Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2011

Las transnacionales son juzgadas por los pueblos de Latinoamrica

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


Es parte de la actual batalla de ideas recuperar el lenguaje subversivo y recrearlo, sin perder su densidad ni su poder de fuego. C.K.

Claudia Korol inteligencia, abrazo, muerte al patriarcado, escritora, anticapitalismo, educadora popular, energa, composicin humanista y libertaria en la noche del saqueo, rigor y mtodo, ternura y combate- fue la coordinadora del Juicio tico Popular a las corporaciones transnacionales que se realiz entre el 28 y 30 de octubre en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, sede Constitucin, y en el establecimiento de Pauelos en Rebelda. La iniciativa fue impulsada por el Centro de Investigacin y Formacin de los Movimientos Sociales Latinoamericanos y el Equipo de Educacin Popular Pauelos en Rebelda, junto a una gran cantidad de organizaciones sociales y agrupaciones en lucha de Argentina y Amrica Latina.

En la justificacin nuclear del Juicio estuvieron Alcira Daroqui, Directora de la Carrera de Sociologa de la UBA; Guillermo Ortega de Base Is de Paraguay; Bernardino Camilo da Silva del Movimiento Sin Tierra de Brasil; Berta Cceres, coordinadora del Consejo Cvico de Organizaciones Populares e Indgenas de Honduras; Cristina Castro de la Red Hermandad de Colombia; Oscar Gonzlez de CACTUS de Mxico; y Adolfo Prez Esquivel, Premio Nobel de la Paz.

Los movimientos sociales en defensa de los pueblos argentino, brasilero, paraguayo, mexicano, uruguayo, colombiano y hondureo, desde abajo enjuiciaron a las firmas Barrick Gold, Minera La Alumbrera, Agua Rica, Ledesma, REPSOL, Pan American Energy, Monsanto, Proyecto Navidad (Pan American Silver), Proyecto Potasio Ro Colorado, Cargill, Alto Paran, Microsoft, Telefnica y Google, entre otras.

La universidad pblica tambin es un campo en disputa

La acadmica Alcira Daroqui celebr que el juicio se d en una universidad pblica donde an tenemos la autonoma para comprometernos con las resistencias y luchas populares, pese a que en el actual marco de correlacin de fuerzas, en el gobierno universitario se reproduzcan ciertas alianzas y complicidades con el poder. Sabemos que la universidad pblica tambin es un campo en disputa.

Daroqui seal que hoy las transnacionales son un eslabn clave de las cadenas contemporneas del neocolonialismo. Son operadoras centrales del extractivismo, del saqueo y destruccin de la naturaleza, y de la vulneracin del derecho de las poblaciones. Es decir, significan saqueo y muerte. Sabemos que el capitalismo busca su reproduccin permanente. Las investigaciones realizadas involucran a industrias cerealeras, petroleras, mineras, forestales, agropecuarias, de carreteras, energticas. El resultado de cada informe y juicio habla de que seguimos transitando fuertemente por procesos de profundizacin de la desigualdad y la injusticia, aspectos constitutivos del capitalismo. La crtica universitaria devenida en poltica es un hecho que debemos exigir y ejercer. Exigir para que se ejerza y ejercer para ser parte de la lucha. Es cierto que muchos saberes originados en la universidad son ocultados para no tener conexiones con el movimiento social. Ese es un desafo: la articulacin entre ambos espacios para que se produzca una potencialidad poltica que nos permita enfrentar el actual orden de cosas como militantes, como pensadores, como luchadores. Es imposible comprender el quehacer destructivo de las transnacionales sin la complicidad del Estado y los gobiernos.

"El capital crea un orden jurdico y poltico para facilitar la expoliacin, el desplazamiento de comunidades, la ruina ambiental

El representante del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil (1979), Bernardino Camilo da Silva, explic que hasta ahora hemos obtenido terrenos para 400.000 familias, mientras 80.000 viven en asentamientos. Nuestra lucha es por la educacin, la salud y fundamentalmente contra el modelo agrcola impuesto por gigantes transnacionales productivistas. Y las juzgamos porque estn cometiendo un crimen que hemos documentado fundadamente, de manera objetiva y real. Ya han hablado las comunidades daadas, y aadi que para el capitalismo el concepto de crimen es distinto que para el pueblo. Para nosotros un crimen es todo aquello que agrede a la poblacin, y no el robo de comida de un nio hambriento. El crimen es la devastacin de los recursos naturales y la sobreexplotacin de nuestra gente. Creemos que el saqueo es una estrategia general que el capitalismo usa en toda Nuestra Amrica. De este modo, el capital crea un orden jurdico y poltico para facilitar la expoliacin, el desplazamiento de comunidades, la ruina ambiental.

