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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2011

La situacin carcelaria: "En Colombia existe 9.500 presos polticos"

Prisioneros de Guerra del Bloque Ivn Ros de las FARC-EP
Traspasa los Muros


Podemos afirmar inequvocamente con la certeza que dan los hechos, que Colombia est viviendo, en los actuales momentos en los que conmemora 200 aos de las batallas por su liberacin e Independencia, un despertar de las luchas de los sectores populares y de la accin conjunta de las masas a nivel nacional, que sin duda, augura el comienzo de una nueva etapa en la lucha conjunta por la construccin de una Nueva Colombia que abone el camino de una Definitiva y Plena Independencia.

La poblacin carcelaria y las situaciones padecidas por la misma, no son de ninguna manera ajenas al devenir social y poltico en Colombia, sino por el contrario se constituyen en representacin y muestra palpable de la morfologa de un sistema estructuralmente excluyente y asesino, en el que impera el afn de lucro y por lo tanto la desigualdad.

Es por esta razn que igual a otros sectores y actores sociales, se ha visto un despertar y flujo importante en las luchas carcelarias que haban sido sofocadas hace aos a sangre y fuego, adems de una poltica nacional de traslados selectivos para golpear los procesos organizativos que generaban los reclusos al interior de las prisiones, as como el intento de articulacin entre las diferentes crceles.

Se han presentado movilizaciones, huelgas, protestas, denuncias y otras expresiones de descontento al interior de las prisiones. Los familiares de los detenidos empiezan tambin a tomar conciencia de la importancia de ejercer presin y lograr difundir la problemtica a grandes voces. Como ejemplos recientes se encuentra la huelga de hambre realizada por internos de la crcel de La Tramaca en Valledupar y las ms de 5 huelgas y protestas que se han presentado en la crcel de Pedregal en Medelln desde que fue inaugurada en Junio de 2010, por mencionar algunos.

La poblacin carcelaria ha ganado en capacidad de accin poltica y en unificacin de criterios para la necesaria organizacin. Esto, en gran medida debido a que viene rompindose poco a poco el cerco aislador tendido por el Estado sobre las Crceles, gracias a la accin persistente de sectores democrticos y defensores de DD.HH.

El cerco hay que derrotarlo completamente y avanzar haciendo uso de las capacidades adquiridas, capitalizar organizativamente y dar un paso necesario: la creacin de un Movimiento a nivel nacional, constituido por la poblacin carcelaria y con un programa claro de lucha. Esto permitir que la poblacin carcelaria pueda llegar a ser un actor poltico fundamental en la definicin de estrategias y propuestas en las polticas criminales y penitenciarias, y pueda aportar as, a solucionar los graves problemas estructurales que aquejan al sistema carcelario colombiano; y por otro lado, ejercer un control y veedura permanente, defender los intereses de los internos, reivindicar los derechos de la poblacin carcelaria y exigir el respeto de los Derechos Humanos por parte del Estado.

Esto amerita hacer un estudio juicioso, un diagnstico profundo de la dramtica y verdadera situacin que se vive en las crceles colombianas, agravada al mximo como consecuencia del desarrollo y agudizacin del conflicto social armado, pero sobre todo, por la utilizacin sistemtica por parte del Estado del aparato judicial y el sistema penitenciario como arma de guerra contra amplios sectores de la sociedad.

Nos encontramos en este campo con serias limitaciones tales como la poca existencia de datos oficiales, consecuencia de la estrategia de invisibilizacin de la situacin carcelaria; por otro lado, cuando se encuentran, la mayora de las veces son manipulados y maquillados por el Estado, para dar la impresin de Democrtico y respetuoso de los Derechos Humanos.

El presente documento es un intento de generar un acercamiento a la situacin carcelaria, necesario para desentraar la realidad actual de las prisiones con el objetivo de ir cualificando poco a poco conocimientos y discursos, que coadyuven al desarrollo del movimiento carcelario.

