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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2011

Alarma internacional frente a la Ofensiva de la Agroindustria
Robo de Tierra en frica, Asia y Amrica Latina

SIPAE


Desde la crisis de precios de alimentos en los aos 2008/2009, el tema del acceso a la tierra ha ganado nuevamente importancia al nivel internacional. El foco del debate han sido las adquisiciones a gran escala por actores extranjeros en diferentes pases del mundo, especialmente en frica pero tambin en Asia y Amrica Latina: Varios analistas hablan de un robo de tierra. Las tendencias de tratar la tierra como una mercanca cualquiera son una contradiccin clara a la postulacin de la funcin social y ambiental de la tierra en la nueva Constitucin ecuatoriana. Actualmente, hay una iniciativa del Banco Mundial para apoyar este tipo de inversiones bajo el lema de inversin agrcola responsable, que ha causado una campaa amplia en contra. El SIPAE quiere presentar un anlisis desde la perspectiva ecuatoriana.

 

Existe un inters en muchos pases emergentes, como China y los pases rabes productores de petrleo de garantizar su seguridad alimentaria afuera de su territorio, lo cual constituye una oportunidad econmica para las grandes agro-empresas y fondos de inversiones. Analizando la crisis de los altos precios de alimentos, es necesario recordar que el mayor incremento de precios se dio en los productos bsicos agropecuarios especialmente los cereales, aunque se registr una produccin muy alta al nivel internacional, manifestndose as el nivel de especulacin como un elemento clave de la crisis [1] . Desde all, varios Estados y empresas optaron por adquirir, sea por compra o arrendamiento, grandes extensiones de tierras frtiles, mayoritariamente en el frica subsahariana, esto se manifiesta en el estudio para la FAO , IFAD y el IIED, donde solo en cinco pases de la regin, se calcul que entre los aos 2004 hasta 2009 una cantidad de 2.5 millones hectreas se encuentra bajo estos esquemas [2] . Al nivel internacional se estima con hasta 20 millones de hectreas. [3]   Obviamente, no fue solo la reciente crisis de precios el aspecto motivador para este desarrollo, sino una tendencia ms prolongada y una serie de razones que ejercen una presin creciente sobre el recurso tierra al nivel global, y no solo en frica. Es as como, China empez arrendar tierra en Cuba y Mxico ya desde hace diez aos [4] , otro ejemplo es la empresa japonesa Mitsui, que inici en Brasil en el ao 2007 la produccin de soja en 100.000 has [5] . Al mismo tiempo se reproduce un proceso parecido en el cual grandes empresas brasileas inviertan en la compra o arrendamiento de grandes superficies de tierras frtiles en Guayana o Bolivia. [6]

 

Hambre por tierra frtil

 

Actualmente, no es solo la bsqueda por la seguridad alimentaria es la causa para el aumento de la presin sobre el acceso a la tierra, sino especialmente el tema de los agro-combustibles como palma africana o caa de azcar, pero en general, es el "hambre" de los mercados globalizados, con productos forestales, camarones, frutas tropicales como banano o pia, recursos mineros, lugares tursticos, entre otros ejemplos.

 

El tema ha causado mayor atencin pblica en frica, donde existen contrastes muy graves. Por ejemplo, mientras un grupo comercial de Arabia Saudita invierte 100 millones de dlares en Etiopia para la produccin de trigo y arroz para abastecer las necesidades de este pas rico, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) gastar casi el mismo monto en proveer comida a los 4.6 millones etopes amenazados por el hambre [7] . Otro caso, es el gigantesco plan de una empresa privada de Corea de Sur para utilizar 1.3 millones de hectreas en Madagascar, lo cual contribuy a la grave crisis poltica en esta isla africana durante el ao 2009.

 

El fenmeno de la creciente presin sobre la tierra no se muestra solo en frica y no est solo ligado a intereses transnacionales. Una variante muy dramtica es seguramente el desplazamiento masivo de familias campesinas, indgenas y afrocolombianos en Colombia. En gran escala, como consecuencia del paramilitarismo, en muchos casos ligado a intereses comerciales de empresas agroindustriales y el auge de los agrocombustibles. [8] Los autores del IFPRI formulan como un resumen relevante: "La demanda por tierra con acceso a riego no solo se ha aumentado hacia las fronteras, sino tambin adentro de los pases [9] ." Por eso, es importante estudiar la tendencia general, ya que esta tiene todas las potencialidades de expresarse de una manera parecida en Ecuador.