Bernardino Camilo asegur que como el capital est mundializado, nosotros tambin debemos globalizar nuestras luchas. Tenemos los mismos enemigos. Por nuestra parte, hemos enfrentado de manera directa los intereses de corporaciones que nos ha costado vidas de militantes. El juicio simblico a las trasnacionales que hacemos ahora es, entonces, una iniciativa que apunta hacia la unidad y la creacin de conciencia.

Ms de 4 millones de colombianos han sido desplazados por las transnacionales

La joven colombiana Cristina Castro se refiri a su pas, arguyendo que las transnacionales en Colombia funcionan sobre la militarizacin y paramilitarizacin de los territorios, y no slo mediante la anuencia de la oligarqua ligada al narcotrfico. Las fuerzas armadas hacen el trabajo de limpiar el terreno para luego entregarlo a la inversin extranjera, la cual no crea empleos sino que los destruye y multiplica el trabajo precario y subcontratado. Algunos creen que con el cambio del Presidente lvaro Uribe por Juan Manuel Santos habra alguna modificacin poltica al respecto. Pero las cosas continan igual. El 50% de los colombianos est bajo la lnea de la pobreza. Dos mil personas mueren anualmente por desnutricin y el 13% de la poblacin la sufre. Grandes extensiones territoriales son destacadas para la produccin de biocombustibles. El 7,4% de la tierra en Colombia est en manos de un 0,4% de terratenientes, y el 1,7% de la tierra est distribuido entre el 51,3% del campesinado.

Cristina indic que la actuacin del capitalismo en Colombia ha devenido en el agotamiento de los recursos naturales; la privatizacin de los servicios pblicos; la destruccin del medioambiente y la biodiversidad y el hambre. Uno de los mecanismos utilizados para el beneficio de las corporaciones es el terrorismo de Estado. Las poblaciones indgenas son duramente golpeadas por los megaproyectos. Las violaciones de los derechos humanos y los crmenes de lesa humanidad estn a la orden del da. Ms de 4 millones de colombianos han sido desplazados por las transnacionales.

La delegada colombiana inform de que los juicios populares a las corporaciones multinacionales contemplaron el sector alimentario (Coca-Cola, Nestl) y minero (Gator, Pan American). El carbn y el oro estn en el centro de la explotacin y las maldiciones de mi pueblo. Y las empresas, adems, compran los servicios de los paramilitares para su proteccin. Desde el 2010 llevamos adelante la Campaa Nacional e Internacional Contra el Despojo para sensibilizar a la gente sobre sus efectos.

Antes traan espejos. Ahora traen transgnicos

El paraguayo Guillermo Ortega indic que las transnacionales merecen ser juzgadas porque atentan contra la vida, usurpan los territorios, explotan los bienes colectivos, contaminan las fuentes de vida, asesinan a las poblaciones y acaparan la produccin de alimentos. En el mundo existen alrededor de 1.200 millones de personas hambrientas. El cambio de matriz alimenticia y su homogeneizacin se basa en el 'supermercadismo'. Aqu vemos la concentracin privada y patentizacin de los conocimientos; la eliminacin de las semillas nativas; el socavamiento de las resistencias y bases de la alimentacin milenaria.

Ortega manifest que la acumulacin del capital precisa de la militarizacin del continente, es decir, los territorios deben estar libres de campesinos e indgenas para dar rienda suelta al monocultivo en extensas regiones. El exterminio de comunidades en resistencia y luchadores sociales es parte del Plan Colombia que avanza hacia el sur, a Paraguay. Las transnacionales, a travs de los medios de comunicacin y de la llamada responsabilidad social de la empresa, ofrecen insignificantes beneficios para manipular de mejor manera a las poblaciones. Antes traan espejos. Ahora traen transgnicos.

Nuestro ya basta crece y nuestros muertos dejan de ser nmeros para volverse rostros de la digna rabia

La intervencin de scar Gonzlez de Mxico revel la ascendencia poltica y potica que el modo de expresarse del Subcomandante Marcos tiene en la juventud rebelde de uno de los pases ms complejos de Amrica Latina. scar dijo que su agrupacin proviene de la Mixteca Oaxaquea, al norte del Estado de Oaxaca, un Estado que est al norte de Chiapas, y continu con que los juicios populares contra las transnacionales tienen sentido por la violencia sistmica con que nos enfrenta. En los ltimos 5 aos en Mxico esta violencia lleva 50.000 muertos. Y desde el dolor con que vivimos en 2010 el asesinato impune de nuestra compaera Bety Cario (http://www.youtube.com/watch?v=LSk7drjmSx4), recordamos que ella manifestaba que haba que hacer este tipo de juicios y enfrentar a esta bola de cabrones porque ellos le siguen apostando a la muerte, mientras nosotros le apostamos a la vida. Ellos le siguen apostando al despojo y nosotros a cuidar nuestros territorios. Ellos le siguen apostando a la represin y nosotros a nuestra digna rabia. Ellos le siguen apostando al asesinato poltico y nosotros a la reproduccin de la vida y a nuestra madre tierra. Ellos le siguen apostando a la ambicin y nosotros a nuestra cosmovisin. Ellos le siguen apostando a desaparecernos y nosotros a nuestra tica. Ellos le siguen apostando a militarizarnos y nosotros decimos que si ganamos esta lucha, la ganamos, y si la perdemos, tambin la ganamos porque vengan a desaparecernos!

