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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2011

Soslayando el correlato modernidad-colonialidad
Quimeras de una reingeniera acadmica

Manuel Moncada Fonseca
Pensamiento Crtico


Mantenemos la crtica que hacamos hace algunos aos respecto a una concepcin educativa que estimamos falsa. [1] Ella est indisolublemente vinculada a la pretensin de convertir a la educacin no en un medio de liberacin, sino de enajenacin ante los poderes transnacionales, en los cuales no hay asomo alguno de humanismo, porque su fin es la posesin total de la riqueza de las naciones, a costa de lo que sea, como lo acaban de mostrar, con suma brutalidad, sus bombardeos sobre Libia y lo evidencian sus planes de bombardear atmicamente todo un conjunto de pases: Irn, China, Rusia

I. Falso fundamento del Modelo Educativo de la Universidad Nacional Agraria basado en competencias

La educacin es -leemos en la Presentacin del Modelo Educativo de la Universidad Nacional Agraria (UNA)-, sin lugar a dudas, el acontecimiento ms importante en cualquier sociedad y particularmente en aquella en vas de desarrollo, ya que es el fundamento para cualquier escenario de progreso que se desee implementar. De inmediato, en el mismo prrafo, leemos el supuesto fundamento para sostener lo que acabamos de leer: As lo han demostrado los denominados pases desarrollados cuyos gobiernos desde una visin de nacin, han optado por un fuerte apoyo econmico a la educacin como parte fundamental de sus estrategias de gobernabilidad. Estas sociedades sin excepcin cuentan con un consistente sistema educativo, modernas infraestructuras, tecnologas docentes competentes en lo pedaggico y disciplinar y enfoque educativo coherente a los planes de desarrollo del pas.

(Seguramente, adelantemos un breve comentario, la forma en que la eurozona y EEU estn sorteando la profundsima crisis integral que los afecta est demostrando esa visin de nacin de la que se est hablando. Y seguramente, por lo mismo, en este mundo enriquecido est creciendo, cada vez ms, un masivo movimiento de indignados que se est extendiendo por todo el globo terrqueo contra la civilizacin capitalista.)

En la misma tnica, el documento del que estamos haciendo uso plantea, ms adelante, que la sociedad del saber que se est expandiendo [] coloca al conocimiento como la fuente fundamental de la acumulacin de capital humano y econmico. [2] Qu lindo suena todo esto! No?

1. Nuestra crtica a los planteos presentados

Primer elemento crtico. Al supuesto que sostiene que la educacin es el acontecimiento ms importante en cualquier sociedad, antepongamos uno que ha sido corroborado innumerables veces a lo largo de la historia, a saber, como dicen Marx y Engels: para vivir hace falta comer, beber, alojarse bajo un techo, vestirse y algunas cosas ms. El primer hecho histrico es, por consiguiente, la produccin de los medios indispensables para la satisfaccin de estas necesidades, es decir, la produccin de la vida material misma [3]

Segundo elemento crtico. Frente al planteo que, por s misma, coloca a la educacin como motor del desarrollo social, sostenemos que, de esa forma, como expresamos en un artculo reciente, se niega rotundamente el papel de las masas en la historia, al desconocerse a millones de millones de seres humanos que, desde todos los tiempos, sin nfulas, con generosidad y sin nimos de estimarse propietarios (privados o intelectuales), nos brindan algo ms que conocimientos, saberes y tecnologas: los alimentos que nos mantienen vivos, las casas que habitamos, las ciudades con sus calles, luminarias, carreteras, centros de diversin, recreacin y educacin, hospitales y clnicas; as como fbricas, comercios, mansiones y rascacielos de los que se apropian, en el mundo del dinero florecido o capital, los que viven del esfuerzo ajeno, pero que se llaman a s mismos [] productores, y no en correspondencia con lo que realmente son: empresarios, opresores o esclavistas modernos. [4]

Adems, aadimos ahora, con la riqueza que generan esos seres se hace posible la existencia de las distintas expresiones de educacin formal existentes local e internacionalmente.

Tercer elemento crtico. Si admitimos que la educacin es el acontecimiento ms importante para el progreso de cualquier pas y que la prueba de ello son los pases desarrollados, debemos, pues, suponer que ella es el soporte del desarrollo del llamado Primer Mundo y que su ausencia o su bajo nivel de avance es la base para explicar el subdesarrollo de los pases proletarizados. Sin embargo, numerosos datos dan cuenta de que lo que coloca a los pases del Norte en un plano desarrollado o moderno, no es la educacin en s misma sino, entre otras muchas cosas, el saqueo, el intercambio desigual y los ms que rentables negocios de la guerra, el narcotrfico y la destruccin de pases para luego simular la reconstruccin de los mismos a costa de su poblacin y sus recursos. Es esto lo que coloca a los pases del Norte en un plano desarrollado o moderno, lo que tiene como antpoda el subdesarrollo impuesto a los pases del Sur. De esta suerte, no hay modernidad sin colonialidad; ellas son las dos caras de la civilizacin capitalista; por lo mismo, no hay enriquecimiento sin empobrecimiento; progreso sin atraso. El Primer Mundo vive esencialmente del Tercer Mundo.

