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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2011

Acuerdos y desacuerdos sobre crecimiento y decrecimiento

Juan Torres Lpez
Rebelin


Agradezco mucho a Too Hernndez que se haya tomado la molestia de leer mi escrito sobre el concepto de decrecimiento (Sobre el concepto de decrecimiento ) y tambin la crtica que me hace (Sobre algunas crticas incorrectas a la idea del decrecimiento ), que me ayuda a pensar y me proporciona algunas claves que no haba tenido en cuenta, aunque la verdad es que tambin habra preferido que no recurriese a achacarme propuestas que no he hecho en ninguno de mis escritos.

Como lo que me importa es acercar posiciones y tratar de superar las diferencias que se puedan estar dando en el mbito de las interpretaciones que cada uno hace de los dems y no en los contenidos autnticos de las propuestas, voy a comentar solo algunas cuestiones de manera sucinta.

1. Empezar por algo muy importante porque entiendo que siente mal el que lo haya afirmado.

Reconozco que puede parecer injusto afirmar que la utilizacin del trmino decrecimiento es desmovilizador. Puede ser injusto porque la verdad es que en torno al decrecimiento se han movilizado un buen nmero de personas y grupos de muy diversa procedencia a los que valoro y aprecio extraordinariamente por su compromiso y ejemplo y as lo afirmo en el artculo. Acepto con la mayor humildad el haber utilizado esa expresin en un contexto que puede incluso resultar ofensivo cuando, en realidad, yo quera referirme a otro problema y no era mi intencin, de ninguna manera, ofender a quienes defienden las tesis del decrecimiento. Pido sinceramente excusas por ello.

Lo que trato de concluir al final es que si la gente entiende por decrecimiento lo que de entrada es, el negativo del crecimiento, puede generar desmovilizacin, porque ni va a ser capaz de transmitir lo que de positivo tienen los contenidos de las tesis del decrecimiento (austeridad, armona, equilibrio...) ni de mostrar la inconveniencia del crecimiento. Y creo que eso es as porque, como explico en el artculo y comento en este texto ms abajo, creo que el decrecimiento necesita un adjetivo, es decir, ir acompaado de algo que indique qu debe decrecer para que pueda ser inteligible sin confusiones y en qu medida (en esto coincido con Naredo pero no creo que eso sea un guio, como dice Too Hernndez, pues francamente ni suelo ni necesito guiarle a nadie).

2. En segundo lugar, quisiera reiterar que yo no dedico el artculo a criticar las tesis del decrecimiento (que una vez ms digo que en gran medida comparto) sino el trmino que las contiene -"decrecimiento"- porque, como acabo de avanzar, creo sinceramente que induce a confusin, entre otros, incluso a algunos defensores de dichas tesis; y porque, como digo en el artculo, me parece que no se puede hacer operativo dado que la puesta en marcha de tesis como las decrecentistas (que yo en gran parte comparto) creo que seguramente implica decrecer en unos aspectos, campos o actividades y crecer en otros.

Puede que yo est equivocado interpretando eso pero me gustara que se entendiera que si pongo este asunto sobre la mesa del debate no es para atacar a las tesis del decrecimiento (la mayora de las cuales comparto, insisto una vez ms) sino para hacer ver que stas pueden perder una gran parte de su capacidad movilizadora e incluso de su atractivo. Lamento que esto no se entienda y se me ataque como a una especie de infiel que pusiera en cuestin el ncleo central de las creencias sagradas.

Y, adems de ello, he tratado de mostrar que el uso del trmino es intrnsecamente confuso porque me parece a m que (para quienes no conozcan su otra acepcin, que no tiene por qu conocerla todo el mundo) el decrecimiento es lo que es: disminucin de la cantidad (aunque ya s que a tiene otra acepcin para sus partidarios y el problema que yo pongo sobre la mesa es que quiz sta no siempre pueda quedar clara para el resto de las personas). Y que muchos economistas crticos (e incluso ya los no tan crticos) ponen en cuestin desde hace aos que la simple medida de la cantidad pueda ser un buen criterio para valorar la bondad o eficiencia de los procesos econmicos, por muy adecuada que sea cuando solo se trata de medir lo monetario.

En lugar de mostrarme si estoy o no equivocado en este aspecto, Too Hernndez se dedica a reprocharme todas las maldades de la economa convencional, las cuales yo tambin vengo tratando de combatir, por muy modestamente que sea, desde hace tiempo. Quiz avanzsemos ms si viese en mi texto una reflexin fraternal que quiere ayudar a aclarar entre todos los problemas que plantea un trmino y no una crtica frontal a sus contenidos.