POBLACIN, INFRAESTRUCTURA Y HACINAMIENTO

Para comenzar hay que decir que en Colombia existe un total de 144 centros penitenciarios de diversa ndole; esto, para tener un panorama general en trminos de la divisin administrativa e institucional con la que funciona el sistema penitenciario en Colombia. La totalidad de los centros carcelarios se encuentran divididos en seis Regionales a nivel Nacional adscritos al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, encargado de brindar custodia y administrar las crceles en Colombia.

Los 144 centros penitenciarios se encuentran divididos en los Regionales de la siguiente manera:

Regional Central: 42
Occidente: 25
Regional Noroeste: 22
Regional Norte: 16
Regional Oriente:16
Viejo Caldas: 23

Ahora, con respecto al nmero de internos tenemos que segn presentacin del Viceministro del Interior y de Justicia, del da 12 de Marzo de 2010, en Colombia existan un total de 78.030 internos a esa fecha.

En fecha ms reciente el general Gustavo Adolfo Ricaurte, Director General del INPEC en dilogo con Caracol Radio, asegur el da 23 de Junio de 2011, en medio de los argumentos tpicos de la oligarqua que no entienden ni ellos mismos, que aunque hay algunas crceles hacinadas, en Colombia an no hay hacinamiento, al explicar que el nmero de presos en todas las crceles del pas no sobrepasa el doble de la capacidad y asegur que no hay suficiente dinero para construir ms crceles.

El oficial inform que hay un total de 116.224 internos, de los cuales 21 mil son domiciliarios. "Colombia tiene una capacidad instalada de 78 mil cupos, es decir que Colombia an no tiene hacinamiento. Algunas crceles si estn hacinadas como la de Ipiales o como la de Bellavista, que duplican su poblacin, pero las otras crceles tienen una superpoblacin", asegur.

Yo no s si el general se rall en matemticas, pero lo cierto es que si a esos 116.221internos les restamos los 21.000 que son domiciliarios, y que por lo tanto no ocupan un cupo en los centros penitenciarios, tenemos la cantidad de 95000 internos pagando condena Intra Muros. Esa cantidad frente a la capacidad instalada de 78.000 cupos, nos arroja por lo tanto un dficit de 17000 cupos, cantidad nada despreciable para pasarla por alto hablando de hacinamiento en Colombia, como lo hace el actual director del INPEC, Gustavo Adolfo Ricaurte.

El mismo general dijo, segn lo resea el peridico El Colombiano del 2 de Agosto de 2011, que las cifras de internos en las crceles colombianas era de 95.184 al finalizar el mes de Julio de 2011.
Por eso, as el general gaste muchas babas y tiempo, y haga cuentas esforzadas para tratar de demostrar que en las crceles de Colombia no hay hacinamiento, la realidad est muy lejos de lo que plantea, y no entendemos entonces en qu pas ejerce su funcin pblica.

La cifra que manejan las organizaciones de Derechos Humanos con respecto a personas detenidas por motivos polticos en Colombia es de 7.500. Sin embargo, consideramos que es una cifra bastante conservadora en 2011 teniendo en cuenta el aumento desmedido en el nmero de personas que se encuentran sufriendo la privacin de la libertad. Aunque el nmero de internos en las crceles aumenta y evoluciona constantemente, la cifra de 7500 se ha mantenido en la inercia desde hace aos. A lo sumo se ha dicho 7.500 + 1, por causa de la captura del periodista Sueco Joaqun Prez Becerra. Valdra la pena reconsiderar la cifra, teniendo tambin en cuenta la agudizacin del conflicto social y armado que se ha presentado en los ltimos aos y la utilizacin permanente del aparato judicial como instrumento de la guerra.

Por otra parte, en Colombia la cifra de personas detenidas por motivos polticos ha sido calculada histricamente con base en una aproximacin, teniendo como base el nmero total de internos a nivel nacional, pues en trminos reales es imposible tener un clculo exacto por las condiciones de aislamiento, la invisibilizacin y la tortura a la que son sometidos los Presos Polticos y Prisioneros de Guerra. Su condicin poltica es desdibujada y en muchas ocasiones son mezclados con presos comunes y paramilitares como forma adicional de castigo, lo cual dificulta an ms tener una cifra real. Datos oficiales no existen, pues segn el gobierno en Colombia no existen Prisioneros polticos y mucho menos Prisioneros de Guerra.