El mexicano scar Gonzlez asever que en esta confusin que se vive, difcil es encontrar respuestas si no sentimos y compartimos el dolor del otro y de la otra, si no vemos quin est muriendo y por qu est muriendo. Hacia dnde caminar con tanta rabia? Pero mientras el tiempo y el desprecio de arriba avancen, abajo se generan nuevas respuestas gracias a los ecos que se intercambian en cada punto cardinal. El camino es abajo y la rabia y la organizacin deben estar contra el arriba. Los polticos y su aparato estatal son el rostro pblico de esta guerra. Su crisis y el desmoronamiento que se vive ah es sndrome de lo que nos pasa aqu abajo. Nuestras muertas, nuestros muertos han dejado claro que en esta guerra abierta de despojo y control contra la poblacin hay quien gana y quien pierde. Tal vez se podra pensar que ellos ganan al imponer el miedo, pero no es as. Ese miedo se est venciendo. Nuestro ya basta crece y nuestros muertos dejan de ser nmeros para volverse rostros de la digna rabia. Los malos gobiernos dicen que buscan la paz, pero ya nadie quiere seguir escuchndolos. Sabemos que ellos son los responsables que profundizan la impunidad y se esconden tras falsos argumentos, administrando nuestros conflictos. Nosotros resistimos el miedo, combatimos la indiferencia, resurgimos de la guerra. Pura narcodictadura televisada y guerra de cuarta generacin disfrazada de fortalecimiento de las organizaciones. Juegan las balas a evadir los muros para aniquilarnos, destrozar los grmenes de resistencias. Sus miras se dirigen al cuerpo organizado. Pero siempre sobrevive la esperanza.

Y vamos a seguir estando en las calles porque nos da la gana!, y nos tienen miedo porque no tenemos miedo!

Honduras es sinnimo de dictaduras de nuevo tipo en el continente respecto a las que inundaron con masacres y ceo militar los aos 70 del siglo pasado. Dictadura del capital siempre, que hoy se sostiene sobre formas aparentemente de representacin democrtica. Dictaduras, al fin y al cabo.

Berta Cceres, embajadora del Consejo Cvico de Organizaciones Populares e Indgenas de Honduras (COPINH), tambin fue miembro del Tribunal contra las transnacionales. Berta comunic que en Honduras seguimos siendo testigos de la historia de coloniaje y de violencia contra la vida, contra los pueblos, contra las culturas, los bienes naturales, contra la felicidad, contra el derecho de hablar y pensar, de nuestras autonomas y autodeterminaciones, contra la soberana y la misma dignificacin humana. El sistema hegemnico de muerte ha demostrado que es capaz de todo. Incluso de dar golpes de Estado en pleno siglo XXI. Vaya que nos parecemos en esta historia! Se legalizan los golpes de Estado y su impunidad. En Honduras las transnacionales han intensificado su actividad por medio de Tratados de Libre Comercio con EEUU, Europa, Canad. Las corporaciones ya haban perdido mucho con la inclusin de mi pas en Petrocaribe, en el ALBA, como lo explicitaron la Texaco, la Esso, la Shell: hasta las comidas rpidas de McDonald's, Pizza Hut y Burger King, que no soportaban que se les pusieran impuestos y que, en consecuencia, daban la comida a la soldadesca que reprima al pueblo. Asimismo estaban enfurecidas las farmacuticas porque Honduras iba a firmar un acuerdo con Cuba para el comercio de medicamentos genricos. Tambin la minera canadiense Entremares que financi el transporte para la marcha de los blanquitos y la movilizacin del ejrcito. Y tras el golpe estuvieron las hidroelctricas gringas, alemanas, canadienses, que nos discursean con la mentira de la energa verde.

