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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2011

Cuando el capitalismo sufre hay que sacrificar la democracia

Alberto Rabilotta
ALAI AMLATINA


Lo que nos dice (Standard & Poors, S&P) es claro: para los inversores, la zona euro y Europa tienen necesidad de un marco poltico riguroso, estructurado, eficaz, capaz a medio y largo plazo de respetar sus compromisos () De cierta manera, es un exhorto a una gobernanza poltica y econmica ms slida, y nuestra respuesta no tiene ambigedad: es el acuerdo franco-alemn elaborado (el lunes 5 de diciembre) por Nicols Sarkozy y ngela Merkel, declar el primer ministro francs Franois Fillon ante la Asamblea Nacional al comentar el anuncio de S&P sobre una eventual degradacin de la calificacin del crdito de 15 pases de la zona euro (ZE).

El acuerdo Merkozy, como lo titula la prensa, impone la austeridad a perpetuidad para la ZE mediante sanciones automticas para los pases que violen los limites de los dficits presupuestarios, y anclando lmites a la deuda fiscal en las Constituciones de los Estados miembros de la Unin Europea (UE), como define sucintamente la agencia Bloomberg. Gracias a la amenaza de los mercados, es decir de S&P, el acuerdo Merkozy ser probablemente aceptado cuando se renan, este viernes 9 de diciembre, los dirigentes de los 27 pases de la UE, de los cuales 17 forman parte de la ZE.

La sombra de la Comisin Trilateral.

En una entrevista con Mediapart (1) el historiador y antroplogo francs Emmanuel Todd aborda la crisis poltica europea y declara que en las partes dbiles de la ZE, o sea toda la zona salvo Alemania, las naciones estn confrontadas a una forma de hibridacin, que define como el nombramiento bajo la presin de Berln de tecncratas que previamente trabajaron para Goldman Sachs (G&S) para poner orden en las finanzas pblicas.

Es cierto, pero cabria agregar algo tanto o ms importante. Tanto Lucas Papademos como Mario Monti, que la Troika (Comisin Europea, FMI y Banco Central Europeo) nombr primeros ministros de Grecia e Italia, respectivamente, adems de ser banqueros y en un momento u otro hombres de G&S, son miembros activos de la Comisin Trilateral (2), que tanta importancia tuvo en las dcadas de los 70 y 80, y que sigue tan activa e influyente como siempre pero que desde entonces vuela por debajo de la zona del radar del escrutinio periodstico.

Por lo tanto es difcil analizar la crisis de la democracia liberal en el contexto de la gran crisis del capitalismo que no slo afecta a la ZE sino a los dems pases del capitalismo avanzado - sin remitirse a esa Comisin Trilateral (CT) fundada en 1973, en el contexto de la crisis del petrleo, y ms precisamente al informe de la CT de 1975 titulado La Crisis de la Democracia, elaborado por el socilogo francs Michel Crozier, el politlogo estadounidense Samuel Huntington y el socilogo nipn Joji Watanuki (3).

Se puede argumentar que ese informe, redactado hace 36 aos, no corresponde a la realidad actual. La UE no exista en su forma actual y el euro estaba a 25 aos de distancia. Pero el informe es de gran actualidad porque designa, desde el punto de vista de los intereses de las transnacionales y el gran capital que se lanzaba a universalizar la liberalizacin comercial y financiera, el neoliberalismo, las amenazas intrnsecas a la democracia, que no son otras que las provenientes de quienes quieren que la democracia sea real, no ficticia. Y muchos, quien sabe la mayora de ciudadanos, en particular los jvenes que quieren un futuro, se reconocern entre quienes forman parte de esa amenaza intrnseca.

Despus de sealar como uno de los principales retos a los intelectuales y grupos relacionados que afirman su disgusto con la corrupcin, el materialismo, la ineficiencia de la democracia y la sumisin de los gobiernos democrticos al capitalismo monopolista, el informe mencionado expresa que finalmente, y quizs esto sea lo ms serio, hay desafos intrnsecos a la viabilidad de los gobiernos democrticos que surgen directamente del funcionamiento de la democracia () Ms democrtico el sistema, mayor es la posibilidad de que sea puesto en peligro por las amenazas intrnsecas () Hay profundas razones para el pesimismo si las amenazas a la democracia surgen ineluctablemente desde el inherente funcionamiento del proceso democrtico en s mismo. Aun, en los aos recientes, las operaciones del proceso democrtico parecen en efecto haber generado un quiebre de los medios tradicionales de control social, una deslegitimacin de la poltica y de otras formas de autoridad, y una sobrecarga de demandas sobre los gobiernos, que exceden su capacidad de responder.

En ese informe y refirindose a cmo restaurar el balance entre la vitalidad y la gobernabilidad en el sistema democrtico, podemos leer que una vez Al Smith subray que la nica cura para los males de la democracia es ms democracia. Nuestro anlisis sugiere que aplicar tal cura en este momento sera como echar combustible a las llamas. En realidad, algunos de los problemas actuales de la gobernabilidad en Estados Unidos derivan de un exceso de democracia. Y la CT contina apuntando que la democracia es slo una de las maneras de constituir la autoridad, y no es necesariamente una que pueda ser aplicable universalmente. En muchas situaciones hay reclamo de pericia, de jerarqua, experiencia, y hasta las reivindicaciones de que la democracia es una va para constituir autoridad podra ser anulada por talentos especiales (pgina 113).

Fcil entender lo que est sucediendo en la ZE, y porque dos miembros activos de la CT -Papademos y Monti- estn donde se encuentran, si recordamos que ese informe de la CT, al analizar las vulnerabilidades de la democracia por una mayor participacin social de individuos muy educados y mviles que denuncian la creciente desigualdad, el desempleo y la eliminacin de las conquistas sociales y econmicas, expresaba que hay () potencialmente lmites deseables a la indefinida extensin de la democracia poltica (pgina 115).

En fin, en esta poca de dominacin de los mercados la democracia no tiene remedio: El espritu democrtico es igualitarista, individualista, populista, e impaciente con las distinciones de clase y rango. La extensin de este espritu debilita las amenazas tradicionales a la democracia que plantean grupos como la aristocracia, la iglesia y los militares. Pero al mismo tiempo un penetrante espritu de democracia tal vez plantee una amenaza intrnseca y mine todas las formas de asociacin, debilite los lazos sociales que mantienen unidas a las familias, las empresas y la comunidad. Cada organizacin social requiere, en alguna medida, desigualdades en autoridad y distinciones en las funciones (pgina 162)

Lo que estamos viendo en la UE, en Estados Unidos y otros pases del capitalismo avanzado, es el restablecimiento de la autoridad del capital sobre la sociedad. Para el capitalismo en su forma actual la democracia es un estorbo, una amenaza intrnseca.

La Vrdiere, Francia.

1.- Entrevista con Emmanuel Todd en Mediapart: http://www.mediapart.fr/article/offert/c0f3881a39acaa0774cfc36eadf74bde y en Rebelin: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140807

2.- Ver la lista de miembros de la Comisin Trilateral en
http://www.trilateral.org/go.cfm?do=Page.View&pid=6

3.- El informe (TFR 8 The Crisis of Democracy) est disponible en: http://www.trilateral.org/go.cfm?do=file.showdirectory&list=Triangle-Papers ; Para situar los objetivos de la creacin de la Comisin Trilateral vale la pena remitirse al llamado Powell Manifesto de 1971: http://reclaimdemocracy.org/corporate_accountability/powell_memo_lewis.html ; Y al anlisis de Noam Chomsky La Administracin Carter: Mitos y Realidades: http://www.chomsky.info/books/priorities01.htm





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