Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2011

I Cumbre de la Comunidad de Estados de Amrica y el Caribe, 2 y 3 de diciembre en Caracas
La CELAC una oportunidad de reafirmar la independencia

Carlos Martinez Garcia
Rebelin


En Amrica Latina se estn viviendo intensos procesos, muy distintos entre si, con contradicciones, fallos, problemas, s, pero tambin con aciertos, bsquedas e inquietudes. Lo cierto es que Iberoamrica no sufre en su mayor parte los zarpazos de la crisis capitalista, porque muchas de sus repblicas -no todas, pero si una mayora- estn buscando otras vas en las que la soberana, la no sumisin a los mercados y las bolsas y su construccin y fortalecimiento del Estado, les hace orientar de otra forma su visin de la economa y ahora tambin de la poltica.

Cierto es que hay un grupo de repblicas transformadoras con Venezuela a la cabeza, de hecho Caracas es la sede de la I Cumbre de la Comunidad de Estados de Amrica y el Caribe (CELAC). En ella conviven desde la propia anfitriona, a Bolivia, Ecuador, Brasil, Per o Argentina, hasta Cuba y Colombia. Nadie excepto, los vecinos del norte, ha quedado fuera. De hacho, hablando con propiedad, los han dejado fuera. Para los latinoamericanos y latinoamericanas el Sur de las Amricas ya es en s un continente. Un continente mestizo, distinto y donde algunos pueblos y mandatarios de esos pueblos creen e implementan la utopa.

Los pueblos de Amrica, piensan, observan que Europa y los EE.UU estn sumidos en una grave crisis econmica, social y poltica. Observan no sin inquietud que Europa camina directa haca una profundizacin de su crisis, porque ellos ya sufrieron esta situacin, y que los EE.UU, con esos mismos problemas, incrementan su agresividad blica al tiempo que aumenta su decadencia. http://portuarioenexcedencia.com/?p=155.

La respuesta est clara -no desean el contagio- pues sus avances an son dbiles y estn en sus inicios, luego han de buscar su propio destino. Incluso los gobiernos derechistas temen el contagio, y por lo tanto sus miradas ya no se vuelven tanto hacia el norte y el Occidente como hacia el Oriente y frica.

De hecho los ms progresistas y revolucionarios proponen una nueva alianza Sur/Sur con objeto de construir un fuerte polo antineoliberal y superador del capitalismo.

No todos estn en la rbita de las grandes transformaciones. Hay fuertes, egostas y violentas oligarquas criollas que apoyadas por los EE.UU, sus centros de pensamiento ultraconservadores y el PP espaol, con la FAES y Aznar a la cabeza, facilitan ideas, estructuras, medios y estmulos a las ms reaccionarias. Mucha atencin a la poltica exterior del PP espaolista. Pero no solo. La llamada Internacional Socialista tiene un despiste y un colaboracionismo con parte de estas fuerzas, fruto de su eurocentrismo, atlantismo y xenofobia aunque esto ltimo lo nieguen. En cualquier caso una mezcla de superioridad y desconocimiento que ataca a los pueblos americanos que partiendo de pobreza extrema, atraso y desregulacin, sumado a la inexistencia del Estado, han convertido a estas sociedades en muy duras e injustas. Pinsese que el modelo que impusieron las oligarquasen Amrica Latina fue el anglosajn, de ah que las ms avanzadas en lo social, incluso pro socialistas, lo primero que han hecho ha sido modificar sus constituciones. Era imprescindible para comenzar a construir la justicia.

Tambin hay en Europa quienes desde presuntas posiciones de ultraizquierda que-mientrasen sus Estados son incapaces de lograr ni alcanzar nada- exigen prisa, perfeccin, radicalidad y excelencia democrtica a un continente arrasado hasta hace poco ms de diez aos, por sangrientas dictaduras militares, gobiernos corruptos de extrema derecha y pobreza extrema graciasal seguimiento de las polticas del FMI, el BM y la doctrina neoliberal al pie de la letra. Tambin hay algunosimpolutos liberales que se rasgan las vestiduras porque los gobiernos populares se defienden y articulan respuestas frente a los que desde las empresas periodsticas incitan al golpismo, la revancha y no reconocen las victorias democrticas de sus oponentes. Por cierto, esos mismos jams denuncian las atrocidades de Colombia, Mxico o la represin chilena a sus estudiantes. Su parcialidad los deslegitima.

Claro, lo mismo pueden decir de m. Pero he comenzado reconociendo que esto no es un camino de rosas ni puede serlo. Es una obra ingente, difcil y con atavismos culturales y ausencia de cultura poltica -provocada por los EE.UU, Gran Bretaa y sus burguesias desde hace ms de cien aos- lo que en ocasiones dificulta los procesos.

