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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2011

El fin de la campaa militar de la OTAN contra Libia

Alejandro Torres Rivera
Rebelin


Con gran despliegue de publicidad, la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN), ha anunciado el fin de su campaa militar sobre Libia. Detrs deja una operacin militar iniciada el 19 de marzo donde aeronaves de la OTAN llevaron a cabo ms de 26,500 salidas, entre ellas 9,700 misiones de ataque y bombardeo donde se estima, el nmero de muertos super la cifra de 50 mil vidas.

Concluidas dichas operaciones militares, a travs del Consejo Nacional de Transicin se inicia la nueva recolonizacin imperialista de este vasto y rico territorio del Norte de frica por lo que ya se llama el nuevo Consorcio Euroamericano.

De acuerdo con Aijaz Ahmad en un excelente ensayo publicado en el Volumen 28 correspondiente al mes de noviembre de 2011 en la revista publicada en India bajo el nombre Frontline, Libia es el primer pas que ha sido exclusivamente invadido en nombre de los derechos humanos. Tal pretexto, indica el autor, va ms all de la doctrina establecida por George W. Bush al proclamar el derecho de Estados Unidos a la guerra preventiva en la Guerra contra el Terrorismo, y como parte de ella, la derogacin de distintas disposiciones de la Convencin de Ginebra aplicables a aquellos contra los cuales tal guerra va dirigida.

Segn el Presidente de Francia, Nicols Zarkozy, en Libia las potencias principales de la OTAN dieron un giro en la poltica exterior de su pas, la de Europa y la del mundo.

Nos indica Ahmad, que el derecho a la independencia de las naciones es un asunto inseparable del derecho de sus pueblos a escoger sus gobiernos. As las cosas, seala, la interferencia de las naciones extranjeras con los gobiernos que cada pas tenga, ms que un asunto de derechos humanos, lo que plantea es un asunto de intervencionismo. De hecho, el autor indica que si de dictaduras y violacin de derechos humanos se tratara, el principal objetivo de una intervencin como la OTAN en Libia, debi ocurrir en Arabia Saudita y no en este pas africano.

La realidad segn Ahmad, es que el inters protegido detrs de la agresin contra Libia no fueron los derechos humanos de sus ciudadanos, ni el rechazo al gobierno impulsado por Gadaffi. Con sus 46 billones de barriles de petrleo en el subsuelo, Libia constituye el principal pas con mayores reservas en el continente africano. A lo anterior podemos sumar los inmensos acuferos subterrneos, los cuales han sido descritos por el ex presidente cubano y Comandante de su Revolucin, Fidel Castro Rz, como tres veces el tamao de Cuba. Otras referencias al tamao del acufero libio, lo sita en el equivalente a la superficie de Alemania.

Otros intereses de las potencias europeas y de Estados Unidos en la regin lo constituyen sus depsitos de gas natural y minerales, como tambin debemos sumar en la voracidad depredadora imperialista los $90 mil millones comprometidos por Libia como reserva monetaria para contribuir al desarrollo de un sistema econmico para los pases de la Organizacin de la Unin Africana como parte de un proyecto histrico por eliminar de sus pueblos y gobiernos el control ejercido sobre sus economas por el Manco Mundial.

De una produccin diaria de 1.6 millones de barriles de petrleo, el 70% va a cuatro pases europeos, precisamente aquellos que mayor peso tuvieron en la agresin de la OTAN contra este pas: Francia, Alemania, Italia y Espaa. De ah que desde muy temprano, el apoyo de estos pases al llamado Consejo Nacional de Transicin estuviera marcado por compromisos vinculados a sus reservas petroleras como es el caso de Francia, donde su apoyo a los rebeldes estuvo garantizado por un acuerdo en el cual el nuevo rgimen garantizara a este pas el 35% de la produccin bruta futura de petrleo; o como en el caso de Inglaterra, mediante la concesin de una licencia para extraer petrleo del subsuelo libio.

Resulta interesante los datos revelados por Ahmad en su ensayo con relacin a una carta enviada por la Organizacin de la Unin Africana al Consejo de Seguridad de la ONU el 15 de junio sobre la crisis en este pas. Esta se produjo tres meses luego de iniciados los bombardeos de la OTAN. El Consejo de Seguridad es el mismo organismo que bajo el control de las potencias imperialistas, autoriz la campaa militar de la OTAN contra Libia.

En su carta, en primer lugar, la OUA hizo un llamado al dilogo antes de la aprobacin de las Resoluciones 1970 y 1973. A pesar de su llamado, el Consejo de Seguridad hizo caso omiso y continu adelante su poltica intervencionista. En segundo lugar, la OUA advirti al Consejo de Seguridad que autorizar un ataque contra Libia o contra cualquiera de sus Estados miembros, constitua una peligrosa provocacin. En tercer lugar la OUA advirti, contrario a lo indicado por el Consejo de Seguridad cuando se refera a asesinato de civiles, que la lucha entre las fuerzas armadas de un gobierno y fuerzas armadas de rebeldes insurrectos no era genocidio. Finalmente, en cuarto lugar, la OUA advirti a las Naciones Unidas que su rol como entidad no era tomar partido por uno de los lados en el contexto de una guerra civil, sino como organizacin, promover el dilogo entre las partes. A pesar de ello, el Consejo de Seguridad sigui adelante abriendo el espacio a la intervencin militar de la OTAN. Y lo hizo cuando tan temprano como el 10 de abril, ya Gaddafi haba aceptado la propuesta negociacin y arbitraje del conflicto propuesto por la Organizacin de la Unin Africana.

