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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2011

Entrevista con el escritor y periodista Jose Steinsleger
La izquierda, avance o retroceso?

Ediciones del Movimiento de Solidaridad Nuestra Amrica
Rebelin


Movimiento de Solidaridad Nuestra Amrica (MSNA): Qu diferencias observa usted entre las fuerzas de izquierda que en Nuestra Amrica reciben distintos calificativos: vieja izquierda, izquierda revolucionaria, nueva izquierda, etctera?

Jos Steinsleger: en noviembre de 1989, arrancaron los 120 das de Sodoma: cada del muro de Berln, invasin militar yanqui de Panam, Nobel de la Paz al Dalai Lama, inicio de la disolucin de la Unin Sovitica y derrota electoral de los sandinistas. Hechos que coincidieron con el clmax del neoliberalismo en Mxico, Argentina y Chile.

Las izquierdas cayeron en el catatonismo ideolgico, y sintieron que algo muy denso y enredado implosionaba en sus filas. En la primera cumbre de presidentes y jefes de Estado iberoamericanos (Guadalajara, 1991), el rey Juan Carlos I anunci, metafricamente, la reconquista espaola. Fidel Castro, manifest entonces: Pudimos serlo todo. Somos nada.

Al ao siguiente, un grupo de militares patriticos se alz en Venezuela, y el primero de enero de 1994, cuando Mxico ingres al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canad, los indgenas chiapanecos del Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional ocuparon la legendaria ciudad de San Cristbal de las Casas. Y, en paralelo, el fracaso del llamado Consenso de Washington mostraba las primeras fisuras, dando paso al dilatado perodo de estallidos sociales contra el capitalismo salvaje.

Las pobladas consiguieron derrocar a once presidentes elegidos: Brasil (1992), Venezuela (1993), tres en Ecuador (1997/ 2000/ 2005), Paraguay (1999), cuatro en Argentina (2001), y uno ms en Bolivia (2003). Poco a poco, las izquierdas salieron del estado de shock y se volcaron a desentraar lo viejo y lo nuevo de los inslitos acontecimientos. Todo se revis.

MSNA: Todo sera?

JS : bsicamente, el conjunto de las falsas dicotomas que se debatan en mesas de arena, con el suelo mojado: reformismo contra revolucin, burguesa contra proletariado, lucha armada contra democracia. Hasta dnde eran conceptos excluyentes?

En las narices de W. Bush, tres gobernantes reformistas sepultaron el ALCA (Acuerdo de Libre Comercio para las Amricas en la IV Cumbre de las Amricas (Mar del Plata, Argentina, noviembre 2005): Hugo Chvez era militar, Lula sindicalista y Nstor Kirchner, peronista. Momento de inflexin que sera mezquino relegar a otro episodio ms de los de arriba. Jugar con la cadena del tigre es fcil; azuzarlo con la vara corta peligroso. Se requieren domadores polticamente inteligentes y audaces.

MSNA: Domadores de la izquierda institucional, alternativa, insurgente?

JS : Domadores de la izquierda poltica. Salvador Allende respet las instituciones, estimul los movimientos sociales, decret reformas radicales en el rgimen de la propiedad, y muri defendiendo la Constitucin. Su reformismo fue menos que la epopeya del Che? Pregunta tan ociosa como la manida frase de Maritegui: el socialismo no debe ser calco y copia, sino creacin heroica. As es. Pero el gran peruano deca tambin que la historia es reformista a condicin de que los revolucionarios operen como tales.

Ah empiezan los tropiezos de las parejas en danza. Torpezas que remiten lo reformista a la claudicacin, y lo revolucionario al espritu de acero. Las reformas de gobernantes como Jacobo Arbenz, Juan Domingo Pern, Juan Bosch, Joao Goulart, Juan Jos Torres, Jaime Rolds, Omar Torrijos fueron el pretexto para que las derechas no slo los derrocaran. Goulart y Torres, murieron asesinados por el Plan Cndor, Rolds y Torrijos perecieron en misteriosos accidentes de aviacin, y el democristiano Eduardo Frei Montalvo fue envenenado por el pinochetismo.

