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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-10-2011

La muerte de Gadafi. Conclusiones y lecciones para otros pueblos

Juan Carlos Calomarde Garca
Rebelin


Las imgenes que han inundando los medios de comunicacin sobre los ltimos instantes de vida del exdirigente libio invitan a pensar que fue linchado. Debieron de ser unos momentos en el que las emociones se encontraron a flor de piel. No obstante, los buenos soldados deben destacar, entre otras cualidades, por tener unos nervios de acero. Pero, en este caso parece que no fue as; cuando encontraron a Gadafi, se desataron entre los rebeldes los ms bajos instintos. Quizs este abanico de emociones pudo guiarles durante todo el conflicto.

La gue rra, generalmente, se desarroll siguiendo esta pauta: primero los bombardeos de la OTAN allanaban el camino a los rebeldes; stos trataban de tomar posiciones pero se encontraban con una fuerte (y organizada) resistencia; lo que les llevaba a retroceder, mientras que la OTAN volva, cmodamente, a masacrar ms posiciones militares (y civiles); en ese momento los rebeldes conseguan, no sin nuevos enfrentamientos, tomar nuevas posiciones. Era evidente la desorganizacin y la insubordinacin que reinaban en las filas rebeldes, lo que sumado a la falta de preparacin, tuvo como resultado el lento desarrollo de la guerra, a pesar del apoyo areo de la OTAN. Para ello se arguye que los rebeldes no conformaban un autntico ejrcito profesional, pues se entiende que eran civiles libios. Los cuales, de una manera espontnea se alzaron contra Gadafi. Esta versin resulta ms heroica (ms Hollywoodense) que otra en la que una invasin teledirigida por los EE.UU. y la OTAN, tuviera que usar de estos nacionales libios para sus propsitos. As, de la misma manera que en la Guerra de Independencia Espaola se podan encontrar colaboracionistas espaoles con el rgimen Napolenico, en este conflicto se debera hablar de colaboracionistas libios. Pues stos luchaban contra su propio gobierno apoyados por potencias extranjeras.

La versin no Hollywoodense sera la siguiente: una parte de la poblacin libia aplauda que potencias extranjeras bombardearan sus propias ciudades; contando, a su vez, con presencia de tropas de otros pases, como Qatar, lo que parece ya confirmado; adems, mientras, se renegociaban suculentos contratos sobre el preciado oro negro libio. A pesar de estos hechos, el conflicto se ha tratado de hacer ver por los medios de comunicacin hegemnicos como una revuelta social, sin embargo es algo que debe, cuanto menos, cuestionarse.

Gadafi, hasta hace bien poco , era exquisitamente recibido por los mismos gobernantes que han contribuido a su derrocamiento y posterior asesinato. Este acto, que difcilmente puede no catalogarse de hipcrita, es ahora aprovechado para mandar un mensaje claro a todos los mandatarios enemigos de occidente: Cualquier da os puede tocar a vosotros. En este sentido, no se debe ignorar la existencia de algunas enseanzas que pueden evitar que esa amenaza implcita se materialice. El primero de ellos sera el potencial armamentstico de un pas. Dando especial relevancia al armamento nuclear. De hecho Libia, se gan definitivamente el favor de los gobiernos occidentales cuando suspendi su programa de armamento nuclear. Este pas, tena enormemente desarrollado su plan de armas nucleares e, incluso, qumicas. Pero, firm el Tratado de No Proliferacin Nuclear en el 2003, a raz de una negociacin a tres bandas entre Reino Unido, EE.UU. y Libia. En ese momento no se escatimaron elogios hacia el rgimen libio, incluso el ministro de exteriores britnico destac la enorme altura de Estado de Gadafi y de su gobierno.

Sin embargo, en menos de 10 aos todos esos elogios se transformaron en agresiones armadas. Eso qu indica? Que esos pases, incluso sin alteraciones en su rgimen poltico, cambian de opinin segn les convenga. Pero, la cuestin ineludible es: Qu habra pasado si Libia no hubiera desmantelado su plan de armas nucleares? Aunque se trate de hacer historia (muy reciente) ficcin, mi pronostico es que si Libia hubiera tenido armamento nuclear no hubiera sido agredida. Para ello, se puede tomar como referencia el caso de Corea del Norte, pas incluido en el eje del mal por Washington. Sin embargo, siempre que sucede algn conflicto en aquella zona se recurre a una compleja diplomacia para resolverlo. Y no es que, como Libia, Corea del Norte no tenga unos golosos recursos naturales susceptibles de apropiacin, los cuales, segn la Cmara de Comercio de Corea del Sur, pueden alcanzar un valor de 1700 millones de euros. El efecto disuasorio del armamento nuclear es el que les fuerza a negociar. Es algo histricamente contrastable, como ya se apreci durante la Guerra Fra. Aunque sea cierto que esto es, en cierta medida, peligroso, sus efectos resultan incuestionables.

Empero , las consecuencias devastadores que ocasionara una escalada de explosiones atmicas pueden restar cierta fuerza a este recurso, que se entiende debe ser disuasorio. Por ello, y ante la innegable superioridad del ejrcito de los Estados Unidos, entrara en juego el concepto de guerra asimtrica. ste hace referencia a que uno de los dos contendientes se encuentra en una clara situacin de desventaja frente al otro, lo que le impulsar a seguir unas estrategias determinadas. La guerra de guerrillas es un claro exponente al respecto, como la que se ejerci en Vietnam. Para ello es fundamental un conocimiento exhaustivo del terreno. Quizs esto fue determinante en los combates urbanos en los que la resistencia libia plant cara a los rebeldes de una manera casi sobrenatural. Por ello los pases con posibilidades de sufrir un destino parecido al de Libia, deben conocer y potenciar esta estrategia.

Otro recurso importante es la poltica de alianzas. Si un pas cuenta , en un momento clave, con el fausto apoyo de un pas militarmente relevante, ello podra desincentivar cualquier accin militar. El Pacto de Varsovia, en este sentido, teji una importantsima red de solidaridad entre los pases comunistas durante la Guerra Fra. El cual, supuso un mecanismo disuasorio de incuantificable valor. En la actualidad, Corea del Norte, cuenta con el inestimable apoyo de China, pas el cual posee un poderoso ejrcito. Tampoco convendra desestimar un eventual apoyo de Rusia a la RPDC, en caso de que sta fuese atacada.

Pero , ms all de los recursos meramente militares es vital tener una opinin pblica favorable, a pesar de lo difcil que resulta contradecir a los medios de comunicacin habituales. Por eso es fundamental que cada Estado haga esfuerzos en tratar de fomentar una imagen positiva de su rgimen poltico, de su pas y de sus gentes. Ya que, una considerable opinin pblica en contra de un conflicto blico podra llegar a disuadir a un pas de llevarlo a cabo.

En realidad, habra numerossimas lecciones a extraer de lo sucedido en la antigua Yamahiriya. Pero, la muerte del exlder libio, a quien se le debe reconocer valenta por haber pertenecido hasta el final en su tierra, debe servir de punto de inflexin en la historia.

* El autor es licenciado en Ciencias Polticas y de la Administracin Pblica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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