la raqutica clase media la poltica de austeridad fiscal acompaada de la privatizacin de los bienes y empresas pblicas.

Prueba del desastre de las polticas neoliberales y de las desigualdades provocadas por la dictadura del capital financiero, como bien recuerda Michael Hudson (1), es la fulgurante expansin mundial de la protesta de los jvenes que no solo sufren un desempleo temporal, sino que estn concientes de que bajo el sistema actual corren el riesgo real de no acceder al mercado laboral, de no poder encontrar un empleo ms o menos estable y, por supuesto, equivalente a los aos de estudio y calificaciones profesionales. De los indignados en Espaa hasta el somos el 99 por ciento en Estados Unidos y Canad, hay razones para pensar que no estamos frente a una movilizacin pasajera, sino ante la creacin de un espacio poltico y social que marcar a toda una generacin, que tendr un duradero impacto formativo en trminos de conciencia social, y que tiene el potencial de servir de terreno para la experimentacin de nuevas o renovadas formas de accin poltica, de una mayor democracia participativa para encarar los problemas estructurales que exigen cambios radicales, como lo reclaman a su manera los manifestantes de Ocupemos Wall Street (OWS), que sorprendentemente cuentan ya con el apoyo de la mayora (52%) de la poblacin estadounidense, segn un sondeo de la revista Time. Sobre este tema es importante la lectura del anlisis que John Nichols hace en The Nation (The 99 Percent Rise Up) y el artculo de Andy Kroll en Motherjones (How Occupy Wall Street Really Got Started).

Cuando el sistema capitalista poda salvarse

Mientras a nivel mundial se desenvuelven estas movilizaciones de los jvenes, educados y desempleados, como deca la pancarta de un manifestante de OWS, contando con una creciente participacin de trabajadores sindicalizados, de la clase media en camino de proletarizarse y de los jubilados expuestos al mismo empobrecimiento general, en ese mismo momento los gobiernos de la Unin Europea, Gran Bretaa y Estados Unidos ( y los partidos de gobierno que se alternan en el poder para hacer los cambios cosmticos que mantengan el mismo orden de cosas), siguen emperrados en mantener el sistema actual, en salvar el sistema financiero que parasit el capitalismo.

Impensable que hoy o maana escucharemos y haya un impacto poltico inmediato en el Congreso de Washington, o en cualquiera de los parlamentos europeos, como lo que el Comit del Senado de Estados Unidos para la Investigacin de los Problemas Econmicos escuch en 1933, en plena Gran Depresin, cuando rindi testimonio Marriner Eccles, un banquero del estado de Utah (2).

Antes de que se tomen medidas efectivas para frenar los devastadores efectos de la depresin dijo Eccles en su largo testimonio -, es un deber reconocer que el derrumbe de nuestro actual sistema econmico se debe al fracaso de nuestro liderazgo poltico y financiero para manejar inteligentemente el problema monetario. En el mundo real no hay causa ni razn para el desempleo y su resultante empobrecimiento y sufrimiento de un tercio completo de nuestra poblacin. Tenemos todo y aun ms de la riqueza material que tenamos en el pico de nuestra prosperidad, en el ao 1929. Nuestro pueblo necesita y quiere todo lo cual nuestros abundantes instrumentos y recursos estn en capacidad de proveerle. El problema de la produccin ha sido resuelto, y en el presente no necesitamos ms acumulacin de capital () Tenemos la plantilla econmica capaz de proveer una superabundancia de no solamente todas las necesidades bsicas de nuestro pueblo, sino tambin el confort y el lujo. Nuestro problema, en consecuencia, es puramente de distribucin. Y esto solo puede concretado proveyendo un poder de compra suficiente y adecuado para que el pueblo pueda obtener los bienes de consumo que nosotros, como nacin, estamos en capacidad de producir. Para sobrevivir el sistema econmico no puede servir a otro propsito.

Eccles, quien inmediatamente despus de este testimonio que muestra y demuestra la importancia del vinculo entre el capital y el trabajo asalariado, vital para el capitalismo, fue invitado por el presidente Franklin Roosevelt para que redactase las principales legislaciones que crearon el sistema de Seguridad Social (ley de 1933), la Ley Bancaria (Glass-Steagall) que separ los bancos de depsito de los bancos de inversiones (derogada por el presidente Bill Clinton en 1995), y la Ley de Bancos de 1935 que encuadr el mandato y direccin de la Reserva Federal.

