Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2011

Los mismos halcones neoconservadores que mintieron sobre Iraq utilizan el argumento definitivo para presionar por la guerra contra Irn
Los que gritan Holocausto

Gary Kamiya
Salon/ICH

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Ya hemos pasado por esto. Mientras una de las guerras ms desastrosas en la historia de EE.UU. llega a un fin ignominioso, los mismos halcones belicistas neoconservadores que la urdieron promueven una nueva guerra que hara que la invasin de Iraq se pareciera a una invasin de Granada y utilizan la insuperable baza del Holocausto en la poltica estadounidense para silenciar todo debate al respecto-

Cuando los halcones comienzan a repiquetear los tambores a favor de una guerra en Medio Oriente, con frecuencia Israel es un motivo importante para hacerlo. As fue en los preparativos de la guerra de Iraq y sin duda as es tambin en la histeria actual respecto a Irn. A pesar de afirmaciones insinceras de lo contrario, el nico motivo por el que EE.UU. est hablando de guerra con Irn es Israel. Como seala el invaluable M.J. Rosenberg, que conoce el funcionamiento del lobby de Israel por haber sido un miembro registrado: Es imposible encontrar a un solo poltico o periodista que propugne la guerra contra Irn que no sea neoconservador o un figurn del AIPAC (a menudo las dos cosas).

Desde que el Organismo Internacional de Energa Atmica (OIEA) public su exagerado y viejo informe sobre el programa nuclear de Irn, el rincn de los devotos de Israel en EE.UU. ha estado pidiendo sonoramente la guerra.

Si la poltica estadounidense no contuviera un enorme punto ciego, nadie prestara alguna atencin a lo que dicen esos idelogos desacreditados. La guerra de Iraq que postularon result ser uno de los mayores desastres de poltica exterior en la historia de EE.UU. Su visin ignorante e islamfoba de Medio Oriente es tan sobrecogedora como su insulsa disposicin a comprometer a EE.UU. en otra guerra ruinosa contra un pas musulmn, esta vez cuatro veces ms grande que Iraq y con una poblacin de ms del doble. Han demostrado un historial de fracaso total.

A pesar de todo, a esos incompetentes militaristas todava los toman en serio. Y la razn es simple: Pretenden que son partidarios de Israel. En la poltica estadounidense puedes salir hasta con el belicismo ms demencial mientras afirmes que eres pro Israel. Y el mximo pase libre para cualquier cosa que tenga que ver con Israel es el Holocausto.

Al or a los neoconservadores y a los halcones, se pensara que Hitler est a punto de enviar sus tanques por la frontera polaca. El ex embajador de EE.UU. e imitador del doctor Inslito (Dr. Strangelove), John Bolton, dice: La nica alternativa actual es el potencial para un ataque militar preventivo contra su programa militar, sea por EE.UU. o Israel. La diplomacia ha fracasado. Las sanciones han fracasado. Para Bolton, Irn es el segundo advenimiento de Alemania nazi: Si la alternativa es que continen [para fabricar una bomba nuclear] o el uso de fuerza, pienso que estamos en el mismo punto que cuando Hitler invadi Renania Todava estamos en 1936, pero no queda mucho tiempo.

Jeffrey Goldberg, ex cabo del ejrcito de Israel y escritor de Atlantic, cuya engaosa afirmacin en New Yorker de que Sadam Hussein podra entregar sus armas de destruccin masiva a al Qaida ayud a convencer a algunos liberales para que apoyaran a la guerra de Iraq, afirma: El caso israel a favor de la prevencin es apremiante, y lo ha sido durante bastante tiempo.

Por qu? Los dirigentes de Irn son antisemitas eliminadores; hombres que por razones teolgicas ven al Estado de los judos como un cncer. Han llamado repetidamente a la destruccin de Israel y han trabajado para acelerar ese fin, sobre todo mediante el suministro de apoyo material y entrenamiento a dos organizaciones, Hams e Hizbul, que se especializan en la matanza de judos inocentes. Los dirigentes de Irn son hombres que niegan el Holocausto mientras prometen otro.

Goldberg reconoci el inconveniente para Israel de un ataque a Irn, incluidos el aislamiento internacional y las represalias, pero para l es un motivo por el cual EE.UU., no Israel, debe amenazar con la guerra.

Numerosos funcionarios israeles me han dicho que sera mucho menos probable que recomendasen un ataque preventivo propio si estuvieran razonablemente seguros de que Obama est dispuesto a usar la fuerza. Y si los dirigentes iranes temieran que existe una verdadera probabilidad de un ataque de EE.UU., podran efectivamente modificar su conducta, escribi Goldberg. Creo que Obama utilizara la fuerza, y que debera dejarlo perfectamente claro ante los iranes.

