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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2011

Marx tena razn!

Alan Woods
luchadeclases.org


La crisis del capitalismo va acompaada por una crisis del pensamiento burgus: la filosofa, la economa, la moral Todo est en un estado de efervescencia. En lugar del anterior optimismo que manifestaba confiadamente que el capitalismo haba solucionado todos sus problemas, hay un estado de nimo que todo lo impregna de tristeza.

No hace mucho tiempo, Gordon Brown proclam confiadamente "el fin del ciclo de auge y recesin". Despus de la crisis de 2008 se vio obligado a comerse sus palabras.

El ltimo episodio de la crisis del euro muestra que la burguesa no tiene idea de cmo resolver los problemas de Grecia e Italia, que a su vez, amenazan el futuro de la moneda comn europea, e incluso de la propia UE. Este es un catalizador potencial de un nuevo colapso a escala mundial, que ser an ms profundo que la crisis de 2008.

La crisis actual se supone que no tena que haber sucedido. Hasta hace poco la mayora de los economistas burgueses crean que el mercado, si se le dejaba solo, era capaz de resolver todos los problemas, equilibrando por arte de magia la oferta y la demanda (la "hiptesis del mercado eficiente"), de modo que nunca podra darse una repeticin del crack de 1929 y de la Gran Depresin.

La prediccin de Marx de una crisis de sobreproduccin haba sido relegada al basurero de la historia. Aquellos que todava se adheran a la visin de Marx de que el sistema capitalista estaba desgarrado por contradicciones insolubles y de que contena dentro de s las semillas de su propia destruccin eran considerados como simples excntricos. Acaso la cada de la Unin Sovitica no haba demostrado finalmente el fracaso del comunismo? No haba terminado la historia con el triunfo del capitalismo como el nico sistema socio-econmico posible?

Eso fue entonces. Pero en el espacio de 20 aos (un perodo no muy largo en los anales de la sociedad humana) la rueda de la historia ha dado un giro de 180 grados. Y ahora los antiguos crticos de Marx y el marxismo estn entonando una meloda muy diferente. De repente, las teoras econmicas de Carlos Marx se estn tomando muy en serio. El Capital es ahora un best seller en Alemania. Un nmero creciente de economistas est estudiando detenidamente sus pginas, con la esperanza de encontrar una explicacin a lo que ha ido mal.

Crisis de la economa burguesa

La razn de esta extraa conversin no es difcil de entender. Todas las teoras de los economistas burgueses oficiales han sido falsificadas por la marcha de los acontecimientos. Los economistas fueron incapaces de predecir ninguno de los grandes acontecimientos econmicos de los ltimos treinta aos. No predijeron la recesin actual (de hecho, negaron su posibilidad), pero tampoco predijeron el auge febril que la precedi.

La teora econmica burguesa ha sido puesta a prueba y ha fracasado. Ninguna persona seria la toma en serio. No es de extraar que algunas empresas grandes tengan que consultar astrlogos profesionales antes de decidir dnde invertir su dinero. stos, probablemente, sean ms tiles que los economistas universitarios y, de todas maneras, el grado de xito de sus predicciones no sera peor.

En julio de 2009, tras el comienzo de la recesin, la revista The Economist realiz un seminario en Londres para discutir la siguiente cuestin: Qu aqueja a la economa? Esto puso de manifiesto que para un nmero cada vez mayor de economistas la teora convencional no tiene ninguna relevancia. El ganador del Premio Nobel, Paul Krugman, admiti que "los ltimos 30 aos de desarrollo de la teora macroeconmica ha sido, en el mejor de los casos, espectacularmente intil o, peor, directamente perjudicial".

Esta opinin es un epitafio adecuado para las teoras de la economa burguesa. Nada de lo que ha sucedido desde entonces nos da ninguna razn para dudar de ella. La crisis griega que ahora amenaza con arrastrar al conjunto de Europa, hundir al euro e incluso romper la Unin Europea ha servido para subrayar la total incapacidad de los economistas y de los polticos para ofrecer una solucin.

En realidad no tienen ninguna salida. Hagan lo que hagan estar mal. Incluso si (como es muy probable) deciden invertir ms dinero en Grecia, los mercados volvern su atencin a otros pases: Irlanda, Portugal, Espaa, Italia, Blgica, e incluso Francia. Angela Merkel retuerce en vano las manos y se queja de las "irresponsables" agencias de crdito. Este es el funcionamiento del "libre mercado" que todos aceptan. No se puede aceptar la economa de mercado y luego quejarse de las consecuencias inevitables.

Cuatro aos despus de la primera crisis, el mundo va de cabeza a un nuevo colapso y no hay nada que puede impedirlo. Millones de personas van a sufrir las consecuencias. El desempleo se disparar a niveles no vistos desde la dcada de 1930. Los niveles de vida caern en picado. Y el resultado inevitable ser una intensificacin de la lucha de clases en todas partes.