Todo lo que sin tapujo alguno Eccles denunci en su testimonio, en particular la fabulosa acumulacin de riqueza por la oligarqua financiera de la poca, es vlido hoy da, incluyendo cuando afirma que el proceso de reconstruccin ser difcil y lento y solo podr ser realizado sobre la bases de un nuevo sistema poltico, econmico y social. Eccles, como Roosevelt, no queran abandonar el sistema capitalista, sino salvarlo de la desenfrenada codicia de los ricos, de ese uno por ciento de la poblacin que entonces como ahora se apropiaba de la mayor parte de la riqueza social. Por ello, y para asegurar a los ricos la serenidad y seguridad que no tienen en el momento presente, cuando las movilizaciones obreras y de cesantes abran perspectivas revolucionarias, Eccles declara lo siguiente: Siento que una de dos cosas es inevitable. Que tenemos que correr el riesgo de enfrentar este problema de desempleo y (de deflacin) o veremos colapsar la estructura de nuestro sistema de crdito, lo que significa el colapso de nuestro sistema capitalista, y que entonces tendremos que recomenzar de nuevo. Y por lo tanto quisiera que intentsemos regular y operar nuestra economa, lo que actualmente requiere ms accin desde el tope, es decir de planificacin econmica desde el gobierno.

Lo que Eccles deline y concret en la redaccin de las legislaciones mencionadas forma parte de las polticas de John M. Keynes, del New Deal y posteriormente como destaca London Banker en su blog - de los acuerdos de Bretton Woods, y fue esa poltica intervencionista, los avances sociales y la sindicalizacin masiva lo que permiti superar la Gran Depresin y entrar, despus de la segunda Guerra Mundial, en la edad de oro del capitalismo industrial, las tres dcadas que llegaron a trmino en la dcada de los 70, cuando el sistema financiero y las transnacionales revivieron las ideas del laissez-faire, el actual neoliberalismo.

Y ahora, bajo la dictadura del capital financiero

Hoy da, como hace semanas, meses y aos, los especuladores burstiles siguen con el destructivo juego del sube-y-baja. Las ganancias de las empresas transnacionales y del sector financiero continan aumentando y suben aun ms cuando se anuncian nuevas cesantas, sinnimo de aumento de productividad, mientras las perspectivas de las economas reales en los pases del capitalismo avanzado oscilan entre el estancamiento prolongado (a la japonesa) y la recesin por las consecuencias combinadas de la crisis financiera, las polticas de liberalizacin que promovieron la deslocalizacin industrial, el efecto de reemplazo causado por la acelerada automatizacin y los planes de austeridad para reducir las deudas pblicas provenientes de la socializacin de las deudas privadas del sector financiero.

El desempleo entre los jvenes, como recuerda el analista britnico Ambrose Evans-Pritchard, se eleva a 10 % en Japn, 46 % en Espaa, 43 % en Grecia,, 32 % en Irlanda, 27 % en Italia y de 24.6 por ciento Estados Unidos, con la perspectiva de que la cesanta aumente en la medida en que se apliquen las polticas de austeridad para reducir los dficits fiscales.

Y en este contexto la crisis financiera, en particular la exposicin crediticia del sector bancario de la zona euro, se profundiza y amenaza contagiar a naciones fuera de la zona euro. La solucin propuesta aumentar la capitalizacin de los bancos para equilibrar el insostenible radio entre depsitos y prstamos - provocar una reduccin crediticia de siete billones de dlares, que de realizarse tendr un impacto en la periferia: los pases de Europa Oriental, las naciones emergentes de Amrica latina y Asia, segn el economista Stephen Jen de SLJ Macro Partners (3).

