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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2011

Por qu dejo mi ctedra en la universidad?

Camilo Jimnez
El ojo en la paja


Un prrafo sin errores. No se trataba de resolver un acertijo, de componer una pieza literaria o de encontrar razones para defender un argumento resbaloso. No. Se trataba de escribir un prrafo que condensara un texto de mayor extensin. Es decir, un resumen. Un resumen de un prrafo. Donde cada frase dijera algo significativo sobre el texto original. Donde se atendieran los ms bsicos mandatos del lenguaje escrito ortografa, sintaxis y se cuidaran las mnimas normas de cortesa que quien escribe debe tener con su lector: claridad, economa, pertinencia. Si tena ritmo y originalidad, mejor, pero no era una condicin. La condicin era escribir un resumen en un prrafo sin errores vistosos. Y no pudieron.

Est bien, no voy a generalizar. De treinta estudiantes, tres se acercaron y dos ms hicieron su mejor esfuerzo. Veinticinco muchachos no pudieron escribir el resumen de una obra en un prrafo atildado, entregarlo en el plazo pactado y usar un nmero de palabras limitado, que vari de un ejercicio a otro. Estudiantes de comunicacin social entre su tercer y su octavo semestre, que estudiaron doce aos en colegios privados. Es probable que entre cinco y diez de ellos hubieran ido de intercambio a otro pas, y que otros ms conocieran una cultura distinta a la suya en algn viaje de vacaciones con la familia. Son hijos de ejecutivos que estn por los cuarenta y los cincuenta, que tienen buenos trabajos, educacin universitaria. Muchos son posgraduados. En casa siempre hubo un computador; puedo apostar a que al menos veinte de esos estudiantes tiene banda ancha, y que la tele de casa pasa encendida ms tiempo en canales de cable que en seal abierta. Tomaron ms Milo que aguadepanela, comieron ms lomo y ensalada que arroz con huevo. Ustedes saben a qu me refiero.

Por supuesto que he considerado mis dubitaciones, mis debilidades. No me he sintonizado con los tiempos que corren. Mis clases no tienen presentaciones de Power Point ni pelculas, a lo ms vemos una o dos en todo el semestre. Quiz ya no es una manera vlida saber qu es una crnica leyendo crnicas, y debo ms bien proyectarles diapositivas con frases en maysculas que indiquen qu es una crnica y en cuntas partes se divide. Mostrarles la pelcula Capote en lugar de leer A sangre fra. No deb insistir tanto en la brevedad, en la economa, en la puntualidad. No pedirles un escrito de cien palabras sino de tres cuartillas mnimo. Que lo entregaran el lunes, o el mircoles. De esas limitaciones e inseguridades mas, quiz, vengan las pocas y tibias preguntas de mis estudiantes este ltimo semestre que di clase, sus silencios, su absoluta ausencia de curiosidad y de crtica. No supe preguntar esta vez, no supe invitarlos a pensar. De ah quiz vengan sus prrafos aguados, con errores e imprecisiones, intilmente enrevesados, con frases cojas y desgreadas. Esos prrafos vacilantes, grises, temblorosos que me entregaron durante todo el semestre. Pareciera que estoy describiendo a un grupo de zombies. Quiz eso es lo que son. Los prrafos, quiero decir.

El curso se llama Evaluacin de Textos de No Ficcin y pertenece a la lnea de Produccin Editorial y Multimedial de la carrera de Comunicacin Social de la Universidad Javeriana. En cuanto a lecturas, siempre propuse piezas ejemplares en los gneros ms notorios de la no ficcin: crnica, perfil, ensayo, memorias y testimonios. Los autores iban variando de un semestre a otro. Capote, Talese, Hersey, Abad Faciolince, Mitchell, Wolf, Paz, Rossi, Salcedo Ramos, Borges, Caparrs, Tejada Cano, Reyes, Samper Pizano, Sacks A partir de esos clsicos nacionales y extranjeros los estudiantes intentaban escritos como los que debe elaborar un editor durante su ejercicio profesional. Primero un resumen: todos los textos de los editores son breves, o deberan serlo contracubiertas, textos de catlogo, solapas, etctera. Una vez que la mayora hubiera conseguido un resumen bien hecho pasbamos a escritos ms complejos: notas de prensa y contracubiertas, para terminar con un informe editorial o una resea. En una de las sesiones semanales revisbamos lo que venamos leyendo, y yo intentaba dirigir la conversacin para que identificaran las caractersticas del gnero, as como las fortalezas y debilidades del texto en cuestin. La otra sesin la dedicbamos a revisar y pulir los ejercicios escritos de los estudiantes. En el centro de todo el programa estaban la participacin y la escritura de textos breves a partir de otro texto mayor. Insist siempre en la participacin en clase para fomentar actividades que noto algo empaadas en la actualidad: la escucha atenta, la elaboracin de razones y argumentos, or lo que uno mismo dice y lo que dice el otro en una conversacin. Buscaba que practicaran hacerse entender en un grupo, una herramienta que estimo fundamental no slo para la vida profesional, sino para la vida civil. El otro concepto transversal debo posar de acadmicodel curso, la economa lingstica, buscaba mostrarles la importancia de honrar la prosa. Si uno en cien palabras debe sintetizar un libro de 200 pginas debe cuidar cada palabra, cada frase, cada giro. En ltimas, la palabra escrita les dar de comer a estos estudiantes cuando sean profesionales, no importa si se desempean como editores de libros, revistas o pginas web, como periodistas o como profesores e investigadores. Cada palabra es importante, cada frase debe decir algo pertinente.

