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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2011

Pogroms, patotas y otras variantes de fuerzas de choque fascistas o proto-fascistas

Carlos A. Larriera
Rebelin


Las patotas que atacaron a los docentes frente a la Legislatura portea el jueves 1 de diciembre de este ao no son una invencin nueva. Atraviesan toda la historia del capitalismo. Estas patotas son una de las tantas variantes de fuerzas de choque que usa el poder capitalista contra la protesta social, o simplemente contra la organizacin social. Sera adecuado llamarlas en la actualidad fuerzas de choque fascistas, semi-fascistas o proto-fascistas. Una historia de estas fuerzas de choque sera muy til para la comprensin de la realidad social. Una historia que resuma todos y cada uno de los pogroms, que, con distintos nombres ha habido en la historia.

El nombre de pogrom fue acuado en la Rusia zarista, donde existan las llamadas centurias negras, fuerzas de choque que organizaban los llamados pogroms, matanzas de obreros e intelectuales instigadas por las autoridades zaristas. [1]

En un sentido general podramos asimilar estos pogroms con todas las fuerzas de choque que actan siempre en algn momento bajo el capitalismo. Para esto el capitalismo recluta todo tipo de individuos marginales, suficientemente degradados durante su vida como para prestarse a estas acciones. Es algo caracterstico de este tipo de organizaciones. Los vagabundos, maleantes y pillos ingresan al servicio del Estado, deca Lenin. [2]

Simultneamente con el manifiesto constitucionalista de la autocracia, comenzaron las precauciones autocrticas contra la constitucin. Las centurias negras desplegaron una actividad jams vista en Rusia. Noticias sobre matanzas, pogroms, y ferocidades inauditas llueven desde todos los rincones de Rusia. Seorea el terror blanco. Donde puede, la polica levanta y organiza los bajos fondos de la sociedad capitalista, para robos y violencias, emborracha a la escoria de la poblacin urbana, organiza pogroms antijudos, incita a apalear a los estudiantes y a los sediciosos, ayuda a ensear a los gentes de los zemstvos (gobiernos locales). [3]

Tambin Luis Bonaparte gobern (1851-1870) apoyndose en los marginales, los desclasados, en el lumpenproletariado. Bajo el pretexto de crear una sociedad de beneficencia, se organiz al lumpemproletariado de Pars en secciones secretas, cada una de ellas dirigida por agentes bonapartistas y un general bonapartista a la cabeza de todas. Junto a rous [4] arruinados, con equvocos medios de vida y de equvoca procedencia, junto a vstagos degenerados y aventureros de la burguesa, vagabundos, licenciados de tropa, licenciados de presidio, esclavos huidos de galeras, timadores, saltimbanquis, lazzaroni, carteristas y rateros, jugadores maquereaux, dueos de burdeles, mozos de cuerda, escritorzuelos, organilleros, traperos, afiladores, caldereros, mendigos; en una palabra, toda es masa informe, difusa y errante que los franceses llaman la bohme: con estos elementos, tan afines a l, form Bonaparte la solera de la Sociedad del 10 de Diciembre Este Bonaparte, que se erige en jefe del lumpemproletariado, que slo en ste encuentra reproducidos en masa los intereses que l personalmente persigue, que reconoce en esta hez, desecho y escoria de todas las clases, la nica clase en la que puede apoyarse sin reservas, es el autntico Bonaparte [5]

Habra que agregar los ataques de las fuerzas de choque fascistas y nazis a locales partidarios, a reuniones, a movilizaciones, de la socialdemocracia y de los partidos comunistas en Italia y Alemania. Una muy buena ilustracin de esto aparece en la pelcula Novecento de Bernardo Bertolucci, al describir los pogroms dirigidos por el personaje interpretado por Donald Sutherland.

Aqu tambin en la Argentina, las fuerzas de choque que se utilizaron en la represin y muerte de los obreros huelguistas en la Semana Trgica de enero de 1919, hechos a los que se hace alusin en Ala de criados, obra teatral de Mauricio Kartun.

