Portada :: Argentina :: 30 aos por la verdad y la justicia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2011

Lila Pastoriza, sobreviviente de la ESMA, reflexiona sobre la sentencia a los represores de ese centro clandestino
Fue un da de justicia

Victoria Ginzberg
Pgina/12

Las sensaciones al escuchar la condena. El recuerdo de sus compaeros y la satisfaccin por haber cumplido con un mandato. Los represores, iguales y diferentes. La necesidad de sancionar estos crmenes.


Lila Pastoriza vuelve al predio donde funcion la ESMA casi todos los das. En su caso, no es una frase simblica, sino literal. Dedicada desde hace aos a las polticas sobre la memoria, trabaja en el ente pblico que coordina el Espacio para la Memoria y Promocin de los Derechos Humanos que funciona ahora en el terreno del centro clandestino de detencin. El Casino de Oficiales, donde estuvo secuestrada, trata de no pisarlo: Ese lugar est habitado por mis compaeros. Yo no veo una pared, un rincn, veo gente. En cambio, dice, busca poner en ese sitio de muerte algo de vida. El mircoles escuch las condenas a los 16 represores en la calle, en la pantalla gigante que se instal en la puerta de los tribunales de Comodoro Py. Sent una gran emocin que todava me dura, porque de alguna manera era cumplir con un mandato que nos habamos dado: que el que saliera tena que hablar, que denunciar, hacer que haya una sancin. Cuando fuimos liberadas con Pilar Calveiro salimos en un avin y recin a las dos horas de vuelo dijimos estamos libres y empezamos a abrazarnos y a saltar. Era una sensacin de irrealidad, de estamos soando. Y con el fallo fue una sensacin parecida, cuenta.

Cul es su conclusin sobre el juicio?

Fue un da de justicia. Como sobreviviente tengo satisfaccin por poder cumplir el mandato hacia los compaeros, el compromiso con una generacin que quiso transformar al pas. Los desaparecidos, a quienes los represores buscaron borrar hasta de la historia y del recuerdo, son los que sustentaron las luchas de estos aos. Y hoy estn ms presentes que nunca. Adems este juicio tuvo muchas dificultades. Y lo de la ESMA tiene una llegada al conjunto de la poblacin muy fuerte y uno se pregunta por qu.

S. Por qu?

Debe haber multitud de factores. Tanto en la etapa de la dictadura como en la lucha por la impunidad la ESMA siempre tuvo un lugar muy emblemtico y, paradjicamente, creo que no es representativa de lo que eran los centros clandestinos. Al contrario, tiene muchas singularidades. Adems de la cantidad de vctimas que pasaron por all, creo que influye que los miembros el grupo de tareas de la Marina lograron convertirla en una maquinaria de aterrorizar a la sociedad. Creo que ellos se planteaban que la ESMA asustara. Por un lado, instalaron un centro clandestino como ese en un lugar de tanta visibilidad y circulacin... el camino que hacan las caravanas de coches al Casino de Oficiales, que era donde llevaban a los detenidos, es detrs de la reja paralelo a la calle, es muy visible y entraban por la puerta del frente.

Negaban lo que hacan pero a la vez lo mostraban y queran que se sepa.

S, eso ocurri en todos lados. Era ac no pasa nada, no hay nadie detenido, pero haba operativos espectaculares. A muchos, cuando camos en la ESMA, nos preguntaban cul es el lugar que ms miedo te da?. A m me preguntaron cul es el lugar que ms miedo te da? dnde crees que ests?. Yo no tena ni idea de dnde estaba pero el lugar que ms miedo me daba, y lo dije, era la Escuela de Mecnica de la Armada. Ellos queran que se tuviera miedo a la ESMA. Al grupo represivo le habr jugado muy a favor en un momento pero despus le jug en contra. Como muchas de las maniobras que hicieron de cierta audacia.

Como liberar ms personas que en otros centros...

Absolutamente. La ESMA es la que ms denuncias tiene, de lejos. Es la que ms sobrevivientes tiene. Hasta uno puede pensar en una cierta omnipotencia del GT3.

