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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2011

Afganistn llamando!

Sal Landau
Progreso Semanal


Hace ms de diez aos, Estados Unidos (digo, la OTAN) invadi a Afganistn y rpidamente gan la guerra contra el gobierno Talibn, militarmente inferior desde el punto de vista tecnolgico. Los combatientes del Talibn huyeron a Pakistn. A la victoria de Washington y sus aliados le sigui rpidamente la prdida del reto de la ocupacin. Mientras W. Bush y sus aliados invadan Irak, el Talibn regres subrepticiamente desde Pakistn y deshizo la victoria militar de EE.UU. As que 250 000 soldados (principalmente norteamericanos) y contratistas (pagados por EE.UU.) an ocupan ese pas muchas veces invadido, pero nunca realmente conquistado.

Alejandro el Grande lo invadi dos veces (330 y 327 AC) y pronto muri en Irak de la barriguita de Bagdad. Unos 20 siglos despus, los ingleses olvidaron la leccin de Alex. Marcharon (gran error) sobre Kabul. Tuvieron prdidas y finalmente se retiraron frustrados.

En el siglo 20, los soviticos dedicaron una dcada de fracasos tratando de someter a los afganos apoyados por la CIA. Washington aplaudi y sus generales pensaron que podan hacerlo mejor que los soviticos. Occidente se dedic a construir nuestra clase de nacin del tercer mundo una nacin con apenas una fachada de democracia, como elecciones que no toleran un mnimo de escrutinio.

De manera similar a lo sucedido en Viet Nam en las dcadas de 1960 y 1970, las fuerzas norteamericanas entrenaron enormes cifras de policas y tropas locales algunos que no disfrutan combatir contra hermanos potenciales; otros que ocasionalmente usan el entrenamiento y las armas para matar a soldados de EE.UU. y la OTAN.

Una vez ms (Viet Nam?) la construccin de naciones reingres al vocabulario de EE.UU. Continan los combates mientras se hace una infraestructura y se inculcan valores modernos como los derechos de las mujeres, pero lo militar viene primero, as que las mujeres afganas esperan y sus bebs mueren prematuramente con tasas de rcord mundial debido a la falta de atencin (financiamiento). Algunos son apedreados por ofensas (actuar como mujeres) que confunden a los occidentales. Es cierto, Afganistn siempre ha confundido a los invasores desde la distancia.

Evidentemente tenemos una sociedad ms racional. Fjense en los hechos. A pesar de una abrumadora desaprobacin pblica, entre 2001 y 2008 el Congreso asign unos $100 millones de dlares diarios con propsitos militares para Afganistn. Pero todos los pases de las OTAN solo pudieron soltar la astronmica suma de $7 millones al da para ayuda no militar.

El Congreso asigna ms de $120 mil millones al ao para la operacin afgana mucho ms que el presupuesto nacional afgano de manera que podemos mostrar resultados: decenas de miles de muertos y heridos. Sin control de la OTAN. Nuestro presidente all (Hamid Karzai) puede que se gane un lugar en el Libro Guinness de Rcords por corrupcin. Bajo su supuesto gobierno, les elecciones demostraron que su pas haba copiado la democracia norteamericana: baja asistencia a las urnas y manipulacin de los votos como la Florida en 2000.

Nuestros diez aos pagando y entrenado a policas afganos y a espas tambin han producido dudosos resultados, a no ser que uno est a favor de colgar a los detenidos por las manos, golpearlos con cables y retorcerles sus genitales hasta que los prisioneros pierdan el sentido.

Segn una cita de un informe de la ONU (10 de octubre) por The New York Times, tales torturas ocurren de manera sistemtica en esos sitios dirigidos por el servicio afgano de inteligencia y la Polica Nacional afgana.

Funcionarios de la OTAN admiten que conocan de los abusos y que en el verano dejaron de enviar prisioneros a algunos de esos sitios de tortura. Pero no lo hicieron pblico. Funcionarios de EE.UU. negaron saberlo y continuaron derramando dinero en el mismo sistema que produjo la tortura rutinaria.

Cerraron sus ojos y odos los entrenadores norteamericanos? O es que la complicidad de EE.UU. coincide con posibles beneficios a partir de la informacin obtenida de los sospechosos que haban sido torturados? (New York Times, 11 de octubre de 2011.)

La Convencin de Naciones Unidas contra la Tortura prohbe el traslado de una persona detenida a la custodia de otro estado donde existen razones sustanciales para creer que el detenido corre el riesgo de ser torturado.

El uso de mtodos de interrogacin, incluyendo la suspensin, golpeaduras, choques elctricos, posiciones estresantes y amenaza de asalto sexual es inaceptable bajo cualquier norma de las leyes internacionales de derechos humanos, deca el informe (Alissa J. Rubin, New York Times, 11 de octubre de 2011). Habr olvidado leer eso alguien del mando de EE.UU.?

La colaboracin de EE.UU. con otros aliados como Uzbekistn, Pakistn, Colombia y El Salvador ha provocado discusiones similares (Informe de 2006, RAND Corporation), pero cuando se trata de una guerra, los aliados estn primero, y las convenciones de la ONU despus.

El 7 de octubre marc el 10mo. aniversario de la invasin. Afganistn no ha logrado la estabilidad. En septiembre, un escuadrn suicida realiz un ataque cerca de la embajada norteamericana en Kabul. Bajo la ocupacin de la OTAN, la produccin de opio ha aumentado 60% para el prximo ao, segn expertos. El presidente Obama, el cual recibi informes detallados de la ausencia de progreso, se enfrenta al dilema que se presenta a todos los presidentes que quieren retirarse, pero no pueden. l escucha a los republicanos gritar en la prxima campaa incluso a los que exigen que l retire las tropas: Es dbil, Ha perdido la guerra.

Al igual que los personajes en El ngel exterminador de Luis Buuel, los presidentes de EE.UU. se sienten atrapados por las circunstancias de su realidad poltica o estupidez poltica.

Si se retira ahora, Obama no tendr nada que mostrar a cambio de toda la muerte y destruccin, ni siquiera el inminente oleoducto Turkmenistn-Afganistn-Pakistn-India (TAPI), que deber iniciarse en 2012 y comenzar a bombear petrleo en 2014. Sin las tropas de la OTAN all, olvdenlo.

Un ao antes de las elecciones, los presidentes hacen lo que hace falta para su reeleccin. Estas decisiones no coinciden con lo que conviene a los pobres soldados que pelean en la guerra ni con la psiquis norteamericana.

Fuente: http://progreso-semanal.com/4/index.php?option=com_content&view=article&id=3933:iafganistan-llamando&catid=3:en-los-estados-unidos&Itemid=4
 



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