Las Tres A de Lpez Rega en la Argentina de los 70. La meditacin de Mariano Grondona, refirindose a Lpez Rega, es ilustrativa del rol que le adjudicaba el poder econmico a esta organizacin genocida: Hay hombres (se lee en la Meditacin) cuyo destino es hacer la tarea. Otros tienen la vocacin de coronarla. [6]

Y cita Hugo Presman: Dijo entonces [Mariano Grondona] en su revista 'Carta Poltica', en 1974: 'Lpez Rega ha promovido o facilitado una serie de desenvolvimientos que se aprueban en voz baja y se critican en voz alta. La firmeza ante la guerrilla, la desideologizacin del peronismo, la recuperacin de la Universidad, pasan por el discutido Ministro - Secretario. De la estirpe de los Ottalagano y los Lacabanne, Lpez Rega es de esos luchadores que recogen por lo general la ingratitud del sistema que protegen. De ste material est hecha la poltica... Hay hombres cuyo destino es hacer la tarea. Otros tienen la vocacin de coronarla...

Lpez Rega cumple al lado de la presidenta el papel de meter la mano en tareas antipticas, haciendo de pararrayos de la crtica. Sera por lo menos arriesgado prescindir, hoy, de este servicio... Lpez Rega ha contribuido como actor y como blanco alternativo a apuntalar el poder de la presidenta. Los tutores que no son rboles, ayudan a los rboles a crecer' . Las tareas antipticas es un eufemismo grondoniano que significaba la existencia de bandas paraestatales que asesinaban a mansalva. [7]

La patota/barra brava que atac a los docentes que se manifestaban en la Legislatura portea es un ejemplo de este tipo de acciones, salvando las distancias. Parecer exagerado lo que decimos. No ignoramos que hay grados de represin. Existen todos los grados y los matices. Pero el origen y el objetivo de estas fuerzas de choque es el mismo.

Si bien las patotas que atacaron a los docentes no llegaron a matar a ningn docente, otras patotas ms o menos similares, parecidas, equivalentes, s lo hicieron, como sucedi con el asesinato Mariano Ferreira en octubre de 2010, que estaba defendiendo la lucha de los trabajadores mercerizados del Ferrocarril Roca, o los asesinatos el 23 de noviembre de 2010, en La Primavera, Formosa, de Mario Lpez y Roberto Lpez, integrantes de la comunidad Qom, en Formosa, etc.

Cul es esta raz comn, este origen comn? Qu se busca con estos pogroms? En adelante usaremos la expresin fuerzas de choque de tipo fascista, o simplemente fuerzas de choque. Algo se busca. Es evidente que son instrumentados desde el poder. Qu poder? El poder capitalista. Qu inters tiene este poder para impulsar estas fuerzas de choque?

En primer lugar: desalentar a mucha gente y obligarla a desmovilizarse, o a rendirse, a abandonar su residencia o su lucha.

Esto es lo que buscaban lograr con los docentes frente a la Legislatura esta semana. Desanimar el movimiento, las movilizaciones, etc.

Obviamente los docentes se han vuelto a movilizar en repudio. Pero qu pasa si estas fuerzas de choque actan cada vez que se movilizan los docentes? Un primer efecto es que mucha gente se desmovilice. Un segundo efecto es que se produzca un salto cualitativo en la lucha docente, se solidaricen otros sectores de la poblacin, crezca el volumen de la movilizacin, e, incluso, se organicen formas de defensa legtima contra estos ataques, ejerciendo violencia sobre ella, desalentando a estas fuerzas de choque, que por su esencia son cobardes. Pero tambin puede ser que los docentes no atinen a defenderse, sufran pasivamente cada ataque, y junto con su desmovilizacin progresiva se produzca un desnimo, primero, y luego una sensacin de impotencia y derrota, al no encontrar la direccin poltica de los docentes la forma de frenar y contrarrestar estos ataques, y continuar y elevar la calidad de su lucha poltica en contra de la eliminacin de las juntas de calificacin.

