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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2011

Europa, la desaparicin de la democracia

Franois Bonnet
Mediapart

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Nos encontramos en un momento crucial histrico, uno de la magnitud de la cada de la URSS (cuyo 20 aniversario se conmemora el mes que viene)? Un momento crucial que sera el desmoronamiento financiero y poltico de Europa, el final de sesenta aos de construccin europea?

Es lo que se constata con la aceleracin, desde hace una semana y el fracaso del a cumbre del G-20, de una crisis monetaria que, convertida en una crisis poltica, acaba de provocar lo que hay que denominar dos golpes de Estado. Georges Papandreu en Grecia, Silvio Berlusconi en Italia no han dimitido debido a derrotas electorales, ni siquiera al voto de censura de sus respectivos parlamentos: estos votos de censura nunca tuvieron lugar, ni en Atenas ni en Roma.

No, ambos hombres, eslabones dbiles de la cadena de jefes de gobierno de la zona euro, cayeron derrocados por los mercados y por unos socios europeos bajo presin. Los mercados, es decir, los banqueros y otros establecimientos financieros (fondos de pensin, hedge funds, fondos de inversin, etc.). Sus socios europeos, es decir, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy, los dirigentes del banco Central Europero (BCE) y de la Comisin Europea, que afirmaban actuar en nombre de lo que ellos presentan como su deber: aislar el incendio, salvar el euro (y salvarse a s mismos).

En menos de una semana tres hombres acaban de encarnar y de prestar su rostro a los golpes de Estado de los mercados.

Esto no ha acabado. Dentro una semana, para el domingo 20 de noviembre, est programada la muerte (esta vez en las urnas) del gobierno espaol. Sale el gobierno socialista: bajo la presin de los mercados financieros Zapatero decidi anticipar las elecciones. Lo mismo que en 2010 haba hecho en Irlanda Brian Cowen para ser derrotado l tambin y dimitir.

Por qu, entonces, no seguir la curva de estos regmenes cados o derrocados? Y escribir, por ejemplo, que a principios de enero, cuando las tasas de inters a 10 aos sobre la deuda francesa se hayan duplicado (de 3,4% el jueves, superaran el 7%), Nicolas Sarkozy pedir formar un gobierno de unin nacional.

[Por qu no escribir] Que nombrar a su cabeza a un tecncrata (Jean-Claude Trichet, el cual acaba de abandonar la presidencia del BCE y est disponible...) o un tcnico, por ejemplo Michel Pbereau, un ex empleado del Tesoro, que pas por el gabinete del ministro Monory y hoy es poderoso jefe de BNP-Paribas ?

Y que si por ventura la izquierda rechazara este gobierno de unin nacional a pesar de las repetidas presiones de los mercados se vera acusada de la poltica de lo peor como ya lo fue por haber rechazado la regla de oro?

Ciencia ficcin estpida: estamos tan seguros de ello? Desde hace un mes Dominique de Villepin pide un plan de austeridad de al menos 20.000 millones de euros dirigido por un gobierno de unin nacional al que l se unira enrgicamente. Franois Bayrou, que se quiere profeta en materia de denuncia de la deuda, blande su concepto de mayora central, nueva unin nacional del crculo de la razn ( vase nuestra entrevista aqu ). Y no nos quepa duda de que un Jean-Louis Borloo se unira sin dudar a este dispositivo.

Se miden bien las escandalosas denegaciones democrticas que tienen que padecer hoy los ciudadanos griegos e italianos? A diferentes ttulos, puesto que no se puede comparar a ambos hombres, Papandreu y Berlusconi pueden encarnar o ser percibidos como unos modelos de hombres incompetentes o corruptos. Pero el primero fue elegido por un amplio margen en 2009 y el segundo tambin fue elegido por un amplio margen en 2008. Y ahora se les ha quitado de en medio, al margen de cualquier procedimiento democrtico, en un pnico europeo provocado por las tasas de inters y las cotizaciones burstiles.