El camino trazado

A razz de los primeros procesos revolucionarios y antineoliberales, el ALBA y los primeros intentos de UNASUR y el Banco del Sur, los latinoamericanos y latinoamericanas, comienzan a buscar su destino y saben que este pasa por la integracin regional. Ya antes del estallido de la crisis financiera de 2008, hecho este que les reafirma en sus objetivos.

Saben que deben unir su destino, pero tambin su comercio, sus finanzas y sus esfuerzos, para no depender de su gran estrangulador y empobrecedor, el FMI, y acabar con la dependencia, es decir con la deuda.

- Primera leccin: La integracin es un proceso poltico. Es una construccin poltica, no un mercado, no una voluntad del poder financiero e industrial, sino de los gobiernos democrticamente legitimados, y por tanto la economa se rige desde la poltica y los proyectos, incluidos los econmicos y financieros, son polticos.

- Segunda leccin: Se puede caminar a la integracin regional con soberana plena de los Estados. De todos los Estados. Esto garantiza y no mediatiza los distintos ritmos, y a su vez permite caminar hacia la superacin del capitalismo. Por que me pregunto Permitira la Unin Europea que uno de sus socios tratara de construir el socialismo? No sera bombardeado, invadido o cercado econmicamente? En Europa, el principio de soberana no existe ya y adems el neoliberalismo es obligatorio. En Espaa e Italia incluso es unadoctrina constitucional.

- Tercera leccin: Hay banca pblica. Los bancos que se han nacionalizado, no se devuelven al sector privado. Los Bancos Centrales estn controlados por los gobiernos, y el futuro Banco del Sur es una construccin poltica y sus gestores son economistas no neoliberales, o al menos no ultraliberales.

- Cuarta leccin: No hay aliado imperial preferente. Su suerte econmica, incluso los gobiernos de derechas, no la unen ya a las potencias centrales, excepto pequeas repblicas, algunas golpistas o muy agobiadas econmicamente. A pesar del ALCA, el socio preferente ahora es China y los BRICS, incluidos loslatinoamericanos, entre los que adems de Brasil y Argentina hay que incluir a Per y Venezuela. Venezuela sin finalizar el 2011 ha crecido ms del 4% y no solo es una potencia petrolera, sino adems financiera!, y tambin los crecimientos de de Ecuador, Bolivia o Colombia -aunque ste con una distribucin desigual, es de justicia reconocerlo-, tambin son dignos de tener en cuenta.

- Quinta leccin: Fortalecimiento del Estado. Sobre todo en la zona ALBA, pero no solo. Las polticas econmicas de estmulos gubernamentales, excepto en el casi narcoestado mexicano -en cuanto a los significativos- son moneda comn. Se estn nacionalizando sectores estratgicos o sociales. Hay ms Estado, luego sobre todo los ms populares y de centro-izquierdas o con gobiernos de izquierdas, no tienen crisis. Tienen mucho que avanzar y construir. Mucho que perfeccionar y sobre todo mucho ms y mejor que repartir y redistribuir. La destruccin del Estado por militares, derechistas y capitalistas aliados ya les cost demasiado cara. Les cuesta a algunas repblicas todava demasiado cara, no solo en economa, sino tambin en derechos humanos y en narco-influencia.

As pues la opcin de la CELAC es una opcin poltica, que busca la independencia continental y la creacin de estrategias o al menos complicidades comunes. La CELAC pretende convertir a Amrica Latina en un territorio de paz.

La CELAC es tambin una expresin clara del cambio del sistema-mundo y de que los pueblos de Amrica, buscan su propio destino. Por todo eso la prensa corporativa y las cadenas de radio y televisin de Europa y los EE.UU, la silenciarn o la ningunearn. Por eso solo nosotras y nosotros debemos difundirla, puesto que los procesos de cambio y revolucin americanos no solo son una referencia, no -seamos ms prcticos- son una necesidad para los pueblos del mundo y para la democracia. Son la demostracin de que hacer polticas NO NEOLIBERALES no solo es posible, sino que es la mejor medicina contra el paro, la pobreza, la quiebra de pequeos negocios y empresas y el acceso al crdito. Es la garanta de que la democracia se perpete en los pueblos y la mejor forma de luchar -al menos de partida- contra la dictadura de los mercados.

Aqu, no se escribe un cuento de hadas. Nada es fcil. Adems algunos de ellos estn optando por lo ms difcil, as que al menos solo puedo pedir dos cosas, informacin y respeto.

Carlos Martinez Garcia. Ex presidente de ATTAC Espaa y politlogo analista de la Fundacin CEPS

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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