Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2011

Entrevista con el economista Alberto Montero Soler sobre el rumbo de Europa
"Si la crisis se gestiona en contra del pueblo, el euro extender las revueltas"

Gorka Larrabeiti
Rebelin


El sistema que gobierna hoy el mundo es el capitalismo financiero, una megamquina cuya clave de lectura es sobre todo econmica, pero tambin poltica. Va para dos aos que la Unin Europea vive en la emergencia perpetua, en un sinfn de momentos cruciales. El 26 de octubre, en otra de esas Eurocumbres, se tomaron decisiones importantes. Para entender qu est pasando en el Viejo Continente, entrevistamos a nuestro compaero Alberto Montero Soler, profesor de Economa Aplicada en la Universidad de Mlaga, presidente de la Fundacin Centro de Estudios Polticos y Sociales y autor del blog La otra economa.


1. Qu resumen haces de las medidas aprobadas el jueves en la Eurozona?


Si nos limitamos a resumir el contenido de los acuerdos de la cumbre pudiera parecer que se hubiera avanzado de forma importante sobre los principales problemas que aquejan a la Eurozona.

As, en primer lugar, se ha acordado la necesidad de intervenir -o, en trminos polticamente correctos, de supervisar de forma permanente- a Grecia a cambio de un rescate por valor de unos 100.000 millones de euros que permitiran que el Estado griego no quebrara en tanto se produce su desmantelamiento. Segn los clculos ms optimistas de la Troika, Grecia necesitara en torno a 220.000 millones, dada la gravedad de su recesin, para poder garantizar la sostenibilidad de su deuda pblica o de 450.000 millones si nos vamos al peor de los escenarios. Esos 100.000 millones son, por lo tanto y de partida, insuficientes por lo que, probablemente, a mediados del prximo ao asistamos a una nueva cumbre en la que vuelva a plantearse que la economa griega necesita de nuevos fondos.

En segundo lugar, y una vez constatado lo que fcilmente era intuible -que Grecia no podra atender el pago de su deuda pblica viva-, se ha planteado la necesidad de proceder a una suspensin de pagos parcial de su deuda. La quita ascendera al 50% del valor de la misma pero an debe ser asumida por las instituciones acreedoras que se siguen mostrando reticentes a aceptarla, es decir, sigue en el aire.

En tercer lugar, se ha decidido forzar a la banca a recapitalizarse y subir sus niveles de capital del 5% al 9%. Esto significa, segn clculos provisionales de la Autoridad Bancaria Europea, que sern necesarios en torno a 106.000 millones de euros para recapitalizar al sistema bancario europeo. Un monto muy elevado en un contexto de desconfianza generalizada en los mercados que, por ejemplo, los test de estrs no han conseguido eliminar. Baste recordar que, por ejemplo, Dexia, que se encuentra en proceso de nacionalizacin por los gobiernos francs y belga, haba superado sobradamente el test de estrs de julio pasado.

Si se tiene en cuenta que la opacidad en los balances sigue siendo la norma y la desconfianza en los mercados el sentimiento dominante, muchos de los recursos para la capitalizacin finalmente debern llegar por la va de las inyecciones de dinero pblico.

Y, en cuarto lugar, se ha decidido tambin ampliar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera hasta el billn de euros. Este aumento tiene la finalidad, en primer lugar, de avalar las emisiones de bonos soberanos de aquellas economas que tienen dificultades para acceder a los mercados (Grecia, fundamentalmente); en segundo lugar, de recapitalizar la banca, en el caso en que los inversores privados no aporten financiacin y/o los gobiernos no puedan asumir las necesidades de capital de su sistema financiero; y, en tercer lugar, de intervenir en los mercados secundarios para estabilizar las primas de riesgo de los pases cuya deuda se encuentre sometida a ataques especulativos.

2. Entonces, Europa est a salvo? En la prensa se lee que los mercados asiticos recibieron con alivio la noticia, que hubo grandes alzas en las Bolsas europeas. Pero tambin se lee que en Italia se eleva la edad de jubilacin a 67 aos, se facilita el despido, se impone la movilidad a funcionarios pblicos y se anuncian privatizaciones de inmuebles pblicos. El pasado jueves este plan se presentaba como el plan "definitivo"; el viernes ya haba dudas; y el sbado FMI, BCE y UE hablaban de un plan de emergencia ("contingency plan") para defender Espaa e Italia.