3. En tercer lugar, tengo que sealar que tambin s que hay diversas corrientes y que el decrecimiento no es un cuerpo cerrado. Y acepto que yo me he centrado principalmente en las expresiones que han vinculado ms estrechamente el trmino a la evolucin del PIB. Pero yo no tengo culpa de eso. Es ms bien una prueba de las tensiones, dificultades y problemas que puede provocar el trmino, como bastantes decrecentistas han reconocido.

Han sido diversos los decrecentistas, que aqu no voy a citar para no alargar este texto, los que han vinculado expresamente el decrecimiento a una cada del PIB y tampoco yo tengo culpa de ello.

Eso no quita, sin embargo, que yo tenga la seguridad de que la inmensa mayora de quienes defienden las tesis del decrecimiento rechazan la mitificacin del PIB, su uso como un ttem cuyas variaciones explican todo.

Mi tesis es otra: las limitaciones y ambivalencia del trmino decrecimiento, que obliga a sealar qu debe decrecer cuando esto no es fcilmente determinable, son las que llevan a que haya quien reduzca el problema a la va fcil que es el recurso al PIB. Si se acepta que las propuestas que hay detrs de las tesis del decrecimiento implican que unas actividades crezcan y otras no, sera imposible centrar la estrategia solo en el decrecimiento de todo tipo de actividad de produccin o consumo. Si no se acepta eso y se generaliza la estrategia diciendo que toda actividad debe decrecer, entonces es fcil, creo yo, que se caiga en la simplificacin a la que me refiero y que critico.

Creo modestamente que sobre esta tesis, que es la que yo sustento y no otras, no se pronuncia Too Hernndez.

4. No es verdad, por otro lado, que yo insine -como afirma Too Hernndez- que de lo que se trata es de disponer de un indicador que proporcione ese 'cmputo final' que nos indique lo que ocurre con 'la economa en conjunto' .

Precisamente es Carlos Taibo el que se refiere a ese tipo de cmputo para el conjunto de la economa:

"Harina de otro costal es, claro, lo que sucedera si utilizsemos indicadores alternativos que valoren en su justo punto las actividades -enunciemos su condicin de manera muy general- de cariz social y medioambiental. No hay ningn motivo para rechazar que, entonces, el retroceso de los sectores econmicos cuya actividad queremos que se reduzca se vera compensado por el impulso que recibiran esos menesteres sociales y medioambientales, con lo que, en el cmputo final, la economa en conjunto podra, con arreglo a esos indicadores, no decrecer". Carlos Taibo, "Sobre el trmino decrecimiento y sus usos", Diagonal 16 de abril de 2009 ).

Lo que yo digo en el artculo es todo lo contrario: que es imposible disponer de un indicador de esa naturaleza. Y lo afirmo por una razn que sealo en el artculo:

"los factores que inevitablemente hemos de tomar en consideracin si queremos poner sobre la mesa una propuesta poltica integral de progreso social (monetarios, materiales, fsicos, energticos, ticos, emocionales...) y no una puramente economicista (basada en una simple medicin de la actividad con expresin monetaria), son heterogneos y no se pueden integrar en una magnitud homognea que proporcione un resultado de crecimiento o decrecimiento que sea inequvocamente satisfactorio o indiscutible".

Si esto es as, entonces el trmino decrecimiento es tan poco til o deseable como el de crecimiento.

Esta es mi tesis principal y lo que me gustara es que Too Hernndez, o cualquier otra persona, me dijese si es correcta o no pues yo estar dispuesto a cambiar mi opinin si encuentro que su criterio es ms razonable que el mo.

5. En quinto lugar me parece que Too Hernndez me malinterpreta lamentablemente de una forma bastante burda, aunque estoy seguro que no malintencionada, cuando escribe el siguiente prrafo refirindose a m:

"la constatacin de las enormes desigualdades provocadas por el capitalismo neoliberal le lleva a reivindicar el crecimiento como nica manera operativa de resolverlas. sta, seguramente sea la principal diferencia con algunos economistas progresistas: la de que el problema slo es de distribucin y del modo de produccin capitalista".

En contra de lo que me achaca Too, me parece que es sencillamente falso de toda falsedad que yo defienda " el crecimiento como nica manera operativa" de resolver las desigualdades, entre otras cosas, porque no estoy tan ciego como para no ver el despilfarro continuo que hay a m alrededor. En contra de los que me achaca Too, tengo la seguridad, y as lo he escrito muchas veces, que si se distribuyese con ms justicia sera suficiente con producir menos, aunque en todo caso es igualmente obvio que con distribuir mejor no basta para resolver los problemas a los que nos estamos refiriendo.

Lo que yo digo es que no es malo que crezca aquello que los seres humanos necesitan, pero eso no es "el crecimiento" al que se refiere la economa convencional ni, creo yo, las tesis del decrecimiento. No solo porque no se refiere solo a lo monetario sino, entre otras cosas, porque en esa satisfaccin humana que propongo que crezca entiendo que debe descontarse la insatisfaccin que produce destrozar nuestro medio ambiente, inutilizar nuestros recursos, etc.