Cmo vivi el momento del fallo?

Es muy contradictorio. Por un lado sent una gran emocin que todava me dura, porque de alguna manera era cumplir con un mandato que nos habamos dado: que el que saliera tena que hablar, que denunciar, hacer que haya una sancin. Cuando fuimos liberadas con Pilar Calveiro salimos en un avin y recin a las dos horas de vuelo dijimos estamos libres y empezamos a abrazarnos y a saltar. Era una sensacin de irrealidad, de estamos soando. Y con el fallo fue una sensacin parecida.

O sea que fue como su segunda liberacin.

Y... algo de eso debe haber. Pero junto con esa emocin hay una tristeza flotante. Me pasa todas las veces que escucho una sentencia, no me da alegra, no es la palabra, porque aparecen todos los rostros, todos los nombres, toda la gente, todo lo que se perdi en trminos de compaeros. Pero en el plano poltico y social creo que esto no puede no tener una sancin legal, no puede desde el punto de vista de que no hay sociedad que se pueda construir de manera democrtica sobre la base de la impunidad de crmenes de este tipo cometidos por el Estado. Si esto no tiene sancin, cmo vas a sancionar a quien se rob un banco? Fueron condenados quienes secuestraron, torturaron y asesinaron clandestinamente a miles de personas durante una dictadura que implant el terror ms profundo que ha conocido la sociedad argentina, en palabras de Rodolfo Walsh. No hay excusas ni argumentos (la guerra, el accionar guerrillero, el gobierno de Isabel Pern, el descalabro del pas, etc.) que puedan justificar los crmenes atroces que se perpetraron con el poder del Estado.

Qu le pasa al volver a ver a los represores?

No los conoc a todos, recuerdo a algunos. Los vi el otro da por la pantalla, porque estuve afuera, y los vi en el inicio del juicio. Vi ms directamente cuando declar a (Juan Carlos) Roln y a (Ricardo Miguel) Cavallo. A Cavallo prcticamente no lo conoca. A Roln s lo haba visto en la Pecera. Y la verdad es que me result una situacin medio inslita, pero no me suscit nada en especial.

Por qu inslita?

Eso de que me preguntaran a m cundo lo haba conocido a Roln. Me pareca inslito que el imputado fuera l. Eso de estar en un tribunal y que te preguntaran si lo habas visto al seor o no lo habas visto...

Era como que no poda creer que l estuviera ah?

Yo lo poda creer, pero era raro, eso de que estuviera Roln ah, que para nosotros era Juan, distinto, adems, fsicamente, estaba cambiado.

Cmo tom lo de las absoluciones porque, por ejemplo, a Roln lo absolvieron?

No soy una experta en el juicio, pero se saba que haba posibilidades de que lo absolvieran porque aparentemente en esa poca no estaba. Pero fue absuelto especficamente por las vctimas de la Santa Cruz y Rodolfo Walsh. El est implicado en otros casos. Y tambin lo vi al Tigre (Acosta), igual a s mismo, absolutamente igual. Pero lo vi a travs de la pantalla. El Tigre es un personaje clave en esta historia.

Lo ve y qu piensa?

Me parece el mismo de siempre, incluso cuando lea en el diario algunas cosas que l deca, me lo imaginaba dicindolas. Era un tipo que vociferaba, deca las cosas ms increbles del mundo. Yo tuve un tremendo escndalo con l apenas me pasaron a la Pecera (donde haca trabajar a los secuestrados) porque haba salido mi nombre en una lista, en una solicitada de desaparecidos. Haca poco que yo estaba en la Pecera, vena de Capuchita. El me arm un escndalo espantoso porque sostena que yo no estaba desaparecida y que por qu yo haba aparecido en esa lista si no estaba desaparecida. Gritaba, gesticulaba...me deca si vos no ests desaparecida, ests ac y yo trataba de explicarle que yo, para la sociedad y desde el punto de vista legal, estaba desaparecida. Se puso como loco. Despus, los dems, me decan que no tena que enfrentarlo. Era muy arbitrario, muy loco, una persona terrible, sin ningn tipo de lmites. Despus estaba Astiz, a quien yo conoc bastante por circunstancias casuales. Yo estaba detenida junto con Mario Galli, que era un ex marino que haba sido compaero de la misma promocin, estbamos los dos en un cuartito en Capuchita y Astiz iba mucho a hablar con l y conmigo. La noche que yo ca, l estaba de oficial de guardia y se vino a charlar conmigo.