El anlisis de los acuerdos alcanzados nos debe llevar a plantearnos la cuestin realmente relevante que, es como preguntas, si Europa est realmente a salvo, si estos acuerdos efectivamente alejarn la crisis del horizonte europeo.

Ante esa pregunta no puedo manifestar ms que mi escepticismo. Un escepticismo que parte de la constatacin de la falta de voluntad poltica de los gobernantes de la Eurozona para resolver de una vez por todas los problemas que aquejan a la misma. Estn tratando el problema, en esta y en todas las cumbres precedentes, como si ste fuera meramente coyuntural y producto del contagio de una crisis financiera originada en Estados Unidos que ha afectado el balance de los bancos europeos y que, ante las necesidades de financiacin de stos, ha mutado en una crisis de deuda soberana al acudir los Estados al rescate de las instituciones bancarias.

Al partir de ese anlisis es lgico que se planteen soluciones que ponen el punto de mira en mejorar las posiciones de solvencia de la banca. An aceptando ese anlisis, podemos o no compartir que sa pueda ser la receta, que no se haya permitido que los bancos se responsabilicen de las consecuencias de los excesivos riesgos asumidos y que se haya evitado que stos quiebren o que las aportaciones de fondos pblicos no se hayan traducido en nacionalizaciones y conversiones de las entidades rescatadas en bancos pblicos. Es decir, podemos aceptar el diagnstico pero discrepar de la receta para solucionar la enfermedad.

Sin embargo, creo que hasta eso sera un grave error. Sera aceptar un marco de anlisis que nos limita an ms las posibilidades de intervencin, al hacerlas girar exclusivamente sobre el sistema bancario, pero que, sobre todo, desenfoca completamente el problema de la crisis europea y, por lo tanto, evita que puedan ofrecer soluciones adecuadas a la naturaleza de la misma.

Y es que, en mi opinin, nos encontramos ante una crisis que es producto de los errores en el diseo de la propia Eurozona. Unos errores que, para ms inri, fueron criticados desde el primer momento, cuando se public el denominado Informe Emerson One Market, One Money-, tanto por economistas de derecha como por economistas de izquierda cuando los primeros afirmaron que la Eurozona no era una zona monetaria ptima y los segundos denunciaron las carencias en trminos de mecanismos de integracin econmica real y cohesin social del proyecto.

Sin embargo, haciendo caso omiso de dichas advertencias, los gobiernos de la Unin Europea primaron la dimensin poltica de un proyecto que era esencialmente econmico olvidando que, en un espacio dominado por el mercado, hay ciertas relaciones econmicas bsicas que deben ser respetadas y mantenidas en equilibrio si no se desea que la renta y la riqueza se vayan concentrando en los pases ms desarrollados del mismo.

En el caso de la Eurozona, esa concentracin era ineludible porque los Estados miembros partan de puntos muy distantes en cuanto a niveles de productividad, competitividad y proteccin social; no exista sincrona entre sus ciclos econmicos y se desprendan de instrumentos de ajuste, las polticas monetaria y cambiaria, que son esenciales para reequilibrar las relaciones econmicas entre pases cuando los desequilibrios se hacen insostenibles. Y todo ello lo hacan sin poner en marcha mecanismos supranacionales que permitieran ir equiparando las condiciones productivas y de bienestar entre los distintos Estados miembros, especialmente una Hacienda Europea que hubiera asumido la soberana en materia fiscal, al igual que el Banco Central Europeo la asumi en materia monetaria.

Lo nico que primaba en aquel momento era la construccin de un espacio para la rentabilizacin de los capitales europeos, un mercado nico que, sin embargo, careca de los requisitos mnimos para su viabilidad una vez que los desequilibrios de partida comenzaran a agudizarse. Y esos desequilibrios iban a agudizarse porque, desde el punto de vista liberal, la Eurozona careca de un mercado de trabajo lo suficientemente flexible como para absorber la funcin de estabilizacin de la que se haban desprendido los Estados al ceder la poltica monetaria; mientras que desde el punto de vista de los economistas de izquierda, careca de los mecanismos de intervencin supracomunitarios que permitieran corregir dichos desequilibrios.