Naciones enteras en bancarrota

La primera fase de la crisis que comenz en el ao 2008 se caracteriz por el impago de los grandes bancos. Todo el sistema bancario de los EE.UU. y del resto del mundo se salv slo por la inyeccin masiva de miles de millones de dlares y euros por parte de los Estados. Pero la pregunta que debe hacerse es: Qu queda de la vieja idea de que el libre mercado, si se le deja solo, va a resolver todos los problemas? Qu queda de la vieja idea de que el Estado no debe interferir en el funcionamiento de la economa?

La inyeccin masiva de dinero pblico no resolvi nada. La crisis no ha sido resuelta.

Simplemente se ha desplazado a los Estados. Todo lo que ha ocurrido es que, en lugar de un dficit masivo de los bancos, tenemos un enorme agujero negro en las finanzas pblicas. Y quin va a pagar por esto? No los banqueros adinerados que, habiendo presidido la destruccin del orden financiero mundial, se han embolsado con calma el dinero pblico y ahora se estn concediendo a s mismos fastuosas bonificaciones de dinero.

No! Los dficits de los que los economistas y los polticos se quejan tan amargamente deben ser pagados por los sectores ms pobres e indefensos de la sociedad. De repente no hay dinero para los ancianos, los enfermos, los desempleados, pero siempre hay de sobra para los banqueros. Esto significa un rgimen de austeridad permanente. Pero esto slo genera nuevas contradicciones. Con la reduccin de la demanda, se reduce an ms el mercado, y por lo tanto se agrava la crisis de sobreproduccin.

Ahora los economistas estn prediciendo un nuevo colapso, con divisas y gobiernos cayendo y amenazando el tejido mismo del sistema financiero mundial. Y a pesar de lo que dicen los polticos sobre la necesidad de reducir el dficit, las deudas han alcanzado un nivel que no se puede pagar. Grecia ofrece un ejemplo grfico de este hecho. El futuro que se avecina es de una crisis an ms profunda, una cada de los niveles de vida, ajustes dolorosos y un creciente empobrecimiento de la mayora. Esta es una receta acabada para la agitacin y la lucha de clases a un nivel an ms alto. Se trata de una crisis sistmica del capitalismo a escala mundial.

Dudas

Ahora que los acontecimientos han hecho bajar a tierra por lo menos a algunos pensadores burgueses, estamos viendo todo tipo de artculos que a regaadientes reconocen que, despus de todo, Marx tena razn. Tomemos como ejemplo un reciente artculo de John Gray en la revista de noticias de la BBC, con el ttulo: Un punto de vista: La revolucin del capitalismo, BBC News, 4 de septiembre de 2011. En l dice:

"Como un efecto colateral de la crisis financiera, cada vez ms gente est empezando a pensar que Carlos Marx tena razn. El gran filsofo, economista y revolucionario alemn del siglo XIX crea que el capitalismo era radicalmente inestable. Tena una tendencia intrnseca a producir cada vez ms grandes auges y recesiones, y a el largo plazo estaba destinado a destruirse a s mismo".

Ahora bien, esto es algo que gente como John Gray en el pasado lo hubiera ridiculizado. Ahora, sin embargo, se ven obligados a tratarlo en serio. As que el Sr. Gray ahora acepta lo que se est volviendo cada vez ms evidente: que el capitalismo contiene en s las semillas de su propia destruccin; que es un sistema anrquico y catico caracterizado por crisis peridicas que echa a la gente del trabajo y provoca inestabilidad social y poltica. El Manifiesto Comunista es el libro ms relevante que se puede leer hoy en da. Es realmente extraordinario pensar que un libro escrito hace ms de 150 aos pueda presentar una imagen del mundo del siglo XXI tan vvida y objetiva. Gray ahora reconoce que fue sorprendentemente clarividente:

"En aquel momento nada pareca ms slido que la sociedad en cuyos mrgenes viva Marx. Un siglo y medio despus nos encontramos en el mundo que l previ, en donde la vida de cada persona es experimental y provisional, y la ruina sbita puede ocurrir en cualquier momento".

Aunque niega que el socialismo sea la alternativa lgica al capitalismo decadente, Grey se ve obligado a admitir que Marx comprendi el funcionamiento de la economa capitalista mucho mejor que la burguesa y sus "expertos" economistas:

"Ms profundamente, Marx comprendi que el capitalismo destruye a su propia base social el estilo de vida de la clase media. La terminologa marxista de burguesa y proletariado tiene un tono arcaico".

"Sin embargo, cuando argument que el capitalismo hundira a la clase media en un tipo de existencia precaria como la de los trabajadores de su tiempo, Marx previ un cambio en nuestra forma de vivir que slo ahora estamos luchando para hacer frente".

