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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2011

Sobre transgnicos, agroecologa, democracia y capitalismo

Jorge Riechmann
Rebelin

Reflexiones para concluir las jornadas Los transgnicos en el mbito cientfico, agrcola, medioambiental y de la salud, Escuela de Organizacin Industrial (Madrid), 10 y 11 de noviembre de 2011


Sobreestimamos lo que sabemos en una manifestacin de libro de la ilusin de control que estudian los psiclogos y las empresas buscan beneficios rpidos con aplicaciones de potentsimas tecnologas cuyas consecuencias se nos escapan todava ms Nuestro lenguaje expresa ese exceso de confianza estructural, nuestro ir sobrados, apresados en la ilusin de control. Hablamos por ejemplo de cmo hemos descifrado el genoma humano (u otros genomas), pero nada de eso: slo lo hemos secuenciado, vale decir descrito su estructura qumica. Aunque estamos lejsimos de saber cmo funciona, de comprender el significado de las letras y palabras (los genes, permtaseme la imprecisin) que componen ese genoma

No est de ms recordar un par de definiciones bsicas. OGM: organismo vivo cuyas caractersticas genticas iniciales han sufrido modificacin no natural, aadiendo, suprimiendo o reemplazando al menos un gen. Ms restringida es la nocin de organismo transgnico, que porta en s transgenes (genes extranjeros, provenientes de otra especie).

Christian Vlot insista en desvelar todo lo que acarrean consigo las palabras (marcos cognitivos, construcciones ideolgicas), sin que en general seamos conscientes de ello; y en cmo mucho de lo que se nos presenta como meras elecciones tecnolgicas y se disfrazan con eufemismos invisibilizadores son de hecho opciones de sociedad. En este terreno, agroecologa y soberana alimentaria se enfrentan a agricultura transgnica industrial y control corporativo oligoplico sobre la agroalimentacin.

Ah, la importancia de las metforas Precisin quirrgica en la manipulacin gentica, se nos dice desde las empresas y la propaganda tecnoentusiasta: pero subraya el profesor Vlot si los cirujanos manejasen lo quirrgico como los bilogos moleculares manejamos las tcnicas de ingeniera gentica (los caones de genes para transgnesis vegetal, por ejemplo), yo no aconsejara a nadie que entrase en el quirfano jams.

Gilles Sralini, en el mismo sentido: no hablemos de fitosanitarios (que cuidaran a una planta) cuando tenemos que vrnoslas con biocidas (herbicidas que matan a las plantas, por ejemplo).

Se dan dos enormes diferencias de las aplicaciones agroalimentarias con respecto a las biomdicas (o de investigacin bsica), como nos recordaban Vlot y otros ponentes:

Utilizacin en campo abierto frente a uso confinado

OMG fin (producto que se busca por s mismo) frente a OMG medio (para obtener productos tiles que no son OMG en s mismos)

Con esto, nos hallamos ante un paisaje de riesgos completamente diferente Es patente que la liberacin de OMG al medio ambiente conlleva riesgos ambientales, socioeconmicos y sanitarios situados en un plano del todo diferente a la aplicacin de estas tecnologas en laboratorio. Son dos mundos.

Hay ya una clase de maz transgnico en Canad (de Monsanto: Smart Stack, se nos ha dicho que se llama) que produce nada menos que cuatro protenas insecticidas y tolera dos herbicidas diferentes (Roundup y Liberty). Se habla aqu de cuarta generacin, pero seguimos dentro del mismo paradigma: agricultura de monocultivos espurreadora de biocidas. Un paradigma errneo No necesitamos ms plaguicidas agrcolas sino menos. Y esta clase de transgnicos lleva en pocos aos al empleo de ms biocidas (por la va de la aparicin de resistencias), pese a las afirmaciones de las empresas en sentido contrario. No forman parte de la solucin: forman parte del problema.

Rosa Binimelis mostraba cmo los impactos socio-econmicos de los transgnicos (que pueden ser enormes) no son tenidos en cuenta en la evaluacin de los mismos. Slo en algn pas, como Noruega, se han introducido estos aspectos socioeconmicos en la legislacin: evaluacin de sostenibilidad, inters pblico y tica, tanto en los pases productores como los importadores. A partir de esta evaluacin socioeconmica, Noruega no ha autorizado ningn transgnico.

M Carmen Jaizma, microbiloga, investigadora de la rizosfera, llamaba la atencin sobre la importancia de la fertilidad de nuestros suelos, vinculada a la salud de los microorganismos que viven en ellos y cmo se ven afectados por los OMG.

Michael Antoniou analiz con detalle muchos estudios cientficos que arrojan una pesada sombra de duda acerca de las afirmaciones sobre la supuesta seguridad sanitaria de los alimentos transgnicos, y mostr por qu somos muy imprudentes al confiar en los resultados sesgados de la ciencia orientada por intereses corporativos que grandes empresas como Monsanto aportan a las autoridades reguladoras y a la sociedad. La nueva gentica desvela un paisaje de extrema complejidad, mucho ms all de los supuestos reduccionistas sobre los que sigue basndose la industria (un gen, una protena, una funcin). La tecnologa de los transgnicos que hoy se cultivan (bsicamente para alimentar una cabaa ganadera sobredimensionada e insostenible) se basa en un paradigma cientfico-tcnico que hoy est superado.

