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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2011

Bussi, el siniestro

Osvaldo Bayer
Pgina 12


Muri Domingo Bussi, el general. Una de las ms siniestras figuras de nuestra historia. S, no se cometera ninguna exageracin si cuando se haga referencia a l se diga: El general Bussi, el siniestro. Slo basta recorrer su biografa para constatarlo. La perfidia de sus crmenes llega a lo inimaginable. Y ah est la pregunta que todava no nos hemos contestado: dnde aprendi Bussi su oficio de matar con total impunidad? En el Colegio Militar, en la Escuela Superior de Guerra o en sus estadas en Kansas con el ejrcito yanki o en Vietnam durante su gira? Sea como fuere, fue un criminal de la mayor cobarda y crueldad. Sus crmenes comprobados y por eso condenado son todos de lesa humanidad. Su hazaa mxima como criminal es el haber exhibido el cadver congelado de Santucho en el Museo de la Represin, en Campo de Mayo. Se le caa la saliva de la boca de puro placer. Pero, adems, los mil casos de torturas, de desaparicin, de asesinatos. El mismo ejecutaba a los presos polticos de un solo tiro. Est declarado por testigos. Ah, general! La degradacin. La absoluta validez de la ley del ms fuerte.

Y ese episodio tan perverso, donde la vileza ya no tiene palabras para describirlo: cuando orden apresar a los vagabundos y los pordioseros de la capital tucumana y los transport en camiones que los arrojaron por las sierras catamarqueas, donde murieron de hambre y de fro. Occidental y cristiano el general. Eso ocurri en tierras tucumanas donde en 1816, en aquel increble 9 de julio, se cant nuestro Himno Nacional con aquello tan sabio de Ved en trono a la noble Igualdad, Libertad, Libertad, Libertad.

Pero uno, como argentino, sinti an mucho ms vergenza cuando el pueblo tucumano, ya en democracia, vot a ese abyecto personaje como gobernador de Tucumn. Qu hubieran pensado los congresales de 1816 al saber que en esa misma tierra libertaria se haba votado al abyecto supremo? Ahora, esos que lo votaron de los barrios bien y de los barrios que exigan ms seguridad tendran que tener el coraje civil de marchar frente a la Casa de Tucumn y pedir perdn por tamaa accin de burlar para siempre a la democracia.

Lo mismo que tendran que hacer los diputados del radicalismo y de otros partidos conservadores que votaron el Punto Final de Alfonsn por el cual qued en total libertad la jaura uniformada de la desaparicin como mtodo.

El general Bussi. Cuando traslad el centro clandestino de detencin de Famaill al Ingenio Nueva Baviera, ah s que se sinti dueo de la vida y de la muerte. Dueo y seor de la picana y el submarino y de toda clase de torturas aprendidas en el General Staff College de Fort Leavenworth, en Kansas. Claro, siguieron las huellas de aquel general Julio Argentino Roca cuando mand comprar diez mil remington, el invento estadounidense con que se haba eliminado a los pieles rojas y a los sioux. Y con ellos Roca demostr que los argentinos somos los mejores europeos y americanos del norte. Videla, Menndez, Bussi... la lista es larga. Pero por fin muchos de ellos ya estn en crceles comunes y retratados para siempre en el diccionario de la infamia.

Muri Bussi. El espectro de la infamia. General de la Nacin. De qu Nacin? No aquella del 25 de Mayo ni de 1813 y del 9 de julio tucumano. No, la fiera sanguinaria salida de claustros castrenses argentinos y entidades educadoras norteamericanas. En su entierro, los argentinos que salieron a la calle para gritar dnde estn los desaparecidos gritarn: Nunca ms. Nunca ms un general Bussi. El siniestro.

Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-182037-2011-11-25.html



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