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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2011

Una poltica de austeridad

Miguel Manzanera Salavert
Rebelin


En 1977 el Partido Comunista Italiano con ms del 34% de los sufragios electorales era mayoritario, pero no tena acceso al gobierno por causa de una alianza entre todos los otros partidos parlamentarios italianos, el llamado penta-partido con la Democracia Cristiana como principal valedor. Las instituciones del Estado, el capital financiero, la Iglesia romana, la OTAN y los polticos italianos, todos ellos estaban conjurados para impedir que el partido de la clase trabajadora accediera al poder poltico. Incluso contra esa eventualidad se haba creado una conspiracin, comandada por los servicios secretos italianos y americanos, llamada red gladio. El terrorismo de extrema derecha actuaba en aquellos aos contra la paz social, para desestabilizar el avance incuestionable de los comunistas italianos. Tambin grupos de izquierdistas radicalizados se daban a una violencia confusa, con el objetivo de imponer el nuevo modo de produccin socialista mediante una revolucin social.

La crisis econmica golpeaba las economas desarrolladas y especialmente la de Italia y Espaa, las ms dbiles entre los pases del capitalismo europeo. Una crisis derivada del aumento de los precios del petrleo y las materias primas, consecuencia del final del imperialismo europeo y los procesos de descolonizacin que se produjeron en las dcadas anteriores. Una crisis en cierto modo ms suave que la que estamos padeciendo estos aos; y en cierto modo ms grave, por cuanto que las fuerzas polticas de la clase obrera no se encontraban en el estado de postracin que hoy vemos generalizado, con las consabidas excepciones de Amrica Latina y la Repblica Popular China.

En aquellas circunstancias la direccin del PCI, con su secretario Enrico Berlinguer a la cabeza, propuso un programa poltico fundado en la austeridad, que todava hoy, 35 aos despus, debemos considerar vigente, ponindolo como horizonte de una poltica comunista en el siglo XXI. Dos discursos de Berlinguer en el ao 1977 exponen con claridad y maestra las lneas esenciales de ese programa. Cito a continuacin algunas de las ideas ms importantes de las Conclusiones ante la convencin de intelectuales y las Conclusiones a la Asamblea de obreros comunistas lombardos, recogidas en un volumen editado en Barcelona por Materiales en enero de 1978 con Prlogo de Julio Segura.

-la austeridad no es compatible a medio y largo plazo con el modo de produccin capitalista, porque ste se basa en el despilfarro de bienes escasos. La adopcin coyuntural de una tctica de austeridad por los empresarios capitalistas es la manera de reducir el poder adquisitivo de los trabajadores.

-la austeridad debe entenderse como un proyecto de transformacin social para racionalizar la produccin econmica sobre la base del control estatal de la economa y la planificacin, utilizando los recursos escasos para incrementar la eficiencia productiva: la austeridad es el medio de impugnar por la raz y sentar las bases para la superacin de un sistema que ha entrado en una crisis estructuralPuede y debe ser una de las formas en que el movimiento obrero se erige en portador de una organizacin diferente de la vida social

-la austeridad es solidaridad con los pases del Tercer Mundo, a los que se esquilma sus riquezas sobre la base de una agresin continuada como est pasando en frica. Por eso la salida capitalista de la crisis consiste en la militarizacin y la guerra cada vez ms generalizada. Frente a ello, debemos abandonar la ilusin de que es posible perpetuar un tipo de desarrollo basado en la artificial expansin del consumo individual, que es fuente de derroche, de parasitismo, de privilegios, de dilapidacin de recursos y de desequilibrio financiero.
-la austeridad es tambin una forma cultural en un momento de crisis ecolgica terminal, causada por el orden econmico capitalista: salir de la lgica del capitalismo no es slo una necesidad de la clase obrera o de los comunistas Se podra observar que, de la misma manera que en las sociedades en decadencia van con frecuencia aparejadas e imperan las injusticias y el despilfarro, en las sociedades ascendentes se establece una vinculacin entre justicia y frugalidad.

-la austeridad es una opcin forzosa: convirtmosla en ocasin para transformar la sociedad. En un momento de grave crisis ambiental, esa idea de Berlinguer es ms actual que nunca. Desde hace 40 aos, cuando el Club de Roma alert sobre los problemas de desarrollo derivados del agotamiento de las riquezas del globo terrestre por la actividad humana, sabemos que no es posible continuar con la actual senda de crecimiento econmica fundada en la sobreexplotacin del trabajo y la tierra. En estos 40 aos el capitalismo se ha mostrado incapaz de una reforma ecolgica que resuelva esa problemtica, y esto nos pone ante la necesidad de cambiar radicalmente el modo de produccin o perecer en un caos sistmico de incalculables proporciones.

Si en sus intervenciones de 1977, Berlinguer visualizaba la alternativa de socialismo o barbarie, hoy esa realidad es ms fuerte y evidente que nunca. Se trata de una coyuntura recurrente en el capitalismo, que slo gracias al esfuerzo de la ciudadana ms consciente puede ser remontada. A pesar de las llamadas de Berlinguer al Partido Socialista Italiano para formar la unidad de la izquierda sobre la base de ese programa, el PSI prefiri atar su destino a la Democracia Cristiana, y continuar la poltica de bloqueo frente al PCI: frente a la austeridad, el despilfarro de los recursos y la participacin en el bloque militarista. Las consecuencias desastrosas de ese desarrollo las estamos viviendo estos aos y sern muy pesadas para el futuro con la crisis ecolgica cada vez ms aguda.

Pero los comunistas debemos ver claro que esa diferencia con la socialdemocracia es crucial. Los partidos socialistas europeos no se oponen al despilfarro capitalista, en base a una idea equivocada del progreso econmico basada en el desarrollo tecnolgico, directamente emparentada con las tesis del liberalismo sobre la eficiencia del mercado. As tenemos que los pases escandinavos gobernados durante dcadas por la socialdemocracia, se encuentran entre los ms contaminantes el mundo, segn los estudios elaborados por el ndice Planeta Vivo de ADENA-WWF.

Cierto que en Europa los comunistas no tenemos la fuerza poltica de aquellos aos que estamos ahora recordando, cuando Berlinguer poda decir: no prosperar el intento de pasarles la factura slo a los obreros y trabajadores. No menos cierto es que el capitalismo est atravesando una profunda crisis econmica, tambin poltica, social y cultural, y esa crisis nos pondr delante de cambios fundamentales en las prximas dcadas. Cambios para los que tenemos que estar preparados con la claridad de ideas y la coherencia programtica que nos permitan liderar el camino hacia el autntico futuro de la humanidad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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