 

Lecciones para Ecuador

 

El Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentacin del ONU, Olivier de Schutter, ha dedicado en junio 2009 todo un informe a "las adquisiciones y arrendamientos de tierra a gran escala", manifestando que: "En muchos pases en desarrollo los derechos de los usuarios no estn adecuadamente protegidos [10] ". Se sabe que eso es un fenmeno en casi todas las regiones de Ecuador, donde hay estimados que hasta la mitad de las UPAs carecen su titulo legal. Obviamente, una tarea importante ser: proteger los derechos vigentes a la tierra de las familias campesinas e indgenas, tanto individuales como colectivos.

 

Las organizaciones de la Va Campesina , la FAO y el mundo cientfico -hasta, formalmente, el mismo Banco Mundial en su informe de desarrollo de 2008 [11] - indico que, los ltimos aos, claramente han identificado "un tesoro inexplorado: la agricultura familiar" para superar la crisis alimentaria, como lo expresa el Representante de la FAO para Amrica Latina y el Caribe, y para eso propone, entre otras, "mejoras al acceso a la tierra". [12]

 

En el Ecuador, la mayora de los campesinos -con muy poca o sin tierra- carecen de suficiente acceso a la tierra. Polticas redistributivas en materia de acceso a la tierra, como propone la nueva Constitucin en el articulo 281, son una tarea urgente para aprovechar del "tesoro inexplorado" para acercarse a la soberana alimentaria. La soberana alimentaria y la lucha contra el hambre estn basadas en el fomento de la agricultura familiar, no de la gran agroindustria.

 

Tomando en cuenta estudios recientes, se muestra un tercer elemento con una relacin estrecha al tema de la presin comercial sobre la tierra, mencionada arriba. Los estudios de caso sobre acceso a la tierra que organiz el SIPAE en diferentes zonas de la Costa y de la Sierra mostraron claramente como uno de sus resultados importantes la afectacin de pequeas UPAs por la gran agroindustria: "Existe un proceso de re-concentracin de la tierra, especialmente en zonas de la agroindustria como la de azcar (ver La Troncal ), banano (ver Barbones), flores (ver Ayora) o palma africana (ver Quevedo). El proceso de la re-concentracin de la tierra se acompaa de una concentracin del agua, capital, tecnologa, infraestructura y poder poltico [13] ." En casi todas las zonas indagadas se encontraron conflictos locales -unos ms abiertos otros ms por debajo de la superficie- por los recursos tierra y agua.

 

Este fenmeno es presente al nivel de Amrica Latina como se expres durante la 30a Conferencia regional de la FAO en abril 2008: "El tema de la concentracin, no slo de la tierra sino del conjunto de recursos productivos que existen en el campo, marca una diferencia fundamental con la situacin que prevaleca incluso antes de la reforma agraria tradicional. En la actualidad se observa la presencia de grandes complejos agroindustriales usando alta tecnologa, muchas veces ligados a empresas transnacionales y con estrechas vinculaciones con los mercados globalizados. Este tipo de estructura poco o nada tiene que ver con las concentraciones de tierras que existan en el pasado, donde los niveles de eficiencia y niveles de vida los volva especialmente vulnerable. Sin embargo, los niveles de concentracin que se observan en la actualidad son tal vez mayores a los que se observaban en el pasado [14] ."

 

Los estudios del Ecuador, como otras experiencias en Amrica Latina sobre la expansin de los monocultivos de grandes empresas agroindustriales [15] , demuestran - an ms urgentemente en la luz de la ola de las grandes adquisiciones de tierra al nivel internacional- la necesidad de garantizar un "equilibrio entre agricultura familiar y agroindustria" y el reglamento de la misma agroindustria segn estndares laborales, sociales y ambientales, como lo pide el artculo 17 de la Ley Orgnica del Rgimen de la Soberana Alimentaria (LORSA) de mayo 2009. [16]

 

El movimiento campesino ms grande a nivel internacional, La Va Campesina , ha propuesto desde varios aos un cambio radical del modelo agrcola para llegar a la "soberana alimentaria", la cual est basada en la participacin de los pequeos productores, el derecho a la alimentacin, una reforma agraria, la preservacin de los recursos naturales, la reorganizacin del comercio de alimentos (por afuera del control de la OMC ) y una regulacin de las instituciones y empresas multinacionales [17] .