Gilles Sralini, igual que otros y otras ponentes, subraya la necesidad de aproximaciones multi- e interdisciplinares Los bilogos moleculares no son la voz de la ciencia en este asunto! Por cierto que el libro de divulgacin de Sralini, Ces OGM qui changent le monde (ed. Flammarion), est esperando an su traduccin al espaol.

Una cuestin regulatoria importante destacada por Sralini: con pruebas nutricionales en animales, no hay cultivos transgnicos rentables; slo lo son si estn exentos de tales pruebas que sin embargo seran esenciales para poder hablar de seguridad sanitaria. Slo se comercializan transgnicos porque la evaluacin cientfica es deficiente.

Anlisis de sangre de ratas de laboratorio como secreto comercial, y de Estado? Estamos en una Edad Media del conocimiento, denuncia Sralini.

Aparece en promedio un 9% de efectos inesperados significativos (toxicidad renal y heptica, por ejemplo), cuando uno analiza la sangre de los animales alimentados con OGM, a partir de los propios datos de la industria ---mantenidos en secreto hasta que las decisiones judiciales les obligan a revelarlos, y con experimentos que de todas formas son insuficientes Las pruebas aceptadas por nuestros gobiernos para aprobar los OGM son ridculas, cientficamente insustanciales o sesgadas, dice Sralini: La EFSA [European Food Safety Authority, Agencia Europea de Seguridad Alimentaria] no es una autoridad cientfica, es un lobby. Y se lo hemos dicho a la cara, en el Parlamento Europeo. Tenemos aqu un problema poltico enorme

Y ms all de eso: el procedimiento incorrecto de evaluacin de los OGM remite a los procedimientos incorrectos empleados con las molculas qumicas de sntesis ms de cien mil en el mercado que se emplean desde hace decenios Y ahora se extienden tambin a las nanotecnologas! Si no se buscan efectos sobre la salud, uno no los encuentra; y los procedimientos de evaluacin en vigor, sesgados a favor de la industria, estn hechos en buena medida para no encontrar efectos.

Presin modernizadora: Pioneer es quien ms vende ahora, porque el gen de Syngenta es viejo y la gente siempre quiere lo ltimo en tecnologa, dice un tcnico de cooperativa (entrevista en la investigacin de Rosa Binimelis). Es esto lo que quiere la gente? Ms bien es lo que induce una Megamquina que necesita vender novedades constantemente (para que no se detenga la rueda de acumulacin de capital). Julio Csar Tello nos instaba a distinguir entre modas comerciales y autntico progreso (referido a bienes que pueden permanecer en el tiempo), y encareca la importancia de la sostenibilidad y el principio de precaucin como marco tico dentro del cual movernos. El marco tico debe encauzar el progreso.

Con frecuencia ha resonado, en el curso del debate sobre los transgnicos, la advertencia de que no deberamos jugar a ser dioses. Es un consejo lleno de sentido como orientacin moral general (nos llama la atencin sobre la finitud humana), pero no debe entenderse como una prohibicin de todo tipo de intervencin tecnolgica sobre una naturaleza sacralizada: al fin y al cabo, con cualquier operacin quirrgica avanzada de las que hoy se practican rutinariamente en los hospitales de nuestro pas, en cierto modo, estamos jugando a ser dioses.

El problema con los transgnicos no est ah, sino ms bien creo en que, tal y como ha venido desarrollndose la poltica concreta de aprobacin y comercializacin de transgnicos desde los aos noventa, lejos de jugar a ser dioses, estamos comportndonos como demiurgos irresponsables, ebrios de una potencia tecnocientfica que desborda nuestros recursos tico-polticos.

La ingeniera gentica es a la vez (A) una tecnologa potentsima, con un tremendo potencial de transformacin de la realidad; (B) una tecnologa intrnsecamente peligrosa, porque nos sita fuera de los equilibrios a que han llegado seres vivos y ecosistemas en la biosfera, despus de muchos millones de aos de coevolucin; (C) una tecnologa inmadura, como resulta obvio a tenor de la informacin cientfica expuesta en estas jornadas; y (D) una tecnologa que, junto a sus grandes riesgos, es una importante herramienta de conocimiento para los genetistas, y promete tiles y valiosas aplicaciones (algunas de las cuales son ya realidades, sobre todo en lo que atae a la investigacin biomdica).

