Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2011

Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac)
Naci el futuro, naci la unidad

Aram Aharonian
Punto Final


 No es posible comprender la importancia y la trascendencia de la creacin de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) -nuevo foro continental que incluye a Cuba y excluye por primera vez a Estados Unidos y Canad-, si se la desliga de la historia de las luchas por la emancipacin social y poltica, por la liberacin y la unidad de nuestros pueblos. Estamos construyendo un nuevo mundo, nosotros, los latinoamericano-caribeos. Estamos viviendo el nacimiento de un tiempo en el que, poco a poco, comienzan a concretarse los anhelos insatisfechos de nuestras gestas emancipadoras de hace ms de dos siglos, padecidos en la divisin, la postracin, el sometimiento, la dependencia. Son viejos sueos que hoy parecen ir convirtindose en esperanza. Hablar de una Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe significa comenzar a asumir la soberana regional, dejando de lado el proteccionismo de Estados Unidos y Canad, conscientes que las viejas recetas que nos impusieron desde hace 500 aos (no slo 200, como quieren recordar los desmemoriados) solamente significaron dolor y penas para las grandes mayoras: exclusin social, pobreza, mientras los pases centrales se quedaban con nuestros recursos naturales.

Mucho est cambiando, aun cuando los grandes y cartelizados medios de comunicacin y desinformacin tratan de invisibilizarlo. La economa de los pases latinoamericanos permaneci en una cruel paradoja: producimos riqueza hacia afuera y hacia arriba, mientras reproducimos pobreza hacia adentro y hacia abajo. Como dira Eduardo Galeano, nuestra derrota ha estado siempre implcita en la victoria ajena. Los gobiernos que intentan cambiar ese plan de vuelo son boicoteados y, generalmente, derrocados y aniquilados. Estamos poniendo aqu la piedra fundamental de la unidad, la independencia y el desarrollo, dijo el presidente venezolano Hugo Chvez al inaugurar la cumbre. Y el conservador mandatario mexicano, Felipe Caldern, asever: Esta es la hora y sta es la dcada de Amrica Latina, por lo cual debemos apresurar el paso hacia la integracin. En la clausura, Chvez record el final de la novela Cien aos de soledad y destac que a diferencia del personaje de Gabriel Garca Mrquez, nosotros (la Celac) tenemos, despus de 200 aos, una segunda oportunidad, dos siglos despus de la primera independencia de los pases miembros, en la unin sustantiva, real y verdadera: econmica, poltica y social. Fiel a su estilo, record a Simn Bolvar y exclam: Debemos construir la reina de la naciones y la madre de las Repblicas () Debemos llenarla del impulso creador de los pueblos. En cuanto al camino a seguir, apel a la Carta de Jamaica, escrita por Bolvar en 1815, y refiri: Seguramente la unin es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneracin. Chvez reflexion acerca de la necesidad de conocer profundamente las capacidades de cada pas para juntas desarrollarlas. Si no conocemos nuestras propias potencialidades, cmo seremos capaces de evaluar y desarrollar la capacidad que tenemos juntos como regin?. En este sentido record el gasoducto binacional Venezuela-Colombia y asegur que est en proyecto llevarlo hasta Panam. En Venezuela hay 200 trillones de pies cbicos de reservas probadas de gas (); ese gas debe ser compartido por toda la regin, as como el gas de Bolivia y el petrleo de Mxico, asegur. Hay quienes dicen que esta posibilidad de avanzar con la Celac se debe a que Estados Unidos mira para otro lado, olvidando los intereses que mantenan sometido a su patio trasero. Pero Washington ha hecho -y sigue haciendo- todo lo posible por hacer prevalecer sus intereses. Para muestra basta el golpe en Honduras. Tambin es una forma de ver las cosas desde la perspectiva del coloniaje cultural y de una falta de confianza total en las fuerzas propias.

Lo cierto es que desde hace poco ms de una dcada este camino hacia la integracin que emprendieron muchos de nuestros pueblos parte de un empoderamiento de los sectores nacionales y populares, tras la debacle que dejaran en la regin tres dcadas (o ms) de recetas neoliberales, impuestas a la sombra del Consenso de Washington. Si bien la idea de la unidad nuestroamericana inicia su trayectoria como respuesta original al problema del colonialismo espaol en los albores del siglo XIX, es a partir de 1880 y a lo largo del siglo XX que la idea de integracin va ganando espacio en el pensamiento crtico latinoamericano y desde all, en el imaginario colectivo de la regin, en base a cuatro patas: latinoamericanismo, descolonizacin, humanismo, antiimperialismo. Si de tiempo se trata, bien dice el presidente de Ecuador, Rafael Correa: Estamos viviendo no en una poca de cambio, sino en un cambio de poca. Cambio de poca en el mapa poltico de Amrica Latina y el Caribe con sus cuantos gobiernos de Izquierda democrtica, antiimperialistas, de gran capacidad de accin y movilizacin y en permanente protagonismo con el pueblo.