Los locos han tomado el control del manicomio, dice el economista Pierre Larrouturou en una entrevista para Mediapart. Los financieros que han arruinado a gran cantidad de personas siguen explicndonos lo que se debe hacer... Estoy condenado a leer unos artculos econmicos que no comprendo, se hace eco en una entrevistas a Le Monde e l escritor franco-griego Vassilis Alexakis.

A partir de ahora es intil hablar de izquierda, de derecha, de paro, de derechos sociales, de redistribucin, de revolucin fiscal: hay que vigilar los crditos swap, las tendencias de las Bolsas asiticas y estadounidenses, la cotizacin de Crdit agricole, de la Socit gnrale et de la Commerzbank, el diferencial franco-alemn, el estado del mercado de obligaciones y despus analizar con lupa lo que puede querer decir el ltimo comunicado del BCE que responda al de la Reserva Federal estadounidense (FED, por sus siglas en ingls) y anticipaba la apertura de los mercados asiticos. No, no es una broma: el presidente de la Repblica Italiana, Giorgio Napolitano, de 86 aos y ex comunista, quiere un nuevo gobierno, a cualquier precio antes del domingo por la noche y la apertura de los mercados!

Y as es como nuestras democracias desaparecen ante las fuerzas del mercado, las histerias especuladoras y las crispaciones nacionalistas.

Y es que nuestros dirigentes han dejado hacer. De pronto emerge una Europa de la urgencia, no postdemocrtica, como escribe y dice el ex ministro de Asuntos Exteriores [francs] Hubert Vdrine (vase el vdeo), sino a-democrtica, la de una democracia que se ha desvanecido, la de una democracia que se ha dejado de lado hasta una eventual vuelta a una fortuna mejor.

Nos dicen que sern una verdaderas elecciones legislativas en Grecia dentro de quince semanas las que permitirn devolver la palabra al pueblo, pero mientras tanto se habr adoptado el plan de austeridad que endeudar al pas durante la prxima dcada! En Italia ni siquiera son seguras estas elecciones anticipadas... Por lo que se refiere a Espaa, el Partido Popular (derecha), seguro de ganar a los socialistas, se ha cuidado sobre todo de exponer el menor programa econmico y simplemente ha argumentado que era mejor estar en condiciones de aplicar las recetas europeas.

La Europa de urgencia, a-democrtica, es la de los banqueros y de los tecncratas. Pero una vez que la poltica ha salido por la puerta, no tenemos duda de que va a apresurarse a volver a entrar por la ventana en su peor forma: la extrema derecha xenfoba y populista. Y es que en cuanto se trata de Europa, tecncratas y populistas se alimentan unos a otros: la denuncia de los primeros alimenta a los segundos y el miedo a los segundos arroja en los brazos de los primeros.

Librarse de los tecncratas que son apoderados de los mercados financieros locos; librarse de los populismos extremistas y de los retrocesos de las naciones. Este es finalmente el verdadero reto de esta crisis sin precedentes. Y esto plantea a la vez la cuestin de las responsabilidades pasadas y de los esquemas de futuras reconstrucciones.

Las responsabilidades pasadas Nicolas Sarkozy las ha identificado claramente: son las de sus predecesores, con Lionel Jospin y Jacques Chirac a la cabeza. Lo volvi a repetir el martes con ocasin de un viaje a Estrasburgo. Grecia no hubiera debido integrarse en la zona euro; el euro se hizo sin ninguna herramienta de coordinacin de las polticas econmicas (la famosa gobernanza econmica), sin integracin o armonizacin de las polticas de los Estados y de las dos primeras economas europeas, Alemania y Francia.

El vdeo del discurso de Sarkozy se puede ver aqu, en particular a partir del minuto 63 .