Siempre, las organizaciones Defensoras de Derechos Humanos y de Presos Polticos han calculado en Colombia el nmero de detenidos polticos aproximadamente en el 10% de la totalidad de la poblacin carcelaria. Aqu nos encontraramos tambin, con que 7.500 sigue siendo una cifra demasiado conservadora y que no responde a la realidad actual; responda a lo sumo hasta el ao 2010, cuando la cantidad de internos lleg a los 78.000. Pero tomando como base la cifra ms reciente, de finales de Julio de 2011, de cantidad de internos en las crceles de 95.184; podramos decir que el nmero de Prisioneros Polticos y de Guerra puede ser en 2011, aproximadamente de 9.500 Presos Polticos y Prisioneros de Guerra en las mazmorras colombianas.

Volviendo al tema del hacinamiento, hay que recalcar que el mismo Ministerio del Interior y de Justicia daba, en un foro realizado en la Universidad de los Andes el 12 de Marzo de 2010 la cifra de hacinamiento de un 41.7%, con un dficit de 22.000 cupos.

En ese mismo evento, se afirmaba que la evolucin del hacinamiento fue 17,2% en 2007, a 25,5% en 2008, a 35,8% en julio de 2009, hasta llegar al 41,7% en marzo de 2010, que ha sido hasta ahora la cifra record alcanzada en la historia de nuestro pas.

Ahora, mirando el problema desde otro lado, es una verdad a grandes voces que el problema del hacinamiento en Colombia es alarmante, no tanto por los internos que hay actualmente, como por el aumento vertiginoso y exagerado en las cifras de nuevos internos, y en la evolucin que han presentado las mismas en los ltimos aos. Por ejemplo, si comparamos las cifras de internos dadas por el viceministro en 2010 y por el general en junio de 2011, encontramos un aumento de 38195 nuevos internos en slo un ao. Eso, por encimita y la cifra no debe asustarnos ya que el aumento de la poblacin carcelaria ha sido, como ya se dijo exagerada y alarmante.

Entre 1998 y 2009 la poblacin carcelaria tuvo un incremento del 70,4%, segn informe del mismo INPEC. En apenas unos meses, entre octubre de 2008 y julio de 2009, sta pas de 67.338 a 74.718. Segn resea el ya mencionado peridico El peridico El Colombiano del 2 de Agosto de 2011, resea en sus pginas que el Inpec seal, adems de otros datos oficiales, que solamente durante el mes de julio de 2011 ingresaron 4.674 personas a los centros de reclusin.

Por esa razn, no se trata de buscar la fiebre en las sabanas, ni mucho menos de ocultar lo inocultable, seor general, sino de dar respuestas acorde a los problemas estructurales que aquejan al sistema penitenciario y carcelario en Colombia.

Con el aumento vertiginoso del hacinamiento algunas instituciones, entonces desesperadas y desconcertadas, anuncian la ampliacin de nuevos cupos para el sistema penitenciario, pero la macabra realidad es que los nuevos cupos no son pensados para la organizacin de los internos que ya existen, sino para que sean cubiertos por nuevos internos, por lo cual el problema se mantiene y ampla con el tiempo.

El ltimo anuncio en este sentido se hizo a mediados de 2010 por parte del Ministerio del Interior y de Justicia, donde se anunci la ampliacin a 24887 nuevos cupos con la construccin de 11 nuevos centros carcelarios.

Sin embargo, el problema de hacinamiento en las crceles de Colombia, contina siendo hasta ahora, uno de los principales problemas del sistema carcelario, y lo seguir siendo por una razn muy sencilla: el aumento de cupos no soluciona para nada, el problema del hacinamiento.

Por un lado, la creacin de nuevos cupos es apenas nfima e irrisoria frente al desproporcional aumento de nuevas personas judicializadas. Y Por otra parte, teniendo en cuenta que la sobrepoblacin penitenciaria ha crecido de forma vertiginosa, la generacin de nuevos cupos no resolver el problema de hacinamiento carcelario si se mantiene la poltica criminal actual, pues privilegia la detencin preventiva como principal medida de aseguramiento, el aumento de penas y la prisin como forma casi exclusiva de castigo.