MSNA: Reformismo o revolucin?

JS : si la poltica vale por sus contenidos (y no por sus formas o declaraciones de fe), la izquierda slo puede ser nacional y reformista. Y Espero que los libres de todo pecado no tomen esto como incitacin al nacionalismo o el reformismo. La revolucin cubana empez siendo reformista, y la agresin del imperio la oblig despus a decretar medidas radicales.

A mediados del decenio de 1980, no pocas vertientes de la izquierda arrojaron la toalla y aceptaron el bulo posmoderno de las derechas: vaciar a la poltica de sentido por aquello de que con la globalizacin y las geometras ideolgicas, haba perdido su razn de ser.

En la actualidad, es raro encontrar derechistas que se asuman como tales. Se dicen independientes, de centroizquierda o de centro. En parte, las envalentona la nula peligrosidad de las izquierdas declarativas. Pero tambin es verdad que asumirse como revolucionario no nos convierte automticamente en socialistas. Tanto las izquierdas modernas como las no institucionales, son cara y cruz de la misma moneda: el oportunismo.

MSNA: Con el rechazo al ALCA surgi entonces lo nuevo de las izquierdas latinoamericanas .

JS : Marx deca que la historia no es ms que la actividad humana persiguiendo sus propios fines. La lucha de nuestros pueblos naci de un doble parto: las rebeliones de indgenas y de negros y el alzamiento de los comuneros que, tras ser aplastados en Castilla (1521), emigraron a Amrica y fundaron instituciones como el municipio. Ambas pusieron el cuerpo al feudalismo espaol. Y el ALCA, cuya primera reunin tuvo lugar en Miami capital latinoamericana del terrorismo y el crimen organizado (1994), no fue ms que la puesta al da del Destino Manifiesto, la Doctrina Monroe , y el panamericanismo inventados por Washington desde su constitucin como nacin.

Con el no al ALCA nuestros pueblos retomaron la brjula perdida en 1830, cuando tras la disolucin de la Gran Colombia, sobrevino el desquiciante perodo de luchas en las que, parafraseando al Martn Fierro, los hermanos estuvimos desunidos y nos comieron los de afuera. De espaldas a sus sociedades, las oligarquas criollas fundaron Estados, copindolos de la cartografa dibujada por las potencias imperialistas.

Curiosamente, lo nuevo de las izquierdas cuenta con medio milenio de existencia, y lo viejo apenas ha durado poco ms de 70 aos. Los tartufos que decretaron el fin de la historia y la muerte de las ideologas, tuvieron su respuesta el 28 de febrero de 1989, da del caracazo y umbral de la revolucin bolivariana.

MSNA: Qu factores permiten calificar de izquierda a los movimientos populares?

JS: Los axiomas polticos que no delimitan sus alcances se rodean de horizontes artificiales que desaparecen frente a los primeros empellones de la realidad. Conviene no adelantarse a la sntesis. Cul es la mxima dosis de izquierda que puede tolerar una sociedad? Cmo saber, de antemano, que el futuro ser socialista?

No hace mucho, Fidel record una reflexin del bolchevique Nicols Bujarin: en el fondo nadie sabe lo que es el socialismo. Con esto advirti de que es imposible definir el socialismo de antemano. Pero induzcamos al consenso: con el Che volamos, con Allende soamos, y con Fidel aterrizamos

MSNA: Qu caracteriza al individuo de izquierda hoy?

JS: Se refiere al intelectual o al militante? Hoy, slo puedo responder por el primero. Para m, el ser es antes que el pensar, la economa antes que la filosofa y la lucha de clases el motor del desarrollo histrico. Mire: durante aos junt ensayos y artculos relacionados con la pregunta formulada. No bien encontraba la respuesta, la pregunta cambiaba. Antes los lea. Hoy los arrojo a la basura. La omnipresencia del verbo deber destaca por sobre cualquier otra premisa: la izquierda debe. Me pregunto si ya naci el izquierdista que haya logrado contener el uso abusivo de dicho verbo en sus textos y arengas.