El jefe de Estado se limita a enunciar ah manidas banalidades. S, se conocan las carencias griegas, pero el dbil peso de su economa (2% del PIB europeo) deba permitir absorberlas fcilmente (acaso no se acept a Bulgaria y Rumana en la Unin Europea sabiendo perfectamente que estos dos pases no estaban preparados?).

La crisis actual no es consecuencia de malas decisiones en el momento decisivo de la dcada de 2000, sino de la gestin irresponsable de la zona euro realizada desde 2008 tanto por Nicolas Sarkozy como por Angela Merkel. En vista de la situacin se mide mejor hasta qu punto el minitratado de Lisboa, iniciado por los alemanes y promovido por Sarkozy desde su eleccin en 2007, no ha hecho sino instalar todas las palancas de una crisis poltica que hoy estalla a plena luz.

Mediapart ha publicado varias investigaciones al respecto ( por ejemplo, sta ) . Podemos recordar simplemente que desde 2008 Sarkozy y Merkel hubieran podido obligar a Silvio Berlusconi a modificar su poltica econmica? Que nada les impeda pedir a la derecha griega (entonces en el poder) que dejara de amaar las cuentas del pas? Que tanto la canciller alemana como el jefe del Estado francs hubiera podido exigir igualmente a los grandes bancos franceses y alemanes que actuaran de otra manera en sus contratos especulativos sobre las deudas de los Estados?

Como no se hizo nada de eso, las tareas de la reconstruccin europea se inician en las peores condiciones. Se mencionan varios escenarios: todos ellos comportan peligros extremos que van desde una posible desintegracin de la zona euro o la desmembracin de la Unin Europea a una huida hacia adelante federalista y tecncrata. En este momento ninguno de los escenarios implica nuevas consultas a los ciudadanos europeos ni planea aumentar de nuevo los poderes del Parlamento europeo.

El gran salto adelante federalista, tan deseado en Bruselas ( vase aqu nuestro artculo ) slo podr hacer el juego de los populismos. Hubert Vdrine tiene razn al sealar hasta qu punto este trmino de federalismo es una palabra maleta que contiene todo y su contrario. Se puede deplorar, pero hoy es sobre todo un palabra-espantapjaros para una gran mayora de los ciudadanos europeos.

Otro peligro es el proyecto claramente expuesto por Nicolas Sarkozy de un ncleo duro europeo en una Unin Europea de 27 miembros. Es el viejo proyecto de un grupo avanzado, algunos pases que aceleran su integracin econmica: esto se puede hacer a la escala de la zona euro (17 pases), pero tambin a escala menor, los cinco o siete ms cercanos.

Berln lo desmiente en este memento y Pars tambin, pero es una posibilidad que, sin embrago, se ha considerado en el Elseo y que se expres en el discurso de Estrasburgo del jefe de Estado. Adems, Barroso, presidente de la Comisin Europea, no se equivoc cuando desde el da siguiente en Berln se declaraba completamente opuesto a una zona euro que dejara tras de s y en una Unin Europea desmembrada a los otros diez pases miembros de la UE pero no de la zona euro: Quiero ser claro, es indefendible, insisti.

As que puede que haya que leer, con ojos nuevos, la declaracin fundadora del 9 de mayo de 1950, la de Robert Schuman, que lanzaba el proceso de construccin europea. Y volver a los principios fundadores:

 Plantear estas preguntas muestra la magnitud del abismo que se ha abierto a los pies de los europeos. Desde 2005 y desde los votos negativos de franceses y neerlandeses, los partidos dominantes de las derechas y de las izquierdas europeas han eludido el debate europeo. Ya no es posible hacer economa, por consiguiente, hay que volver ante los electores de los 27 pases miembros y consultarles.



Fuente: http://coeur-a-gauche.over-blog.com/article-europe-l-effacement-de-la-democratie-88614334.html

Este artculo se public originalmente en http://www.mediapart.fr/journal/international/111111/europe-l-effacement-de-la-democratie



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