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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2011

Resea de En el interinato de Adolfo de la Huerta y el gobierno de lvaro Obregn (1920-1924)
Importantes aportes al estudio del movimiento obrero mexicano

Gerardo Pelez Ramos
Rebelin


La coleccin La clase obrera en la historia de Mxico, que coordina el doctor Pablo Gonzlez Casanova, se ve enriquecida con la edicin del tomo 7, En el interinato de Adolfo de la Huerta y el gobierno de lvaro Obregn (1920-1924), del investigador Jaime Tamayo, recientemente lanzado a la luz pblica por Siglo XXI Editores. De este modo, la coleccin casi se completa, faltando solamente el tomo 5 a cargo de Juan Felipe Leal y Jos Villaseor.

La obra de Tamayo hace aportes importantes al estudio del movimiento obrero mexicano. Por una parte, logra superar la visin estatalista y, por otra, no incurre en la otra vertiente de investigacin de moda hoy da, la movimientista, que intenta asumirse como contestataria. El autor, pues, engarza en un todo el desarrollo econmico, la formacin del Estado moderno en Mxico y las luchas y la organizacin de la clase obrera.

En el texto se describen y analizan la poltica de lvaro Obregn y el proceso organizativo de los trabajadores asalariados. La poltica obregonista es caracterizada como populista y bonapartista, la cual tena como ejes la aplicacin de reformas sociales, las concesiones a las organizaciones obreras y sus lderes y el apoyo a las demandas laborales, en combinacin con la cooptacin y represin de los movimientos que tendan a rebasar los lmites tolerados.

El pacto de Obregn con el liderato de la Confederacin Regional Obrera Mexicana le permiti al gobierno hacerse de una firme base social y a la CROM le facilit el crecimiento acelerado y masivo. Por medio de la concrecin de los puntos que se firmaron --que eran de interdependencia-- el movimiento sindical alcanz conquistas inmediatas, aunque sin poner en peligro el rgimen de la propiedad privada.

Tamayo narra la situacin legislativa en materia laboral que prevaleca en 1923 y la lucha por la reglamentacin del artculo 123 constitucional, bandera del movimiento obrero que enfrent una furiosa resistencia por parte de las agrupaciones patronales.

Dada la etapa de configuracin del Estado moderno en Mxico, la organizacin sindical adems de ser el principal instrumento de lucha econmica de los trabajadores permiti a stos participar e incidir en el Estado. La alianza entre la CROM y el gobierno de Obregn a la larga tuvo profundas proyecciones.

Un captulo est dedicado a la CROM, en el cual explica el sindicalismo de la accin mltiple. Apunta Tamayo que la hegemona de esta organizacin se impuso gracias al fracaso de las concepciones y prcticas del anarcosindicalismo, la formacin del Grupo Accin y la poltica de reformas del gobierno obregonista. Sin embargo, la CROM no pudo alcanzar la unicidad en el sindicalismo nacional; fuera de sus filas permanecieron destacamentos claves del proletariado, como los petroleros, textiles, ferrocarrileros y tranviarios. La CROM en estos ncleos era minoritaria y los campesinos constituan alrededor del 40 por ciento de sus agremiados.

La CROM era pragmtica. Las cuestiones doctrinarias e ideolgicas la tenan sin cuidado.

Conforme la direccin cromista se imbricaba con el aparato del Estado, se haca ms conservadora: busc centralizar la decisin del estallido de huelgas, impuso el esquirolaje frente a otras organizaciones sindicales y cay en un anticomunismo militante; por ejemplo, en la Sexta Convencin se rechaz la credencial de Alfonso R. Soria, por comunista, y se resolvi: Tercero. La CROM no permite el establecimiento de partidos comunistas dependientes de la Tercera Internacional de Mosc. (p. 94)

El libro presenta en breves lneas las relaciones entre la CROM y la American Federation of Labor y su participacin en la Confederacin Obrera Panamericana.

El investigador estudia los orgenes y fundacin de la Confederacin General de Trabajadores y aclara el papel dirigente en la CGT del Centro Sindicalista Libertario. Para Jaime Tamayo, esta central en sus mejores momentos (1923) lleg a agrupar a 40 mil trabajadores, principalmente en la capital de la Repblica, siendo muy desigual su insercin en otras entidades.

La ideologa anarcosindicalista impeda la construccin de una poderosa central, al mismo tiempo que la poltica de accin directa se rompa en la prctica cotidiana de muchas filiales cegetistas. En los primeros meses de vida de la CGT se estableci una alianza con los comunistas, basada centralmente en la coincidencia de ciertos objetivos y en la confusin ideolgica a la sazn, ya que los comunistas, sindicalistas revolucionarios y anarcosindicalistas compartan muchas concepciones y formas de hacer poltica sindical; pero el mismo ao de 1921 tron la alianza entre militantes del Partido Comunista Mexicano y la corriente del anarcosindicalismo.

