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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2011

Gadafi: de principio a fin (y la agenda de la OTAN)

Vijay Prashad
Counterpucnh


En las polvorientas afueras de Sirte, un convoy huye del campo de batalla. Un avin de la OTAN dispara y alcanza a los vehculos. Los heridos pugnan por escapar. Vehculos terrestres blindados, con combatientes armados, irrumpen en la escena. Hallan a los damnificados, y entre ellos, descubren el premio mayor: un ensangrentado Muammar Gadafi dando tumbos. Capturado, es arrojado a manos de los combatientes. Puede imaginarse el jbilo. Un telfono mvil registra lo que pasa en los siguientes minutos. Un Gadafi malherido es llevado a empujones, metido en un coche. Luego, el vdeo se nubla y trastabilla. Las primeras imgenes claras que vienen despus son las de un Gadafi muerto. Tiene un agujero de bala en un lado de la cabeza.

Esas imgenes van inmediatamente a Youtube. Se pasan por televisin y se ven en los peridicos. Ser imposible no verlas.

La Tercera Convencin de Ginebra (artculo 13): "Los prisioneros de guerra tienen que ser protegidos en todo momento, particularmente contra actos de violencia e intimidacin, frente a los insultos y frente a la curiosidad pblica". La Cuarta Convencin de Ginebra (artculo 27): "Las personas protegidas tiene derecho, cualesquiera que sean las circunstancias, al respeto de su persona, de su honor, de los derechos de su familia, de sus convicciones y prcticas religiosas y de sus usos y costumbres. Tienen que ser siempre tratados con humanidad, y deben ser especialmente protegidos ante cualesquiera actos o amenazas de violencia o amenazas y frente a insultos y frente a la curiosidad pblica".

Uno de los elementos ideolgicos importantes en los primeros das de la guerra en Libia fue el marco de la orden de detencin de Gadafi y su camarilla establecido por el celo selectivo del fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo. Para Moreno Ocampo y Ban Ki-Moon bastaban las noticias periodsticas de violencia excesiva para poder hablar de genocidio; para probarlo, no se necesitaban informes expertos independientes. [En realidad, los informes independientes llegaron pronto, de la mano de Amnista Internacional y de Human Rights Watch, y destruan decisivamente las imputaciones de Ocampo.]

La OTAN dijo solemnemente que ayudara al Tribunal Penal Internacional (TPI) a ejecutar la orden de detencin: y eso, a pesar de que los EEUU, el miembro ms poderoso de la OTAN, no es miembro del TPI. De esa declaracin de la OTAN se hizo eco el Consejo Nacional de Transicin, el instrumento poltico de la OTAN en Benghazi.

La intervencin humanitaria estaba justificada sobre la base de violaciones, potenciales o alegadas, de las Convenciones de Ginebra. El resultado de la intervencin es una violacin de esas mismas Convenciones.

Habra resultado molesto ver a Gadafi en un juicio pblico. Haca mucho que haba abandonado su legado revolucionario (1969-1988), y al menos desde 2003 (de hecho, desde finales de los 90), se haba sumado a la Guerra al Terror librada por los EEUU. Las crceles de Gadafi habran sido importantes centros de tortura en el archipilago de puntos negros usados por la CIA, la inteligencia europea y la seguridad de estado egipcia. Qu historias habra podido contar Gadafi, si se le hubiera permitido hablar en un juicio pblico? Qu historias habra podido contar Sadam Hussein, si se le hubiera permitido hablar en un juicio pblico? Con todo y con eso, Hussein al menos entr en una sala, aunque fuera una sala ms de pega que de justicia.

No hubo siquiera tal para Gadafi. Como lo dej dicho Khujeci Tomai, "los muertos no cuentan cuentos. No pueden comparecer en juicio. No pueden mencionar a quien les ayud a mantenerse en el poder. Todos los secretos mueren con ellos".