Condena devastadora

Hay un sentimiento creciente entre todos los sectores de la sociedad de que nuestras vidas estn dominadas por fuerzas que se escapan a nuestro control. La sociedad es presa de un corrosivo sentimiento de miedo e incertidumbre, como lo admite Gray:

"Pero tenemos muy poco control efectivo sobre nuestras vidas, y la incertidumbre en que nos toca vivir est siendo agravada por polticas diseadas para hacer frente a la crisis financiera. Unas tasas de inters de cero, junto con el aumento de precios significa que usted est consiguiendo un rendimiento negativo de su dinero y, conforme avanza el tiempo, su capital se est erosionando".

La situacin de muchos jvenes es an peor. La crisis del capitalismo produce sus efectos ms terribles entre los jvenes. El desempleo entre los jvenes est aumentando en todas partes. Esta es la razn de las protestas estudiantiles y motines en Gran Bretaa, del movimiento de los indignados en Espaa, de las ocupaciones de las escuelas de Grecia y tambin de los levantamientos en Tnez y Egipto, donde alrededor del 75% de los jvenes estn desempleados.

Toda una generacin de jvenes est siendo sacrificada en el altar de los beneficios. Muchos que buscaban la salvacin en una educacin superior han encontrado esta avenida bloqueada. En Gran Bretaa, donde la educacin superior era gratis, ahora los jvenes a fin de adquirir una educacin tendrn que incurrir en deudas.

En el otro extremo de la escala de la edad, trabajadores cercanos a la jubilacin descubren que deben trabajar ms tiempo y pagar ms para obtener pensiones ms bajas, que condenarn a muchos a la pobreza en la vejez. Para jvenes y adultos por igual, la perspectiva a la que se enfrentan hoy en da es una vida de inseguridad.

Toda la vieja hipocresa burguesa sobre los valores de la moral y la familia ha sido desenmascarada. La epidemia de desempleo, de falta de vivienda, de aplastante deuda y la desigualdad social extrema que ha convertido a toda una generacin en parias ha socavado la familia y ha creado una pesadilla de pobreza sistmica, desesperanza, degradacin y desesperacin. Una vez ms, en palabras de Gray:

"Para muchos, las mujeres y los pobres por ejemplo, estos valores victorianos pueden ser muy sofocantes en sus efectos. Pero el hecho ms importante es que el libre mercado funciona para socavar las virtudes que mantienen la vida burguesa".

"Cuando los ahorros estn desvanecindose, ser ahorrativo puede ser el camino a la ruina. Es la persona que toma prestado y no tiene miedo a declararse en quiebra la que sobrevive y prospera. ()

"En una sociedad que est siendo continuamente transformada por las fuerzas del mercado, los valores tradicionales son disfuncionales y cualquier persona que trata de seguirlos se arriesga a terminar mal".

El argumento que tanto gusta a los socilogos burgueses de que la clase obrera ha dejado de existir se ha cado por su propio peso. En el ltimo perodo, capas importantes de la poblacin activa que antes se consideraban a s mismos como clase media se han proletarizado. Profesores, funcionarios, empleados de banca, etc. han sido empujados a las filas de la clase obrera y del movimiento obrero, donde se han vuelto en algunos casos los sectores ms militantes.

Gray admite que los viejos argumentos de que "todo el mundo puede prosperar" y "todos somos clase media" han sido falsificados por los acontecimientos. l dice:

"De hecho, en Gran Bretaa, los EE.UU. y muchos otros pases desarrollados en los ltimos 20 o 30 aos, ha estado sucediendo lo contrario. La seguridad en el trabajo no existe, los oficios y profesiones del pasado han desaparecido en gran medida y carreras de toda la vida son apenas recuerdos".

"Si la gente tiene alguna riqueza, sta est en sus casas, pero los precios de las casas no siempre aumentan. Cuando obtener crdito es difcil como pasa ahora, pueden estar estancados durante aos. Una minora decreciente tendr una pensin con la que podr vivir cmodamente, y no muchos tienen ahorros significativos".

"Cada vez ms gente vive da a da, con poca idea de lo que el futuro puede depararle. La gente de clase media sola pensar que su vida se desarrollaba en una progresin ordenada. Pero ya no es posible mirar la vida como una sucesin de etapas en las que cada una es un paso adelante respecto a la anterior".

"En el proceso de destruccin creativa, la posibilidad de escalar ha sido eliminada y para un nmero creciente de gente una existencia como clase media ya no es siquiera una aspiracin". Estas palabras representan una condena devastadora del sistema capitalista. Muestran tambin que las reservas sociales de la reaccin se han reducido considerablemente, porque un gran sector de los trabajadores de cuello blanco se acerca a la clase obrera tradicional. En las recientes movilizaciones de masas en Espaa y, en particular, en Grecia, estas capas se encontraban en la primera lnea de la lucha de clases.