La cumbre en Caracas

En Caracas se reunieron representantes de 33 pases con 550 millones de habitantes, para constituir esta nueva entidad regional en un claro avance respecto a la OEA, fundada en 1948 -a instancias del gobierno estadounidense- por 21 pases, y de la cual hoy no forma parte Cuba. La Celac trae otra novedad an mayor que la presencia cubana. Se trata de dos ausencias: Canad y Estados Unidos. Estamos lejos todava de los sueos de Simn Bolvar, enterrados en el Congreso Anfictinico de Panam (1826), donde qued claro que -por ahora y por un largo tiempo- no seramos uno. Pero esta cumbre -que muchos quisieron que pasara por debajo de la mesa- tambin deja en claro que tampoco somos parte de lo que sostena el presidente norteamericano James Monroe en 1823, cuando defini Amrica para los americanosdel norte.

El establecimiento de un esquema de integracin poltica, social, cultural y econmica implica la fijacin de mecanismos soberanos de autodeterminacin en el uso de materias primas y recursos naturales (el mayor reservorio de agua), que incidira directamente en la reversin del ejercicio de control y dominio que EE.UU. ejerce an en nuestros territorios. La presidenta brasilea Dilma Rousseff ejemplific que en Brasil tenemos empleo cuando en Europa crece el desempleo: no vamos a permitir que se exporten empleos a otros pases, tras sealar que Brasil ya no recibe instrucciones sobre poltica econmica de organismos internacionales. La Celac entr en escena con comunicados sobre defensa de la democracia y orden institucional, las islas Malvinas, rechazo al bloqueo a Cuba, la seguridad alimentaria, la especulacin financiera, los derechos de los migrantes, el desarrollo sostenible, la solidaridad con Hait y la condicin mediterrnea de Paraguay. Tambin expidi comunicados de la postura de Bolivia y Per sobre la coca originaria y ancestral, la emergencia que vive Centroamrica por las crisis econmicas mundiales, sobre el respaldo a la estrategia de seguridad en Centroamrica, la eliminacin de las armas nucleares y la lucha contra el terrorismo y el narcotrfico. La Celac queda en manos de una troika, as denomin Chvez al tro encargado de darle actividad al bloque hasta el prximo plenario que tendr lugar en Chile en 2012. Con el comandante Chvez y con el comandante y presidente Ral Castro formamos una troika. Viva la diferencia como diran los franceses. Pensamos distinto, en una de esas podemos acercar posiciones, dijo Sebastin Piera. En la Celac conviven pases bloqueados por EE.UU. como Cuba, con otros que avanzan en tratados de libre comercio como Chile, Per, Colombia y Mxico.

Objetivo militar

Muchos alertan desde ya que la Celac es y ser un objetivo militar de Estados Unidos, considerando que Obama (en vsperas de su intento de reeleccin), no querr ser apuntado como el presidente que dej perder su patio trasero. No todos bailan al mismo ritmo, es cierto. Cinco de los 33 pases -Panam, Mxico, Chile, Colombia y Costa Rica- tienen gobiernos que siguen atados umbilicalmente a Washington. Por eso, ser tambin un foro para el debate de ideas, para la exposicin de consensos y de discrepancias. Hay que comenzar por definir qu se quiere con la Celac. El presidente ecuatoriano Rafael Correa plante que debe ser un foro para la resolucin de conflictos regionales que reemplace a la OEA, porque ya sabemos que no los van a resolver ni el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y mucho menos otras instancias. Los pases de la Celac sumados representan 6.3 billones de dlares en su Producto Interno Bruto (PIB), lo que la convertira en la tercera potencia mundial econmica, la principal reserva petrolera (aproximadamente 338 mil millones de barriles de petrleo), la tercera productora de energa elctrica y la principal economa productora de alimentos.