2. La explotacin transnacional a los pases proletarizados [5]

Un dato, del presente ao, da cuenta de que los excesivos niveles europeos de consumo, y la voraz demanda de carne o derivados animales, madera y otros productos requieren gran cantidad de superficie de tierra para su produccin, dando como resultado una de las huellas de uso de tierra ms altas del mundo. Europa utiliza 640 millones de hectreas de tierra cada ao, el equivalente a 1,5 veces su propia superficie. La media de consumo por europeo es de 1,3 hectreas per capita, mientras que pases como China y la India usan menos de 0,4 hectreas./ Casi el 60% de la tierra usada por Europa se importa, es decir, Europa usa una superficie en otras partes del mundo equivalente a 10 veces el tamao de Alemania. Precisamente Alemania, el Reino Unido, Italia, Francia, Pases Bajos y Espaa son los principales consumidores de tierra del mundo. [6]

Entre las denuncias que se hacen contra las transnacionales se seala la existencia de la Bveda Global de Semillas de Svalbard, con capacidad para almacenar 4,5 millones de muestras de diferentes semillas, con un contenido promedio de 500 semillas por cada una de las muestras. Adems, se guardan ms de 7000 especies de plantas, usadas histricamente en la dieta humana. Patrocinan esta iniciativa el Gobierno Noruego y The Global Crop Diversity Trust (en parte conformado por Rockefeller Foundation, Monsanto y Syngenta). Esta iniciativa, aunque aparente altruismo, pone en juego la soberana alimentaria y cultural de la humanidad, puesto que ello hace posible que dichas semillas sean clonadas, genticamente modificadas y patentadas, lo que puede llevar a la apropiacin de los futuros alimentos del mundo, por parte de sus patrocinadores. [7]

Y respecto a la ayuda que el Primer Mundo proporciona al mundo proletarizado o empobrecido, un informe de Oxfam, del 10 de febrero de 2011, seala que miles de millones de dlares destinados a proporcionar ayuda internacional y que hubieran podido contribuir a transformar la vida de mucha gente en determinados pases de los ms pobres del mundo, se gastaron en proyectos insostenibles, costosos y peligrosos, puesto que gobiernos de pases ricos utilizan su ayuda internacional para apoyar su propia poltica exterior y alcanzar objetivos militares y de seguridad a corto plazo. [8]

Un ejemplo macabro de lo que han significado las bondades de los pases enriquecidos para los pases que ellos mantienen empobrecidos con sus polticas y sus acciones de saqueo y destruccin, lo constituye, por citar algo relativo a la cultura, la destruccin de la educacin universitaria de Iraq, que se expres, igualmente, en el asesinato de muchos de sus ms prestigiosos catedrticos. De la Biblioteca Central de al-Awqf, que contena 45.000 libros y unos 6.000 documentos otomanos, a causa de los que le prendieron fuego al edificio en abril de 2003, se salvaron solo 5.250 libros y una coleccin de Coranes, pero todo lo dems fue arrasado por el fuego. Una suerte semejante tuvo la biblioteca de la Facultad de Arte de la Universidad de Bagdad, la biblioteca de la Universidad de Basora y la Biblioteca Pblica Central de Basora. Segn Fernando Bez, director de la Biblioteca Nacional de Venezuela, desde 2003, en Iraq se han destruido, perdido o robado un milln de libros y diez millones de documentos excepcionales. [9]

Como es fcil advertir, no hay as nada de cierto en que la sociedad del saber que se est expandiendo [] coloca al conocimiento como la fuente fundamental de la acumulacin de capital humano y econmico, como se sostiene en el Modelo Acadmico de la UNA. Por el contrario, el dominio que a partir de distintos mecanismos el Primer Mundo impone al Tercero es el fundamento para explicar que aqul posea cada vez ms capitales acumulados.

Y en aras, justamente, de perpetuar el saqueo sobre las naciones, las fuerzas ms agresivas del capital internacional y de la OTAN, su brazo armado, tienen a la humanidad al borde de una tercera guerra mundial que solo podra ser la ltima, asunto que parece estar fuera de la reflexin de la mayor parte del mundo educativo. En relacin con ello, Fidel Castro advierte:

todos, sin excepcin, estamos en la obligacin de crear conciencia sobre los riesgos que la humanidad est corriendo de forma inexorable, hacia una catstrofe definitiva y total como consecuencia de las decisiones irresponsables de polticos a quienes el azar, ms que el talento o el mrito, puso en sus manos el destino de la humanidad. Y ms adelante anota: Muy pocos en el mundo [] se percatan y advierten que bastara el estallido de 100 armas nucleares estratgicas para poner fin a la existencia humana en el planeta. La inmensa mayora tendra un fin tan inexorable como horrible a consecuencia del Invierno Nuclear que se generara. [10]

3. Un criterio muy revelador sobre el papel de la educacin

Volviendo al asunto que estamos tratando, es revelador lo que seala un documento intitulado La educacin como factor de desarrollo, presentado en la V Conferencia Iberoamericana de Educacin, realizada en Buenos Aires, Argentina, en septiembre de 1995. En l, se reconoce que la relacin entre educacin y desarrollo es compleja y se ve afectada por muchos factores, tanto endgenos como exgenos. Ms importante an es que, en l, se admita: Su importancia [la de la educacin] no se ha podido verificar ni medir con exactitud, pero [...] existe un notable grado de acuerdo en resaltar [...] que [...] [ella] es condicin indispensable, aunque no suficiente, para el desarrollo econmico, social y cultural.