En Colombia se viene produciendo un choque entre la accin administrativa y judicial, que busca en algunos casos, mejorar la situacin carcelaria, y una poltica criminal, impulsada por el Gobierno, que ha optado por elevar las penas y usar de manera excesiva la detencin preventiva, lo que ha generado incremento de la poblacin carcelaria y del hacinamiento.

Pero hay que ir mucho ms all si se quieren desentraar las causas reales que producen el hacinamiento, pues sera demasiado fcil decir entonces que el problema concreto es el aumento de criminales.

Es necesario profundizar en el origen del problema y desentraar los factores que lo generan. Hay que aceptar de una vez por todas que el problema es el modelo; un sistema que ejecuta la poltica criminal y penal con la visin del enemigo interno y regula el escenario poltico a travs de la aplicacin de la pena de prisin como sancin penal exclusiva; un modelo que privilegia la perdida de la libertad como castigo al opositor y como arma de guerra contra la sociedad misma. El problema no es entonces el aumento de criminales, sino el aumento de sectores que son criminalizados y convertidos en criminales, por las polticas represivas y de estigmatizacin aplicadas por el Estado en contra de diversos sectores sociales.

Aqu se nos presentan entonces la diversidad de tcticas, las variadas formas de aplicacin de esta premisa, para lograr el objetivo de utilizar la crcel como castigo inclemente a los sectores populares y al opositor, sin importar si es poltico o armado. Estas son, las capturas masivas, los falsos positivos judiciales, los montajes judiciales, el pago de sapos e informantes, la criminalizacin de la protesta social, entre otras.

La oligarqua sabe cul es el problema pero trata de desviar la atencin de lo sustancial, para engaar con cuestiones tcnicas y formales. Por eso habla de la ampliacin de cupos y la construccin de nuevos centros penitenciarios.
Es por otra parte descarado, que la solucin que planteen las instituciones estatales al problema del hacinamiento sea el igualar las cifras de internos con los cupos existentes en los penales; nada se dice de la calidad de los espacios, del mejoramiento de las condiciones de vida, de la adecuacin del espacio a condiciones dignas para el cumplimiento de la pena.

Esto no se les pasa por la mente. Para ellos es un problema de cifras, no de personas. Tanto es as que de acuerdo con la Contralora General de la Repblica las celdas de los diez nuevos centros carcelarios que hacen parte del plan de construccin y dotacin del gobierno, miden 3,2 m x 3 m, y pretenden albergar cuatro internos; es decir, que cada recluso tendr un espacio habitable de 2,4 m2.

El problema del hacinamiento en las crceles se ha convertido en el principal del sistema penitenciario pues se encuentra amalgamado al funcionamiento mismo del estado y a la aplicacin de su poltica criminal. Adems porque conlleva a otros problemas graves como la insalubridad y el aumento de enfermedades.
Cabe resaltar que en trminos humanos el hacinamiento causa una situacin permanente de indignidad y en muchas providencias judiciales y administrativas se viene aceptando el hacinamiento como un estado permanente de tortura, dadas las condiciones inhumanas en las que tienen que convivir los reclusos, y la violacin a los derechos fundamentales que conlleva el vivir en hacinamiento.

En 1998 varias personas recluidas en las prisiones de Bellavista, en Medelln, y La Modelo, en Bogot, interpusieron acciones de tutela para evitar el perjuicio irremediable de tener que seguir soportando esta tortura (Corte Constitucional). T-153/98). La tortura a la que se refieren los demandantes no era otra que las condiciones de vida de los penales colombianos. En el momento de plantear el caso, el sistema haba alcanzado el clmax de su crisis. Los grupos internos de poder gobernaban las prisiones, el hacinamiento haba llegado al 40%, el 44% del presupuesto de las prisiones se destinaba a gastos de funcionamiento dedicando US $5 al da para cada prisionero, slo el 34% de los prisioneros estaban inscritos en programas de estudio o trabajo, por cada 14 personas presas exista un guardin, una persona mora cada cuatro das y al ao 364 resultaban heridas (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario [Inpec], 1999).


Fuente: http://www.traspasalosmuros.net/node/490



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