Una aportacin de primer orden que hace Tamayo es el anlisis de la Confederacin Nacional Catlica del Trabajo, mediante el relato de sus antecedentes y origen, el Primer Congreso Catlico Regional Obrero y la Confederacin de Obreros Catlicos, y el Congreso Nacional Catlico Obrero y la CNCT. Esta central fue muy ninguneada por Vicente Lombardo Toledano, Rosendo Salazar, Luis Araiza y Jacinto Huitrn.

En resumen, los principios de la CNCT eran la sumisin absoluta a las autoridades eclesisticas, confesionalidad de las agrupaciones obreras, respeto a los principios fundamentales de la sociedad, la patria, la religin, la familia y la propiedad privada, la armona de las clases sociales y el rechazo a la lucha de clases.

De acuerdo con Tamayo: La Confederacin Nacional Catlica del Trabajo lleg a constituir en la regin del Bajo y en general en el centro-occidente de Mxico una central capaz de disputarle la hegemona a la CROM, si bien su presencia no fue muy prolongada. Por lo dems tuvo alguna influencia en varios otros lugares del pas.

En ella se agruparon numerosos obreros artesanales, y algunos obreros industriales, pero tambin campesinos y otros sectores que nada tenan que ver con la clase obrera. (p. 185) La CNCT tena en 1924 un total de 21,500 trabajadores.

La ideologa de la CNCT se sustentaba en la doctrina social de la Iglesia, que tena como punto de partida la encclica Rerun Novarum de Len XIII. Dicha organizacin atacaba al socialismo, al sindicalismo y la lucha de clases. Varias organizaciones llevaban el nombre de Agustn de Iturbide.

El choque entre el caudillismo revolucionario y el alto clero vaticanista, la rebelin cristera de 1926-1929 y la Ley Federal del Trabajo, promulgada en agosto de 1931, que impeda e impide la organizacin confesional de los trabajadores, sellaran la suerte del sindicalismo de inspiracin clerical. En Mxico, sin dejar de existir las tendencias sindicales catlicas, fueron, son y seguramente seguirn siendo siempre una minora en el conjunto del movimiento obrero organizado.

Despus del interesante estudio sobre la CNCT, el autor expone el rol de los textiles, mineros, petroleros, electricistas y ferrocarrileros, con los sealamientos de que la vanguardia en el movimiento huelgustico la llevaban los primeros; que los mineros tenan las peores condiciones de trabajo; que los petroleros enfrentaban no slo a las empresas y al poder pblico, sino al gobierno norteamericano que apoyaba a las compaas imperialistas y amenazaba a nuestra patria; que los electricistas lograron en lo fundamental permanecer al margen de las centrales nacionales, y que los ferrocarrileros fueron sentando las bases de su futuro sindical nacional: el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la Repblica Mexicana, constituido en 1933.

Tamayo analiza las relaciones entre Adalberto Tejeda y el movimiento obrero veracruzano, y logra demostrar las diferencias entre la CROM local y su direccin nacional; la alianza entre Jos Guadalupe Zuno y el movimiento sindical jalisciense, que condujo incluso al armamento de los rojos para enfrentar a las guardias blancas; las relaciones de Felipe Carrillo Puerto y los trabajadores yucatecos, y Toms Garrido Canabal y el corporativismo sindical tabasqueo.

El ltimo captulo de la obra aborda la rebelin delahuertista --la clebre rebelin sin cabeza-- y el movimiento obrero, donde resea el apoyo cromiano a Obregn, el rompimiento de Luis N. Morones y lvaro Obregn, y los nexos entre la CROM y Plutarco Elas Calles.

Para Tamayo: La clase obrera, que incorporada al pacto social populista haba participado en la conformacin del moderno Estado mexicano, pasara a quedar subordinada, durante el callismo, marcando el fin del populismo con la estructuracin de un sindicalismo de corte corporativista. (p. 291)

El autor se basa en fuentes muy ricas y variadas: los Archivos General de la Nacin, Histrico de Jalisco y del Centro de Estudios sobre la Universidad (hoy Instituto sobre la Universidad y la Educacin); en los peridicos Restauracin, El Archivo Social, El Obrero, El Obrero Catlico y otros, y en autores como Fabio Barbosa, Jorge Basurto, Barry Carr, Jorge Durand, Roco Guadarrama, Guillermina Bahena, Harvey A. Levenstein y Marcelo N. Rodea.

Referencias:

Jaime Tamayo, En el interinato de Adolfo de la Huerta y el gobierno de lvaro Obregn (1920-1929), Vol. 7 de La clase obrera en la historia de Mxico, Mxico, Siglo XXI Ed., 1987, 302 pp.

Memoria, revista del Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista, nm. 18, febrero de 1988.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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