El segundo efecto es el logrado por el fascismo italiano y el nazismo alemn. Las fuerzas de choque atacando protegidas por el estado capitalista. La impotencia de las direcciones polticas socialdemcrata (reformista) y comunista (stalinista reformista) para enfrentar estos ataques, combinada con la impotencia poltica general de estas direcciones frente a la crisis capitalista, su imposibilidad de dirigir una salida revolucionaria, fueron desanimando paulatinamente a obreros y trabajadores, concluyendo con su completa derrota poltica, su absoluta impotencia, y el triunfo del fascismo y el nazismo.

La importancia de historiar todo los casos de pogroms o fuerzas de choque radica justamente en que ayudara enormemente a visualizar que son creadas por el propio capitalismo, que en su bsqueda de defender intereses econmicos indefendibles e inconfesables, y frente a la movilizacin, revuelta, rebelin, cada vez ms masiva y democrtica de la poblacin, instrumenta estas fuerzas de choque como nica forma de derrotar la lucha del pueblo.

Es grave que cada vez que acta una fuerza de choque no se tenga claro en la conciencia colectiva de qu se trata. Esto revela indubitablemente que no est adecuadamente tratado el tema.

El hecho de comparar la patota/barra brava contra los docentes, las Tres A, y las fuerzas de choque del fascismo italiano y el nazismo alemn, no es casual, ni exagerado.

Despus de escribir el primer esbozo de este artculo, le en Miradas al Sur del domingo 4.12.11, un artculo de Ricardo Ragendorfer, La matriz futbolera del ejrcito pretoriano de Mauricio Macri, en el que se refiere al violento desalojo del 7 de diciembre de 1970 en el Parque Indoamericano, y revela que el fiscal Sandro Abraldes concluy que la Metropolitana fue responsable de los disparos que causaron la muerte de Bernardo Salgueiro y Rossemary Chura Pua. Agrega Ragendorfer que en el operativo haban participado un ejrcito de matones sindicales, barrabravas y punteros oscilantes entre el duhaldismo y el PRO. Y nombra los barrabravas que participaron en ese operativo, y tambin los que integraban la patota que agredi a los docentes frente a la Legislatura portea. Habla de grupos de choque, y dice que Los barrabravas son para el PRO lo que la SA para el Partido Nazi: un violento grupo de choque al servicio de los intereses ms abyectos. Todo un estilo para hacer poltica, entre otros conceptos. [8]

El grado de violencia, de muerte y destruccin, es diferente, pero las razones subyacentes son las mismas. La diferencia est marcada por la mayor o menor necesidad del poder econmico capitalista de recurrir a este tipo de acciones en cada momento histrico y en cada pas.


Notas

[1] Ver V.I. Lenin, Obras Completas, Tomo IX (junio-noviembre de 1905), Editorial Cartago, Bs. As., 1969, segunda edicin corregida y aumentada, p.482, nota 29.

[2] Idem, pgs. 197 a 201, artculo Las centurias negras y la organizacin de la insurreccin.

[3] Idem, pg. 454, artculo Se aproxima el desenlace.

[4] Libertinos (N. de la Red.) (de la edicin citada ms abajo)

[5] Carlos Marx y Federico Engles, Obras escogidas, Tomo I, Editorial Fundamentos, Caracas/Madrid, 1975, El dieciocho brumario de Luis Bonaparte (Captulo V), pgs. 299/300.

[6] Mariano Grondona en Carta poltica, fines de 1974, artculo Meditacin del elegido, citado por Jos Pablo Feinmann en su artculo Los que hacen la tarea, publicado en Pgina 12, 18.11.2007

[7] Publicado en: http://www.diariomardeajo.com.ar/apropositodemarianogrondona.htm , Prensa Alternativa , A Propsito de Mariano Grondona y otras estrellas de la Tribuna de Doctrina, Por: Hugo Presman (especial para ARGENPRESS.info)  

[8] Ver tambin mi artculo Villa Soldati, lo que tenemos que tener en cuenta, Rebelin, 17.12.10

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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