Cuando la mquina se puso en marcha y comenzaron a actuar los diferenciales de productividad junto a las diferencias en las polticas salariales en el seno de la Eurozona la resultante fue la acumulacin de supervit y dficit comerciales enormes en los pases centrales y perifricos, respectivamente. Dficit comerciales que eran cubiertos gracias a la financiacin que tambin llegaba desde los pases centrales y que permitan mantener una apariencia de sostenibilidad.

Sin embargo, una vez que se produce la crisis de Lehman Brothers en septiembre de 2008 y se seca la liquidez internacional, instalndose la desconfianza generalizada, se produce la ruptura del mecanismo que haba permitido mantener la apariencia de normalidad en el seno de una Eurozona en la que los desequilibrios externos a nivel intracomunitario haban alcanzado proporciones nunca vistas con anterioridad.

Ese es el grave problema al que nos enfrentamos y que esta cumbre no corrige en lo ms mnimo. Si los gobernantes europeos compartieran este diagnstico y no s cmo no podran hacerlo- se encontraran que, para estar a la altura del momento histrico en el que nos encontramos y de la decisin poltica que permiti la creacin del euro, deberan responder frente a esta crisis con medidas polticas. Es decir, creo que el principal problema en estos momentos es que esta crisis econmica solo se puede solventar desde la poltica.

3. Leyendo el comunicado de la Cumbre, llama la atencin que se inste a a Espaa (prrafo 5) a seguir creciendo y a reducir el desempleo. La receta para ello sera esta: Las acciones deben incluir la mejora de los cambios del mercado laboral para aumentar la flexibilidad a nivel de empresa y la empleabilidad de la fuerza laboral y otras reformas para mejorar la competitividad, especialmente la ampliacin de las reformas en el sector servicios. Cmo se traduce? Facilidad de despido, como en Italia? Ms privatizaciones?

Pues se traduce en que, como sealaba en la pregunta anterior, los economistas liberales plantearon que para que una unin monetaria sea ptima deben darse una serie de requisitos, el ms importante de ellos es una flexibilidad lo ms elevada posible en el mercado de trabajo. O, lo que es lo mismo, mxima flexibilidad tanto salarial y movilidad absoluta de la poblacin activa por el territorio de la unin. Es decir, se sustituye la prdida de dos instrumentos esenciales de intervencin pblica sobre la economa, como son las polticas monetaria y cambiaria, por un instrumento de ajuste de mercado: la flexibilidad del mercado de trabajo.

De esa forma, si en un pas de la Eurozona se acumula un dficit comercial muy elevado frente a otro pas, ello se traducir en una reduccin de salarios dentro del primero (para reducir costes de produccin y abaratar precios, incrementar las exportaciones hacia el superavitario y reducir las importaciones de productos de ste, ya que se vuelven relativamente ms caros para el poder adquisitivo de los asalariados) y en un desplazamiento de trabajadores desde el primero hasta el segundo (que permite reducir la demanda agregada en el primero e incrementarla en el segundo). El resultado esperado ser el reequilibrio progresivo de la balanza comercial por la va de utilizar a los trabajadores como meros peones en el ajuste, como si sus vidas, sus relaciones, sus races, sus sentimientos fueran indiferentes.

La solucin de la crisis que se est proponiendo va precisamente en esa lnea. Mientras se dedican sin pudor ingentes cantidades de dinero para rescatar al sistema financiero, se est produciendo una reestructuracin dentro de las partidas de gasto pblico de los Estados reducindose, bajo el chantaje de los planes de ajuste, las destinadas a los servicios sociales e incrementndose las destinadas a la atencin de la deuda pblica que, no olvidemos, se incrementa en gran medida como consecuencia de las deudas del sector privado que se estn socializando.

La consecuencia es, pues, una menor red de seguridad social que va compeliendo progresivamente a los ciudadanos a convertirse en peones de ese mecanismo de ajuste perverso e invisible que es la flexibilizacin y liberalizacin del mercado de trabajo.

Por eso, todos los llamamientos que se realizaron en la Cumbre y fuera de ella para incrementar la flexibilidad del mercado de trabajo, para eliminar la negociacin colectiva, para vincular los salarios a la productividad, para reforzar la empleabilidad de la fuerza de trabajo, como si el problema fuera de inadecuacin de la oferta de trabajo a la demanda y no de carencia de puestos de trabajo directamente.

