Portada :: Cuba :: Abu Ghraib acusa a Cuba en Ginebra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2005

Ultima Hora: Intervencin de Cuba en Ginebra en respuesta a la resolucin presentada por Estados Unidos contra la isla
Todos aqu sabemos que en esta Comisin se intenta estigmatizar a Cuba por su irreductible rebelda contra el injusto orden mundial imperialista

Rebelin


Seor Presidente:

Si esta no fuera la Comisin de la mentira y la hipocresa, nos resultara difcil creer lo que est ocurriendo hoy. Estados Unidos, el mayor y ms contumaz violador de los derechos humanos en el mundo, nos acaba de presentar un ridculo papel que, aunque nada dice, permite, simplemente por su ttulo, Situacin de los derechos humanos en Cuba, singularizar injusta y discriminatoriamente a mi pas.

En la farsa de Ginebra parece que todo es posible. Hay, sin embargo, un hecho cierto. El Imperio ha tenido que quitarse de una vez por todas la mscara. Ya no pudo encontrar a un lacayo de turno que le hiciera el trabajo sucio. Su desprestigio es tan maysculo, su falta de credenciales ticas es tan manifiesta, y su orfandad de argumentos es tan clara, que han tenido que asumir con mano propia este bochornoso ejercicio.

An as, ya han pasado los tiempos en que podan endosar en sus textos anticubanos cuanta mentira se fabricaba en Washington y Miami. Una tras otras sus mentiras han ido a parar al vertedero de la historia. Se estrellaron siempre contra al acero de nuestra resistencia, contra nuestra voluntad indoblegable de luchar y vencer.

Hoy nos apena el triste papel de sus cmplices. La Unin Europea, claudicante y servil, no puede articular una poltica independiente de su poderoso y temido aliado; adems, ahora suma entre sus filas a los otrora pases socialistas, que pasaron de una rbita satelital al satelitalismo global y que, como caballos de Troya, actan dentro de la llamada Unin al servicio de la gran potencia.

Seor Presidente:

Mientras la credibilidad y el prestigio de esta Comisin son cada da ms cuestionados, mientras la politizacin, la selectividad y los dobles raseros la desacreditan cada da ms, fuera de esta sala los pueblos del mundo y lo mejor de la intelectualidad mundial levantan su voz para defender a Cuba, para alertar sobre los planes del Imperio y denunciar sus atroces crmenes. Esos son los que cuentan, porque luchan por un mundo mejor.

En el manifiesto Detengamos una nueva maniobra contra Cuba ms de cuatro mil firmas de todas partes del mundo avalan el llamado de artistas, maestros, escritores, periodistas, activistas sociales y defensores de los derechos humanos, incluidos seis Premios Nobel. Los firmantes solicitan a los Gobiernos de los pases aqu representados que no permitan que la Comisin sea utilizada para legitimar la agresividad anticubana de la administracin Bush, en momentos en que la actual poltica belicista de Washington hace previsible una eventual escalada de muy graves consecuencias.

Ellos representan la voz de ese mundo posible por el cual luchamos. Ellos nos dan nuevas fuerzas en nuestros empeos, porque demuestran que no estamos solos, que suman millones los que nos apoyan y se apoyan tambin en nuestra resistencia, y ven en Cuba un ejemplo de dignidad e hidalgua, porque jams hemos renunciado a nuestros principios, porque jams hemos traicionado al amigo y porque creemos firmemente, como nos ense Jos Mart, el Apstol de nuestra independencia, que Patria es Humanidad.

Seor Presidente:

Todos aqu sabemos que en esta Comisin se intenta estigmatizar a Cuba por su irreductible rebelda contra el injusto orden mundial imperialista, por la defensa inclaudicable de nuestra independencia y soberana, y por la decisin de construir nuestro propio camino sin aceptar injerencias externas.

Es por el ejemplo que resulta de nuestra democracia verdaderamente participativa y popular; es por el ejemplo de nuestras conquistas y por nuestros ndices de educacin, salud, pleno empleo y justicia social para todos, a pesar del ms cruel y prolongado bloqueo que ha debido sufrir pueblo alguno a lo largo de la historia. Es tambin por el ejemplo de brindar solidaridad, de compartir lo que tenemos con los que nada tienen en este mundo.