El dirigente neoconservador Bill Kristol, que se equivoc sobre Iraq y fue recompensado con un trabajo en el New York Times, donde rpidamente demostr que era el peor columnista de todos los tiempos, escribi en el Weekly Standard: El prximo discurso que necesitamos escuchar del gobierno de Obama debera anunciar que, despus de 30 aos, hemos pasado a la ofensiva contra ese rgimen asesino. Y el discurso siguiente podra celebrar la cada del rgimen y ofrecer ayuda estadounidense a los demcratas para que construyan un Irn libre y pacfico. En 2009, Kristol compar a Obama con Neville Chamberlain por no ser suficientemente explcito por cuenta del pueblo iran.

El modo de pensar del Holocausto

Pero el uso ms evidentemente coercitivo del Holocausto lo hizo el candidato republicano a la presidencia Newt Gingrich (cuya fiabilidad en asuntos de poltica exterior se puede juzgar por el hecho de que critic al Departamento de Estado de Bush por no amaar su inteligencia para apoyar la guerra de Iraq). No pienso que EE.UU. tenga el derecho moral de decir a un pas cuyo pueblo ya ha pasado por un Holocausto dos armas nucleares es otro Holocausto-, dijo en 2006. E Irn se apresura a armarse con bombas atmicas. En lenguaje virtualmente idntico al de Goldberg, Netanyahu dijo que mientras el presidente iran niega el Holocausto, prepara otro Holocausto para el Estado judo.

Siempre recordaremos lo que el nazi Amalek nos hizo, dijo Netanyahu en una conmemoracin del Holocausto en Auschwitz, y no dejaremos de estar preparados para el nuevo Amalek, que aparece en la escena de la historia y vuelve a amenazar con la destruccin de los judos.

El modo de pensar del Holocausto ha conducido a Israel a polticas autodestructivas. Y su promiscua invocacin ha ayudado a asegurar que Israel mantenga su influencia sobre la poltica de EE.UU. en Medio Oriente. Esa influencia ha sido siempre daina para EE.UU., pero ahora es realmente peligrosa.

Porque existe una posibilidad muy real de que Israel ataque a Irn. He estado leyendo el mejor peridico de Israel, Haaretz, durante ms de 10 aos, y nunca he visto que sus periodistas traten con tanta seriedad una posible guerra con Irn. Haaretz es un peridico de tendencias de izquierdas, pero la preocupacin en Israel llena todo el espectro poltico. El ms destacado columnista poltico de Israel, Nahum Barnea, advirti recientemente en un artculo en primera plana en el peridico de mayor circulacin del pas, el centrista Yediot Achronot, de que el primer ministro Benjamin Netanyahu y el secretario de Defensa Ehud Barak, pasando por sobre las objeciones de sus expertos en seguridad, podran lanzar un ataque a Irn este invierno.

El artculo de Barnea est en hebreo: est resumido por Larry Derfner, quien escribe para el excelente sitio israel-estadounidense 972. Barnea escribi: Netanyahu [cree] que Ahmadineyad es Hitler; si no se le detiene a tiempo, habr otro Holocausto. Hay quienes describen la actitud de Netanyahu al respecto como una obsesin: toda su vida ha soado con ser Churchill; Irn le da la oportunidad.

Las probabilidades de guerra

Sin duda, las probabilidades siguen estando en contra de que Israel realmente lance un ataque. Washington ha dejado claro que no quiere una guerra con Irn, y la primera regla de la poltica israel es no amenazar nunca la relacin especial con EE.UU. Israel ha estado amenazando durante aos con que a Irn le faltan a meses para tener una bomba nuclear. Y tiene un historial de hacer ruido de sables como tctica para obligar a EE.UU. a adoptar una lnea ms dura frente a Irn.

Pero no hay que tomar a la ligera la posibilidad de que Israel ataque a Irn, especialmente despus de que las tropas de EE.UU. abandonen Iraq, no solo por la invocacin del Holocausto por Netanyahu. Al parecer Netanyahu est sinceramente convencido de que si no se destruye el programa nuclear de Irn, Israel enfrentar otro Holocausto. Si ese fuera el caso, las limitaciones tradicionales en la conducta israel no podran aplicarse.

Es posible que Israel pueda atacar Irn unilateralmente y desafe a EE.UU. a que lo detenga. Como dijo a Reuters el analista de Irn Mark Fitzpatrick: Si se considera que el prximo ao tendr lugar la eleccin presidencial en EE.UU. y la dinmica de la poltica de ese pas, podra aumentar la inclinacin de Israel de tomar las cosas en sus propias manos. Lo ms probable es que Netanyahu llame a Obama y diga: No estoy pidiendo una luz verde, solo le digo que acabo de enviar los aviones, no los derribe. Y en un ao de eleccin presidencial en EE.UU., me parece improbable que Obama los derribase.