Marx y el mercado"

Marx predijo que el desarrollo del capitalismo conducira inexorablemente a la concentracin del capital, una inmensa acumulacin de riqueza por un lado, y una acumulacin igual de pobreza, miseria y trabajo insoportable en el otro extremo del espectro social. Durante dcadas, esta idea fue desechada por los economistas burgueses y los socilogos universitarios que insistieron en que la sociedad se estaba volviendo cada vez ms igualitaria y que todo el mundo se estaba convirtiendo en clase media. Ahora todas estas ilusiones se han disipado.

Businessweek recientemente public un artculo con el ttulo Marx y el mercado y advirti que Marx podra haber tenido razn en algunas cosas, pero en realidad estaba equivocado y era peligroso. Expresa su preocupacin porque "el pesimista y combativo filsofo parece encontrar adeptos en cada nueva generacin".

Y contina:

"Incluso se podra decir que el Barbudo nunca ha tenido mejor aspecto. La actual crisis financiera mundial ha dado lugar a un nuevo contingente de inslitos admiradores. En 2009 el peridico oficial del Vaticano, L'Osservatore Romano, public un artculo elogiando el diagnstico de Marx sobre la desigualdad de ingresos, lo cual es un gran reconocimiento, considerando que Marx declar que la religin es el opio del pueblo. En Shanghi, el centro archicapitalista de la supuesta comunista China, en 2010 el pblico se agolp para ver un musical basado en El Capital, la obra ms famosa de Marx. En Japn, El Capital ha salido en una versin cmic".

Y aade:

"El que Marx est en boga debera verse natural en un momento en que los bancos europeos estn al borde del colapso y en que los niveles de pobreza en los EE.UU. han alcanzado niveles nunca vistos en casi dos dcadas".

A pesar de que Marx estaba equivocado acerca de muchas cosas, y de que su influencia fue muy perniciosa en lugares como la URSS y China, hay reas de sus (voluminosos) escritos que son increblemente perceptivos. Uno de los argumentos ms importantes de Marx era que el capitalismo era intrnsecamente inestable. Uno slo tiene que mirar a los titulares de Europa la cual est siendo perseguida por el fantasma de una posible moratoria griega, un desastre bancario y el colapso de la zona del euro como moneda nica para ver que tena razn.

Marx diagnostic la inestabilidad del capitalismo en un momento en que sus contemporneos y predecesores, tales como Adam Smith y John Stuart Mill, estaban mayormente cautivados por su capacidad para satisfacer las necesidades humanas".

George Magnus

Hasta aqu Businessweek. Ahora vamos a leer lo que George Magnus, analista econmico del banco UBS, escribi recientemente en un artculo con el ttulo intrigante: Demos a Carlos Marx la oportunidad de salvar la economa mundial.

Con sede en Suiza, UBS es uno de los pilares del mundo financiero, con oficinas en ms de 50 pases y ms de 2 billones de dlares americanos en activos. Sin embargo, en un ensayo de Bloomberg View, publicado el 28 de agosto, Magnus escribi que "la economa global de hoy tiene algn parecido asombroso a lo que Marx haba previsto". En su artculo empieza describiendo a los responsables polticos como "tratando de entender el aluvin de pnico financiero, las protestas y otros males que afligen al mundo" y sugiere que haramos bien en estudiar la obra de "un economista muerto hace mucho tiempo, Carlos Marx":

"Consideremos, por ejemplo, la prediccin de Marx de cmo se manifestara el conflicto inherente entre el capital y el trabajo. Tal y como escribi en El Capital, la bsqueda de beneficios y productividad de las empresas, naturalmente, les lleva a necesitar cada vez menos trabajadores, creando un ejrcito industrial de reserva de pobres y desempleados: Por tanto, la acumulacin de riqueza en un polo representa, al mismo tiempo, la acumulacin de la miseria en el otro polo".

Y contina: "El proceso que l [Marx] describe es visible en todo el mundo desarrollado, particularmente en los EE.UU. Los esfuerzos de las empresas para reducir costos y evitar la contratacin han aumentado las ganancias corporativas de EE.UU. como porcentaje de la produccin econmica total al ms alto nivel en ms de seis dcadas, mientras que la tasa de desempleo se sita en el 9,1 por ciento y los salarios reales estn estancados.

"Mientras tanto, segn algunos clculos, la desigualdad de ingresos de EE.UU. est cerca de su nivel ms alto desde la dcada de 1920. Antes de 2008, la disparidad en los ingresos estaba disimulada tras factores tales como el crdito fcil, que permiti a los hogares pobres disfrutar de un estilo de vida ms prspero. Ahora el problema est saliendo con toda su crudeza".

Magnus cita con aprobacin el Prlogo a la Contribucin a la Crtica de la Economa Poltica (1859) de Marx:

"Al llegar a una fase determinada de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradiccin con las relaciones de produccin existentes o, lo que no es ms que la expresin jurdica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta all".

