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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2011

El referendo griego, arma de doble filo

Alberto Rabilotta
Alai Amlatina


Por qu un referendo? Una pregunta esencial si, como dijo el primer ministro George Papandreu, est destinado a que el pueblo apruebe el plan de austeridad fiscal de la Unin Europea (UE) destinado a salvar a los bancos privados europeos acreedores de la deuda griega, y que condenar a Grecia a ms de una dcada de recesin, a la privatizacin de todos los bienes y servicios pblicos y que hacia el 2020 dejar, adems de un pueblo aplastado y empobrecido por el desempleo crnico, la excesiva carga tributaria y la represin necesaria para mantener la estabilidad, y una deuda pblica muy superior a la actual, segn el economista Rob Parentau en su anlisis del informe Estrictamente confidencial de la troika encargada de aplicarlo (1).
 
En otras palabras, un cnico acto de cobarda poltica de parte del jefe de gobierno griego, que no queriendo asumir la responsabilidad poltica del brutal plan de austeridad de la UE transfiere la responsabilidad al pueblo mediante un referendo vinculante: La maniobra es clara si se confa en los sondeos en Grecia: el 60 por ciento de la poblacin rechaza el plan impuesto por la UE, pero el 70 por ciento de los griegos no quieren abandonar el euro.
 
Esta es una apuesta al miedo paralizante ante un futuro incierto que, no hay que descartarlo, puede llegar a ser dominante en la poblacin en el momento de votar en un referendo que significar, si el NO al plan de la UE triunfa, la salida de Grecia de la zona euro y la entrada en un perodo de decisiones polticas, sociales y econmicas hasta hace poco inimaginables en el mundo europeo, aunque sin duda potencialmente ms promisorias en trminos sociales, polticos y econmicos, como recomendaron muchos economistas (2) y demuestran los casos de Argentina e Islandia. No en vano este martes 1 de noviembre el editor econmico del diario The Guardian, Larry Elliott, escribe que quienes protestan en las calles de Grecia tienen una evaluacin correcta de la situacin. No hay la ms remota posibilidad de que la austeridad funcione, porque el impacto de esos salvajes cortes (presupuestarios) deprimirn la economa, aumentarn el dficit en lugar de reducirlo, elevando la presin para ulteriores medidas de austeridad.
 
En este contexto es comprensible el reclamo de las fuerzas de izquierda en Grecia: que el primer ministro presente la dimisin de su gobierno y que sean convocadas nuevas elecciones.
 
La ley de las consecuencias imprevistas.
 
Las razones de Papandreu son muy claras, pero toda accin poltica est sujeta a la ley de las consecuencias imprevistas. Y eso es lo que ms temen en la cpula de la UE.
 
Los mercados reaccionaron con horror a la idea de que el lugar de la democracia podra poner ante el pueblo los trminos impuestos en el ltimo programa de austeridad. Pero en realidad no slo es Grecia: tambin se trata de Italia, otro pas de Europa del Sur con un gobierno inestable, montones de deuda, bajo crecimiento y como decir esto una actitud relajada en materia de pagar impuestos, escribe Larry Elliott. Y cita el brusco aumento de la tasa de inters de los bonos italianos a 10 aos, lo que presagia muy mal para el financiamiento de la deuda del tercer pas de la zona euro: algo por encima del 6 por ciento significa que se alumbra y sonar fuerte y brillante la seal mbar; por encima del 7 por ciento e Italia pasa a integrar con Grecia, Irlanda y Portugal el club de los que estn bajo fianza.
 
Y esta evaluacin es compartida por muchos economistas, incluyendo los del sector privado: Charles Dumas, de la firma Lombard Street Research, dijo que Grecia tiene muy pocas posibilidades de completar su programa de austeridad dentro (de la zona) euro. En suma, el actual programa es dolor por el dolor en s. El Nbel Pal Krugman, quien vaticina un NO en el referendo, ve el punto de ruptura de la zona euro en Italia, en una gigantesca corrida bancaria. Por su parte el analista econmico del diario britnico Telegraph, Ambrose Evans-Pritchard, tambin ve a Italia como el eslabn dbil por su deuda pblica de casi dos billones de euros, y 3.5 billones contando la deuda privada.
 
Una situacin de insolvencia desordenada en el caso de Italia, agrega, ser un evento mucho mayor que la bancarrota en 1931 del banco austriaco Credit Anstall, que dispar el colapso de muchos bancos europeos, hizo temblar a los centros financieros de Londres y Nueva York, y convirti la recesin econmica en depresin. Y Evans-Pritchard apunta que en realidad Italia no est fundamentalmente en una situacin de insolvencia, sino que ha sido llevada a ese estrecho porque no tiene un prestamista de ltima instancia, un banco central soberano, o una moneda soberana. La estructura del euro en s misma ha convertido un Estado solvente en un Estado insolvente. Una alquimia en reversa.
 