El historiador israel Benny Morris destaca el mismo punto.

La mayora de los observadores de Israel cree que aunque a Israel le gustara tener la luz verde de Washington, proceder sin tenerla si cree que su existencia est en juego, escribi en National Interest. El sentimiento aqu es que Obama apoyar, y tal vez ayudar de diversas maneras, un ataque israel una vez que se inicie le hayan consultado previamente o no porque considera el rgimen de los ayatols una amenaza para la paz mundial y los intereses estadounidense en Medio Oriente; porque los sucesivos gobiernos estadounidenses, incluido el propio, han declarado que Washington no permitir que Irn adquiera la bomba; y porque, en un ao de eleccin presidencial, Obama no puede alienar el voto judo.

La afirmacin de Morris de que Obama estara dispuesto a aprobar y tal vez a apoyar un ataque israel porque cree que est justificado es extremadamente dudosa, para no decir ms. Las polticas de Obama en Medio Oriente han sido enormemente decepcionantes, porque no es ningn tonto. Sabe que Irn que no ha comenzado una guerra en la historia moderna no plantea una amenaza militar para EE.UU. Tambin sabe que la Primavera rabe y la crisis en Siria han debilitado la posicin geoestratgica de Irn. Tambin existe el problemita de que EE.UU. est en bancarrota y sus fuerzas militares agotadas. Por todos estos motivos, sera una locura total que Washington llegara a considerar el inicio de una guerra contra Irn. Por eso Obama ha enviado repetidamente mensajes a alto nivel a Netanyahu, del secretario de Defensa Leon Panetta y otros, advirtindole de que no lance un ataque unilateral.

Pero el inicio de una guerra es una cosa, y atreverse a hacerle frente a Israel en un ao electoral es otra. Como siempre, el discurso se inclina hacia la derecha psictica. Los candidatos republicanos a la presidencia atacan a Obama por su supuesta falta de apoyo a Israel y compiten por ser los primeros en atacar a Irn. (Mitt Romney, que tiene posibilidades de convertirse en el prximo presidente, dijo en efecto que simplemente dejara que Israel decida la poltica de EE.UU. en Medio Oriente.) Y considerando la rendicin polticamente motivada de Obama ante Netanyahu, Morris y Fitzpatrick pobablemente tienen razn al decir que no estara dispuesto a enfrentar al lder israel.

En otras palabras, es bastante probable que la nacin ms poderosa del mundo simplemente se quede impotente mientras un nfimo Estado cliente amenaza con hacer lo que sabe que no solo es contraproducente para sus intereses, sino posiblemente ruinoso para ellos. La cola menear al perro hasta llevarlo al precipicio.

Si estallara la guerra, las consecuencias para EE.UU. seran catastrficas. Los precios del petrleo se dispararan, lanzando a EE.UU. y al mundo a una depresin masiva. Irn utilizara a sus aliados para atacar a los soldados estadounidenses. Y toda la regin estallara, con consecuencias imprevisibles. No es ir demasiado lejos decir que la guerra con Irn podra anunciar el comienzo del fin de EE.UU. como superpotencia.

Obviamente si un Irn nuclear amenazara en realidad la existencia de Israel, un ataque preventivo podra justificarse. Pero segn los niveles ms altos de la dirigencia militar y de seguridad israeles, Irn no plantea una amenaza semejante. El reciente jubilado jefe del Mossad israel Meir Dagan, calific los planes de atacar Irn de la cosa ms estpida que he odo, y dijo que un ataque significara una guerra regional que colocara a Israel en una posicin imposible.

El ex jefe del estado mayor militar de Israel, Gabe Ashkenazi, tambin se opone a la guerra, as como el ex jefe del Shin Beth Yuval Diskin. Otro ex jefe del Mossad, Ephraim Halevy, dijo que Irn no plantea una amenaza existencial para Israel y que un ataque impactar a la regin durante 100 aos.

Si Irn lanzara un misil nuclear contra Israel, Israel lo fulminara al instante con las casi 200 ojivas nucleares que posee. Al contrario de las afirmaciones ignorantes hechas por halcones islamfobos como Goldberg, Irn no est dirigido por dementes decididos a cometer un suicidio nacional. (Si sus dirigentes realmente fueran antisemitas eliminadores, cuesta comprender por qu no han eliminado a la comunidad juda de Tehern).