Magnus dice que estas lneas tienen una especial relevancia en la situacin actual:

"La cita anterior refleja la importante idea de conflicto o turbulencia cuando ocurren eventos que conducen a desafos al poder, autoridad y legitimidad del orden poltico y econmico existente. Durante los ltimos meses, hemos visto una serie de tales desafos en la zona del euro, en los EE.UU., e incluso, en forma embrionaria, en China. El nerviosismo reciente en los mercados financieros y el aumento de las primas de riesgo no slo reflejan un aumento de la ansiedad sobre el deterioro de la salud de la economa global, sino tambin el agotamiento de la confianza de que las lites polticas son capaces de hacer frente a la situacin".

Magnus reconoce que la crisis actual es una crisis de sobreproduccin, a pesar de que confunde esto con la nocin keynesiana de subconsumo una idea completamente diferente (y falsa) .

"Marx tambin seal la paradoja de la sobreproduccin y el bajo consumo: la gente, cuanto ms se quede relegada a la pobreza, menos capaz ser de consumir todos los bienes y servicios que las empresas producen. Cuando una empresa reduce los costos para aumentar los ingresos, es inteligente, pero cuando lo hacen todos, socavan la formacin de los ingresos y la demanda efectiva de los cuales dependen para ingresos y beneficios.

"Este problema tambin es evidente en el mundo desarrollado de hoy. Tenemos una capacidad sustancial para producir, pero en los estratos de ingresos medianos y bajos, nos encontramos con una inseguridad financiera generalizada y bajas tasas de consumo. El resultado es visible en los EE.UU., donde la construccin de nuevas viviendas y las ventas de automviles siguen siendo alrededor del 75% y 30% por debajo de sus puntos ms altos en 2006, respectivamente.

"Como deca Marx en El Capital: La razn ltima de todas las crisis reales sigue siendo la pobreza y el consumo restringido de las masas".

Naturalmente, Magnus aboga por soluciones keynesianas para la crisis: si tan solo los capitalistas (o el Estado) dieran un poco ms dinero a los trabajadores, si tan solo aliviaran la carga de la deuda de los hogares, si tan solo reestructuraran la deuda hipotecaria, si tan solo hubiera alguna condonacin de la deuda, si tan solo los bancos prestaran ms dinero a las pequeas empresas, si tan solo los gobiernos y bancos centrales gastaran dinero en programas de infraestructura, si tan solo los acreedores europeos fueran ms buenos con los griegos entonces todo estara bien.

Si tan slo, si tan slo Si los cerdos tuvieran alas Volaran! Y estos economistas acusan a los marxistas de ser utpicos! Todo lo que el Sr. Magnus est pidiendo es que los capitalistas se comporten menos como capitalistas y ms bien como San Francisco de Ass. Es como pedirle a un tigre carnvoro que coma ensalada en lugar de carne. Sabemos cmo el tigre reaccionara ante esta agradable propuesta. Y tambin sabemos cmo los banqueros y capitalistas reaccionaran. Huelga decir que esta estupidez keynesiana no tiene absolutamente nada en comn con las ideas de Carlos Marx.

Como seala Magnus, Marx predijo que las empresas necesitaran menos trabajadores a medida que mejorara la productividad, creando as un "ejrcito industrial de reserva" de los desempleados, cuya existencia mantendra la presin a la baja sobre los salarios de los empleados.

Como el artculo anteriormente citado de la revista Businessweek ha sealado:

"Es difcil argumentar contra eso en estos das, dado que la tasa de desempleo en los EE.UU. sigue siendo ms de un 9 por ciento. El 13 de septiembre, la Oficina del Censo de los EE.UU. dio a conocer datos que muestran que el ingreso medio, ajustado a la inflacin, cay entre 1973 y 2010 para los hombres a partir de 15 aos y a tiempo completo. La condicin de los trabajadores de cuello azul en los EE.UU. est an muy lejos de los salarios de subsistencia y de la acumulacin de la miseria que Marx previ. Pero las cosas no estn tan brillantes en los Estados Unidos tampoco".

Nouriel Roubini

El 11 de agosto The Wall Street Journal public una entrevista con el conocido economista Dr. Nouriel Roubini, conocido por sus colegas economistas como el "Dr. Agorero" por su prediccin de la crisis financiera de 2008. Hay un video de esta entrevista extraordinaria, que merece ser estudiada cuidadosamente, ya que muestra el pensamiento de los estrategas del Capital ms perspicaces.

Roubini es totalmente escptico acerca de la capacidad de los gobiernos y bancos centrales para evitar un nuevo colapso econmico, y mucho menos de salir de la recesin actual. l no cree que un nuevo brote de flexibilizacin cuantitativa, tasas de inters ms bajas, o cualquiera de las otras medidas propuestas, vayan a suponer ninguna diferencia: "Si la gente no quiere pedir prestado", se pregunta, "para qu va a servir bajar las tasas de inters?"

Argumenta que la cadena de crdito se ha roto, y que el capitalismo ha entrado en un crculo vicioso en el que el exceso de capacidad (sobreproduccin), la cada de la demanda de los consumidores, los altos niveles de deuda todo genera una falta de confianza en los inversionistas que a su vez se reflejar en fuertes cadas en la Bolsa de valores, cada de precios de los activos y un colapso en la economa real.

