Portada :: Colombia :: Estudiantes en lucha por la educacin pblica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2011

Los estudiantes, firmes en su lucha contra la "normalidad" excluyente y asesina
Ahora o nunca

Camilo de los Milagros
Rebelin


La universidad vuelve a estar en la primera plana de todos los medios nacionales e incluso internacionales a raz del movimiento de protesta nacional coordinado y masivo que se enfrenta a las polticas de aplanadora del gobierno colombiano, o para decirlo mejor, de las corporaciones y monopolios extranjeros para las cuales el ejecutivo es un matn de oficio.

Como siempre sucede en estos menesteres, todos los voceros de la democracia han salido a clamar en radio, prensa y televisin vas civilizadas y regreso a las clases argumentando que las protestas y la normalidad acadmica no se contraponen. Mienten y saben que mienten.

Volver a clases sera rendirnos ante el asesino de los falsos positivos y aceptar una normalidad que ya nos ha costado bastante: los medios nunca mencionan que la normalidad acadmica le cuesta al pas una tasa de desercin estudiantil cercana al 50% por matrculas y crditos que son impagables para la mayora de estudiantes pobres, ya que la privatizacin no es una amenaza futura sino una promesa cumplida a medias o ms que a medias en muchas universidades y programas acadmicos; la normalidad de todos los das tiene al borde de la ruina a varias instituciones regionales como la Universidad de Caldas o la Pedaggica y Tecnolgica de Colombia, ya llev antes a la quiebra a la Universidad del Atlntico, porque lo normal es que los dineros se pierdan, se congelen o se condicionen a polticas irracionales inventadas por delincuentes de talla mundial como Milton Friedman.

Esa normalidad de todos los das era la que amenazaba representantes estudiantiles cobrando la vida de muchachos aqu o all. Para la prensa no se sala de la normalidad el asesinato de Jhonny Silva o Katherine Soto, o las persecuciones del DAS contra las organizaciones estudiantiles. As pues, ya que eso es lo normal lo justo es que seamos anormales teniendo que recurrir a medidas de presin para que al menos el pas se acuerde que su educacin superior est en quiebra, porque en una seal de hipocresa que asombra, los medios de comunicacin y los rectores nunca aceptan que la nica forma de visibilizar el problema es a travs de paros. Por lo menos, ellos jams hacen portadas y primeras planas del problema durante los tiempos normales.

Hay que decirlo con todas las letras: el movimiento universitario no haba sido ni tan masivo, ni tan cvico y pacfico, ni tan incluyente, como lo ha sido en los ltimos meses. El Estado no tiene argumentos de ningn tipo, as que recurre a artculos y noticias infantiles, sensacionalistas, entrevistando vendedores ambulantes sin poder vender sus productos por causa de las marchas o a inocentes madres de familia que administran restaurantes y residencias universitarias sin clientes. Pero los culpables de la miseria, el subempleo y la informalidad en Colombia no somos los estudiantes, as que a buscar responsabilidades por otro lado.

Todo este jaleo, toda este afn del rgimen por desacreditar la protesta universitaria, por volver a su normalidad de siempre y por evadir un tema en el cual es evidente la estafa; pero sobre todo esa prisa de los mandos policiales y de los ministritos y de los congresistas y los arrodillados opinadores de los peridicos por buscar explosivos, nexos con el terrorismo, morbo, sangre, violencia, todo ese afn por dejar a un lado las ideas del movimiento para vulgarizarlo con ttulares amarillistas de encapuchados y disturbios, traen a colacin una vieja frase de Sun Tzu en El Libro de la Guerra: No hagas lo que ms deseas hacer, haz lo que tu enemigo menos desea que hagas.

Y el enemigo desea, reza e implora que volvamos a clase. El enemigo quiere con todas sus fuerzas que nos rompamos la cara contra sus policas para luego decir que somos aliados del terrorismo, vndalos, revoltosos sin ideas que es necesario aplastar con todo el peso de la ley. El enemigo necesita pretextos y excusas, motivos para derrochar violencia. Quiere que seamos nosotros los que se los demos.

Por eso la estrategia poltica adoptada por el movimiento es la ms brillante e inteligente que pueda concebirse: la movilizacin y la denuncia masiva esquivando las provocaciones de las fuerzas del orden, evitando los enfrentamientos directos, pero sin permitir la normalidad porque este es el nico medio de presin. Ahora o nunca. Es la ltima oportunidad que se nos ofrece de cambiar el rumbo del pas en un campo decisivo. Tal vez sea la oportunidad para empezar a torpedear otros planes de las multinacionales y el gran capital que implican sectores distintos a la educacin con las mismas recetas.

Por eso es que al referirme a la movilizacin poltica y al distanciamiento de la violencia como estrategia ms poderosa e inteligente en estos tiempos de putrefaccin meditica, hago eco de las palabras del lder revolucionario vasco Arnaldo Otegi: que nadie abandone este camino, porque vamos a ganar!

Video realizado por el Colectivo Zona Pblica Tv durante el Paro Nacional Universitario del 12 de octubre de 2011

 


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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