A rengln seguido se lee: En consecuencia [...] cuando existe una estructura social que permite la movilidad ascendente y un contexto econmico favorable, la educacin produce un capital humano ms rico y variado y reduce las desigualdades sociales, endmicas en los pases no desarrollados. Una poltica educativa puede, por lo tanto, convertirse en fuerza impulsora del desarrollo econmico y social cuando forma parte de una poltica general de desarrollo y cuando ambas son puestas en prctica en un marco nacional e internacional propicio. [11] Sin estas premisas, la educacin no puede ni podr jugar un rol preponderante para el desarrollo de las naciones. [12]

Con base en lo expresado, es fcil percibir que no hay nada que se parezca a una educacin que, por s misma, acte como elemento de primer orden para alcanzar el desarrollo social en funcin de la sociedad en general. Lo planteado coincide con la crtica al eufemismo de la sociedad del conocimiento: la reproduccin y expansin del modelo capitalista neoliberal derrochador, hiperconsumista -escribe Ismael Clark-, parece confirmar ms all de toda duda que, bajo sus premisas, el conocimiento no se multiplica como un bien pblico, sino como una fuente de competitividad, de apropiacin cada vez ms privada, corporativa, a la cual slo puede tener acceso una fraccin minoritaria, cada vez ms pequea pero con ms solvencia, de la sociedad. [13]

Con toda propiedad, Manuel Freytas sostiene que quien tenga inters en investigar los sistemas y procesos econmicos productivos de las potencias centrales y de los pases perifricos, podr comprobar que, en todo el mundo, los recursos naturales y los sistemas de produccin y de comercializacin se encuentran hegemonizados por no ms de 200 bancos y corporaciones empresarias transnacionales cuyas casas centrales se encuentran en EEUU o Europa. [14]

II. Una contradiccin insalvable del Proyecto Educativo Institucional de la UNA

Pasemos ahora a examinar otro documento de la Universidad Nacional Agraria en cuyo contenido encontramos una contradiccin insalvable. Nos referimos, esta vez, a lo que se denomina Proyecto Educativo Institucional de la UNA (PEI-UNA).

Al abordarse el Contexto internacional, regional y nacional, en l se dice: La principal amenaza del avance en desarrollo humano proviene de la insostenibilidad cada vez ms manifiesta de los esquemas de produccin y consumo. Los actuales modelos de produccin dependen enormemente de los combustibles fsiles. Ms adelante, se lee: los valores tradicionales de la universidad siguen siendo vlidos (la autonoma, la libertad de ctedra, la investigacin, el trabajo de los estudiantes, la evaluacin), los cuales estn amenazados en el contexto de la globalizacin al cuestionarse el ideal de lo pblico y del bien comn.

Pero, ms adelante, se lee esto: Los cambios acelerados en el entorno socioeconmico y poltico, las exigencias de la globalizacin y la demanda de nuevas competencias profesionales para los egresados de las universidades agrarias, exigen un nuevo paradigma educativo que facilite un enfoque interdisciplinario, lo mismo que un desarrollo integral de los sujetos, as como el enriquecimiento de las nuevas perspectivas de abordaje de la agricultura, el ambiente y la sociedad rural. Y en el siguiente prrafo se sostiene esta quimera: es necesario transformar las universidades de simples instituciones acadmicas a lderes del cambio social. [15]

A lo que acabamos de leer oponemos las siguientes ideas:

Primero, es contradictorio sealar que la globalizacin neoliberal es la principal amenaza para el avance del desarrollo humano, si despus se plantea que hay que responder a sus exigencias. O es que se puede hablar de los esquemas de produccin y consumo sin hablar de globalizacin y, por ende, de transnacionales o corporaciones? Cabe, adems, preguntarse: Se debe responder a sus exigencias o se le debe combatir? Como sostiene el autor Jos Luis Rebellato: No se trata de buscar cmo adaptarse a la globalizacin, sino se trata de ver cmo construir alternativas de alcance mundial. Dichos procesos de globalizacin nos enfrentan a una contradiccin fundamental: me refiero a la contradiccin entre el capital y la vida. Cuando hablo de vida, pienso no slo en la vida humana, sino en la vida de la naturaleza. [16]

Segundo, en lo que respecta a las demandas de nuevas competencias para los egresados, hay que decir con claridad que ello proviene, nuevamente, de lo que exigen las grandes transnacionales, mismas que enrumban la globalizacin en correspondencia absoluta con sus intereses. Qu de raro tiene que el Modelo Educativo de la UNA hable, al referirse a sus estrategias, de una filosofa de gestin que, entre otros componentes, posee estrategias y polticas corporativas?

Tercero, en cuanto a la transformacin de las universidades de simples instituciones acadmicas a lderes del cambio social, no deja de ser algo quimrico, porque la funcin de transformacin social en provecho de las naciones solo puede ser el resultado de un cambio radical del carcter que posee hoy el estado como instrumento de opresin, transformndolo por doquier en estado revolucionario, lo que solo puede ser obra de los pueblos, y ello nada tiene que ver con la revolucin libia impuesta a sangre y fuego, sobre todo, por EEUU, Inglaterra y Francia.

Los grandes cambios que se observan en los pases del ALBA son propiciados por fuerzas polticas que, en grado creciente, estn transfiriendo todo el poder a los ciudadanos y ciudadanas. Pero para ello las naciones que conforman esta alianza bolivariana de naciones tuvieron que romper con los poderes oligrquicos que fueron establecidos con el apoyo decidido del imperio yanqui-europeo.

A las universidades, por el contrario, en buena medida, se les ve cada vez ms sometidas a los designios del capital transnacional. Sino es as que expliquen porqu su utillaje conceptual se parece cada vez ms al de las transnacionales (competitividad, tuning, currculo basado en competencias, transformacin de las universidades en empresas, universidad emprendedora, propiedad intelectual, etc.) y porqu lejos de promover la participacin directa de los sectores que en ellas trabajan o estudian en las decisiones adoptadas, los marginan cada vez ms de participar de ellas. No es ello acaso lo que est evidenciando la UNA con sus procesos de reingeniera institucional inspirados en expertos?

No huele a mercado, acaso, que tanto una publicacin de la UNA como unos talleres realizados con estudiantes y personal de servicio de esta institucin, abogaran por un trato de clientes entre todos sus miembros, contemplndose, adems, los clientes externos, entre los que se mencionaban a los egresados de la misma? Por ello, al hablarse de los crculos de calidad y de las razones para llevarlos a cabo se dice textualmente: Dar repuestas a las exigencias de los clientes internos y externos. [17] Acaso no anda por ah el concepto Universidad Emprendedora que no solo habla de propiedad intelectual, sino tambin de construir relaciones gerenciales en las universidades que conforman el Consejo Nacional de Universidades? [18]

Compartimos as el siguiente criterio de Jos Gimeno Sacristn, catedrtico de Didctica de la Universidad de Valencia: El lenguaje sobre la educacin que transmiten las Administraciones (en muchos casos sin distincin), la clase poltica, los propios educadores, los medios de comunicacin y los "expertos" ha empobrecido el enfoque de los grandes retos de la educacin. [19] No fue con lenguaje extrao al quehacer acadmico con lo que se inaugur el Plan Bolonia creado por mandato de las transnacionales, hablando desde su mismo inicio de competencias o de capacidad de obtencin de empleo, [] de una Europa del conocimiento [] capaz de dar a sus ciudadanos las competencias necesarias para afrontar los retos del nuevo milenio,... y promocionar la movilidad de los ciudadanos y la capacidad de obtencin de empleo....? [20]

Si este panorama sealado atinente a cmo el utillaje conceptual de buena parte de las universidades del mundo est calcado del que utilizan las transnacionales, lo que por s mismo expresa privatizar la concepcin educativa de las mismas qu de inslito tiene que el Secretario General del CSUCA, como si se trataba de algo simptico, el 17 de noviembre del presente ao , expresara algo por completo indignante, en un encuentro latinoamericana sobre el Abandono en Educacin Superior, realizado en la UNAN-Managua: El que pone el oro pone las reglas, frase que tom complacido de un embajador de EEUU en Guatemala, quien respondi as a una comunidad universitaria indignada ante el trato intervencionista yanqui a su nacin?

1. El pensamiento instrumental como objetivo

 
Pero veamos un asunto concreto que dibuja difanamente en funcin de qu se quiere colocar la educacin en la UNA: El objeto de estudio de la historia de Nicaragua es la base para la reflexin sobre la complejidad de la realidad social y poltica del pas, en el marco del contexto ideolgico y axiolgico mundial [21] Cul es ese marco ideolgico y axiolgico mundial? No es acaso el de las grandes potencias globales, el de las transnacionales, el de la OTAN como brazo armado de la civilizacin occidental, el de EEUU, Gran Bretaa y Francia, como principales victimarios del pueblo libio, por hablar de algo que est lacerando al mundo? Del dominio global, del imperio se est hablando; no de otra cosa.

Pero ac no acaba todo. De la Historia se dice, adems, que es, como otras, una asignatura instrumental. [22] Al respecto de este pensamiento instrumental, a primera vista inocente, leemos: El imaginario de la tecnologa transformada en racionalidad nica, impone el modelo de la razn instrumental, ahogando los potenciales de una razn prctica emancipatoria. El imaginario social de la posmodernidad, [] termina socavando los potenciales para la construccin de alternativas globales; las utopas son disueltas y la subjetividades sepultadas. [] El imaginario social de la despolitizacin que identifica actividad poltica con decisiones de expertos, rechaza as la participacin ciudadana, que resulta ser el sustento fundamental de una democracia integral. [23]