Llega a la conclusin de que la economa de mercado no puede evitar una recesin, porque "no hay suficiente demanda final". Tambin relaciona esta falta de demanda a un largo perodo en que el capital ha exprimido a la mano de obra, y la proporcin de los beneficios ha aumentado a expensas de los salarios. Destaca la intensificacin de la explotacin, los salarios reales estancados o en descenso, y los niveles sin precedentes de la desigualdad como un elemento central para el estado turbulento de la economa en el mundo.

Al igual que todos los dems economistas, Roubini no tiene solucin real a la crisis actual, a excepcin de ms inyecciones monetarias de los bancos centrales para evitar otra crisis. Sin embargo, admiti con franqueza que la poltica monetaria por s sola no ser suficiente, y que las empresas y los gobiernos no estn ayudando.

Europa y los Estados Unidos estn llevando a cabo programas de austeridad para tratar de arreglar su endeudada economa, cuando deberan estar introduciendo un mayor estmulo monetario, dijo. Sus conclusiones no podran ser ms pesimistas: "Carlos Marx tena razn, en algn momento el capitalismo podra destruirse a s mismo", dijo Roubini. "Pensbamos que los mercados funcionaban. No estn funcionando". (El nfasis es mo).

Al recortar los salarios, han recortado el mercado, reducido la demanda final y causado una sobreproduccin (exceso de capacidad) a escala mundial: "No se pueden seguir desplazando los ingresos de los trabajadores a los capitalistas, sin provocar un exceso de capacidad y una falta de demanda total. Y eso es lo que est pasando", indic el economista.

Roubini predijo que hay ms de un 50% de posibilidades de que todo el mundo se sumerja en otra recesin global y los prximos dos o tres meses revelarn la direccin de la economa: "Estamos a velocidad de punto muerto en este momento, y no sabemos si vamos a ir arriba o abajo ", dijo.

Roubini dice que est convirtiendo su dinero en metlico, apostando principalmente en bonos del Tesoro de los EE.UU. "Ahora no es el momento para los activos de riesgo", dijo. El entrevistador del Wall Street Journal, a este punto totalmente alarmado, pregunt a Roubini si pensaba que la cada del capitalismo era inminente. ste respondi: "No estamos ah todava", pero dej claro que l pensaba que estbamos de camino hacia una "segunda edicin de la Gran Depresin".

Estaba equivocado Marx acerca de la revolucin?

Contrariamente a la imagen reconfortante que se sola presentar del sistema capitalista ofreciendo un futuro seguro y prspero para todos, vemos la realidad de un mundo en el que millones de personas sufren de la pobreza y el hambre, mientras que los sper ricos se enriquecen cada da ms. Volvamos el artculo de John Gray:

"Una pequea minora ha acumulado una enorme riqueza pero incluso eso tiene una cualidad evanescente, casi fantasmal. En la poca victoriana los verdaderamente ricos podan permitirse relajarse, siempre y cuando fueran conservadores en la forma en que invertan su dinero. Cuando a los hroes de las novelas de Dickens por fin les llega su herencia, no hacen nada el resto de su vida.

"Hoy no hay un paraso de la seguridad. Los giros del mercado son tales que nadie puede saber qu va a tener valor, incluso unos pocos aos por delante".

"Este estado de agitacin perpetua es la revolucin permanente del capitalismo y creo que va a estar con nosotros en cualquier futuro que sea realsticamente imaginable. Slo hemos recorrido una parte del camino de una crisis financiera que pondr muchas ms cosas patas arriba".

Qu conclusin saca Gray de todo esto? Slo esto: que el capitalismo est destruyendose a s mismo: "El capitalismo ha conducido a una revolucin, pero no a la que Marx esperaba. El apasionado pensador alemn odiaba la vida burguesa y miraba hacia el comunismo para destruirlo. Tal y como l predijo, el mundo burgus ha sido destruido".

Pero luego aade: "No fue el comunismo quien lo hizo. Es el capitalismo el que ha matado a la burguesa". Esta es una conclusin de lo ms peculiar. La burguesa no ha sido "matada" en absoluto, por usar la terminologa melodramtica de Gray. Est muy viva. Tiene en sus manos la tierra, los bancos y las grandes corporaciones. Toma todas las decisiones fundamentales que afectan a la vida y el destino de millones de personas en el planeta.

Gente como Gray se ve obligada a admitir lo que no se puede negar. S, el sistema capitalista est en crisis. Todo el mundo sabe esto. Pero, cul es el antdoto a la crisis? Si el capitalismo es un sistema anrquico y catico que desemboca inevitablemente en situaciones de crisis, entonces hay que concluir que con el fin de eliminar las crisis, es necesario abolir el sistema capitalista. Si dices "A", tambin se debe decir "B", "C" y "D", pero esto es lo que los economistas burgueses se niegan a hacer.