Hace pocos das y refirindose a la brecha entre los ingresos en Estados Unidos, Howard Buffett - director de Berkshire Hathaway Inc. e hijo de Warren Buffett, el tercer hombre ms rico del mundo - dijo que nunca fue tan enorme como actualmente. Por su parte Warren Buffett volvi a repetir el pasado 30 de septiembre, esta vez en entrevista con Charlie Rose en la televisin de PBS, que para comprobar la existencia de la guerra de clases basta ver esas 400 familias que tienen un promedio de 40 a 200 millones de dlares de ingresos anuales y pagan muy bajos impuestos: hay una guerra de clases en curso. Y justamente es mi clase que est ganndola. Y mi clase no solo est ganando. Lo que quiero decir es que estamos matando al resto del pueblo (4).

En el mismo despacho de la agencia Bloomberg que cita a Howard y Warren Buffet se incluyen, entre las declaraciones de otros personajes que dominan el mundo de las finanzas, las de Bill Gross, gerente general del mayor fondo de obligaciones del mundo, Pacific Investment Management Co. (PIMCO), quien refirindose a las movilizaciones de OWS dijo por twitter que los asalariados estn defendindose despus de tres dcadas de una guerra de clases en la cual fueron el blanco de los disparos.

Sobre la inestabilidad de la desigualdad escribe el economista y profesor de economa Nouriel Roubini (5), quien comienza su anlisis recordando que este ao se ha caracterizado por una ola global de descontento e inestabilidad poltica y social, que ha ocasionado que la gente salga en masa a las calles reales y virtuales.

Roubini, uno de los economistas que anticipadamente pronostic la crisis financiera del 2008-2009, destaca este renacimiento de la protesta social, de los indignados que ahora surgieron masivamente en Estados Unidos con el movimiento somos el 99 por ciento!, y seala que se debe al alto nivel del desempleo y subempleo en las economas avanzadas y emergentes, y a la desigualdad en la distribucin de la riqueza en las economas avanzadas.

Al analizar la economa, la baja de los ingresos salariales y el creciente desempleo por la insuficiente demanda final, el profesor Roubini recuerda que el problema no es nuevo, y que Karl Marx tena razn al decir que la globalizacin, el capitalismo financiero descontrolado, y la redistribucin del ingreso y la riqueza, del trabajo al capital, podran llevar el capitalismo a la autodestruccin. Para Marx, aade, un capitalismo no regulado puede originar las crisis de sobreproduccin, de subconsumo y la recurrencia de crisis financieras destructivas por las burbujas crediticias y burstiles.

Como Eccles en 1933, Roubini enfatiza que cualquier sistema econmico que no aborde adecuadamente la desigualdad se enfrentar en ltima instancia a una crisis de legitimidad y por lo tanto ser contestado por los pueblos.

Ese es el lugar de la historia donde nos encontramos ahora. No hay lo que hizo tomar conciencia a Eccles, a Roosevelt y a tantos otros polticos en los aos 30, las banderas rojas ondeando en las grandes manifestaciones que exigan una revolucin social, tampoco los partidos socialistas y comunistas organizando las masas, ni los obreros cantando la Internacional.

Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo en casi no importa que lugar del mundo se puede sentir el fermento social. El ejrcito laboral de reserva ms joven y educado de la historia del capitalismo empieza sublevarse.

Notas:

1.- Michael Hudson, From Marx to Goldman Sachs: The Fiction of Fictitious Capital: http://www.michael-hudson.com/2010/07/from-marx-to-goldman-sachs-the-fictions-of-fictitious-capital1

2.- Marriner Eccles: http://fraser.stlouisfed.org/docs/meltzer/ecctes33.pdf
y tambin ver la oportuna cita de Eccles en el excelente blog de London Banker: http://www.londonbanker.blogspot.com/

3.- Ambrose Evans-Pritchard: http://www.telegraph.co.uk/finance/comment/ambroseevans_pritchard/8830072/Europes-lost-decade-as-7-trillion-loan-crunch-looms.html

4.- Howard y Warren Buffett: http://www.businessweek.com/news/2011-10-13/buffett-s-son-defends-protestor-push-to-make-things-happen-.html ; http://www.charlierose.com/view/interview/11919

3.- Nouriel Roubini es director de Roubini Global Economics y profesor de economa en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York: http://www.economonitor.com/nouriel/2011/10/17/full-analysis-the-instability-of-inequality/ ; http://www.project-syndicate.org/commentary/roubini43/Spanish

- Alberto Rabilotta es periodista argentino.



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