El experto financiero Satyajit Das (3) escribe esta semana, y antes del anuncio del referendo griego, que los defaults son la nica opcin disponible a menos que la UE remueva de la lista de palabras prohibidas la reestructuracin del euro, la unin fiscal y la monetarizacin de la deuda. Y aade la creciente dimensin social y poltica del problema de la deuda, recordando que en Grecia, Espaa, Portugal e Italia hay una creciente movilizacin social resultante de las dificultades econmicas inflingidas a la poblacin en general bajo los mandatados programas de austeridad. Hay tambin un profundo resentimiento sobre lo que se percibe como una interferencia externa en la soberana. Dada la historia europea, no ayuda el hecho de que esta intervencin es vista como dirigida por Alemania y Francia. En las naciones donadoras hay un creciente resentimiento de tener que rescatar a los holgazanes miembros del Club Med. El argumento, aunque simplista e incorrecto, suena bien electoralmente, apelando al nacionalismo, al racismo y la xenofobia.
 
En todo este contexto el referendo en Grecia puede llevar si una mayora del pueblo comprende que ser objeto de un tutelaje socioeconmico y sometido a un rgimen de servidumbre implcito en el plan de la UE -, no solo al rechazo de ese plan sino al cuestionamiento o el derrumbe del modelo monetario y fiscal de la UE, cuya rigidez y subordinacin a las polticas neoliberales slo sirve a los intereses del gran capital financiero, a ese menos del uno por ciento que domina el sistema capitalista global.
 
Por el momento al menos este regalo griego (referencia al caballo de Troya) ha puesto patas arriba la estrategia de la UE y desmentido de manera categrica lo que despus de la reunin del 26 de octubre pasado en Bruselas afirmaba el presidente francs Nicols Sarkozy, de que junto a ngela Merkel haban salvado de una catstrofe a la UE.
 
Cul ser el efecto de la movilizacin popular?
 
Hay una pregunta que vale la pena formularse en el contexto de la ley de consecuencias imprevistas: Cul ser en el contexto actual el resultado del creciente movimiento popular, del resurgimiento de la lucha de clases representada por los indignados de este mundo, que no slo incluyen a los jvenes sin futuro laboral, a los desempleados y subempleados, sino a los trabajadores que estn viendo sus salarios y condiciones laborales fundirse como nieve ante el sol, y a los jubilados que ya estn pagando la crisis con reducciones de jubilaciones y de acceso a los servicios y programas pblicos?
 
La canciller Merkel y el presidente Sarkozy se dijeron sorprendidos por la salida de Papandreu. Y el desconcierto golpe tanto a la clase poltica de la zona euro como a los mercados, la dominante oligarqua financiera. Sbitamente todos los interrogantes vuelven a estar sobre la mesa, incluyendo el futuro mismo de la zona euro. Con el agravante de que ahora habr probablemente que incluir la variable de los referendos vinculantes para validar o rechazar los planes de austeridad fiscal y de tutela impuestos por la troika a los pases endeudados.
 
Qu suceder cuando Italia pase a ser el epicentro de la usura financiera? No reclamar el pueblo italiano un referendo para decidir si acepta o rechaza los planes de austeridad de la troika. Y por qu se privarn de tales reivindicaciones los pueblos de Portugal y Espaa
 
El G20 en Cannes: retrospectiva de 12 aos de promesas y fracasos.
 
El clima no es muy festivo en Cannes en momentos en que los jefes de gobierno y de Estado del G-20 se renen. En Niza la protesta de los jvenes venidos de varios pases se hizo notar, aunque los grandes medios de prensa apenas si la mencionaron en Francia.
 
Al regalo de los griegos, que sin duda estar en el centro de las discusiones y revivir la pertinencia de los ejemplos de Argentina e Islandia en materia de default a una deuda impagable, de tutelaje del FMI y de rechazo a los planes de austeridad, se unen las sombras previsiones para los pases avanzados del G20 que present la Organizacin para el Desarrollo y la Cooperacin Econmica (OCDE) a travs de un informe (4) de su Secretario general, el mexicano ngel Gurra.
 
Estas previsiones no dejan lugar a dudas sobre la coyuntura desfavorable que se presenta para los pases avanzados en trminos de crecimiento econmico como de dficits presupuestarios, deuda pblica y desempleo: debido al bajo crecimiento, una vez ms los mercados laborales se debilitarn y el desempleo seguir siendo elevado en las economas avanzadas. El desempleo a largo plazo ha aumentado en muchas de las economas avanzadas, elevando el riesgo de que el desempleo cclico se enrace y que aquellos trabajadores con menores vnculos a la fuerza laboral caigan en la inactividad.
 