Lo que Gray y gente como l no pueden aceptar es que la crisis del capitalismo puede y va a terminar en la revolucin socialista:

"Marx dio la bienvenida a la autodestruccin del capitalismo. Estaba seguro de que se producira una revolucin popular que instaurara un sistema comunista que sera ms productivo y mucho ms humano. Marx estaba equivocado sobre el comunismo. Donde fue profticamente correcto fue en su comprensin de la revolucin del capitalismo. No es slo la inestabilidad endmica del capitalismo lo que l entendi, aunque en este sentido era mucho ms perspicaz que la mayora de los economistas de su poca y la nuestra".

Pero espere un minuto, seor Gray! De verdad se imagina que una crisis que est arrojando el mundo al caos, que condena a millones de personas al desempleo, la pobreza y la desesperacin, que le roba a la juventud su futuro y destruye la salud, la vivienda, la educacin y la cultura que todo esto puede ocurrir sin que se produzca una crisis social y poltica? No puede ver que la crisis del capitalismo est preparando las condiciones para la revolucin en todas partes?

Esto ya no es una propuesta terica. Es un hecho. Si tomamos slo los ltimos doce meses, qu vemos? Los movimientos revolucionarios se han producido en un pas tras otro: Tnez, Egipto, Grecia, Espaa Incluso en los Estados Unidos tenemos el movimiento "Okupa Wall Street" y antes que ste tuvimos las protestas masivas de Wisconsin.

Estos dramticos acontecimientos son una clara expresin del hecho de que la crisis del capitalismo est produciendo una reaccin masiva a escala mundial, y de que un nmero creciente de personas estn empezando a sacar conclusiones revolucionarias. Esto fue resumido por Michael Moore en el programa de TV ">BBC Newsnight, cuando lleg a decir que "hay que acabar con el capitalismo".

"Las naciones occidentales estn ahora maduras para la revolucin"

Esto es reconocido al menos por algunos de los estrategas del Capital, como Andreas Whittam Smith, un periodista financiero y fundador de The Independent. El jueves 20 de octubre, escribi un artculo con el ttulo: Las naciones occidentales estn ahora maduras para la revolucin, donde dice:

"Si va a haber un estallido revolucionario, uno no recibe mucho aviso. Escribiendo de las revoluciones europeas de 1848, por ejemplo, un historiador [Peter N Staerns] seal recientemente: A principios de 1848 nadie crea que la revolucin fuera inminente. Ahora la razn por la que he vuelto a 1848 se debe a que esta fecha se repite continuamente en mi cabeza segn se extiende la oleada de protesta contra el capitalismo contemporneo por todo el mundo.

"Ni Pars en 1968, ni tampoco 1917 a 1921 cuando, en el caos que sigui a la Primera Guerra Mundial, se estableci el dominio de los trabajadores temporalmente en algunas ciudades alemanas. En lugar de eso, he dirigido mi atencin a 1848, cuando gran parte de Europa continental sali a la calle en lo que se hizo llamar la Primavera de las Naciones, o la Primavera de los Pueblos o el Ao de la Revolucin".

Whittam Smith, quien admite que estara "horrorizado ante la perspectiva de la revolucin o nada que se le parezca", sin embargo, cree que hay "una buena razn por la que debemos tener miedo": el intolerable abismo que se ha abierto entre ricos y pobres. Cita la consigna de "Okupa Wall Street": "Lo nico que todos tenemos en comn es que somos el 99 por ciento que no tolerar ms la codicia y la corrupcin del uno por ciento" y contina:

"Durante los ltimos 25 aos, el abismo entre los ingresos de los ricos y los pobres se ha ido profundizando. La disparidad que comenz a desarrollarse en los EE.UU. y el Reino Unido a finales de la dcada de 1970 se ha ido extendiendo. Un estudio de la OCDE publicado en mayo mostr que pases como Dinamarca, Alemania y Suecia, que tradicionalmente han tenido una baja desigualdad, ya no se escapan".

"El resultado es que en el Occidente industrializado el ingreso promedio del 10 por cien ms rico de la poblacin es de aproximadamente nueve veces mayor que el del 10 por ciento ms pobre. Esa es una diferencia enorme. Y si la comparacin se hace entre, por ejemplo, la paga de los directores de las grandes empresas en comparacin con la de su personal, la diferencia es asombrosa. En muchos casos, los directores ganan 200 veces ms que sus trabajadores peor remunerados. En algn momento, esta diferencia excesiva va a causar problemas. Ha llegado ese momento?". Para volver de nuevo a 1848.

En otro relato, el profesor Stearns escribi que la mayora de las revoluciones de 1848 estallaron sin orden ni concierto. "Normalmente, sola haber un perodo breve y confuso de reivindicaciones y manifestaciones, durante el cual la incertidumbre del gobierno contribuy a prolongar la tensin".