Tambin es falso que yo diga que el problema sea solo de distribucin (entre otras cosas porque no hay problema de distribucin que sea separable de el de la produccin). Yo afirmo que hay que cambiar de modo de producir, de consumir y de pensar y eso tiene muy poco que ver con la simple distribucin, con el aumento del PIB que defiende la economa convencional o con meros cambios en el modo de produccin.

Too se inventa que yo defiendo el crecimiento indefinido para criticarme y sin embargo soslaya lo que lo yo dejo escrito claramente para expresar mi pensamiento contrario al crecimiento convencional:

"La alternativa no puede ser simplemente disminuir cuantitativamente la actividad econmica sino distribuir con justicia y para ello reorientar la actividad econmica hacia la satisfaccin que tiene que ver con la vida humana en el oikos, liberndola de la esclavitud que le impone el mercado al universalizar el intercambio mercantil y el uso del dinero (la "puta universal", como Marx recordaba que lo llam Shakespeare) como equivalente general.

Ni siquiera debera darnos miedo el verbo crecer. Todo lo contrario. Es deseable crecer (e incluso creo que ello comporta un mensaje ms humano y optimista) en la satisfaccin de las necesidades humanas, en la produccin de todo aquello que las satisface de un modo equilibrado. Hacer crecer la satisfaccin solidaria y pacfica de las necesidades humanas no es algo indeseable sino una aspiracin lgica que no tenemos derecho a frustrar, aunque, eso s, tenemos que aprender a conjugarla en la prctica con la austeridad, con el equilibrio, con el amor a la especie y a la naturaleza y, sobre todo, con el respeto indeclinable al derecho que todos los seres humanos tenemos a estar igual de satisfechos que los dems y que es el que obliga a negociar y establecer de un modo democrtico la pauta del reparto de la riqueza".

Esta es mi tesis, y no la que me achaca Too, y me parece que si me quiere criticar (que est en su derecho y yo se lo agradezco) lo que debe hacer es referirse a lo que yo exactamente afirmo pero no a otra cosa que yo no digo.

5. Por otro lado, Too tiene mucha razn en que hay una pregunta central y reconozco que yo debiera de haberle dado respuesta de una manera ms explcita en el artculo que l critica. Es la de si es posible "que crezca la produccin de bienes y servicios con un decrecimiento del consumo de energa y materiales".

No s si est perfectamente planteada (porque no estoy seguro, por ejemplo, de que tuviera que decrecer el consumo de energa solar o el de todo tipo de materiales) pero mi respuesta, en todo caso, es triple:

a) que el objetivo no debera ser -como hace la economa convencional- el crecimiento de la produccin de bienes y servicios sino el de la satisfaccin humana en el sentido integral al que me he referido.

b) que la produccin de bienes y servicios no puede computarse con independencia (como hace la economa convencional) del consumo de energa, materiales o incluso de ecosistemas que lleve consigo.

c) que aunque no estoy muy seguro de ello, yo tiendo a creer (y de ah tambin mi crtica al trmino decrecimiento) que las dos respuestas anteriores implican disponer de una frmula o criterio de utilizacin de los recursos y de las estrategias de consumo y produccin algo ms compleja que la que consistente simplemente en afirmar que se debe crecer o decrecer.

Esta es mi tesis y tambin me gustara que Too me indicara en qu me equivoco pero sin imputarme ideas o afirmaciones que yo no hago ni creo haber sostenido nunca.

6. Tambin creo que Too Hernndez hace una serie de afirmaciones que a m modesto modo de ver no me parecen del todo bien fundadas. Por ejemplo, cuando afirma que " no podemos estar hablando de justicia, de igualdad y de solidaridad, sin reconocer que la consecucin efectiva de esos ideales pasa por una disminucin drstica de nuestro consumo de recursos materiales".

Yo creo que decir eso as, de una manera tan generalizada, es equivocado y es lo que me lleva a opinar que el trmino decrecimiento es desafortunado. La lucha contra el hambre (y seguramente en general contra las principales carencias que sufre la inmensa mayora de la poblacin mundial) creo que muestra lo contrario siempre cierto, como eierto, como el queidoasta para resolver los problemas a los que nos estamos refiriendo.gia diciein . En contra de lo que dice Too, yo creo que podemos hablar de justicia, igualdad y solidaridad para acabar con el hambre y la desnutricin aumentando el consumo de materiales (por la mayor y mejor alimentacin de miles de millones de personas). Lo bueno es que imponer un rgimen global de seguridad y justicia alimentarias seguramente llevara consigo paralelamente la disminucin de la produccin total (algunos estudios estiman que se produce suficiente para el doble de la poblacin mundial, es decir que sobran alimentos a pesar de que hay tanta hambre porque se despilfarra) y un modo diferente de producir, distribuir y consumir los alimentos que igualmente implicara (debera implicar) menos gasto energtico, material o incluso financiero. Por tanto, quiz no todo consumo de materiales decrecera ni todo crecimiento en el consumo de materiales tendra por qu ser indeseable.