Berta aclar que los gobiernos colombianos de lvaro Uribe y Jos Manuel Santos, han exportado a Honduras paramilitares y la llegada de su ejrcito y de las Autodefensas Unidas de Colombia, que cautelan las grandes extensiones de tierra robadas por compaas como la Standard Fruit Company. Y como en los 80, Honduras se convierte en un gran portaviones ocupado por Estados Unidos, donde se encuentran la Base Area Jos Enrique Soto Cano y la Fuerza de Tarea Conjunto Bravo en Palmerola. Avanza el Plan Mrida, supuestamente creado contra el terrorismo y el narcotrfico. Lo irnico es que donde estn las bases estadounidenses se ha incrementado el narcotrfico. Qu hablar de las agencias de seguridad privadas, que ya son 5 veces ms que el ejrcito hondureo, y donde se encuentra hasta la Inteligencia de Israel, y sum que lo ms importante es el papel de los organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial, la Unin Europea, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que estn costeando con millones de dlares todos estos megaproyectos. Cmo se habla de normalizacin y respeto a los derechos humanos en Honduras! Lo nico que legitimamos son nuestras luchas, la autodeterminacin y autodefensa para la vida. La legitimidad de la rebelda, de la libertad. Y vamos a seguir estando en las calles porque nos da la gana!, Y nos tienen miedo porque no tenemos miedo!

De la pobreza no se sale simplemente con subsidios

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Prez Esquivel, intervino en la fundamentacin del juicio a las multinacionales, apuntando que este fenmeno lo estamos viviendo no slo en Amrica Latina, sino tambin en Asia y en frica. Sin embargo, nadie se mete en la casa de uno si no se le abre la puerta. Estamos frente a una gran complicidad de los gobiernos aqu. Muchos de nuestros pases carecen de soberana. Pasa en Argentina y en otras naciones. Tenemos que profundizar los derechos de los pueblos, como lo dicta la Declaracin realizada en Argel en 1976.

Prez Esquivel record que hace unos aos fue convocado por el Secretario General de las Naciones Unidas para integrar una comisin internacional de investigacin sobre el rol de las transnacionales en Sudfrica y Namibia por los problemas mineros en torno a la explotacin de oro, diamantes, minerales estratgicos". Ah se descubrieron las violaciones sistemticas de las sanciones obligatorias en Sudfrica y pases que dicen defender los derechos humanos. Sabamos que tres naciones iban a proteger las violaciones en Sudfrica y Namibia: Estados Unidos, Gran Bretaa y Alemania. Por qu? Porque Estados Unidos tena 464 empresas en Sudfrica; Gran Bretaa tena 362; y 142 Alemania. Los ejrcitos no violan los derechos humanos porque enloquecen. Tras ellos existen polticas estructuradas para la dominacin de los pueblos. Las bases militares estdounidenses en nuestros continentes tienen objetivos muy claros. Y muchas veces a uno le duele que tantas organizaciones sociales piensen que esas cosas terminaron. Cuidado con esto. El caso del monocultivo de la soja no tiene que ver con el control de los agrotxicos, sino que se trata de quin se queda con el pedazo ms grande de la torta. Esa es la realidad. Es preciso hablar de la democracia de la tierra y los territorios. Porque, qu significa la democracia?, poner el voto en una urna cada tanto? La democracia es derechos e igualdad para todos. Mientras, el sistema jurdico criminaliza las protestas sociales. En Honduras, UNASUR se equivoc cuando reconoci la dictadura. Somos coherentes o nos estamos engaando? Por otro lado, las Agencias Privadas de Seguridad se multiplican, son alquiladas por pases y corporaciones, se entrenan en Gran Bretaa y Estados Unidos y son ms fuertes que los propios ejrcitos nacionales. Hace un tiempo, tambin, publiqu un artculo que se llam Los Barrios Privados de Tucumn. Nunca conoc lugares ms privados de agua, de luz, de obras de asfalto. Y estaban llenos de seguridad policial, pero para asegurar que esos pobladores privados de todo no cuestionen a los pocos privilegiados. Es cierto. Hay avance en la conciencia colectiva, hay esperanza. Pero urge un salto cualitativo hacia la construccin social y poltica. Estamos rodeados de gobernantes que son seores feudales y que hacen lo que quieren, vendiendo el territorio nacional. Cules son las alternativas sociales y polticas para enfrentar todo esto? Es un enorme desafo. Existe una gran potencialidad en Amrica Latina de luchadores para construir una nueva sociedad. No creo ms en las Naciones Unidas si no se democratizan. Ya hay 32 pases en el mundo que no tienen agua. Pero ahora vienen a por todo. Las bases militares que existen en Amrica Latina no estn para los desfiles. Hoy se encuentran muy entretenidos con Libia, con Irak, con Afganistn y todo el Medio Oriente. Pero dnde estn los recursos que las transnacionales requieren? En Latinoamrica. No estoy de acuerdo con polticas coyunturales implementadas slo para recibir votos. Creo en los cambios estructurales. Y de la pobreza no se sale simplemente con subsidios. Se sale con propuestas de alternativas de trabajo y de lucha del pueblo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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