En este sentido, el llamamiento a Espaa debe ser interpretado en esa lnea. Parece que est diciendo: ante la gravedad de la situacin de su economa y de lo dramtico de su tasa de desempleo, procedan a introducir cuanto antes los mecanismos de ajuste en el mercado de trabajo, invisibles pero dolorosos socialmente, a ver si puede evitarse el rescate. Y ello parte, a mi modo de ver, de un nuevo diagnstico incorrecto: la consideracin de que la elevada tasa de desempleo espaola, que mina decisivamente su capacidad de recuperacin econmica, obedece a problemas de rigidez del mercado de trabajo en lugar de a la incapacidad de la estructura productiva del pas para generar nuevos puestos de trabajo. Valga recordar, por ejemplo, que incluso en el momento ms lgido de la burbuja inmobiliaria la tasa de desempleo espaola era superior al 7%, es decir, muy elevada para una economa sobrerrecalentada.

4. Aunque se afirma que el caso griego merece una solucin "excepcional y nica", se ve que a todos los Estados que no ejecutan las directrices que llegan de Frankfurt o Bruselas, les llega un diktat, como en el caso de la carta de Trichet y Draghi al gobierno italiano. En el comunicado de la Cumbre, se nota un paso ms en la injerencia de la Comisin en Grecia (la cursiva es ma): En el contexto del nuevo programa, la Comisin, en cooperacin con los dems socios de la Troika, se establecer para la duracin del programa una capacidad de supervisin sobre el terreno, incluso con la participacin de expertos nacionales, para trabajar en cooperacin estrecha y continua con el Gobierno griego y la Troika de asesorar y ofrecer asistencia a fin de garantizar la aplicacin plena y oportuna de las reformas. Se hace oficial la prdida de soberana de los pases?

Efectivamente, la prdida de soberana a la que se va a ver sometida Grecia es ya una realidad porque la concesin del segundo prstamo y la negociacin de la quita estn condicionadas a la aceptacin de ese estado de excepcin al que se ver sometida la economa griega al mejor estilo del Fondo Monetario Internacional en Amrica Latina.

Eso se traduce en que la democracia griega queda completamente vaciada de contenidos. Desde el momento en el que las decisiones sobre gastos e ingresos pblicos, sobre la estructura del gasto pblico, sobre las fuentes de financiacin, sobre privatizaciones y destino de los recursos obtenidos de las mismas, sobre el gasto social pasan a estar supervisadas y controladas por un tercero con capacidad de decisin sobre las mismas, sobre qu podrn decidir los griegos? cul ser el contenido sustantivo de su democracia? Todo estar condicionado a la aprobacin o reprobacin de una autoridad no elegida que impondr su voluntad, no en inters de los griegos, sino de la sostenibilidad de su deuda y, por tanto, de los acreedores internacionales. Estaremos asistiendo, por tanto, a la expresin ms cruda, menos eufemstica, de la dictadura de los mercados pues a no otros intereses sirve la Troika.

Lo ms grave es que en un espacio que se supone democrtico, sean los pases econmicamente poderosos en estos momentos (aunque esa es una cuestin relativa porque son tambin quienes tienen un sistema bancario en una posicin ms comprometida) quienes impongan la restriccin de la democracia sobre aquellos que necesitan de ayuda. No olvidemos que la propuesta de poner bajo tutela a las economas necesitadas de financiacin proviene precisamente de Holanda que ha llegado a plantear directamente que aquellos pases que necesiten de ayuda y no se sometan a ese requisito deberan abandonar el euro. Y que algo muy similar plante Trichet en su ltima declaracin pblica antes de concluir su mandato en el BCE. Las carencias estructurales e institucionales de la Eurozona se resolvern, a partir de ahora y segn ese criterio, por la va de privar a los ciudadanos de sus ya menguadas democracias. La transferencia de la soberana nacional hacia los mercados se habr completado con la aquiescencia y complicidad de todos nuestros gobernantes.


5. Ahora, la pregunta del famoso billn de euros. Cuando se explica de dnde se sacar el dinero para esa ampliacin del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, nos topamos otra vez con ese oscuro lenguaje proprio del capitalismo financiero (Special Purpose Vehicles, risk insurance). Ms adelante (prrafo 21), la sensacin de inquietud aumenta, si cabe: se entiende que hasta noviembre el Eurogrupo no fijar los trminos y las condiciones de la financiacin del Fondo. El billn de euros existe?