Hay un claro paralelismo entre esto y lo que vemos ahora. Que el movimiento de protesta actual es confuso en sus objetivos es evidente. Pero refleja un estado de nimo general de ira que se est acumulando bajo la superficie y que tarde o temprano tiene que encontrar una salida. Una encuesta de la revista Time mostr algunos resultados interesantes:

"EE.UU.: 54% tiene una opinin favorable del movimiento "Okupa Wall Street", el 79% cree que la diferencia entre ricos y pobres ha crecido demasiado, el 71% cree que los altos directivos de las instituciones financieras deben ser llevados a juicio, el 68% piensa que los ricos deberan pagar ms impuestos, slo el 27% tiene una opinin favorable del movimiento Tea Party (33% desfavorable)".

Por supuesto, es demasiado pronto para hablar de una revolucin en los EE.UU.. Pero est claro que la crisis del capitalismo est produciendo un creciente ambiente de crtica entre amplias capas de la poblacin. Hay un fermento y un cuestionamiento del capitalismo que no exista antes. Se puede decir que estos movimientos de masas carecen de un programa claro, y eso es ciertamente el caso. Pero son sin duda movimientos anticapitalistas, y tarde o temprano, en un pas u otro, la cuestin del derrocamiento revolucionario del capitalismo se va a plantear.

No hay alternativa?

Los economistas burgueses son tan miopes y estrechos de miras que se aferran al anticuado sistema capitalista, incluso cuando se ven obligados a admitir que est en un estado terminalmente enfermizo y condenado al colapso. Imaginar que la raza humana es incapaz de descubrir una alternativa viable a este sistema podrido, corrupto y degenerado es francamente una afrenta a la humanidad.

Es realmente cierto que no hay alternativa al capitalismo? No, no es cierto. La alternativa es un sistema basado en la produccin para las necesidades de la mayora y no el beneficio de unos pocos; un sistema que reemplaza el caos y la anarqua con la planificacin armoniosa, que sustituye al dominio de una minora de parsitos ricos con el dominio de la mayora que produce toda la riqueza de la sociedad. El nombre de esta alternativa es el socialismo.

Uno puede discutir acerca de palabras, pero el nombre de este sistema es el socialismo no la caricatura burocrtica y totalitaria que exista en la Rusia estalinista, sino una verdadera democracia basada en la propiedad, control y gestin de las fuerzas productivas por la clase obrera. Es esta idea realmente tan difcil de entender? Es realmente utpico sugerir que la raza humana puede apoderarse de su propio destino y gestionar la sociedad sobre la base de un plan democrtico de produccin?

La necesidad de una economa socialista planificada no es un invento de Marx o de cualquier otro pensador. Fluye de la necesidad objetiva. La posibilidad del socialismo mundial se deriva de las condiciones actuales del capitalismo mismo. Todo lo que se necesita es que la clase obrera, que constituye la mayora de la sociedad, se haga cargo del funcionamiento de la sociedad, expropie los bancos y grandes monopolios y movilice al colosal potencial productivo no utilizado para resolver los problemas de la sociedad.

En su Contribucin a la Crtica de la Economa Poltica, Marx escribi lo siguiente:

"Ninguna formacin social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jams aparecen nuevas y ms elevadas relaciones de produccin antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre nicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrar siempre que estos objetivos slo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se estn gestando, las condiciones materiales para su realizacin".

Las soluciones a los problemas a los que nos enfrentamos ya existen. Durante los ltimos 200 aos, el capitalismo ha creado una fuerza productiva colosal. Pero es incapaz de utilizar este potencial al mximo. La crisis actual es slo una manifestacin del hecho de que la industria, la ciencia y la tecnologa han crecido hasta el punto en que no se pueden contener en los estrechos lmites de la propiedad privada y el Estado nacional.

Hace veinte aos, Francis Fukuyama habl del fin de la historia. Pero la historia no ha terminado. De hecho, la verdadera historia de nuestra especie slo se iniciar cuando se ponga fin a la esclavitud de la sociedad de clases y comencemos a establecer el control sobre nuestras vidas y destinos. Esto es lo que el socialismo realmente es: el salto de la humanidad desde el reino de la necesidad al reino de la libertad.

La crisis actual no es ms que una manifestacin de la rebelin de las fuerzas productivas contra estas limitaciones sofocantes. Una vez que la industria, la agricultura, la ciencia y la tecnologa sean liberadas de las restricciones sofocantes del capitalismo, las fuerzas productivas seran capaces de satisfacer inmediatamente todas las necesidades humanas sin ninguna dificultad.

Por primera vez en la historia, la humanidad estara libre para desarrollar todo su potencial. Una reduccin general del tiempo de trabajo constituira la base material para una autntica revolucin cultural. La cultura, el arte, la msica, la literatura y la ciencia se elevaran a alturas inimaginables.

http://www.luchadeclases.org/economia/internacional/755-imarx-tenia-razon.html



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