Cuando oigo que estamos frente al inicio de un nuevo ciclo del socialismo, me concedo el beneficio de la duda. De cul? El de los clsicos est escrito. Se prefabrican otros? El ser de izquierda no comulga con utopas. Afrontemos la realidad: no se pudo revertir el capitalismo y el mundo se ha convertido en una olla gigantesca en la que hierven todas las formas de violencia. Apagar la hornalla sera un modo de retomar los ideales de izquierda, sin caer en las trampas de la paz a cualquier precio.

Hay que tomar la realidad en serio, a condicin de no tomarnos demasiado en serio a nosotros mismos, pues de aqu a considerarnos imprescindibles o incomprendidos media un suspiro. A Lula le preguntaron: es usted de izquierda?. Respuesta: no, soy tornero mecnico. Cosa que me dio paz, pues el nico ttulo que poseo dice que soy tcnico mecnico especializado en el diseo de matrices para motores de combustin interna. Ahora: no me pida que cambie un fusible porque ya me olvid, y adems tengo terror a la electricidad.

En 1980, los comunistas chinos dijeron que el error est en la izquierda. Pero no concluyeron que la derecha era el camino. Y a finales de 2006, Lula dijo que a cierta edad ya no se es de izquierda. Los intelectuales se treparon a la lmpara y armaron un quilombo de madres. Lula dejaba, entonces, de ser izquierdista? Subrayemos lo que importa: el ser de izquierda no anda predicando a los cuatro vientos su identidad, ni se ahoga en un vaso de aguao de palabras. A conciencia de sus limitaciones y condicionamientos, pelea por convicciones algo ms que personales, mantiene a raya la incontinencia verbal, las imposturas que explican todo, a la hora de jugarse lo hace sin clculo y con generosidad, y no evade el compromiso buscando la quinta pata al gato de la dialctica.

Nos consuela imaginar que las izquierdas son solidarias y las derechas egostas. Correcto: en las derechas, la solidaridad responde a intereses de clase. Sin embargo, las izquierdas no son por definicin ajenas al sectarismo, el dogmatismo, el individualismo y el espritu autoreferencial.

MSNA: En qu momento se equivocan las izquierdas?

JS : cuando las ideas no cuadran con la realidad, aparecen los equvocos: procesos emancipadores que se miran por el ojo de la cerradura; creer que la unidad es amontonamiento; aspirar a que la realidad encaje a huevo con la teora; conectar la reflexin a cables de alto voltaje ideolgico; deshistorizar las luchas populares; disputar con hambre canbal el canon de la revolucin; olvidar que la agenda emancipadora de los intelectuales responde a plazos largos, y la de los pueblos tiene plazos cortos.

Y junto con los equvocos, los prejuicios: pensar que para ser revolucionario se debe ser marxista; el determinismo histrico; repetir cosas ledas al pie de la letra en textos pensados para pocas y realidades distintas de la propia; creer que la unidad de la izquierda antecede a la unidad de las fuerzas democrticas y antiimperialistas, etctera.

Las izquierdas fallan cuando sus teoras son seducidas por el "teoricismo" y cierto pragmatismo que las conducen al oportunismo. Hasta cundo se confundir ideologa con poltica, pureza con firmeza, lo anhelado con lo real? Las izquierdas falsean sus horizontes libertarios cuando subestiman las voltiles formas del nacionalismo popular o se descalifican las potencialidades de un Estado porque apenas es progresista, cuando se omite el legado de los que nos precedieron en estos afanes, y cuando se da por desaparecido el imperialismo yanqui por vaya a saber usted qu diversificacin del centro.

MSNA: Cules son las dificultades que enfrentan las izquierdas para desarrollar sus estrategias emancipatorias?

JS : Las izquierdas han probado ser buenas en asuntos de solidaridad (ideologa), denuncia (tica), diagnstico (crtica), y notoriamente dbiles en estrategia (poltica), reflexin (filosofa) y pragmatismo (economa). Limitaciones que conducen a las analogas forzadas, el reduccionismo, la descalificacin de lo que se ignora, la ligereza en los juicios, y las arbitrariedades o la irracionalidad sin ms, como ocurri en la guerra civil espaola. Una guerra que vena de siglos de rencores y odios de clase soterrados, y mucho ms trascendental para nuestra Amrica que otros desgarramientos histricos.