De hecho, la lgica despus de un ataque a Irn es idntica a la tristemente clebre doctrina del uno por ciento de Dick Cheney, que sostena que si hubiera una probabilidad del 1% de que Iraq llegara a adquirir armas de destruccin masiva, EE.UU. tendra que atacar. La doctrina chalada de Cheney est totalmente desacreditada. Pero debido a la supuesta posibilidad del 1% de otro Holocausto, vuelve a enmarcar la poltica estadounidense.

Lo que amenaza en realidad un Irn nuclear, como han admitido los altos funcionarios israeles, es a la hegemona israel en la regin. La Primavera rabe y el ascenso de Turqua ya han comenzado a erosionar esa hegemona, y la inevitable adquisicin por parte de Irn de la capacidad de construir una bomba la erosionar an ms. Israel no puede combatir esa tendencia. Han pasado los das en los que podra imponer su voluntad mediante la intimidacin. Tiene que aprender a vivir con sus vecinos.

Esto nos lleva a un anatema para los belicistas: el acercamiento diplomtico pleno con Tehern. Es hora de que EE.UU. ponga todo sobre la mesa Hams, Hizbul, Siria, el expediente israel-palestino, el problema nuclear, Iraq de que trate de resolverlo todo, reconozca que Irn va a ser un importante protagonista regional y llegue a un acuerdo.

El elemento clave es el problema israel-palestino. Si Israel llega a una paz justa con los palestinos y la Liga rabe reconoce a Israel, toda la razn de ser de la posicin negativa de Irn se eliminara. Israel e Irn seran entonces simplemente vecinos que rien por su terreno, junto con el resto de los pases en un Medio Oriente en rpida transformacin.

Israel est ante una encrucijada, y el tiempo no est de su parte. Netanyahu es un discpulo del padre del Sionismo Revisionista, Zeev Jabotinsky, quien argument que los rabes, comprensiblemente desde su punto de vista, nunca aceptaran voluntariamente la colonizacin sionista y slo se les podra controlar mediante un Muro de Acero por el que no pueda irrumpir la poblacin nativa.

Netanyahu no tiene la integridad intelectual de Jabotinsky, pero comparte su creencia de que la fuerza bruta es el nico recurso de Israel. Para l sigue siendo 1938, los palestinos son terroristas, los enemigos de Israel son antisemitas asesinos y el Estado judo debe existir en un estado permanente de guerra.

Israel, con el apoyo de EE.UU., ha estado combatiendo a los nazis durante 63 aos. Esa actitud del Muro de Acero, que ve a todos los enemigos de Israel como reencarnaciones de Hitler (como en la afirmacin propagandstica de Jeffrey Goldberg de que Hizbul y Hams se especializan en el asesinato de judos inocentes) ha sido un fracaso calamitoso. No ha aumentado la seguridad de Israel. Como reconocen ahora incluso polticos israeles de centro derecha como Tzipi Livni, ha llevado a que Israel se asle cada vez ms del mundo, que en gran parte lo ve ahora como un paria.

Y a Israel no le darn otros 63 aos. Si sigue por este camino, con la ayuda de sus falsos amigos en EE.UU. que insisten en combatir a Hitler resurgente hasta el ltimo israel (y el ltimo estadounidense), Israel est condenado. Pero si abandona su contraproducente teora del Holocausto podr vivir en paz con sus vecinos y unirse al mundo.

Desde la fundacin de Israel de las cenizas de la Solucin Final, el Holocausto ha estado en el centro de la identidad nacional de Israel. Esa identidad se reafirma todos los aos, cuando a las 10 de la maana resuenan las sirenas en todo Israel para conmemorar el Holocausto. Durante esos dos minutos, todo se paraliza. Incluso se detiene el trfico en la calle.

Es comprensible que un pueblo que ha sufrido uno de los ms horripilantes genocidios de la historia de la humanidad lo conmemore y jure que no permitir que vuelva a ocurrir jams. Pero la historia est repleta de desagradables ironas, y a veces la reaccin a un trauma asegura que siga ocurriendo.

Una joven juda polaca llamada Ruth Grunkraut y su madre fueron enviadas a Bergen-Belsen. La madre de Grunkraut muri solo seis das antes de que los Aliados liberaran el campo. Antes de morir dijo a su hija: Tienes que vivir. Tienes que vivir por m.

Los anales del Holocausto estn repletos del mismo mensaje: Tienes que vivir. Un ataque contra Irn se realizar en nombre de las vctimas del Holocausto. Pero ese ataque, en lugar de salvar el Estado judo, firmar su sentencia de muerte. Israel y sus partidarios estadounidenses deben ms a los millones de seres humanos cuya ltima plegaria, antes morir, fue que sus hijos vivan.

Gary Kamiya es escritor y colaborador de Salon.

Copyright 2011 Salon Media Group, Inc

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article29789.htm

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter