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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2011

La Nicaragua sandinista se revalida

Maurice Lemoine
Le Monde Diplomatique


Cualquiera que, en los das anteriores a las elecciones, se hubiera tomado la molestia de recorrer los barrios populares ―empezando por los de la capital Managua―, hablar con sus vecinos y respirar su atmsfera, tendra que haber estado sordo y ciego para no prever la victoria del Frente Sandinista de Liberacin Nacional (FSLN) y la reeleccin del presidente y jefe de Estado saliente, Daniel Ortega. Adems, todas las encuestadoras, sin importar la tendencia, ya anunciaban su amplia victoria. Daniel Ortega, uno de los principales comandantes de la guerrilla cristiano-marxista que derroc la dictadura de Anastasio Somoza en 1979, fue elegido por primera vez en 1984.

Nicaragua, muy a su pesar, pas a ser un frente de la guerra fra y sufri una feroz agresin estadounidense a travs de los contrarrevolucionarios conocidos como la contra. La vulneracin del derecho internacional fue de tal magnitud que en 1986 el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya conden a Washington a pagar 17.000 millones de dlares de indemnizacin a Managua por haber lanzado ataques terroristas en territorio nicaragense desde Honduras. Los sucesivos gobiernos de EE.UU. han hecho caso omiso de esta decisin judicial.

Los nicaragenses, doblegados por este combate desigual que haba causado 30.000 muertos y haba arruinado el pas, acabaron cediendo y en 1990 permitieron que la derecha volviera a gobernar con Violeta Chamorro. Despus de 16 aos de polticas neoliberales que, a su vez, asolaron el pas, el 5 de noviembre de 2006 Daniel Ortega volvi a ser elegido presidente.

Cinco aos despus, el 6 de noviembre de 2011, con el 62 % de los sufragios, aventaja con creces a su rival ms prximo, el empresario Fabio Gadea, del Partido Liberal Independiente (PLI, 30 %), y expulsa prcticamente de la vida poltica al candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el ex presidente Arnoldo Alemn (1997-2002), condenado en 2003 por corrupcin, que slo ha logrado el 6% de los votos. El FSLN tambin ha cosechado una mayora calificada en el Parlamento, que hasta ahora no tena.

Siguiendo el libreto de las derechas latinoamericanas en estos aos, la oposicin declara que desconoce el triunfo sandinista. Segn ella ―y numerosos observadores―, Daniel Ortega no poda postularse nuevamente a la presidencia porque el artculo 147 de la Constitucin prohbe dos mandatos sucesivos. Pero omiten que en octubre de 2009 la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declar inaplicable dicho artculo, como haban hecho instancias similares en Colombia, permitiendo la reeleccin del muy cuestionado lvaro Uribe, o en Costa Rica, a favor del muy conciliador scar Arias.

Pero la oposicin es un disco rayado, como pone en evidencia este titular en primera pgina el diario La Prensa: Peor que un fraude. Viene al caso recordar que durante las elecciones municipales de 2008 el candidato liberal a la alcalda de Managua, el banquero Eduardo Montealegre, exigi un recuento de votos por el mismo motivo. Los liberales no contaban con que el Consejo Supremo Electoral (CSE) accedera a su peticin y, al verse acorralados, optaron por no asistir al recuento y se cuidaron mucho de presentar las pruebas que decan tener. Lo cual no obsta para que, en este pas marcado por los aos de guerra y muy polarizado polticamente, donde la cultura cvica y democrtica ha tenido poco tiempo para implantarse ―aunque el sandinismo siempre acept sus derrotas electorales―, se hayan detectado algunas irregularidades durante la votacin. El secretario general de la Organizacin de Estados Americanos (OEA), Miguel Insulza, aunque no se olvid de sealarlas, felicit al pueblo y al gobierno e hizo hincapi en la madurez demostrada por los nicaragense durante el proceso. El jefe de los observadores de la Unin Europea, Luis Yez, que se haba mostrado muy agresivo con las autoridades desde su llegada al pas, denunci anomalas y falta de transparencia. Pero, ante la insistencia de un periodista, el 8 de noviembre declar: Si la pregunta es: si el seor Ortega y el Frente han ganado las elecciones o las han perdido, que es lo que define la palabra fraude Para los polticos, fraude es dar por ganador al que ha perdido y dar por perdedor a quien ha ganado. En ese caso, es indudable que el Frente y el seor Ortega han ganado las elecciones.

Han ganado, y adems de forma espectacular. En 2006 Daniel Ortega haba sido elegido con el 37,99% de los votos; para ser proclamado vencedor necesitaba el 40%, o bien el 35% y cinco puntos de diferencia sobre su rival ms prximo. El porcentaje del 62% que ha alcanzado ahora el FSLN debera bastar para despejar todas las dudas. Pero si buscamos respuestas, las encontraremos yendo al encuentro de aquellos a los que el neoliberalismo haba sumido en la miseria durante diez aos.

Aunque ha procurado no perjudicar los intereses del sector privado y ha administrado el pas de un modo bastante clsico, sin espantar a los inversores extranjeros ni enfrentarse a los organismos financieros internacionales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, etc.), Daniel Ortega ha dado un vuelco espectacular a la poltica econmica, dedicando grandes recursos a programas sociales en favor de los sectores ms pobres, que son la inmensa mayora de la poblacin. Esta mayora agradecida es la que ha dado la espalda a una derecha revanchista y sin proyecto, y ha pedido explcitamente al comandante Daniel que siga por el mismo camino, porque, huelga decirlo, an queda mucho por recorrer. No faltar quien objete que esta avalancha de misiones sociales ―sanidad, educacin, alimentacin, vivienda, etc.― no habra sido posible, por lo menos a semejante escala, si Nicaragua, con Daniel Ortega, no se hubiera incorporado a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica (ALBA), beneficindose de la ayuda financiera de Venezuela y la asistencia sanitaria de Cuba. Es precisamente la fuerza de esta izquierda latinoamericana la que materializa la integracin mediante la cooperacin, la solidaridad y la complementariedad. Esa es la clave de su victoria.

Traduccin: Juan Vivanco

Fuente: http://www.monde-diplomatique.fr/

rCR



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