La intervencin militar de la OTAN, a pesar de que ni siguiera tal hecho estuvo contemplado por las Resoluciones del Consejo de Seguridad, cont con la activa participacin en tierra de mercenarios y apoyo militar de los pases de la coalicin imperialista. Los primeros, estimulados por el ofrecimiento de $20 millones puestos a disposicin de quienes mataran o capturaran a Gaddafi; los segundos, mediante la participacin directa en la campaa militar por parte de fuerzas especiales, incluyendo fuerzas militares provenientes de Qatar y otros emiratos rabes, quienes dirigieron los bombardeos, recopilaron informacin, entrenaron insurgentes y proveyeron inteligencia, apoyando directamente las operaciones militares de los llamados rebeldes en tierra.

Se trata, segn el autor, de la primera aventura conjunta entre el Comando de frica (AFRICOM) de Estados Unidos y la OTAN. En tal aventura, Estados Unidos invirti $2 mil millones.

Pero la historia no termina aqu. El pasado 12 de octubre, fecha que marca el inicio de la colonizacin del Nuevo Mundo en las Amricas, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunci, como si en ello no estuviera oculto de manera subliminal, el nuevo proyecto imperialista de Estados Unidos para el resto del continente africano. En una alocucin hecha en esa fecha, Obama anunci el desplazamiento de fuerzas especiales de Estados Unidos en frica Central para brindar apoyo y asistencia a fuerzas armadas regionales comenzando con Uganda, y anunciando de paso, su intencin de desplegar, adems, fuerzas militares en el Sudn del Sur (pas recin surgido en el mes de julio como resultado de un proceso de secesin apoyado por Estados Unidos y las Naciones Unidas en la divisin del mayor pas africano, Sudan); la Repblica Centro Africana y la Repblica Democrtica del Congo. A lo anterior se suma la presencia de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Etiopa y Somalia, donde viene desarrollando operaciones militares, as como sus intervenciones encubiertas en pases como Yemen y otros localizados en la costa oriental africana.

Para Ahmad, el conflicto iniciado con la intervencin de la OTAN en Libia no es sino el inicio de una confrontacin mayor a ser librada en los prximos aos por Estados Unidos y Europa frente al expansionismo econmico de la Repblica Popular China en el continente africano. Actualmente China importa gran parte de los recursos naturales que utiliza en sus programas de desarrollo, incluyendo el petrleo, que representa hoy da una tercera parte de sus importaciones desde el continente africano.

El asesinato de Muammar Gaddafi representa una violacin de los acuerdos de la Convencin de Ginebra en torno a los combatientes capturados en una guerra o conflicto armado, particularmente su Artculo 13 de la Convencin III, donde expresa que todo combatiente capturado como prisionero de guerra debe ser tratado en todo momento con humanidad. All tambin se dispone que ser ilegal por parte de cualquier poder que le capture causarle la muerte o poner en peligro su salud, ni someterle a cualquier forma de mutilacin o experimentacin mdica o cientfica. Se requiere, adems, que en ningn caso, un prisionero de guerra sea expuesto a actos de intimidacin o violencia, ni expuestos a insultos o curiosidad pblica. Todas y cada una de estas disposiciones fueron flagrantemente violentadas en el manejo del caso de Muammar Gaddafi.

La obligacin de las fuerzas que le capturaron era, en todo caso, tras su captura, someterle a juicio, si es que contra l pretenda llevarse alguna acusacin. El linchamiento de Gaddafi por sujetos entre los cuales se encontraban extranjeros, donde en escenas grabadas en vdeo podan escucharse personas hablando en espaol, denota la intencin expresa de la OTAN en que su asesinato se consumara sin tener que llevarle a juicio. As lo estimul apenas 48 horas antes de su asesinato la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, cuando desde Trpoli expres: Nuestro deseo es que pronto sea matado o capturado. As de transparente es el imperialismo!

La forma en la cual se condujeron los responsables de su muerte, violentando la ley musulmana, profanando su cadver medio desnudo y ensangrentado como si fuera un animal que se sacrifica, para luego exhibirlo sin lavar su cuerpo y colocarlo en el refrigerador de una carnicera por varios das, nos da la medida de la saa con la que estos brbaros, auto denominados luchadores por la libertad de Libia, han actuado. Con ello, sin embargo, han proporcionado sin saberlo a frica, el primer gran mrtir en la defensa del Continente ante la nueva recolonizacin imperialista del Siglo 21.

Indica Ahmad en su ensayo que en su breve testamento, Gaddafi indic:

Dejemos que la gente libre del mundo sepa que pudimos haber negociado y vendido nuestra causa a cambio de nuestra seguridad y una vida estable. Recibimos muchas ofertas a tales efectos pero escogimos estar a la vanguardia de la confrontacin como pendn del deber y el honor. An si no triunfamos de inmediato, estaremos dando una leccin a las generaciones futuras de que escoger la defensa de la nacin es un honor y venderla es una gran traicin que la historia nunca habr de perdonar, independientemente de los intentos de otros de decir que hicimos otra cosa. (Traduccin nuestra de su versin en ingls.)

Los aos venideros seguramente nos permitirn desde la distancia de este momento en que se escribe este captulo de la historia hacer los ajustes de miras necesarios para una mejor comprensin de lo que ocurri en la Gran Jamahiriya rabe Libia Popular Socialista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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