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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2011

Extienden el terror con complicidad policial en las reas de implementacin del Plan Colombia
Paramilitares violan, torturan y asesinan a una nia indgena y asesinan a jvenes en Putumayo

Comisin Intereclesial de Justicia y Paz
Comisin Intereclesial de Justicia y Paz


Cuando los poderosos (Herodes) se enteraron que lo haban burlado de su poder, este se enfureci terriblemente y envi a sus soldados a matar a todos los nios, a fin de eliminar entre ellos a Jess. (Mt 2,1-18).


Nuestra Constancia Histrica y Censura tica ante la aberrante operacin de estrategias paramilitares en el municipio de Puerto Caicedo y Puerto Ass con conocimiento y consentimiento de la polica de Putumayo, agentes de la SIJIN (Polica Judicial), en desarrollo de las fases de control social territorial en reas que son parte de la implementacin del Plan Colombia.

Los atentados a nias y nios, jvenes de estos municipios se planifican desde una propiedad ubicada a pocos minutos de una de las sedes militares con mayor apoyo financiero y logstico, y han ocurrido con un efecto de terror sobre las familias, los habitantes de los barrios que ha generado el silenciamiento, la huida y el desplazamiento. Las operaciones represivas de tipo clandestino se desarrollan en una fase de la estrategia paramilitar de control social que pretende posicionar como los guardianes de la buena moral y de las buenas costumbres, y con las que se pretende confundir a la poblacin y aleccionar moralmente.

Las mismas estructuras armadas controlan la vida social y el trfico de sustancias alucingenas y psicotrpicas que se consumen en estas localidades, controlan los sitios de expendio y definen los lugares de consumo. Al mismo tiempo, son los que definen el mercado sexual, en el que involucran nias y jvenes, bajo la modalidad de pre pagos, las que ofrecen a adultos que integran sectores de poder en todos los mbitos en el departamento Ante ustedes nuestra fundamentacin fctica en medio de un ambiente de terror, de silencio, de absoluta desconfianza ante las instancias que deben proveer garantas para la vida y la justicia

*Mircoles 9 de noviembre, en horas de la tarde, familiares de PAOLA ACOSTA JAMIOY, indgena Kamnts de la comunidad de Sotanjoy, de 12 aos, se preocuparon porque extraamente, ella no arrib a la casa como era su costumbre. De acuerdo con testigos, la estudiante de la Escuela Fray Bartolom en Sibundoy, baj del bus de transporte escolar en la carretera que conduce a las veredas Machindinoy y Sotanjoy desde el cul caminaba habitualmente a su comunidad. Todas estas comunidades hacen parte del resguardo de Sibundoy. Hacia las 4:00 p.m. se inici su bsqueda.

*Jueves 10 de noviembre, en horas de la maana el cuerpo sin vida de la nia indgena PAOLA ACOSTA JAMIOY, fue hallada dentro de una plantacin de frjoles, cerca del camino hacia su comunidad. De acuerdo con testigos presentaban signos de haber sido abusada sexualmente, torturada, sus manos estaban atadas con alambre de pa, y ahorcada con un bejuco.

*Viernes 11 de noviembre a las 11:00 a.m. en medio de una expresin ciudadana de rechazo a esta multiplicidad de crmenes en una nia indgena, se conoci que los paramilitares haban anunciado das atrs operaciones de asesinatos contra nios y jvenes hombres y mujeres, a quienes consideran desechables o de conductas reprochables y que deben ser eliminados En la segunda semana de noviembre diversas fuentes sealaron que cuatro jvenes fueron asesinados por paramilitares en Puerto Caicedo. De acuerdo con los familiares de las vctimas, los paramilitares han manifestado que tienen una lista con el nombre de jvenes que deben ser asesinados en Puerto Caicedo, ya que estn limpiando de delincuentes y drogadictos.

*Martes 15 de noviembre hacia las 11:00 p.m. integrantes de grupos paramilitares en el barrio Acevedo de Puerto Ass, dispararon indiscriminadamente contra seis jvenes, que quedaron gravemente heridos.

Las vctimas fueron JARRISON OSORIO, de 16 aos de edad; GERALDINE PENAGOS, de 16 aos; CAMILO VALLEJO, de 13 aos de edad; RICHARD ORLANDO ROJAS, de 17 aos de edad; JULIN PIEDRAHITA, de 17 aos de edad; JESICA ALEXANDRA REYES, de 17 aos de edad.

*Jueves 17 de noviembre hacia las 12:00 p.m. paramilitares asesinaron a dos jvenes, entre ellos un indgena del Pueblo Nasa, en el ro San Juan Vides, en el municipio de Puerto Caicedo. Los paramilitares dispararon en tres ocasiones contra JHON ALEXANDER ROS TROCHEZ, de 14 aos de edad, de la comunidad Tata Wala y en 14 ocasiones contra FERNANDO RAMREZ en su cabeza.

Das despus, los paramilitares hicieron conocer a travs de interpuestas personas que el asesinato de JHON ALEXANDER fue un error, pues deban haber matado su primo DAVID ALAIN TROCHEZ QUITUMBO, de 15 aos. Agregaron que si lo encontraban lo haran picadillo

*Viernes 18 de noviembre hacia las 9:30 p.m. la Gobernadora del Cabildo indgena ante las amenazas de muerte contra DAVID, en compaa de un sacerdote, se dirigi hacia la Estacin de Polica para pedir proteccin del nio. El comandante respondi afirmando que a quin iban a proteger -"Si a l, ya lo mataron".