La propuesta para obtener la financiacin del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) se nutre de dos componentes que tienen como caracterstica comn la profundizacin de la dependencia de la Eurozona de los mercados financieros. En lugar de forzar al Banco Central Europeo a superar sus resistencias para financiar dicho Fondo, en la Cumbre se ha optado por la va de nutrirlo sobre la base de emisiones en los mercados financieros y, por lo tanto, de quedar nuevamente al albur de estos, de sus estrategias y de sus intereses.

As, como primera va de financiacin se plantea que el Fondo se convierta en una suerte de aseguradora que avale parcial o totalmente la deuda emitida por los Estados. De esa forma, el Fondo se comprometera a atender, en caso de impago del Estado correspondiente, la deuda emitida por el mismo hasta el porcentaje de la misma avalado. Es decir, si ste se fija en el 30% del valor de la deuda emitida, el acreedor se garantiza que, en caso de impago, el Fondo respondera por valor de ese 30%. Sera, por decirlo as, como un equivale a los famosos CDS que los inversores contratan para protegerse del riesgo de impago.

Y, por otro lado, el Fondo tambin podra allegar recursos financieros mediante sociedades instrumentales (esos Special Purpose Vehicles) destinadas bsicamente a recaudar fondos mediante la asociacin con instituciones financiera pblicas y privadas o con inversores financieros. Esas sociedades emitiran activos financieros (conocidos como vehculos de inversin) especficamente destinados a captar la financiacin necesaria para el Fondo.

Entre los socios en los que se est pensando se encuentran, esencialmente, el Fondo Monetario Internacional y los fondos soberanos de los pases emergentes, de ah el llamamiento a China o Noruega, por ejemplo.


6. Sarkozy, por televisin, trataba de tranquilizar a su audiencia del rescate chino de Europa diciendo que no vea ningn problema en que quienes poseen el 60% de las reservas globales -o sea, China- inviertan en euros en lugar de en dlares. Klaus Regling, responsable del Fondo Europeo, vol a China para negociar la intervencin de China, pero no hubo acuerdo inmediato. Leemos que China haba comprado ya 1 billn de bonos portugueses, griegos y espaoles, y que posee ya una buena parte de los eurobonos emitidos este ao por el Fondo Europeo. El Financial Times informaba de que la Republica Popular podra invertir hasta 100.000 millones de dlares, pero China no est dispuesta a ser eternamente el buen samaritano: no quiere poner en peligro la salud de su economa, y exige certezas sobre sus inversiones. China es una buena cura para Europa? O se contagiar el Dragn de fiebre europea?

La respuesta de Sarkozy es realmente expresiva de la falta de proyecto poltico detrs de la construccin europea y de la mirada tan corta como cortoplacista que tienen nuestros gobernantes europeos. Antes de haber dicho semejante dislate poda haber preguntado a Obama qu sinti, como presidente estadounidense, cuando el gobierno chino a travs de sus medios oficiales advirti a Estados Unidos, tras la rebaja de la calificacin de su deuda por Standard & Poors el pasado mes de agosto, de que deban superar su adiccin a la deuda y reducir sus gastos militares y sociales.

Pareciera como si Sarkozy no tuviera suficiente con la cesin de soberana a los mercados financieros que se produce por el modo en que se est enfrentando la crisis, tal y como sealaba anteriormente, sino que tambin se congratula por la cesin de soberana a la que est en camino de convertirse en la nueva potencia imperial del siglo XXI. Baste recordar como ejemplo de ese poder imperial en ciernes las presiones a las que se encuentra sometida China para que revale su moneda y la indiferencia con la que las trata, vengan de Estados Unidos o de la Unin Europea.

Frente a la posibilidad de que la Unin Europea se constituyera en un actor mucho ms relevante e independiente en la nueva geopoltica en construccin nos encontramos con unos gobernantes que, con tal de conseguir fondos para atender las tensiones actuales e incapaces de moverse fuera del rgido cors de la ortodoxia econmica en la que se manejan, son capaces de ceder poder de decisin indirecto (soft power) a China en lugar de ceder cuotas de soberana nacional para construir unos verdaderos Estados Unidos de Europa.