(No entrar ahora en las implicaciones de tesis ms fatalistas del decrecimiento que estiman que lo que sobran son personas y que tambin la poblacin debe decrecer)

Es por eso que creo que tambin se confunde Too Hernndez cuando identifica la satisfaccin global de las necesidades (entendidas stas ltimas como he sealado antes) que yo defiendo con el " aumento del consumo de forma global" porque las necesidades humanas no solo se satisfacen disponiendo de ms cosas.

7. Para terminar, me resulta obligado sealar que creo que es completamente injusto y desconocedor de mi pensamiento que Too Hernndez afirme que lo que " Juan Torres propone es la necesidad de seguir creciendo, ms o menos con los mismos fundamentos que posibilitaron el Estado de bienestar en un nmero reducido de pases". Eso es un invento suyo, no una propuesta ma.

Creo que bastara con leer mis trabajos, mis libros, mis manuales o el propio articulo ltimo sobre el decrecimiento para deducir claramente que eso no es eso lo que yo propongo.

He dedicado un libro ("Desigualdad y crisis econmica") a analizar y criticar el Estado de Bienestar y a poner de relieve que, como una expresin que es del sistema capitalista, conllevaba en su interior las contradicciones que daran lugar a mayor explotacin del trabajo, a mayor destruccin del planeta y a peores condiciones de vida. En el artculo sobre decrecimiento afirmo concretamente que hay que cambiar de modo de producir, de consumir y de pensar y en muchas ocasiones -concretamente al abordar el tema de la crisis actual- he afirmado que para salir de los problemas sociales, econmicos, ambientales... en los que estamos es preciso salirse del sistema porque no tienen solucin dentro de l. Por tanto, sencillamente no es verdad que yo defienda, como dice Too Hernndez, "hacer crecer la tarta para que haya ms que repartir" y mucho menos hacerlo con los mismos fundamentos que lo hiciera el Estado de Bienestar de la postguerra. No es verdad y creo que Too debera haber ledo algo ms de lo que escribo antes de caricaturizar as mi pensamiento.

Por otro lado, es verdad que yo no me dedico a la economa ecolgica, por simples razones de especializacin, pero tambin es falso que yo me niegue " a introducir la base fsica material en sus ecuaciones y propuestas econmicas". Acepto que se me critique que no sepa hacerlo o que no lo haga bien o suficientemente pero no el que me niegue a ello porque es eso justamente lo que he propuesto que se debe hacer en diversos trabajos, desde los ms especializados hasta los ms divulgativos, como las manuales de economa para la universidad o el bachiller en los que enseo que uno de los retos ms importantes de la economa es, precisamente, contar con la base material de los procesos econmicos, que hasta ahora se han considerado solamente en su expresin monetaria.

Lo que justamente critico desde hace aos es que la economa convencional se centre en la cantidad y en la expresin monetaria de los procesos econmicos y que se haya apartado del verdadero objetivo primario de la actividad econmica que, como dice Georgescu-Roegen, no puede ser otro que "l a conservacin de la especie humana".

En definitiva, lo que yo he tratado de plantear es lo que piensan tambin algunos decrecentistas como Spangenber cuando dice:

"La cuestin no es si queremos o no ms crecimiento, sino qu tipo de desarrollo queremos alcanzar (...) tenemos que hablar de objetivos reales en lugar de objetivos intermedios como el crecimiento. El crecimiento no es un fin en s mismo, ni siquiera un medio, solo es una consecuencia (...) Esta es mi principal preocupacin en lo que se refiere al debate sobre el decrecimiento: no quiero hablar de crecimiento. Me preocupa que el concepto de decrecimiento produzca un mayor enfoque en el concepto de crecimiento. Es como ir en el mismo tiovivo intentando cambiar de sentido" (Marta Jofra Sora, "Conversaciones con Joachim Spangenberg". En Ecologa Poltica, n 35, p. 10. Subrayado mo)

8. Algunas personas que me conocen saben que he mantenido sin publicar estos textos sobre el trmino decrecimiento durante casi dos aos. Incluso pens que definitivamente no iban a ver la luz, precisamente, porque tema que una propuesta de debate sobre el concepto se entendiera como un ataque a una prctica o a la filosofa que hay detrs de l. No me he equivocado pero hubiera preferido estarlo, o quiz no haber escrito lo escrito, porque es descorazonador comprobar que todava confundimos el debate con el combate y la facilidad que tenemos para convertir nuestras naturales diferencias en grietas abiertas entre nosotros.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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