Si esta comunidad de naciones, reconociendo sus diferencias, comienza a caminar hacia su identidad regional propia, es mucho lo que habremos avanzado hacia la unidad. Si logramos hacerlo seremos dueos de nuestro propio destino y -en medio de esta fenomenal crisis mundial- podremos mostrar la fuerza de la esperanza que nos empuja hacia esta nueva realidad. Si a partir de estas circunstancias nos hacemos dueos de nuestras tierras, de los bienes naturales comunes que ella contiene, del agua tan vital como escasa, de la cultura construida durante miles de aos; si aprendemos a pararnos sobre nuestras propias piernas y mirarnos con nuestros ojos, si a todo esto lo hacemos propio y aprendemos a defenderlo y compartirlo, se habr dado un gran paso hacia las perspectivas de contribuir a la humanizacin de la Humanidad. Es un largo camino que comienza asumiendo un cambio histrico: pasamos de la etapa de la resistencia, a la etapa de la construccin. Ya tenemos posgrados en denunciologa y lamentos, ahora tenemos que crear, inventar, buscar los caminos para nuevas teoras, programas, planes, y nuevos caminos que redunden en sociedades ms justas, ms equitativas. Hace ms de 500 aos que pagamos los platos rotos del desastre capitalista. Pero para eso debemos primero lograr la liberacin. Como dijo Ral Castro: Es la pugna entre mezquinos intereses oligrquicos, con apoyo del capital transnacional, y los derechos legtimos de los pueblos. Sera un grave error desconocer que Amrica Latina y el Caribe han cambiado. No se nos puede tratar como en el pasado. Nos ha costado trabajo enfrentar el lastre del colonialismo y el neocolonialismo y debe esperarse una firme determinacin regional de defender la independencia duramente alcanzada. La Carta Bicentenaria que hoy adoptamos debe asumirse como expresin de esa realidad. Los pases de la Celac somos los principales productores de alimentos de todas las regiones planetarias. En medio de vastas hambrunas en diversas zonas, esta responsabilidad no puede ser olvidada. El conjunto de estos pases constituyen la tercera economa del mundo (detrs de Estados Unidos y China) y la principal reserva mundial de petrleo. Ojal Estados Unidos cambie. Nosotros queremos que en ese gran pas florezca la democracia, el respeto, la independencia, la paz y la soberana de la autodeterminacin de los pueblos. Es lo que queremos y pedimos, aadi Chvez.

La Biblia y el calefn

Cristina Kirchner se solidariz en la Cumbre de la Celac con la lucha contra el narcotrfico y reclam que la regin se ocupe en generar mecanismos para indagar sobre el lavado de dinero y los pases consumidores, porque parece que Amrica Latina se queda con los muertos y las armas, y con la droga y el dinero se quedan otros. Abog por la coordinacin de los organismos regionales y consider que la integracin se va agrandando en anillos: primero el Mercosur, luego la Unasur y ahora la Celac. El presidente cubano, Ral Castro, seal que no tenemos un ideario homogneo ni coincidencias ideolgicas totales, pero s la decisin de trabajar con respeto y cooperacin, y advirti que hay 180 millones de pobres y 72 millones en extrema pobreza en Amrica Latina. Es una tragedia que debemos combatir. La Cepal estima que este ao la tasa de pobreza latinoamericana caer a 30,4% de la poblacin, mientras que la de indigencia subira levemente a 12,8%. En 2010 se contabilizaron 177 millones de personas pobres, de los cuales 70 millones eran indigentes. Uno de cada diez habitantes del mundo vive en la regin de la Celac, crecimos a un promedio del 5,6 por ciento el ao pasado y este ao al 5 por ciento. La Celac es fundamental, muchos piensan que solos se puede andar ms rpido, pero juntos podemos llegar ms lejos y seguros. Hoy, la unidad es el camino, sintetiz Sebastin Piera, el empresario chileno que lleg a la presidencia de su pas y a quien las vueltas de la historia lo colocaron junto a Chvez y Castro en el vertiginoso proceso de diseo de este nuevo organismo. El colombiano Juan Manuel Santos se hizo cargo del pedido de las FARC y ELN para que la Celac intercediera en el proceso de paz. La paz es una cuestin de Colombia, tengo la mejor predisposicin a sentarme si advierto que ellos estn dispuestos a conversar seriamente. Agradezco a la Celac, dijo. Mientras Santos adverta que ahora no es como antes, que todas las inversiones venan de EE.UU., Chvez inst a formar un fondo de reserva con aporte de todos los pases de la regin. O no confiamos en nosotros? Confiamos ms en la banca de Basilea?.

El uruguayo Pepe Mujica resalt que ningn capital vale ms, defensivamente, que andar juntos por encima de las diferencias, y destac que la palabra autodeterminacin ha desaparecido del lenguaje de las cancilleras del mundo rico y el drama de esta poca es ser o no ser. Nuestras patrias, que son hijas de la historia, necesitan un alero que las proteja para seguir siendo en todos los aspectos. Pero ese alero slo lo puede brindar el poder disuasivo de andar juntos. De lo contrario seremos una hoja al viento, expres. Evo Morales denunci al capitalismo como causante de la miseria y destructor de la Madre Tierra; Rafael Correa denunci a las empresas y negocios periodsticos que confunden la libertad con sus dividendos y no respetan los resultados electorales. No ser un camino de rosas. Todos se dejarn la vida en la construccin de la Patria Grande. Ser un arduo trabajo -Mujica dixit-, en el que se pondrn trampas e inconvenientes y que exigir implicar activamente a los pueblos.

Los esfuerzos del presidente Hugo Chvez por el xito de esta primera cumbre han sido maysculos, slo comparables, quiz, con su lucha contra el cncer. Asume que la Celac es la plataforma ideal para impulsar la unidad latinoamericana, parte integral del ideario bolivariano. Termin -dijo- la etapa de la resistencia, comenz la poca de construir, que es tan difcil como esperanzadora.

En Caracas

Publicado en Punto Final, edicin N 748, 9 de diciembre, 2011 l www.puntofinal.cl  


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