Y de qu hablaban?

Y...de la vida. Yo trataba de explicarle que no tena nada que ver con la subversin, qu s yo. No me acuerdo lo que hablbamos. El era muy joven. Yo estaba bajo disposicin del SIN (Servicio de Inteligencia Naval) no del GT, era la primera noche, la etapa de los interrogatorios y apareci un muchacho con una remera blanca que pareca un jugador de tenis. Me acuerdo que le dije vos quin sos, el sobrino de alguno de estos tipos? El me dijo que no, que era teniente de navo... El siempre tiene sus personajes. En otra poca por ah tena que ver con el guerrero, y ahora fue el que se pone la escarapela, el que se re, el sarcstico. Siempre pienso que no hay otra salida para personas que participaron en estas cosas que alguna vez puedan reflexionar y puedan pensar, pensar en cmo llegaron a hacer este tipo de cosas y qu es lo que hicieron. No s si tienen conciencia realmente. Incluso me cuesta imaginarlos tirando gente de los aviones. Es una de las cosas que no puedo pensar. Nosotros pensbamos que algunos de ellos estaban en crisis, algunos no, por ejemplo El Tigre no estaba en ninguna crisis. Pero despus de todos estos aos se fueron galvanizando en la defensa en lo que haban hecho y nunca nadie se arrepinti de nada.

En principio va a haber por lo menos otro gran juicio sobre la ESMA. Volver a declarar es cansador, abrumador?

Es cansador. Cada vez que uno declara se revive todo. No es que sea ms fcil. Uno puede pensar que como declaraste muchas veces ests canchero y yo siento que es ms difcil, porque a medida que vas horadando esta historia vas descubriendo ms cosas y las vas viendo desde otro lugar. Cuesta ms. Pero parto de que nosotros tenemos el privilegio de haber salido vivos de ese lugar y de haber llegado a una situacin en la que esta historia se est discutiendo y juzgando. Es importante tratar de entender cmo fue posible que pasara lo que pas, las condiciones que lo posibilitaron, cul era el marco poltico econmico pero tambin lo que la sociedad tena incorporado como natural. No es como algunos dicen que estamos en el pasado, es algo que tiene mucha vigencia. Entonces, si tenemos que declarar diez veces ms, lo vamos a hacer. El problema no es ese, sino que si esto se dilata mucho hasta socialmente puede haber una fatiga. Creo que hay que buscar los mecanismos para hacerlo lo ms rpido posible.

Es como se dice, que el fallo es reparador?

Los fallos de este tipo son muy reparadores para nosotros, para los familiares y para la sociedad. Una periodista me pregunt si crea que esto cerraba el tema. Me qued sorprendida. Creo que no lo cierra porque faltan juicios, pero el hecho de que haya justicia es una garanta de que pueda tomarse cierta distancia de la cuestin, que deja de ser un nudo beligerante, puede haber cierta paz, no slo en general sino dentro de cada uno. Me deca mucha gente que el otro da se me vea como aliviada. Adems, durante este juicio y otros que se realizan en esta etapa se pudo hablar de una serie de temas que, en otro momento, como en el Juicio a las Juntas y yo reivindico su importancia era ms difcil. No slo se habl de la militancia sino tambin, por ejemplo, de la condicin en la que estbamos no- sotros, qu pasaba con las personas ah adentro. A partir de 2003, las medidas que el Gobierno fue tomando permitieron que uno se sintiera ms confiado, como que haba por fuera de nosotros mismos, pero no slo en el Gobierno sino tambin en la sociedad, una recepcin distinta. Y creo que ste y todos los fallos de los juicios son para la sociedad en su conjunto y no tienen dueos.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-180123-2011-10-30.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter