Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2011

Guerra Simblica
La cancin basura y la radio basura

Israel Colina
Rebelin


Se vapulea con razn a la televisin basura,

pero nadie se ocupa de la cancin basura,

que paulatinamente va desgastando la veta sensible de los jvenes.

Mario Benedetti

 

La radiodifusin venezolana vive hoy da su peor y ms antiesttico momento. La radio basura, acentuada a mediados de los aos ochenta con la proliferacin de las FM, encumbra dolos de barro con contenidos grotescos, acompaados de moderadores, locutores y comentaristas, en su mayora, mediocres. Son mediocres porque sus mentes y programas carecen de criterio; su intelectualidad discursiva arroja pruebas irrefutables de ello. De todas formas, eso no les importa. Lo que realmente les importa es la pauta publicitaria que puedan vender en sus espacios y entretener con canciones basura, artistoides basura y comentarios basura. Lo que se reafirma es el cmo se pierde el tiempo de la vida, en los medios de comunicacin y del preceptor en estupideces y cmo se apoya, la destruccin cultural de un pas, mediante la alienacin y la enajenacin.

El trabajo de promocin y difusin de talentos est basado en la payola (significa exigir un pago ilegal por parte de los dueos de concesiones de radio y musicalizadores o productores musicales de las emisoras, a cantantes o agrupaciones musicales para colocarlos en la pauta de transmisin), eso sin mencionar que as como existe la payola para que algo suene, existe la que se paga para que alguien no suene. Esa es la realidad de la radiodifusin venezolana privada actual. La pblica ejerce un rol formativo y educativo. No obstante, muchas radioemisoras comunitarias, vale decirlo, parecen en pleno siglo XXI, templos del tercermundismo musical, repitiendo los esquemas de las radios comerciales, con sus musiquetas de moda impuestas por la industria cultural y olvidando a sus comunidades, a las cuales se deben; en pocas palabras, perdieron el sur.

Acerca de la cancin basura, complementa Mario Benedetti en su obra Memoria y esperanza / Un mensaje a los jvenes: tambin puede simplemente difundir un estribillo montono, estril y pueril, que nada dice y slo sirve para aletargar al oyente o para enloquecerlo con el estrpito de un ritmo ensordecedor. Por ello encontramos en sus letras decadentes, mensajes repetitivos y cursis como: sin ti me falta el aire, sin ti me muero, sin ti no puedo respirar; entre otras frases que son parte de una frmula a todas luces antipotica, para pegar o hacer sonar la cancin basura. Los padres y representantes de los nios y jvenes tienen una dosis de responsabilidad al permitir que todo cuanto se cuela por las radiobasuras entre a sus casas con la permisividad del acrtico y que adems justifica la existencia de esa cancin basura como algo de moda o que est sonando.

En menos de cuarenta aos, la llamada msica comercial ha sufrido un declive tanto en sus planteamientos lricos como meldicos y se ampara en gneros llamados urbanos para legitimar un discurso reciclado de lo que ha nacido en las zonas deprimidas de las ciudades. La rurala est como siempre, discriminada, porque es esencialmente popular, con firme raigambre en su entorno inmediato y eso ejerce el peso de la soberana y la identidad, elementos contra los cuales est frontalmente, la cancin basura. Lo sospechoso de la cancin basura es que es entretenimiento vacuo, no ofrece nada ni musical ni lricamente valioso, y recibe todo el respaldo de los medios de comunicacin, que en conchupancia con las empresas o sellos disqueros venidos a menos por la piratera (Recordad La payola), logra encumbrar a seres destructores del arte de la msica, como dolos generacionales sobre cuyos hombros y disfraces, pesa la decadencia esttica presente y futura. As, nos consiguen, lejanos, desunidos, alienados, enajenados y hasta defensores de la basura. La estrategia funciona.

La cancin basura no puede ni podr sobrevivir sin la radio basura. Haga un ejercicio. Sintonice en este instante las radioemisoras FM y AM de su ciudad y comprobar lo que digo. Slo un mnimo porcentual est hablando de Venezuela, un mximo porcentual est dedicado a promover la cancin basura con sus gneros diversos y forneos, entre ellos el reguetn y el vallenato, incluso interpretados por artistoides nacionales ganadores de premios internacionales; porque eso es talento venezolano.

Mientras esto pasa, las mentes de muchos seres nacionales est siendo alejada y distrada de su patria. Los contenidos de las canciones y las radio basuras, no son ms que rtmicas y lricamente, incitaciones al sexo sin el menor atisbo de cortejo. Otras se disfrazan con seudocontenidos amorosos, romnticos, que pasan por los despechos y nostalgias ms balades. Todos padecemos las canciones basuras con o sin sobresaltos y en esos momentos donde la historia reclama venezolanidad, un torrente de patria y tiempo se est perdiendo por la falta de autoridad. All estn esas concesiones radiales, la mayora, destruyendo la nacin con canciones basura.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter