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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2011

Egipto, continuidad represiva y doble rasero

Editorial de La Jornada


En Egipto, a una semana de que se lleven a cabo las primeras elecciones parlamentarias desde la cada de Hosni Mubarak, el gabinete de ministros de ese pas present ayer su renuncia al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en el poder desde febrero pasado, en respuesta a las circunstancias difciles que atraviesa el pas: las masivas movilizaciones que se desarrollan desde hace cinco das en la plaza Tahrir de El Cairo y que se han extendido a otras ciudades de la nacin norafricana, como Alejandra y Suez (norte) e Ismailia (este), y la injustificable violencia represiva con que ha respondido el rgimen castrense, que cobr ya su primera treintena de vidas y cerca de 200 heridos.

Resulta poco probable que la dimisin referida logre desactivar el descontento que se ha registrado en das recientes en la emblemtica plaza cairota y en otros puntos del pas, y otro tanto puede decirse de los llamados formulados ayer mismo por la junta militar a entablar un dilogo urgente para examinar las causas que han agravado la crisis actual. El repudio expresado por la sociedad egipcia a la cpula poltico-militar que controla el pas desde hace nueve meses en la que se encuentran incrustados cuadros prominentes de la dictadura, como el antiguo ministro de Defensa, Husein Tantaui est originado en la continuidad, e incluso el agravamiento, de la poltica de mano dura que caracteriz al rgimen de Mubarak: dicha continuidad se expresa, entre otros elementos, en la vigencia de la denostada Ley de Emergencia que prev medidas policiales y judiciales excepcionales y que los militares haban prometido derogar desde hace meses; en la persistencia de juicios militares entablados en contra de civiles ms de 12 mil 400 desde la cada del rais; en la cruenta persecucin de la junta castrense en contra de activistas, lderes polticos e incluso usuarios de redes sociales que han expresado sealamientos crticos en contra del rgimen, y en la proliferacin de denuncias por tortura, desapariciones y asesinatos a manos de efectivos del rgimen.

Ante tal panorama, resulta lamentable la actitud hipcrita asumida por las potencias occidentales, las cuales toleraron a Mubarak durante 29 aos y ahora, ante la evidencia de que la exasperacin popular ha llegado a niveles explosivos en el pas norafricano, no logran pasar de balbuceos como los expresados ayer por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien manifest su profunda preocupacin por la violencia de das recientes y pidi que todas las partes se concentren en la celebracin de unas elecciones libres, justas y pacficas. Es inevitable contrastar esa actitud con la condena emitida ayer por la Asamblea General de la ONU a los rgimenes de Irn y Corea del Norte por los innegables atropellos cometidos contra las garantas fundamentales de sus respectivas poblaciones, y que se suman al aislamiento y a la hostilidad sistemticos que esos gobiernos padecen por parte de Washington y sus aliados.

Una suerte mucho peor sufri el rgimen libio de Muamar Kadafi, el cual, tras reprimir brbaramente los primeros indicios de rebelin en su contra a finales de febrero pasado, enfrent una cruenta intervencin militar avalada y financiada por Occidente, que se sald con la cada y el posterior asesinato del lder de la Revolucin Verde, con la muerte de miles de libios en ambos bandos y con una destruccin material an indeterminada en aquella nacin magreb.

Es posible que la tolerancia occidental ante el rgimen militar egipcio se explique por el inters de Washington y de Bruselas por evitar un crecimiento electoral del fundamentalismo islmico en esa nacin tradicionalmente aliada, el cual representa, hoy por hoy, la nica alternativa organizada al autoritarismo institucional an vigente. En todo caso, con sus tibias reacciones a la barbarie militar que se desarrolla en Egipto, Estados Unidos y sus aliados han puesto de manifiesto la debilidad y la incongruencia de su compromiso con la democracia en ese pas y en la regin.

http://indignados.jornada.com.mx/recientes/editorial-egipto-continuidad-represiva-y-doble-rasero



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