Despus de esta constatacin sobre la crisis estructural de las principales economas capitalistas en materia de empleo, la OCDE recae en la formulacin de las recetas neoliberales apoyo al (difunto?) plan de la zona euro para Grecia, del 26 de octubre-, incluyendo la consolidacin fiscal (austeridad fiscal) para restaurar confianza en la sustentabilidad a largo plazo de las finanzas pblicas para los pases avanzados y emergentes. El mismo mensaje, en su contenido neoliberal, fue dirigido al G20 por los presidentes del Consejo Europeo y la Comisin Europea, H. A. Van Rompuy y Jos Manuel Barroso, respectivamente.
 
Qu suceder en la cumbre del G20 en Cannes? Por ahora es evidente que Estados Unidos, Alemania, Francia, Gran Bretaa, Italia, Canad y Japn, el G7 que cre el sistema vigente y que en 1999 a iniciativa de Alemania y Canad impuls la creacin del G20 a nivel de ministros de Hacienda y de Gobernadores de los bancos centrales, seguirn insistiendo en el gatopardismo: invocar la necesidad de cambios para mantener el sistema actual. Y buscarn que las naciones emergentes China y Brasil son los dos mencionados en este caso -, contribuyan al financiamiento de los endeudados pases europeos.
 
Los pases emergentes expondrn sus divergencias, los diferentes intereses que los animan, posiciones comunes en algunos temas y la ausencia de una posicin comn en otros. Sern escuchados e ignorados oportunamente, como ha venido ocurriendo.
 
Habiendo cubierto el G20 desde sus primeros pasos, en la reunin del 2000 en Montreal, y en varias oportunidades entrevistado sobre el particular a su autor intelectual, el ministro de Hacienda de Canad, Pal Martn, nunca dej de ser evidente que el G20 deba ser un mecanismo para fabricar, en materia de estabilidad y gobernabilidad del sistema financiero y del comercio mundial liberalizado, un consenso ms aceptable mundialmente que el posible de lograr en el G7, y que seria impensable de lograr en el marco de una organizacin donde cada pas tiene el derecho de palabra y de voto, como Naciones Unidas.
 
Y en cuanto a los contenidos de las discusiones vale releer el comunicado final de la reunin de ministros de Hacienda y Gobernadores de los bancos centrales del G20 en el 2000 (5), realizada en Montreal, para constatar que desde hace 12 aos se vienen repitiendo cosas laudables y que poco o nada se ha hecho, como en el tema de lograr que los inversores privados (del sector financiero) asuman las consecuencias de los riesgos que han tomado; o de adoptar una estrategia comprehensiva para reducir la vulnerabilidad hacia las crisis financieras, que entre otros aspectos incluya apropiadas consideraciones sobre la situacin financiera del sector privado en el exterior y una efectiva y transparente regulacin y supervisin del sector financiero. Y a tales conclusiones se llegaba cuando Alan Greenspan presida la Reserva Federal y estaba sentado en la mesa del G20, indicio de que todo es posible en materia de palabras, pero casi nada en los hechos cuando se afecta los intereses del dominante sector financiero.
 
- Alberto Rabilotta es periodista argentino.
La Vrdiere, Francia.
 
1.- Una fuga permiti, el pasado 21 de octubre, conocer el documento de la troika- el grupo de funcionarios designados por la Comisin Europea, el FMI y el Banco Central Europeo - comentado, entre otros economistas, por Rob Parentau en Eurointelligence,com. Se puede consultar el documento original en: http://www.linkiesta.it/sites/default/files/uploads/articolo/troika.pdf
 
 

 

2.- Muchos economistas, entre ellos Nouriel Roubini, recomendaron el default como la nica salida a la trampa de dficits, austeridad, mayor recesin, depresin, dficits ms elevados y mayor insolvencia. VerGreece Should Default and Abandon the Euro :

 

http://www.economonitor.com/nouriel/2011/09/22/full-analysis-greece-should-default-and-abandon-the-euro/
 
3.- Satyajit Das, experto financiero y autor de The Masters of the Universe and the Cult of Risk Traders, Guns & Money, y de Knowns and Unknowns in the Dazzling World of Derivatives. http://www.nakedcapitalism.com/2011/11/europe%e2%80%99s-plan-to-end-the-debt-crisis-%e2%80%93-putting-the-con-in-confidence-part-2.html
 
4.- http://www.oecd.org/dataoecd/40/14/48968701.pdf
 
5.- http://www.g20.utoronto.ca/2000/2000communique.html


http://alainet.org/active/50612


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