Y todo ello sin olvidar que ese apoyo chino, de producirse, no saldr gratis. De entrada, porque los chinos, como el resto de inversores, presionarn para que su contribucin al Fondo se rentabilice suficientemente, con la consiguiente carga sobre las economas de la Eurozona que tengan que recurrir al mismo. Y de salida porque a cambio de esa contribucin demandarn tanto concesiones en trminos de eliminacin de lo que ellos entienden como barreras comerciales discriminatorias hacia sus productos como acceso privilegiado a las oportunidades de negocio que surjan en los procesos de privatizacin en marcha, como ocurri cuando se atribuy a empresas chinas la gestin del principal puerto comercial griego.


7. Abordemos ahora el acuerdo alcanzado por la autoridad bancaria: se aumentar hasta un 9% la ratio de capital de los bancos. Ese 9% servir para sanear las cuentas de los bancos?

Para el caso de la recapitalizacin del sistema bancario lo que se plantea es que, de forma temporal, los bancos incrementen su ratio de capital, es decir, constituyan un colchn de activos de reserva ms elevado y de mejor calidad y, para ello, los activos debern encontrarse ponderados por su riesgo para evitar incorporar activos que, en teora, pueden ser de la mxima calidad pero que la evolucin del mercado los haya deteriorado.

Adems, los bancos debern valorar sus posiciones en deuda pblica soberana a precios de mercado y no, como ocurre por ejemplo en el caso del suelo y los inmuebles en la banca espaola, que se encuentran an en el balance al precio al que se valoraron cuando se utilizaron como aval de las operaciones de financiacin de su compra o construccin.

La consecuencia inmediata de este plan es que los bancos volvern a dar una vuelta ms al grifo del crdito de forma generalizada, puesto que necesitarn todos los recursos disponibles para hacer frente a esta nueva exigencia; que habr bancos que ni siquiera dando esa nueva vuelta de tuerca podrn conseguir los recursos necesarios, y por lo tanto, debern acudir a los mercados monetarios o, en su defecto, necesitarn financiacin pblica. Nos encontraremos, finalmente, con una nueva presin sobre las cuentas de los Estados, nuevas emisiones de deuda pblica y nuevas posibilidades de que, cuanto mayores sean las necesidades de financiacin de esos Estados para tapar el agujero de sus bancos, mayores posibilidades de tensar la cuerda sobre los gobiernos por parte de los mercados.


8. Describes una espiral. El sistema bancario sufre metstasis. Los Estados se contagian intentando rescatarlos y cada vez estn ms abducidos por las urgencias que dictan las finanzas. En nombre de la "competitividad" con otros actores globales, Europa emprende el camino de la "austeridad" y el "desarrollo", que acaba con las conquistas de la Europa social. No parece haber salida en esta espiral de la deuda, en la que siguen ganando los de siempre. Galapagos, economista de Il Manifesto, citaba hace poco un estudio reciente de Credit Suisse segn el cual en 2011 menos del 1% de la poblacin mundial controla el 39% de la riqueza total. En slo un ao la riqueza de los ms ricos ha aumentado el 3,4%. Si la concentracin de la riqueza es una de las caractersticas del capitalismo financiero, se dira que esta megamquina, como la define Luciano Gallino, no est en crisis y gana con esta economa basada en la deuda. La quiebra no sera un modo de liberarse del yugo de este capitalismo financiero?

Coincido plenamente con la interpretacin de Gallino. Yo creo que el proyecto neoliberal goza de plena salud. Que est siendo sometido a una mayor y general contestacin social? Sin duda. Pero creo que tampoco deberan caber las dudas acerca de su salud. No slo ha seguido profundizando la concentracin de la riqueza en manos de unos pocos, sino que tambin, por ejemplo, en Estados Unidos ha conseguido recuperar la tasa de beneficios a niveles previos a la crisis; eso s, el empleo y la actividad econmica siguen sin recuperarse, los salarios siguen su tendencia a la baja y la pobreza ha alcanzado niveles desconocidos desde que se tienen estadsticas al respecto en aqul pas. Mientras tanto, en Europa los beneficios an no se han recuperado a los niveles previos a la crisis pero la tendencia apunta en ese sentido. Si eso no es gozar de salud