Son estas y no otras las razones que explican la enfermiza obsesin de sucesivas administraciones estadounidenses y sus protegidos grupos extremistas y terroristas de origen cubano en Miami. Durante ya ms de 45 aos, nuestra pequea isla rebelde, se ha tenido que enfrentar a la ms poderosa potencia de los tiempos modernos. El imperialismo norteamericano ha recurrido a todas sus armas contra la Revolucin Cubana: invasiones mercenarias, terrorismo de Estado, guerra biolgica y radiolectrnica, incontables planes de asesinato de sus principales lderes, fabricacin de una quinta columna de asalariados a su servicio, y un bloqueo genocida que intenta rendirnos por hambre y enfermedades.

Cuba es, pues, un pequeo pas al que se impone una guerra poltica, econmica y meditica sin tregua alguna; es tambin una trinchera de las ideas y los sentimientos ms justos y nobles. Es por eso que Estados Unidos trata de someternos y negarnos el derecho a ser libres.

Seor Presidente:

El gobierno de Estados Unidos no tiene la ms mnima calificacin moral para hablar sobre Cuba ni sobre ningn otro pas en esta sala. Todos sabemos que es una camarilla fascista que aterroriza al mundo, que ha proclamado para s el supuesto derecho de intervenir y librar la guerra preventiva en 60 o ms pases, de recurrir al asesinato de lderes extranjeros, de consumar la poltica de cambio de rgimen, y de legalizar de facto la tortura contra los prisioneros,

Qu moral puede tener para condenar a Cuba el pas que hoy recibe en su territorio a Luis Posada Carriles, que ha sido calificado en los propios Estados Unidos como el terrorista ms peligroso del Hemisferio? Cmo puede arrogarse el derecho de juzgar a Cuba el gobierno que no ha sido siquiera capaz de responderle a Cuba si ese connotado terrorista, que fuera detenido en Panam por preparar un atentado contra la vida del Presidente de la Repblica de Cuba y fraudulentamente indultado por la Entonces Presidenta de Panam, Mireya Moscoso, en agosto de 2004, se encuentra en territorio norteamericano? Por qu el gobierno de Estados Unidos somete a las ms crueles condiciones carcelarias, a cinco jvenes cubanos, luchadores contra el terrorismo, mientras acoge y da abrigo a los ms connotados terroristas, responsables de los ms graves crmenes, como lo hizo antes con otros tres terroristas cmplices de Luis Posada Carriles? Cmo es posible que los pases de la culta Europa, que se consideran paradigma de la defensa de los derechos humanos, sean capaces de copatrocinar un engendro en el que ni ellos mismos creen, mientras no dicen una sola palabra sobre el refugio que el gobierno de Estados Unidos brinda al terrorista que ha asesinado a decenas de cubanos, arrancndoles su derecho humano primario y fundamental: el derecho a la vida? No es esa la prueba ms patente de doble moral de la que esta Comisin puede ser testigo?

Los crculos de poder en Estados Unidos han demostrado ser los peores violadores de los derechos humanos en todo el mundo, con su historial probado de guerras de agresin y conquista; con los bombardeos indiscriminados de sus armas inteligentes contra poblaciones civiles, escuelas y hospitales; con la aplicacin abusiva de la pena de muerte; con sus caceras de inmigrantes mexicanos y latinos en la frontera del Ro Grande; con su racismo endmico y estructural que afecta a su propia poblacin afroamericana e indgena, vctimas principales de su siniestro sistema penitenciario.

El gobierno de George W. Bush, que ha hecho de Guantnamo un centro internacional de torturas, de Abu Ghraib un infierno de crmenes y vejmenes, y de Faluya una ciudad arrasada en el corazn de la antigua civilizacin mesopotmica, no posee la ms mnima autoridad para erigirse en implacable fiscal de terceros.

El Sr. Bush tambin tiene un plan para Cuba. Bien lo sabe el pueblo cubano. Se trata de un verdadero catlogo de cmo quitarle los derechos conquistados: la democracia verdadera, la libertad, la dignidad, la educacin, la salud, la vivienda, las tierras y la seguridad social. Pero nosotros tenemos otro plan. Tenemos claro nuestro destino. Sabemos por qu luchamos y qu es lo que queremos: una patria libre e independiente, una sociedad cada vez ms justa, culta y democrtica, ms socialista. Y como revolucionarios que somos, eternos inconformes con nuestra propia obra, seremos capaces de seguirla defendiendo y perfeccionando. Ya lo estamos haciendo.

Cuba no se cansar de luchar. No se rendir. No har jams concesiones. No apagar nunca su voz, ni tan siquiera en esta Comisin de los poderosos, donde repugnan tanta hipocresa, miedos y complicidades. Estaremos siempre junto a los que no se resignan, a los que apuestan por el valor de las ideas y los principios, a los que no renuncian al sueo de conquistar toda la justicia para todos en un mundo mejor.

Muchas Gracias




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