 

Durante los ltimos aos, la organizacin ha profundizado su crtica frente al control de la agricultura a nivel mundial por las empresas multinacionales, como en el siguiente comunicado de prensa antes de la Cumbre Mundial de la FAO en noviembre 2009: "Las grandes compaas no tienen ningn inters en salvar al mundo del hambre. Se focalizan en aumentar sus mrgenes de beneficio y de participaciones en el mercado. Lo que sucedi durante la crisis alimentaria en el 2007 fue muy instructivo: las compaas dedicadas al agro-negocio hicieron enormes beneficios, mientras que millones de personas sucumbieron al hambre y la pobreza. Actualmente , las tierras agrcolas se han convertido en una inversin provechosa y las compaas estn tomando enormes cantidades de terreno alrededor del mundo, expulsando a los agricultores locales, para poder producir alimentos dirigidos a la exportacin o a los agro-combustibles [18] ."

 

Es impresionante constatar las ganancias enormes de varias grandes empresas multinacionales del agro-negocio en los aos de la "crisis alimentaria" entre 2007 y 2008: Cargill por unos 69 %, Monsanto por 120 %, Bayer "solo" por unos 40% [19] .

 

La crisis aument el poder de las corporaciones globales frente a los pequeos y medianos productores. Definitivamente, ser una tarea en Ecuador medir el impacto de las empresas multinacionales, pero tambin de las grandes empresas nacionales, como Pronaca, Agripac o Supermaxi. Sin tomar en cuenta estas relaciones de poder en el campo, las cuales no se basan solo en la tierra. Una Ley de Tierras puede quedar en parte sin efecto. Se requerir una relacin con otras leyes previstas: la Ley de Agroindustria y Empleo Agrcola, sobre la cual el SIPAE est elaborando pronto una primera propuesta, la Ley de Desarrollo Agrario y una Ley anti-monoplico.

 

La poltica del Banco Mundial en la crtica

 

Actualmente, el Banco Mundial es un actor importante en el debate sobre el robo de tierra. Tomando en cuenta las diferentes criticas al tema, el Banco ha iniciado unos 20 estudios de casos para poder analizar el que hacer, especialmente porque sorprendentemente pocos xitos se han documentado sobre el impacto de las adquisiciones grandes. [20] Los estudios estn buscando solo xitos? Lamentablemente, el Banco Mundial ni esper los resultados de los estudios y su debate, sino est promoviendo junto con la FAO , IFAD y UNCTAD- un tipo de cdigo voluntario para empresas y gobiernos sobre inversin agrcola responsable. [21] Est previsto presentar el cdigo y los estudios en un seminario a finales de abril 2010 en Washington. [22]

 

Varias organizaciones como La Va Campesina , GRAIN y la organizacin para el derecho a la alimentacin FIAN- protestan contra esta poltica del Banco Mundial [23] , la cual parece buscar una justificacin para las nuevas tendencias internacionales del acaparamiento de tierras.

 

Muy preocupante parece en este contexto que no solo las multinacionales tradicionales estn metidas en el negocio, sino nuevos actores, especialmente especuladores y grandes fondos de inversiones que siempre buscan ganancias altas y rpidas sin preocuparse por impactos sociales y ambientales. Estoy convencido que la tierra agrcola va ser una de las mejores inversiones de nuestros tiempos, prev el conocido multimillonario George Soros. [24] Lo que suena como promesa para los inversionistas, debe sonar como amenaza para las familias campesinas e indgenas del mundo.

 

Es una confrontacin de dos modelos del agroindustrial salvaje y del campesino basado en derechos y sustentabilidad. En todo el mundo granjas familiares han probado que son econmicamente ms eficientes que plantaciones con mano de obra contratada, adems generan mucho ms empleo, un aspecto muy importante para la reduccin de la pobreza, dicen funcionarios del Banco Mundial mismo. [25]

 

Contrario a este resultado de experiencias e investigaciones, las cuales se han dado tambin en el Ecuador [26] , el curso del Banco Mundial sigue con una opcin clara al fomento del modelo agroindustrial, sin tomar en cuenta que este mismo modelo ha culminado en la cifra horrenda de ms que, un mil millones de hambrientos el ao pasado.

Fuente: Informacin Urgente para Pensar y Actuar, Direccin Ejecutiva SIPAE, Vol. 16, abril, 2010


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