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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2011

La transnacional espaola se niega a ajustarse a las leyes de Brasil
ZARA no reconoce su infamia

Juan Luis Berterretche
Rebelin


En agosto pasado cuatro grandes redes minoristas de ropa fueron descubiertas utilizando talleres de confeccin con trabajo esclavo: Marisa, Pernambucanas, Collins y se completa el grupo con la transnacional espaola Zara.

Con una facturacin mundial de 12.500 millones de euros anuales, el gigante de la moda espaola Inditex (Arteixo, La Corua) propietario de la cadena de tiendas Zara, tiene 30 locales en Brasil y emplea en ellos, 7.000 personas. Todos los locales limpios, bien diseados, impecables, seductores.

Como contracara de esa imagen impoluta existen esos tugurios infames donde se producen las prendas de Zara. Talleres en los que se explota a inmigrantes indocumentadas bolivianas o peruanas. Mujeres con nios pequeos cosen durante 16 horas inclinadas sobre sus mquinas. Sobreviven encerradas en cuchitriles pestilentes y con capataces que no las autorizan a salir a la calle. Las inspecciones encontraron fuertes indicios de trfico de personas e incluso comprobaron explotacin infantil.

El lucro de Zara proviene en gran parte de la miseria del costo en la confeccin de sus prendas. En dichos talleres la remuneracin no pasa de R$ 2 (poco ms de 1 dlar) por pieza producida. Despus de los tramposos descuentos las trabajadoras no llegaban a recibir ni siquiera al salario mnimo (R$ 545) y menos an el mnimo de los convenios de las empresas con los sindicatos del sector (R$ 676).

Segn Zara en Brasil tienen 46 abastecedores directos y 313 talleres subcontratados. Lo que totaliza ms de 11.000 empleados en esa cadena de explotacin esclavista.

El mircoles 30 de noviembre Zara tena una reunin con el Ministerio Pblico del Trabajo para definir los trminos de un ajuste de conducta que impidiera que la empresa continuse subcontratando y "tercerizando" sus confecciones de la forma delictiva que acostumbra.

Zara se niega a ajustarse a las leyes de Brasil

Para sorpresa de los delegados del Ministerio Pblico del Trabajo (MPT), la transnacional espaola se neg a firmar el texto que la obligaba al compromiso de una gestin de acuerdo con las leyes del pas.

La empresa no acept los Trminos de Ajuste de Conducta (TAC) que propona el MPT, el cual exiga que Zara se hiciera responsable de toda la cadena productiva de proveedores, el fin de la subcontratacin de funcionarios y la multa de R$ 20 millones por daos morales colectivos. Los representantes de la empresa hicieron una contrapropuesta.

Zara propone negociar con los proveedores que no cumplan las disposiciones legales para que corrijan su funcionamiento, pero no acepta que se resposabilice directamente a la empresa de las irregularidades cometidas por aquellos. Que en realidad son ellos mismos.

Para el procurador del MPT Luiz Fabre, los puntos de la contrapropuesta son irreconciliables con el objetivo del Ministerio de acabar con el trabajo esclavo. Zara sugiere clusulas que la eximen de responsabilidad de lo que ocurre con los proveedores y establece un plazo limitado para el acuerdo que, como es obvio, debe tener un plazo indeterminado.

El rgimen esclavista de trabajo de los abastecedores directos y los talleres contratados no es una sorpresa para Zara, siempre lo supo y el sistema se estructur para que la empresa pudiera obtener mayores lucros.

Lo que pretende la transnacional es que esas formas empresariales de explotacin del trabajo que se ejecutan desde hace aos en todo el mundo se acepten legalmente en Brasil. Ellos slo admiten ajustarse a la impunidad del desregulado mercado actual de trabajo mundial.

Este artculo fue revisado por Tali Feld Gleiser

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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