Lo que esta combinacin de rasgos exige es precaucin, prudencia, lentitud y rigor cientfico. Pero lejos de ello, las transnacionales agroqumicas (rebautizadas por ellas mismas como empresas de ciencias de la vida) est lanzando a la biosfera miles de millones de organismos transgnicos sin las condiciones necesarias para ello. Ni los riesgos de contaminacin gentica (por difusin incontrolada de los transgenes en la biosfera), ni los de incremento de la contaminacin qumica (por el previsible aumento del uso de biocidas), ni los efectos en cadena en los ecosistemas (daos en aves e insectos beneficiosos), ni la posible prdida de biodiversidad agrcola y silvestre, ni siquiera los efectos sobre la salud humana se estn teniendo en cuenta adecuadamente a la hora de dar luz verde a los transgnicos. Por no hablar de los graves daos econmicos y sociales que se concentran, sobre todo, en los pases del Sur (pero desde luego no les afectan slo a ellos)...

Hay que concluir que los organismos transgnicos son peligrosos? Son peligrosos para nuestro medio ambiente, porque se ha elegido lanzarlos a la biosfera sin conocimiento suficiente sobre cmo van a comportarse en ella; y son peligrosos para nuestras perspectivas de seguridad alimentaria, reduccin del abismo Norte-Sur y autonoma personal, porque su objetivo fundamental no son las supuestas mejoras agronmicas o ventajas para los consumidores (ni por supuesto acabar con el hambre en el mundo, eso es un chiste), sino proporcionar a un puado de transnacionales autobautizadas como "de ciencias de la vida" un control que tiende al monopolio sobre cada vez ms eslabones de la cadena alimentaria (valindose de una abusiva legislacin sobre propiedad intelectual que permite privatizar los recursos genticos y el conocimiento). Incluso si no fueran peligrosos para la salud humana eso est an por ver--, sin duda lo son para la democracia y para la sostenibilidad.

Hay que ir de la ciencia ecolgica a la conciencia ecolgica, nos deca Juana Labrador. En general, necesitamos ciencia con conciencia. El importante trabajo de la red European Network of Scientists for Social and Environmental Responsibility (ENSSER), a la que pertenecen varios de los cientficos participantes, nos llama la atencin sobre la escasa implicacin democrtica de los cientficos y tecnlogos en Espaa Y sta es una deficiencia muy importante. El movimiento ecologista, o los campesinos que defienden la soberana alimentaria, necesitan aliados entre los cientficos No se trata slo de una maquinaria de descrdito (como deca Angelika Hilbeck) ms eficiente aqu en Espaa que en otros pases del mundo, quiz... Tambin hemos de mirar hacia nosotros mismos, hacia nuestra cultura poltica! Como deca Ana Carretero: no atendamos slo a lo que ellos pueden y hacen el poder de estas empresas transnacionales por ejemplo--, sino a lo que nosotros podemos, y lo que podramos y no hacemos. El siguiente congreso internacional de ENSSER se celebrar en Madrid, del 16 al 18 de mayo de 2012: ser una buena ocasin para enlazar con los debates de estos das.

Angelika Hilbeck razonaba: hemos de interrogarnos sobre las estrategias de evaluacin de riesgos: estrecha o amplia? Segn como formulamos los problemas, en muchos casos, llegaremos a conclusiones diferentes. Si de entrada excluyo de la investigacin cierta clase de posibles efectos adversos, no obtendr, desde luego, evidencia respecto a los mismos. Por ejemplo, considerar o no los efectos sobre la biodiversidad de los herbicidas de amplio espectro, como el glifosato asociado a la agricultura transgnica; o los efectos crnicos, subletales, o indirectos de la protena insecticida Bt que expresan muchas variedades de plantas transgnicas Hoy la estrategia que emplean las empresas vendedoras de transgnicos (y las autoridades reguladoras aceptan) es una evaluacin estrechsima de riesgo. Pero ello equivale a ponernos una venda ante los ojos

Las evaluaciones de riesgo se han hecho mal : hay que volver sobre ellas, recomendaba Sralini, como estrategia sociopoltica con base jurdica en la normativa europea existente. No deberamos ponernos a negociar normas de coexistencia de imposible cumplimiento, sino insistir en la mala ciencia que estuvo en la base del proceso de aprobacin.

Externalizacin de riesgos, socializacin de costes, privatizacin de beneficios: Gilles Sralini se refera a esta dinmica en relacin con la agricultura transgnica, pero no nos remiten a un marco ms amplio?

Concluyo. Quiz el argumento macro ms slido y evidente que podemos aducir para mostrar que las instituciones de esta sociedad (capitalismo neoliberal para abreviar; pero habra que matizar que ms que neoliberal es neoconservador y neocaciquil, si vamos al sentido real de las palabras), el argumento ms obvio, como deca, para mostrar la inadecuacin de muchas instituciones bsicas de esta sociedad es la crisis financiera que comenz en 2007, originada en una demencial gestin de riesgos por parte de las empresas supuestamente especializadas en ello --comenzando por las grandes compaas de seguros. Esto debera ensearnos algo sobre la cultura del riesgo que prevalece en nuestra sociedad. Uno no puede dejar de pensar que no solamente tenemos que salir de la agricultura transgnica: tenemos que salir del capitalismo. Pero esto, sin duda, nos introducira en otro debate, de manera que concluyamos las conclusiones aqu.

11 de noviembre de 2011

Jorge Riechmann es Profesor titular de Filosofa Moral de la UAM y miembro de Ecologistas en Accin



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