A su vez, Peter MCLAREN, representante internacional de la pedagoga crtica, acota: Nos estamos enfrentando no slo a retrgradas positivistas campeones de la racionalidad instrumental, sino tambin [] a idelogos conservadores que promueven las formas autoritarias de la pedagoga y que estn en conflicto directo con [] una democracia abierta y participativa. [24]  

2. Crtica a la absolutizacin de la objetividad y al desprecio por la subjetividad

 
Nos parece muy pertinente traer a colacin el concepto de la subjetividad, sobre todo porque el nfasis del neoliberalismo -y el de la educacin que est bajo su influencia- est puesto en la objetividad, como si en el ser humano la primera no tuviera valor alguno o fuera muy poco importante. Veamos nuevamente lo que dice el Modelo Educativo de la UNA cuando habla de valores, entre los cuales coloca la objetividad. Lo define de esta forma: Consideracin de la realidad tal y como es sin influencia de sentimientos o intereses personales.

La influencia positivista, tan criticada en las ciencias sociales y en el pensamiento crtico, es ac ms que obvia. Lo cierto es que quien define esto o lo otro es siempre un sujeto que, quiera o no, tiene siempre una percepcin de las cosas distinta a la de otro u otros sujetos. Nadie puede, as, definir la objetividad sino desde la perspectiva de la subjetividad que posee. Nadie puede, entonces, apartar de su visin de las cosas ni sus sentimientos, ni sus intereses particulares, que son parte inseparable de su subjetividad e identidad.

En un artculo de enero de 2010 [25] , expresamos al respecto de la relacin objetividad-subjetividad, lo siguiente:

El desenvolvimiento histrico es objetivo-subjetivo. Por ello, la pretensin de objetividad absoluta resulta completamente vana. Los aportes del ser humano al desarrollo de cualquier ciencia, institucin o proceso son siempre los de un sujeto, los de un grupo de sujetos o los de masas enteras que jams pueden escapar de su subjetividad, ni tienen porqu hacerlo, ni mucho menos afrentarse por ello. Es justamente por la subjetividad que somos seres humanos. Por ella, acertamos o erramos, en mayor o menor grado.
Si no somos esclavos, ni nos vemos obligados a actuar en contra de nuestra propia voluntad, a la subjetividad debemos la posibilidad permanente de ser libres; la de no sujetarnos a programaciones ni a instintos ciegos; la de adoptar una u otra decisin; la de buscar uno u otro tipo de disfrute; la de ejecutar una u otra actividad humana; la de tomar partido en favor de una u otra causa, cualquiera que sta sea; la de inclinarnos en favor de una u otra fuerza poltica; de una u otra clase social; la de identificarnos con uno u otro proyecto social. Pero la subjetividad es algo muy distinto al subjetivismo, al actuar voluntarista que responde a la ignorancia, a meros caprichos, a la inmadurez, a la ceguera intelectual o a complicidad con el enemigo de clase...

La historia la hacen los hombres y las mujeres en su conjunto []

Pero, por ms que la historia sea asunto colectivo, de todos y todas sin excepcin, ella ha sido desde el esclavismo hasta el presente de capitalismo globalizado, una historia hecha por hombres y mujeres con intereses contrapuestos. De modo, pues, que la misma es la resultante objetiva del choque de subjetividades; es decir, de voluntades de hombres y mujeres con intereses materiales, ideolgicos y culturales antagnicos.

3. Significado real de algunos conceptos adoptados por la academia

Advertencias en torno al Modelo acadmico basado en competencias. En virtud de que la reingeniera acadmica, contemplada a escala global como demanda de las transnacionales, tiene en el modelo acadmico basado en competencias su principal forma de materializacin, traemos a colacin una serie de advertencias que, al respecto de ellas, hace Ronald Barnet en su obra Los lmites de la competencia:

estamos comenzando a apreciar sntomas de achicamiento en la educacin superior, que se limita a conjuntos de habilidades de tipo prctico -en realidad a competencias- y a operaciones conductuales. Los clientes agrega, refirindose probablemente a los educandos- se encuentran reducidos al papel de receptores de esas habilidades y no son co-autores de los servicios profesionales que necesitan. Ms adelante anota: Esta forma de educacin profesional, lejos de ser ms abarcativa, es ms restringida. La educacin en aquellas profesiones en las cuales la educacin con el cliente es parte constitutiva de la prctica no puede limitarse a la suma de habilidades. Los clientes [estudiantes?] son sujetos con sus propios problemas y no objetos a los cuales se les puedan aplicar habilidades.

A rengln seguido aporta: Una educacin superior genuina pensada para los profesionales no se contentar con las competencias definidas profesionalmente, sino que incluir en el currculo modos alternativos de razonamiento, accin y reflexin. Las competencias, sean del orden que fueren, anota en otro prrafo-, seguirn siendo comportamientos y capacidades para actuar de maneras deseadas y definidas por otros. En este sentido, ellas reducen la autenticidad de la accin humana. Claro, quien as se expresa no es alguien alejado del mundo de las corporaciones, probablemente por ello, habla de clientes en vez de estudiantes. Por lo mismo, tambin anota: Los mundos de la vida corporativa y de la universidad pueden, despus de todo, convivir. [26]

El mismo autor, en unos fragmentos de su misma obra seleccionados por Alfonso Vzquez, p recisando lo relativo al resultado de la aplicacin de las competencias educativas, seala: la regeneracin de l capital no requiere de l conocimiento per se, sino de la s habilida de s necesarias para sacarle provecho y si es necesario para de jarlo de la do. Estamos en una sociedad de lo de scartable, tambin en lo cognitivo.