Con respecto a tu pregunta, en la que se aprecia la sombra de los planteamientos de Fumagalli, no estoy muy seguro de poder compartir ese planteamiento tal y como est expresado. Lo comparto en la medida en que me parece un imperativo la renegociacin de la deuda y que el peso de los riesgos que se han acabado por materializar sean asumidos por quienes los contrajeron, esto es, los acreedores. Pero que la quiebra as, en trminos generales, sea la respuesta es otra cosa bien distinta. Sera como plantear que un tsunami fuera la solucin a un problema de sequa. Claro est, siempre en el entendimiento de que nos seguimos moviendo en el marco de economas capitalistas en donde quienes ejercen el poder de facto pueden aceptar concesiones, como la renegociacin parcial de las deudas, pero que no van a permitir bajo ningn concepto que la pervivencia del sistema se cuestione. Otra cosa es que planteemos la quiebra como detonante y punto de partida, que sera por otra parte ineludible, del trnsito al socialismo.

9. La Merkel record ante el Parlamento alemn el peligro de la guerra. Javier Solana afirmaba hace poco: "Las generaciones que llegan al poder se estn olvidando de las guerras". La sociedad financiera suiza UBS tambin avisaba del riesgo de revueltas civiles. En este vdeo Galbraith afirma que la "austeridad" que se impone a los PIIGS conducir a la violencia y que podra comenzar en Grecia. Jean Quatremer, analista europeo de Libration, vaticina dos escenarios en Europa: en uno de ellos estalla una revuelta en Grecia, Francia intenta crear una unin latina mientras que Alemania se rearma. El ministro de Hacienda polaco avisaba del peligro de guerra en 10 aos. Crees que existe, en caso de cada del euro, un peligro real de revueltas, o hasta de guerra, o bien es un "coco" que se airea para amedrentar e imponer un ataque al Estado social?

 Creo que no debemos olvidar que el proyecto europeo nace originalmente como un intento de evitar que Europa fuera el escenario de nuevos conflictos blicos generalizados (una aspiracin solo parcialmente satisfecha si recordamos, por ejemplo, las guerras yugoslavas de la dcada de los noventa del siglo pasado). En este sentido, los anuncios de guerra en Europa si se derrumba el euro no hacen sino resucitar la que fuera la justificacin original y presentarla como una posibilidad real, como si no pudiera existir vida en Europa ms all del euro. Pareciera que, dada la ofensiva contra el Estado social promovida para salvar la moneda a costa del bienestar ciudadano y, por lo tanto, a que cada vez es ms difcil asimilar euro a bienestar, faltan los argumentos para defender al euro y se hace necesario volver a los orgenes remotos de la creacin europea. Pero en esa vuelta a los orgenes se olvidan de que el proyecto europeo original no era la creacin de una moneda sino un proceso de integracin econmica y poltica. Se olvidan, pues, de que existen pases dentro de la Unin Europea que no estn en la Eurozona y con los que no se ha entrado en guerra e, incluso, pases fuera de la Unin Europea con los que tampoco se est en guerra. Se olvidan de que Europa ha vivido sin guerras y sin moneda nica durante dcadas. Esas declaraciones me parecen un intento de atribuirle al euro unas propiedades pacificadoras que estn claramente sobrevaloradas. No es una moneda comn lo que impide una guerra sino los esfuerzos de los Estados implicados por tratar de arreglar sus diferencias pacficamente. Sin el euro nos quedar la Unin Europea e, incluso, sin la Unin Europea nos quedar la confianza en que los gobiernos usen siempre los cauces pacficos para la resolucin de los conflictos. Otra cosa son las revueltas dentrolos Estados. En ese caso, mi posicin es menos optimista. Yo creo que, precisamente y si la crisis se sigue gestionando en contra de los intereses del pueblo, ser el euro el que extienda las revueltas. La violencia ejercida contra los ciudadanos en forma de recortes sociales, en forma de prdida en sus niveles de vida, de deterioro de sus condiciones de trabajo y recorte de sus salarios se acabar contestando con violencia. Si los gobernantes siguen aplicando esa violencia social y permanecen impasibles ante las demandas de un reparto ms justo y equitativo de los costes de la crisis, esa violencia ser contestada por la resistencia social y, probablemente, con violencia popular. Creo que todo tiene un lmite y cada vez nos encontramos ms cerca de l. Ojal me equivoque.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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