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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2011

Para cundo una marcha nacional contra el narcoparamilitarismo?
La hipocresa reina

Sergio Camargo
Agencia de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL.info)


Durante el tiempo de la esclavitud los dueos de los negros esclavos lograron crear dos categoras de esclavos, los esclavos de adentro (casona) y los esclavos de afuera (campo). Los primeros tomaron la terrible costumbre de creerse propiedad real de sus dueos blancos y de morir como tales, mientras los segundos siempre soaron y lucharon por liberarse de tanta opresin, del innoble yugo.

Los esclavos de adentro llegaron a tal entrega que cuando su amo se enfermaba ellos decan: amito estamos enfermos; amito nos duele la cabeza; amito tenemos fiebre; amito nos vamos a morir, y en muchas ocasiones lloraban con ms fuerza la muerte del amo y sentan ms dolor que los propios familiares del esclavista. Lo peor es que muchos de estos esclavos se oponan e incluso se enfrentaban a sus hermanos de desdicha (esclavos de campo) en la lucha por su independencia, por su libertad, y desaprobaban incluso la lucha armada de mucho negro revolucionario, y fueron muchos los negros de adentro que abortaban y denunciaban a los esclavos de campo, cuando estos fraguaban fugas o levantamientos en contra del opresor. Felizmente perdieron los de adentro.

Para nadie es un secreto que en la repblica de Colombia existe un conflicto armado que dura y perdura desde hace ms de sesenta aos, pero que tiene hondas y lejanas races. Cuando se habla de lejanas, se habla desde luego de dos siglos de conflicto (partiendo de la tal independencia), y cuando nos referimos a hondas, nos referimos a unos cuantos acomodados y millones de pobres.

Durante todo este tortuoso tiempo de guerra, hemos visto caer bajo el machete, el cuchillo y las balas de pistola y luego de metralleta y bombas a miles y miles de nuestros compatriotas, los cuales 'no todos son iguales' desde luego!

A los cados en esta fratricida guerra y pertenecientes al cartel de los acomodados se les ha brindado todas las atenciones postmortem, se les ha recordado como buenas personas y mediante los medios de comunicacin, que tambin pertenecen al cartel de los acomodados, se les ha elevado al rango de benefactores y mrtires de la patria y sus familias bendecidas por la mano poderosa de los que rigen el rgimen.

Por el contrario, los millones de muertos o asesinados por culpa o por el mismo rgimen, son ignorados al extremo tal que creeramos que en este pas, uno de los mas desiguales y violentos del planeta, nadie se muere sin su consentimiento y menos debido al terrorismo de Estado

 

Lo jodido de todo esto es que, a los que mueren protegiendo este cartel que rige el rgimen con mano de hierro hace una tonelada de tiempo, y que no pertenecen al mismo, (estn en el mundo de los mas pobres), se les da una importancia (momentnea) no por su labor o por humanismo, sino para que el poder mafioso gane mentes y conciencias

Se les ensalza a estos soldados y policas que han ofrendado sus vidas defendiendo los interese de una minora y se muestra con fiereza por los medios de comunicacin la tristeza de sus familias, el tiempo suficiente para que las mayoras empobrecidas se solidaricen y sientan como suya tanta desdicha.

Despus de la algaraba profesionalmente orquestada, todo vuelve a lo normal. Lo ttrico de todo esto es que las familias enlutadas siguen viviendo en la pobreza o miseria extrema y sin su ser querido.

Lo realmente humano seria que tanto las muertes de los comandantes y guerrilleros revolucionarios, como las de los oficiales y soldados del rgimen dictatorial colombianos nos dolieran por igual. Son seres humanos todos y aunque de bordes polticos y valores distantes son compatriotas y nacidos en nuestro pas.

Pero la cultura de la deshumanizacin profesada por ese cartel oligrquico que maneja a su antojo nuestro pas y que la ha logrado propagar entre la poblacin, ha llevado a mucho compatriota a solidarizarse con el victimario, que le ha enseado que el pobre es delincuencia y terrorismo y el poderoso sapiencia, respeto y dignidad. (?)

Es bastante terrorfica, por no decir otra cosa, la tctica oligrquica cuando las guerrillas piden a las hermanas naciones de Amrica su poyo para avanzar en la paz. Esto es asunto interno, es problema de los colombianos, esto lo resolveremos los colombianos , dicen y repiten, ahora tambin en boca de Santos, pero cuando se trata de combatir a la insurgencia bienvenida la ayuda militar extranjera, bienvenidos los mercenarios de todo borde y pases. Entre tanto a la paz se le ponen toda clase de talanqueras por parte de esta corrupta elite. Por qu?

 

Vaya Hipocresa tan descarada!

Justamente el criminal cartel de la minora acomodada, lanzo una vez mas una tal marcha en contra NO DE LA GUERRA, sino de las FARC-EP, como si este grupo revolucionario fuera el nico actor armado y el culpable nico de la violencia y la guerra fratricida en la que nos ha embarcado esta mafia en el poder desde hace una tonelada de tiempo.

Y no sern pocos los colombianos de adentro que saldrn a gritarle al viento que las guerrillas son el peor mal del pas, como si la pobreza, las desigualdades y la injusticia y el crimen poltico no existieran desde hace casi dos siglos y que sus autores no fueran tambin los ascendientes de quienes hoy rigen este rgimen asesino y mafioso. Que hipocresa!

Cundo programaran una marcha nacional contra el narcoparamilitarismo? O contra los narcoparapoliticos?

 

NOTA : Dos cositas para remarcar: primero en el asesinato de los comandantes Ral Reyes y Alfonso Cano se podr comprobar en un futuro prximo, que ambos lideres rebeldes fueron ejecutados a quemarropa estando heridos, aunque Ral Reyes de gravedad, lo que implica que en los dos casos se cometieron crmenes de guerra. Segundo se le recuerda a JM Santos que el hecho de pertenecer a la oligarqua NO lo exhime de ser un bandido y/o criminal, pues est en la misma lista del Narcotraficante n 82 lvaro Uribe y prximamente saldrn declaraciones corroborando su pertenencia al narcoparamilitar Cartel de la Capital.


 

* Sergio  Camargo es  autor  entre  otros  libros:  Democracia  Real  Universal  y  El  Narcotraficante  N  82  lvaro  Uribe  Vlez.  Ha  sido director  de  la revista  Universo  Latino  y  autor  de  numerosos  artculos  sobre  la  realidad  latinoamericana  y  mundial.


Fuente: http://www.anncol.info/index.php?option=com_content&view=article&id=738:la-hipocresia-reina&catid=81:europe&Itemid=578



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