Expresa tambin cosas como esta: Cmo es posible, en un campo profesional en el cual el conocimiento cambia, especificar de antemano el conocimiento que se requiere para lograr la competencia profesional? Quin de terminar los contenidos de ese conocimiento?. Conozcamos algo ms de lo que l escribe: Estamos siendo testigos de un cambio importante, en el cual la educacin superior est de jando de ser una forma de transmisin cultural para pasar a ser un medio de generacin de capital econmico. [27]

Veamos ahora de manera sucinta los efectos que para Espaa han significado concepciones semejantes. Se seala que la comprensin de lo que ocurre en las universidades de esta nacin europea exige considerar que en ellas se ha producido una gigantesca disonancia cognitiva, definiendo como transformacin radical lo que no fue sino una espectacular vuelta atrs. En funcin de ello, se han creado universidades burocratizadas hasta la esclerosis, aisladas de la realidad, incapaces de analizarse a s mismas, gracias a los patrones de medicin que ellas mismas disean para impedirlo, y formadas por profesores sumisos, mismos que aceptan acrticamente todo tipo de disciplina con lo que se estn marginado de la evolucin real de sus verdaderos saberes y se ven cada vez ms sujetos a unas complejsimas tramas de control y gobierno, as como a la uniformidad de los protocolos burocrticos e informticos, que admiten que el pensamiento en s mismo no tiene valor [], que toda disidencia es criticable, condenable, y cuando no reprimible [28]


Otra fuente tambin relativa a la educacin en Espaa acusa una exigencia nula para formar al profesorado universitario en didctica, el aumento incesante de la competitividad entre las universidades y la adopcin, como criterios exclusivos de xito, de indicadores cuantitativos inspirados por el culto neoliberal a la excelencia empresarial. [29]

La gravedad del sistema educativo universitario en Espaa, lleva a un ex rector a preguntarles a rectores y rectoras: Se imagina alguien a un responsable de una titulacin en Cambridge rellenando formularios de competencias? Y ms adelante acusa: Estamos perdiendo todos demasiadas horas, lo sabes mejor que yo, con autnticas tonteras y soberanas estupideces que nos llevan al precipicio. [30]

Calidad educativa vista desde una ptica ingenieril o puramente gerencial. Traemos a colacin lo que nos dice una reflexin proveniente de Chile sobre la calidad educativa que critica los criterios gerenciales aplicados a la misma:

Quienes hablan de educacin desconociendo el campo y tratando de aplicar criterios ingenieriles o puramente gerenciales, se alejan por completo de la naturaleza humana-socio-cultural e histrica del fenmeno educativo, pretendiendo reducirla a modelos de gestin y a mecanismos de eficiencia que responden a finalidades propias de otras reas del quehacer de la sociedad. Dicho enfoque sustenta una concepcin formativa bajo la lgica de circuito-productivo, regida por la teora del rendimiento y la socializacin adaptativa, concebidos como estndar y propiciando un modelo de desempeo profesional centrado en la productividad y en el mecanismo de premio-castigo como mtodo para optimizarla. [31]

Extraa que en la UNA se estuviera instruyendo al personal y al estudiantado en el coaching, definido como una terapia cuyo logro es haber igualado a perros y humanos, centrada en actuaciones de una conducta que puede cambiarse a travs de estmulos, sean positivos o negativos? Se plantea, que los programas de coaching prometen siempre el mejoramiento y el cambio para mejor. As las cosas, todos ellos asumen que si algo desequilibra la vida cotidiana de determinadas personas, se debe actuar con urgencia para restablecer un orden, que, efectivamente, es la felicidad naturalmente obtenida. Y sigue: La esquizofrenia capitalista [] se embriaga aqu de tal manera que, al tiempo que es foco de todas las enfermedades del exceso (la obesidad, el despilfarro, etctera) nos proporciona los medios (conductistas) [los del coaching] para combatirlas, a travs de eternas promesas de cambio que, por pura supervivencia del sistema, jams llegan a su fin. [32]

Tuning. Este programa, diseado por dos universidades privadas y cofinanciado por la Comisin Europea, seala que lo til no es la adquisicin de conocimientos, estimando que, en poco tiempo, se vuelven obsoletos, sino las destrezas, competencias y habilidades. Y aunque hoy las personas requieren de esas competencias para desenvolverse apropiadamente en el mundo laboral, se da por buena, sin ms ni ms, la filosofa de este proyecto que defiende el adiestramiento del alumnado para volverlo dctil, poniendo su acento en el aprendizaje de competencias orientadas a su mera aplicacin, incluso en carreras en las que no tiene cabida, como filosofa. [33]

Un eje central de este proyecto es la atencin permanente a las demandas de empleadores, actuales y futuros, quienes exigirn conocer fehacientemente lo que significa en la prctica una capacitacin o una titulacin determinadas. Ello ha de lograrse aadiendo indicadores que puedan ser medidos con detalle y estableciendo objetivos que sean dinmicos y acordes con las necesidades de la sociedad y del empleo. [34] Ac sociedad slo puede ser un eufemismo, lo cual se evidencia por el hecho que al nivelar sociedad y empleo, se sugiere la preeminencia que el Tuning da a los empresarios a escala social y planetaria.

