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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2011

Cinismo genocida (Primera parte)

Fidel Castro Ruz
Cubadebate


Ninguna persona cuerda, especialmente aquellos que tuvieron acceso a los conocimientos elementales que se adquieren en una escuela primaria, estara de acuerdo con que nuestra especie, de modo particular los que son nios, adolescentes o jvenes, sean privados hoy, maana y para siempre del derecho a vivir. Jams los seres humanos a lo largo de su azarosa historia, como personas dotadas de inteligencia, conocieron experiencia semejante.

Me siento en el deber de transmitir a aquellos que se toman la molestia de leer estas reflexiones, el criterio de que todos, sin excepcin, estamos en la obligacin de crear conciencia sobre los riesgos que la humanidad est corriendo de forma inexorable, hacia una catstrofe definitiva y total como consecuencia de las decisiones irresponsables de polticos a quienes el azar, ms que el talento o el mrito, puso en sus manos el destino de la humanidad.

Sean o no los ciudadanos de su pas, portadores de una creencia religiosa o escpticos con relacin al tema, ningn ser humano en su sano juicio estara de acuerdo con que sus hijos, o familiares ms allegados, perezcan de forma abrupta o vctimas de atroces y torturantes sufrimientos.

Tras los crmenes repugnantes que con frecuencia creciente viene cometiendo la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte, bajo la gida de Estados Unidos y los pases ms ricos de Europa, la atencin mundial se concentr en la reunin del G-20, donde se deba analizar la profunda crisis econmica que afecta hoy a todas las naciones. La opinin internacional, y particularmente la europea, esperaban respuesta a la profunda crisis econmica que con sus profundas implicaciones sociales, e incluso climticas, amenazan a todos los habitantes del planeta. En esa reunin se decida si el euro poda mantenerse como la moneda comn de la mayor parte de Europa, e incluso si algunos pases podran permanecer dentro de la comunidad.

No hubo respuesta ni solucin alguna para los problemas ms serios de la economa mundial a pesar de los esfuerzos de China, Rusia, Indonesia, Sudfrica, Brasil, Argentina y otros de economa emergente, deseosos de cooperar con el resto del mundo en la bsqueda de soluciones a los graves problemas econmicos que le afectan.

Lo inslito es que apenas la OTAN dio por concluida la operacin en Libia -tras el ataque areo que hiri al jefe constitucional de ese pas, destruy el vehculo que lo transportaba y lo dej a merced de los mercenarios del imperio, quienes lo asesinaron y exhibieron como trofeo de guerra, ultrajando costumbres y tradiciones musulmanas- la OIEA, rgano de Naciones Unidas, una institucin que debiera estar al servicio de la paz mundial, lanz el informe poltico, tarifado y sectario, que pone el mundo al borde de la guerra con empleo de armas nucleares que el imperio yanki, en alianza con Gran Bretaa e Israel, viene preparando minuciosamente contra Irn.

Despus del Veni, vidi, vici del famoso emperador romano hace ms de dos mil aos, traducido al vine, vi y muri transmitido a la opinin pblica a travs de una importante cadena de televisin tan pronto se conoci la muerte de Gaddafi, sobran las palabras para calificar la poltica de Estados Unidos.

Lo que importa ahora es la necesidad de crear en los pueblos una conciencia clara del abismo hacia dnde la humanidad est siendo conducida. Dos veces nuestra Revolucin conoci riesgos dramticos: en octubre de 1962, el ms crtico de todos en que la humanidad estuvo al borde del holocausto nuclear; y a mediados de 1987 cuando nuestras fuerzas se enfrentaban a las tropas racistas sudafricanas, dotadas con las armas nucleares que los israelitas les ayudaron a crear.

El Sha de Irn tambin colabor junto a Israel con el rgimen racista y fascista surafricano.

Qu es la ONU?, una organizacin impulsada por Estados Unidos antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial. Esa nacin, cuyo territorio distaba considerablemente de los escenarios de guerra, se haba enriquecido enormemente; acumul el 80% del oro del mundo y bajo la direccin de Roosevelt, sincero antifascista, impuls el desarrollo del arma nuclear que Truman, sucesor suyo, oligarca y mediocre, no vacil en usar contra las ciudades indefensas de Hiroshima y Nagasaki en el ao 1945.

El monopolio del oro mundial en poder de Estados Unidos, y el prestigio de Roosevelt, le permiti el acuerdo de Bretton Woods que le asign el papel de emitir el dlar como nica divisa que se utiliz durante aos en el comercio mundial, sin otra limitante que su respaldo en oro metlico.

Estados Unidos, al finalizar aquella guerra, era tambin el nico pas que posea el arma nuclear, privilegio que no vacil en transmitirle a sus aliados y miembros del Consejo de Seguridad: Gran Bretaa y Francia, las dos ms importantes potencias coloniales del mundo en aquella poca.

A la URSS, Truman ni siquiera le inform una palabra del arma atmica antes de usarla. China, entonces gobernada por el general nacionalista, oligrquico y proyanki, Chiang Kai-shek, no poda ser excluido de aquel Consejo de Seguridad.

La URSS, golpeada duramente por la guerra, la destruccin y la prdida de ms de 20 millones de sus hijos por la invasin nazi, consagr ingentes recursos econmicos, cientficos y humanos para equiparar su capacidad nuclear con la de Estados Unidos. Cuatro aos despus, en 1949, prob su primera arma nuclear; la de Hidrgeno, en 1953; y en 1955 su primer megatn. Francia dispuso de su primera arma nuclear en 1960.

Eran solo tres los pases que posean el arma nuclear en 1957, cuando la ONU, bajo la gida yanki, cre la Organizacin Internacional de la Energa Atmica. Imagina alguien que ese instrumento de Estados Unidos hizo algo por advertir al mundo los terribles riesgos a que expondra la sociedad humana cuando Israel, aliado incondicional de Estados Unidos y la OTAN, ubicado en pleno corazn de las ms importantes reservas del mundo en petrleo y gas, se constituyera en peligrosa y agresiva potencia nuclear?

Sus fuerzas, en cooperacin con las tropas coloniales inglesas y francesas, atacaron Port Said cuando Abdel Nasser nacionaliz el Canal de Suez, propiedad de Francia, lo que oblig al Primer Ministro sovitico a transmitir un ultimtum exigiendo el cese de aquella agresin, que los aliados europeos de Estados Unidos no tuvieron otra alternativa que acatar.

Prosigue maana.


Fuente: http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2011/11/13/cinismo-genocida-primera-parte/



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