De acuerdo con testigos, agentes de la SIJIN manifestaron a la familia que: La muerte no era para JOHN, sino para DAVID. Agregaron que les iban a dar a todos los que consumieras marihuana. Un integrante de la SIJIN, ante la noticia de que David no haba sido asesinado exclam con extraeza: Cmo que no est muerto? En horas de la noche, la casa cabildo y lugar de habitacin de DAVID, se encontraba rodeada por sujetos desconocidos..

Hacia las 10:00 p.m., mientras el nio, junto con su acompaante, era entrevistado por una funcionaria de la Comisara de Familia, dentro de las instalaciones de la Estacin de Polica, llegaron los dos paramilitares que DAVID, observ que asesinaron a los dos jvenes. Inmediatamente un funcionario de la SIJIN apag las luces del lugar en donde se hallaban, la funcionaria les indic que se tiraran al piso y permanecieran all sentados.

Durante varios minutos, los dos sujetos estuvieron dialogando con funcionarios de la SIJIN; luego se marcharon. Uno de los miembros de la SIJIN ingres al lugar en donde se hallaba DAVID, sosteniendo que los haban capturado alrededor del cabildo. El agente le mostr fotos a DAVID, preguntando, si eran los sujetos que l haba visto.

*Domingo 20 de noviembre a las 3:00 p.m. agentes de la SIJIN llegaron hasta la casa de un familiar de DAVID preguntando por su ubicacin. Ante el riesgo inminente contra la vida de este nio este se desplaz forzadamente de la regin.

*Domingo 20 de noviembre, a las 6:00 a.m. en Sibundoy , fue hallado el cuerpo sin vida del indgena Kamnts, HIGIDIO MUCHAVISOY, de 20 aos de edad, padre de dos nios.

* Lunes 5 de diciembre en horas de la maana nuestra Comisin de Justicia y Paz en Bogot recibi de un testigo, que exigi absoluta reserva de su nombre, acerca de las operaciones paramilitares contra los jvenes. De acuerdo con esta fuente, los paramilitares estn al mando de un alias Matasiete. Su centro de operaciones, de planeacin, de proteccin y de bodega de algunos armamentos es la hacienda Neverland, ubicada en la va Puerto Caicedo Puerto Ass, a 5 minutos de la Base Militar de Santa Ana.

Nuestra Constancia tica ante la evidente complicidad de la fuerza pblica en el accionar paramilitar que nuevamente ha definido como blanco de sus actuaciones criminales a nias y jvenes, que estn obligando a una nueva fase de desplazamiento forzado a otras regiones del pas, oleada en la que se han producido por lo menos 10 asesinatos.

Nuestra Constancia tica ante estos crmenes, amenazas, violaciones que suceden a manos de grupos de la estrategia paramilitar que continan operando a plena luz del da, vestidos de civil, con armas cortas y que se cruzan en frente de todas las autoridades, ante la mirada silenciada por el terror de la poblacin, que contina siendo vctimas de sus operaciones psicolgicas, de presin, de hostigamiento y de la comisin de daos irreparables a la vida e integridad de nias, nios, y jvenes que son parte de las vctimas inocentes, habitantes de sectores marginales, excluidos de un sistema econmico estructuralmente injusto.

Cmo puede esto seguir ocurriendo cuando institucionalmente se afirma que el paramilitarismo no existe? Es evidente que son cotidianas las operaciones policiales y militares, los retenes y requisas de pasajeros y vehculos dentro y fuera de Puerto Caicedo y Puerto Ass, en una regin con tres batallones del ejrcito nacional, y dos estaciones de Polica Nacional y una de Polica de Carabineros, as como unidades de la Fiscala, SIJIN ( Seccional de Investigacin Judicial), y DIJIN (Direccin Central de Polica Judicial e Inteligencia)? Ante estos graves crmenes, nuestra Constancia y Censura tica, pues algunos de estos daos irreparables a la vida e integridad de los habitantes de Putumayo, del Pueblo Nasa y Pueblo Kamnts se atribuyen a estructuras paramilitares, que a pesar de la desmovilizacin se encuentran vigentes, con nuevas modalidades de actuacin.

Estos crmenes resultan dolorosos no solo para las comunidades sino para la humanidad, que nuevamente constata que los crmenes encubiertos o bajo ropajes clandestinos, continan producindose en medio de la altsima militarizacin y presencia policial en Putumayo. La ausencia de una autntica desmovilizacin paramilitar, la reingeniera de esta criminalidad queda en evidencia. Los resultados de enfrentamiento a lo paramilitar son formales, no reales, la imagen de restitucin del Estado de Derecho, es verbal y de papel para los habitantes urbanos y rurales, que ven como sus hijos son asesinados u obligados al exilio.

Estos atentados y asesinatos, las amenazas y el cinismo de la actuacin institucional evidencian la gravedad de lo que sucede en Putumayo.

No podemos esperar que nuestra Censura tica evite la repeticin de nuevos crmenes contra jvenes, nios y nias. Solamente esperamos, que la solidaridad internacional tal vez, lleva que las formas institucionales, alguna vez acten a favor de la vida y de la justicia. Los hechos similares de los que hemos dejados Constancia en 2008 y 2009, solo han sido papeles que pasan de una oficina a otra, todo es absoluta impunidad.

Por eso tal vez, estas muertes injustas, estas muertes sean para la comunidad internacional y la solidaridad internacional un llamado para que cese una ayuda militar y policial, que solo est posibilitando la toma de la criminalidad del Estado formal de derecho en el Putumayo. Pues los nios y los jvenes las futuras generaciones no pueden seguir heredando la impunidad, el silencio, el olvido y el exilio como su nica posibilidad de existencia en el pas Con profunda preocupacin.


Fuente: http://justiciaypazcolombia.com/Violacion-tortura-y-asesinato-de



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