Normas ISO. Estas normas que se mencionan como parte del utillaje conceptual de la UNA, poseen un claro origen y prctica transnacional. A ellas se someten, entre otras compaas, Siemens, Scania, Arcor, Nec, Rheem, Shell, YPF, Tetra Pack, Goodyear, Saneamiento y Urbanizacin S.A. (SYUSA). Tiene que ver con el mercado global. Por eso se expresa: Uno de los requisitos bsicos sobre el que se asienta la economa de mercado es el de la fijacin de reglas de juego claras, sobre las que gira un sistema de libre competencia.[] [35] Otra fuente es ms difana al hablar de las ISO: La explicacin bsica detrs de la serie de normas ISO 9000 es simple y franca ya que cualquier empresa est comprometida con la satisfaccin del cliente haciendo bien las cosas y mejorando para que se beneficien todas las partes involucradas: propietarios, accionistas, empleados, clientes y proveedores, entre otros. [36] A qu viene entonces la aplicacin de estas normas en la UNA?

III. Eplogo

Resulta falso que la transformacin de la UNA fuera concebida, segn se lee en su Modelo Educativo, como conjunto de estudios evaluativos de los componentes del currculo y como un proceso gradual y progresivo de abordaje de dichos componentes en un proceso altamente participativo y convocante. Los pretendidos estudios evaluativos de los que se habla, si es que se realizaron de verdad, se ejecutaron por una sola instancia, la Direccin de Docencia (DIDOC), sin que el profesorado los conociera masivamente y pudiera, sobre esa base, decidir, junto con los otros sectores de la comunidad universitaria, el modelo acadmico ms conveniente para la institucin.

Y aunque hubo, efectivamente, una serie de talleres en los que las facultades y sus departamentos participaron de modo masivo y conjunto, ello nunca desemboc en la adopcin del modelo educativo basado en competencias. Las discusiones de esos talleres, los aportes que en ellas se hicieron sobre la universidad deseada, en lo esencial, no se reflejan en el documento que expone el modelo acadmico adoptado. En ellos, nadie abog por instancias de apoyo convertidas en fuerzas rectoras de la academia; ni de sustituir las asignaturas por mdulos; ni de reducir el nmero de facultades de la universidad a partir de una Metodologa que pretende diagnosticar las necesidades de formacin profesional en Ciencias Agrarias y definir, a partir de ello, la nueva oferta de la institucin. De la formulacin de esta metodologa se ha excluido a la mayora absoluta del cuerpo docente, en aras de evitar que el diagnstico resulte contaminado, tal como expresan algunos funcionarios de la UNA.

La nica concesin que aparentemente se ha hecho al profesorado es que mientras el modelo aprobado en 2009 habla de formar profesionales competitivos, el Proyecto Educativo Institucional habla en cambio de formar profesionales competentes. Con todo, el sentido corporativo o transnacional de uno y otro documento se percibe en buena parte de los conceptos adoptados y, sobre todo, en la idea de centrar el currculo en competencias, exigencia de las transnacionales yanqui-europeas, aunque se diga una y otra vez lo contrario.

Dicho de otro modo, aunque se cambi formalmente el concepto competitivo por el de competente, en todo caso, las dems cosas siguen siendo exactamente iguales. Y hasta puede asumirse que se le est confiriendo al segundo de estos conceptos (competente) la acepcin que los organismos financieros le atribuyen, lo que coincide a plenitud con el significado del primero (competitivo), a saber el de la guerra de todos contra todos. El llamado constante a ser el mejor, el ms sobresaliente, as lo corrobora. Para nosotros, se trata de servir de forma cada vez mejor a la sociedad, no de ser el mejor por serlo, que equivale a una prdica del individualismo, al afn de figurar, de prestigiarse por prestigiarse, como fin en s mismo.

En el modelo adoptado, se establece que la educacin que se necesita se enrumba a que el graduado de la UNA pueda permanecer competitivo en el mercado laboral. Qu tiene esto que ver con una formacin integral, liberadora y ecolgica que, supuestamente, es derrotero de la institucin?

No extraa as que en un documento con 107 firmas de docentes que lo respaldan, lo que constituye cerca del 60 % del profesorado de la UNA, documento en el que se critica el modelo acadmico basado en competencias, se demanda una revisin exhaustiva del modelo acadmico an existente [integral], con el fin de saber, con mayor conocimiento de causa, en qu medida es vigente y utilizable y en qu medida no lo es. Porque solo as, contina el documento, estaremos capacitados para determinar hasta dnde amerita transformarse y hasta dnde no requiere de ello. Pero esto, indefectiblemente, debe hacerse por las distintas instancias acadmicas, facultades y departamentos, garantizando la plena participacin directa de todos los docentes de la UNA. Esto no es un asunto que pueda dejarse ni en manos de expertos, ni en correspondencia con lo que el mercado imponga o demande. [37] Hacer las cosas del modo planteado es parte inseparable de la autonoma universitaria. Lo contrario resulta una aberracin acadmica que entrega la educacin a la mano invisible del mercado .

