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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2011

La paz, otro espectculo de Ro

Fabiana Frayssinet
IPS


La recuperacin con un gran despliegue militar del control territorial de la favela La Rocinha, considerada un reducto inexpugnable del narcotrfico en Brasil, fue para algunos la demostracin de una exitosa estrategia de pacificacin, pero para otros apenas un espectculo meditico.
 
Solo haban pasado casi tres horas desde que 2.000 soldados y policas ocuparon La Rocinha, una comunidad pobre de la zona sur de Ro de Janeiro, cuando el secretario de Seguridad Pblica del Estado, Jos Mariano Beltrame, ya anunciaba la "devolucin del territorio" a manos de las autoridades.

"Un objetivo que conseguimos sin disparar ni un tiro y, gracias a Dios, sin una gota de sangre", agreg el funcionario del estado de Ro de Janeiro en una concurrida conferencia de prensa, a la que se present junto al alto mando de la polica civil, militar y de la marina de guerra, que participaron del operativo "Choque de paz".

El "espectculo", segn la definicin de analistas sociales como Luiz Eduardo Soares, quien ocup antes el cargo de Beltrame, haba comenzado en la madrugada del domingo 13.

Periodistas de medios nacionales e internacionales, entre ellos IPS, acompaaban con expectativa lo que llamaban "el da D de la La Rocinha". Algunos durmiendo en hoteles cercanos y otros espantando el sueo en sus automviles para no perderse nada del "ataque" al amanecer.

Anunciado con bombos y platillos haca varios das, el operativo estuvo diseado para cerrar todos los accesos a la comunidad a las 02:30 de la madrugada. Todos queran ser testigos de lo que el gobernador del estado, Srgio Cabral, bautiz como un "da histrico para la paz".

"La Rocinha es nuestra", titul al otro da en primera plana el diario de alcance nacional O Globo, a modo de celebracin por la recuperacin de esta "favela" --como le llaman en Brasil a los asentamientos pobres y hacinados--, que crece sobre un cerro habitada por 100.000 personas.

La invasin, que no ofreci resistencia de parte de los narcotraficantes que controlaban la comunidad desde haca tres dcadas, fue grabada paso a paso por las cmaras de televisin.

Tanques de la marina de guerra, con el fondo del amanecer anaranjado, entrando en sus estrechas y labernticas calles, fusileros navales con uniformes de guerra, escuadrones de elite de las policas Militar, Federal y Civil, perros rastreadores de drogas, vehculos blindados y helicpteros. Todo un desfile del Da de la Independencia en accin.

"Me despert a la madrugada por el ruido de los helicpteros, pero el resto todo normal", dijo a IPS una habitante de La Rocinha que no quiso identificarse.

Tras aos de control del narcotrfico y de la polica que muchas veces es su cmplice, los vecinos desconfan. "No s si ellos (los policas) van a quedarse aqu por mucho tiempo", advierte temeroso a IPS el vendedor Edson Pereira.

Algunos huyeron y permanecern en casas de parientes hasta que termine la ocupacin de las autoridades. Otros caminan tranquilamente indiferentes al despliegue blico.

"Sobre mi cabeza los helicpteros recuerdan ms a (Francis Ford) Coppola que a (la guerra de) Vietnam. El sonido, con la furia teatral, mueve la vana coreografa de una guerra que nunca ser", ilustra Soares en su cuenta de Facebook.

"Es una intervencin de hecho, que busca recuperar y mantener el control de esa rea en manos del narcotrfico", rebati en entrevista con IPS el acadmico Michel Misse, director del Ncleo de Estudios en Ciudadana, Conflicto y Violencia Urbana de la Universidad Federal de Ro de Janeiro.

"Claro que hay explotacin meditica, pero eso no es lo principal. Es un hecho que se suma a una poltica continuada de ocupacin", agreg al referirse a la implementacin desde 2009 de las Unidades de Polica Pacificadora (UPP).

Las UPP combinan ocupacin policial permanente con servicios y obras de mejora social e infraestructura. Es una nueva estrategia de seguridad que sustituye a la tradicional lgica del combate frontal al trfico de drogas por la de la pacificacin comunitaria.

"El trfico de drogas no desaparece con la pacificacin, pero s el grupo armado y su control sobre la poblacin", asegura Ignacio Cano, coordinador del Laboratorio de Anlisis de la Violencia de la Universidad Estadual de Ro de Janeiro.

"El trfico en menor cantidad contina, como en Dinamarca, como en cualquier parte del mundo", dijo a IPS a modo de ejemplo. "Lo que termina es el tiroteo, la violencia y el control territorial", afirm.

La ocupacin de La Rocinha para instalar la decimonovena UPP, cierra un cinturn de seguridad alrededor de barrios donde se construirn estadios y otras instalaciones para recibir el torneo mundial de ftbol en 2014 y los Juegos Olmpicos de 2016.

Por eso algunos temen que sea apenas una "limpieza" coyuntural y no una estrategia a largo plazo.

"Pacificacin o espectculo?" "Las dos cosas", responde Cano.

"Es un espectculo de la manera cmo est siendo tratado". Pero "al mismo tiempo es parte de una estrategia de pacificacin", destaca, al recordar que La Rocinha siempre tuvo un "alto valor simblico" del dominio territorial del narcotrfico.

Su ubicacin, entre la zona sur y oeste de Ro de Janeiro, tambin era estratgica para la distribucin de drogas hacia los barrios ms ricos.

"Aun as, prefiero que se saque un rdito poltico de este tipo de intervenciones y no de las cruentas del pasado, donde haba hasta 20 muertos en un da", enfatiza.

Ahora, para evitar las muertes de inocentes, las ocupaciones de las fuerzas de seguridad son anunciadas. Adems, en La Rocinha se agreg un ingrediente que fue el cerco previo a los narcotraficantes, que llev a la captura de tres de sus jefes, pese a que algunos huyeron con escolta policial.

Cano sugiere que ahora el gobierno comience a elegir reas de pacificacin "por sus niveles de violencia" y no por ser tursticas o estar en la ms privilegiada zona sur.

Misse opina que el hecho de que se haya escogido inicialmente para pacificar favelas mayores o vinculadas a futuros eventos megadeportivos "no disminuye la importancia" del proceso.

"Se haca eso o no se haca nada", sentencia, tras considerar que "es difcil" extender las UPP a todo el municipio, porque implicara un gran nmero de policas que "ningn presupuesto aguanta"

En Ro de Janeiro hay unas 750 favelas con un total de 1,5 millones de habitantes, que equivalen a alrededor de un tercio de la poblacin de la ciudad. El objetivo hasta 2014 es pacificar 40 de esos barrios.

Julita Lemgruber, directora del Centro de Estudios de Seguridad y Ciudadana de la Facultad Cndido Mendes, no niega que las UPP sean "un instrumento para el proyecto poltico del gobernador". Sin embargo, seal a IPS que, a la vez, son "efectivamente un intento de neutralizar el poder absoluto que el narcotrfico tiene sobre algunas comunidades".

La experta manifiesta crticas, como la participacin del ejrcito en las ocupaciones y que no se enfatice ms en el combate a la corrupcin policial. Pero aclar que no "sataniza" a las UPP como otros colegas.

"Yo hago entrevistas en las favelas pacificadas y veo personas aliviadas, sin ese riesgo permanente de ser alcanzadas por un tiro en medio del fuego cruzado entre policas y bandidos. No puedo estar en contra" de estas ocupaciones militares, sostuvo.

Fuente original: http://ipsnoticias.net/wap/news.asp?idnews=99616


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