Gadafi est muerto. Cuando tambin muera la euforia, ser importante recordar que nos las habemos con al menos dos Gadafis. El primer Gadafi derroc a una monarqua holgazana y corrupta en 1969, y procedi a transformar Libia por una senda de vigoroso desarrollo nacional. Hubo idiosincrasias, como las ideas de Gadafi sobre la democracia, que jams resultaron en instituciones realmente valiosas. Gadafi tuvo una habilidad nica para centralizar el poder en nombre de la descentralizacin. Sin embargo, en la liberacin nacional Gadafi emple desde luego porciones importantes del excedente nacional en la mejora del bienestar del pueblo libio. Gracias a dos dcadas de polticas de ese tenor, Libia entr en el siglo XXI con unos elevados indicadores de desarrollo humano. El petrleo ayud lo suyo, pero hay naciones petroleras como Nigeria en las que el pueblo agoniza, sin apenas acceso a bienes sociales y al desarrollo social.

Hacia 1998, el primer Gadafi se transmut en el segundo Gadafi, el que dej de lado su antiimperialismo para colaborar con el imperialismo, el que abandon la senda de desarrollo nacional a favor de la privatizacin neoliberal. (Cuento esta historia en mi libro Primavera rabe, invierno libio, que publicar en la primavera de 2012 la editorial AK Press.) Este segundo Gadafi dej de lado las polticas de bienestar, lo que le priv del nico elemento de su gobierno que gozaba de apoyo popular. A partir de los 90, el rgimen de Gadaffi ofreci a las masas la ilusin de riqueza social y la ilusin de democracia. Y ellas queran ms: tal es la razn del largo proceso de disturbios que arranca a comienzos de los 90 (junto con la Guerra Civil argelina), llega a un pico en 1995-96 y rebrota en 2006. Larga y penosa marcha, la que han tenido que recorrer los distintos elementos rebeldes para encontrarse.

La nueva cpula dirigente de Trpoli fue incubada dentro del rgimen de Gadafi. Su hijo, Saif al-Islam, fue el jefe de los reformistas neoliberales, y se rode de gentes que queran convertir Libia en un gran Dubai. Se pusieron manos a la obra en 2006, pero quedaron decepcionados por el ritmo de los avances, y muchos incluido Mahmud Jibril, el actual primer ministro haban amenazado con dimitir en numerosas ocasiones. Cuando comenz una insurgencia en Benghazi, esa camarilla se apresur a unirse a la misma, y en marzo ya se haba puesto a la cabeza de la rebelin. Que sigue en sus manos.

Qu se celebra en las calles de Benghazi, Trpoli y las dems ciudades? No cabe duda: hay jbilo por el derrocamiento del Gadafi de 1988-2011. En el inters de la OTAN y de la camarilla de Jibril est el asegurarse de que en este auto de fe sea tambin liquidada la liberacin nacional antiimperialista de 1969-1988; que se olvide la era neoliberal para renacer cmo si nunca hubiera sido puesta por obra. Ese ser el truco: brujulear entre la alegra de amplias capas de la poblacin que quieren tener voz en su sociedad (una voz apabullada por Gadafi, y que Jibril pretende canalizar) y una pequea minora dispuesta a seguir desarrollando el programa neoliberal (que Gadafi busc facilitar sin xito por la oposicin de "los hombres de su carpa"). La nueva Libia nacer en el quicio abierto por estas dos interpretaciones.

La manera en que Gadafi muri es una sincdoque de toda la guerra. Las bombas de la OTAN frenaron el convoy; sin ellas, lo ms probable es que Gadafi hubiera conseguido huir hasta su siguiente escondrijo. La rebelin podra haber triunfado sin la OTAN. Con la OTAN, empero, quedan excluidas determinadas opciones polticas; los Estados miembros de la OTAN hacen cola ahora para obtener su recompensa. Son, es verdad, demasiado educados, al modo liberal europeo, como para hacer exigencias pblicas en trminos de quid pro quo. De aqu que digan cosas de este estilo: esto es una guerra libia, Libia debe decidir qu hay que hacer. Y ese es propiamente el espacio en el que las partes de la nueva estructura de poder libio que todava aprecian la soberana debern hacerse valer. El ventanuco todava abierto no tardar en cerrarse: as que empiecen a firmarse los acuerdos que pondrn los recursos y la autonoma de Libia en la agenda de los Estados miembros de la OTAN.

Vijay Prashad es catedrtico de Historia del Sur de Asia y director de Estudios Internacionales en el Trinity College de Cambridge, Harford, CT. Su ltimo libro publicado, The Darker Nations: A People's History of the Third World, gan el Premio Muzaffar Ahmad de 2009.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Ramona Sedeo.



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