Notas:

[1] . Moncada Fonseca, Manuel. Una falsa concepcin sobre la educacin. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62283 [2] . Universidad Nacional Agraria. Modelo Educativo MEA-UNA. Managua, Nicaragua, aprobado en enero de 2010. [3] . Marx, Carlos, Engels, Federico. La ideologa alemana. Editorial Pueblo y Educacin. Ministerio de Educacin, 1982. p. 27. [4] . Moncada Fonseca Manuel. Tendencia dominante entre universidades del mundo. Sirviendo a la civilizacin capitalista.http://www.rebelion.org/noticia.php?id=136915 [5] . Respecto al enriquecimiento desmedido de las transnacionales y sobre la corrupcin de la que se valen para lograrlo, consltense, por ejemplo, Las transnacionales se dan un festn. http://www.rel-uita.org/agricultura/agronegocios_trasnacionales_festin.htm , Las fabulosas ganancias de las transnacionales petroleras. http://www.unidad.org.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=396&Itemid=52 ; Cifuentes V, Ricardo. Estrategias del negocio transnacional: un caso. http://rcci.net/globalizacion/2000/fg118.htm [6] . Amigos de la Tierra. Casi el 60% de la tierra usada para el consumo europeo, se importa de otras partes del mundo. http://www.tierra.org/ http://www.rebelion.org/noticia.php?id=137524 [7] . Gmez lvarez, Lilliam Eugenia ; Salazar ; Alejandro Henao . El Negocio del Hambre y la SoberanaAlimentaria.http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Globalizacion/El_Negocio_del_Hambre_y_la_Soberania_Alimentaria [8] . Carmona, Ernesto. La ayuda internacional privilegia propsitos poltico-militares. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138699 [9] . Gusterson, Hugh. Las universidades iraques y los costes de la guerra de EEUU contra Iraq. http://www.rebelion.org/docs/139247.pdf [10] . Castro Ruz, Fidel. Cinismo genocida. (Primera y segunda parte). http://librepenicmoncjose.blogspot.com/2011/11/cinismo-genocida-primera-y-segunda.html [11] .La educacin como factor de desarrollo. http://www.oei. es/vciedoc. htm [12] . Menos posible es an que la educacin juegue el rol que se le atribuye en un mundo en el que, segn datos del Banco Mundial, de sus 6000 millones de habitantes [ahora 7000 millones], 2800 millones poseen un ingreso inferior a dos dlares diarios; se sabe que al culminar el 2003, en Amrica Latina y el Caribe haba 20 millones de pobres ms que en 1997; que, en ella, el 44,4 por ciento de sus pobladores (227 millones) viva debajo de la lnea de pobreza. Gelman, Juan. Las cifras del escndalo. http://www.aporrea. org/actualidad/ a9598.html [13] . Clark, Ismael. Acerca de la informacin como fetiche Sociedad del conocimiento? http://www.voltaire net.org/article1 49351.html [14] . Freytas, Manuel. Decodificando el sistema: Capitalismo: Una empresa de ladrones comunes disfrazada de "civilizacin" http://www.iarnoticias.com/2011/secciones/contrainformacion/0038_capitalismo_empr_criminal_27mayo2011.html [15] . Proyecto Educativo Institucional de la UNA (PEI-UNA). Aprobado en febrero de de 2011. [16] . Rebellato. Jos Luis. LA GLOBALIZACIN Y SU IMPACTO EDUCATIVO-CULTURAL.EL NUEVO HORIZONTE POSIBLE. (En Revistade la Multiversidad Franciscana de Amrica Latina, N 8, Montevideo, pp. 23-51, 1998. Tambin se publica en Dilogos. Educacin y formacin de personas adultas, Barcelona, Ao IV, vol. 19-20, diciembre de 1999, pp. 7-28). http://letras-uruguay.espaciolatino.com/rebellato/globalizacion_y_su_impacto.htm [17] . Universidad Nacional Agraria. Por nuestro compromiso social forjamos una Cultura de Calidad Institucional. Managua, Nicaragua. Julio 2010. [18] . Universidad Emprendedora. ttp://www.una.edu.ni/diep/index.php?option=com_content&task=view&id=33&Itemid=1 [19] . Sacristn, Jos Gimeno. Votar por la educacin pblica. http://firgoa.usc.es/drupal/node/50529 [20] . Vidal lvarez, Alejandro. Espaa. La transformacin de la Universidad pblica . http://www.rebelion.org/noticia.php?id=139371 [21] . Universidad Nacional Agraria. Direccin de Docencia (DIDOC). Estrategia para el Ingreso y Clasificacin de Estudiantes. Ao Acadmico 2011. Septiembre de 2010. [22] . Ibd. [23] . Rebellato, Jos Luis. Ob. cit.

Fuente: http://librepenicmoncjose.blogspot.com/2011/11/soslayando-el-correlato-modernidad.html

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