La inmensa mayora de estudiantes de este ltimo semestre que di clase, y los de dos o tres anteriores, nunca pudieron pasar del resumen. No siempre fue as. Desde que empec mi ctedra, en 2002, los estudiantes tenan problemas para lograr una sntesis bien hecha, y en su elaboracin nos tombamos un buen tiempo. Pero se lograba avanzar. Asimismo, siempre hubo otro ambiente en mis clases. O motiv yo un ambiente distinto, no s. Notaba un calibre ms inquieto en los veinteaeros que estaban frente a m. Ms dubitativo. Ms curioso. Haba ms preguntas en el ambiente. No encuentro otra forma de decirlo. Lo que siento de tres o cuatro semestres para ac es ms apata y menos curiosidad. Menos proyectos personales de los estudiantes. Menos autonoma. Menos desconfianza. Menos irona. Menos espritu crtico.

Debe ser que no advert cundo la atencin de mis estudiantes pas de lo trascendente a lo insignificante. El estado de Facebook. Esos gorditos de ms. El mensaje en el Blackberry que no da espera. Debe ser que no me supe sintonizar para el momento en que La Tigresa de Oriente se volvi ms cool que Patti Smith.

Nunca he sido mamerto ni amargado ni oo, no me voy a engaar: a los veinte aos fumaba marihuana como un rastafari y me descerebraba con alcohol cada que poda al lado de mis cuates. Quera ver tetas, e hice cosas de las que ahora no me enorgullezco por tocarlas. Empe mucho, mucho tiempo en eso. Pero lea. Mis amigos vean pelculas como si se les fueran a salir los ojos. Podamos discutir una hora, cul de todos ms copetn, si John Cazale era el Freddo de El Padrino y el compaero de Pacino en Tarde de perros. O en qu discos de Lou Reed haba tocado el bajo Fernando Saunders. Esas cosas que no interesan. O s. No s, en esos tiempos lo importante, creo, era discutir, especular, quedar picados para buscar despus el dato intil. Interesaba eso: buscar. A otros por supuesto les interesaban el dinero, el poder y las chicas. Y no lean. Pero haba muchas personas de nuestra edad que estaban haciendo cosas, que se preguntaban cosas, que especulaban. Estoy por pensar que la curiosidad se esfum de estos alumnos mos desde el momento en que todo lo comenz a contestar ya, ahora mismo, el doctor Google.

Es cndido echarle la culpa a la televisin, a Internet, al Nintendo, a los telfonos inteligentes. A los colegios, que se afanan en el bilingismo sin alcanzar un conocimiento bsico de la propia lengua. A los padres que queran que sus hijos estuvieran seguros, bien entretenidos en sus casas. Es cndido culpar al sistema. Pero algo est pasando en la educacin bsica, algo est pasando en las casas de quienes ahora estn por los veinte aos o menos.

Mi sobrino le dice a su madre, mi hermana, que l s lee, que lee mucho en Internet. Es una respuesta generacional y genrica. La pregunta es cmo se lee en Internet. Lo que he visto es que se lee en medio del parloteo de las ventanas abiertas del chat, mientras se va cargando un video en Youtube, siguiendo vnculos. Lo que han perdido los nativos digitales es la capacidad de concentracin, de introspeccin, de silencio. La capacidad de estar solos. Slo en soledad, en silencio, nacen las preguntas, las ideas. Los nativos digitales no conocen la soledad ni la introspeccin. Tienen 302 seguidores en Twitter. Tienen 643 amigos en Facebook.

Dejo la ctedra porque no me pude comunicar con los nativos digitales. No entiendo sus nuevos intereses, no encontr la manera de mostrarles lo que considero esencial en este hermoso oficio de la edicin. Quiz la lectura sea ya otra cosa con la que no me pude sintonizar. De pronto ya no se trata de comprender un texto, de dialogar con l. Quiz la lectura sea ahora salir al mar de Internet a pescar fragmentos, citas y vnculos. Y en consecuencia, la escritura est mudando a esas frases sueltas, grises, sin vida, siempre con errores. Por eso los nuevos prrafos que se estn escribiendo parecen zombies. Ya veremos qu pasa dentro de unos pocos aos, cuando los alumnos de mi ltimo semestre de clases tengan treinta y estn trabajando en editoriales, en portales y revistas. Por ahora, para m, ha llegado el momento de retirarme. Al tiempo que sigo con mis cosas voy a pensar en este asunto, a mirarlo con detenimiento. Pongo el punto final a esta carta de renuncia con un nudo en la garganta.

http://elojoenlapaja.blogspot.com/2011/12/por-que-dejo-mi-catedra-en-la.html


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