Resulta increble el desdn de las izquierdas por la guerra civil espaola. Pero bueno, tambin les vale la independencia de Hait (gran leccin de marxismo antes de que Marx naciera), la gesta bolivariana y sanmartiniana, el genocidio y la destruccin del Paraguay (primera guerra imperialista de los tiempos modernos), la de Cuba por su independencia, las guerras sociales de Colombia y, nuevamente, el compromiso revolucionario de Cuba en Africa. No digo que desconozcan estos hechos. Digo que la polmica entre Lenin y Rosa de Luxemburgo, o la visita del intelectual marxista de moda en Europa o Estados Unidos, las mueve ms que la historia de nuestros pueblos.

Las viejas izquierdas nunca han podido articular lo nacional con las teoras universales de importacin. Las nefastas experiencias de los nacionalismos europeos (que nada tuvieron que ver con los nuestros), las lleva a despreciar lo nacional en desmedro de lo universal que circula frente a sus ojos. El ideologismo y el clasismo a ultranza las neutraliza y anula, impidindoles elaborar una estrategia propia. En lugar de ideas, mastican jeroglficos. Como mucho, acompaan los procesos emancipadores. Pero subestiman sus potencialidades con sufrida displicencia intelectual.

Y todo eso, a despecho de la Segunda Declaracin de La Habana que, asimismo, aplauden pero digieren mal: Ya Mart, en 1895, seal el peligro que se cerna sobre Amrica y llam al imperialismo por su nombre: imperialismo. Qu es la historia de Cuba sino la historia de Amrica Latina? (1962)

Slo la autoridad moral de Fidel consigui que algunos profesores del proletariado dejaran de mirar feo a Chvez. No obstante, persisten en fiscalizarlo pour la gallerie. No vaya a ser que el comandante olvide algn requisito del buen revolucionario. A Evo Morales y Rafael Correa, los degradan a estatistas o neodesarrollistas. Basta con revisar las pginas web de algunos medios alternativos de Argentina que califican la poltica econmica de los Kirchner como epifenmeno de la impuesta por la dictadura cvicomilitar de Videla. Ni hablar de las que, a ltima hora, descubrieron el sujeto perdido de la revolucin: el indigenismo redentor y portador de los secretos de la rebelda mundial.

A inicios de 1990, los idelogos neoliberales anunciaron la desaparicin de la forma Estado-nacin. Y los globalizadores de izquierda y derecha (un Toni Negri, un Francis Fukuyama), coincidieron en ignorar el nacionalismo agresivo de las potencias imperialistas, la creacin de "republiquetas" de la OTAN en los Balcanes y las antiguas facturas pendientes en las repblicas de la ex URSS. Por lo dems, la reasuncin de la anfictiona bolivariana les ha merecido el ms olmpico desprecio.

MSNA: Cules seran los movimientos y partidos de izquierda existentes en Nuestra Amrica?

JS : A 50 por pas tendramos, como mnimo, un millar de organizaciones. La sntesis de lo macro obliga a distinguir la histrica confrontacin entre dos grandes campos: el nacional-popular y el liberal-conservador. En ambos, siempre hubo, como en el tango, valores y doblez: izquierdas y derechas, arribas y abajos. La coyuntura presenta cuatro sub-escenarios:

1) Sociedades dinmicas que consolidan sus conquistas revolucionarias (Cuba, Venezuela);

2) Procesos que impulsan mayor poder para sus pueblos (Bolivia, Ecuador, Argentina, Nicaragua y, posiblemente, Per).

3) Movimientos populares que dan la pelea a pesar de los fuertes condicionamientos estructurales (Brasil, Uruguay, El Salvador, Paraguay).

4) Fuerzas polticas que encaran la represin abierta (Colombia, Honduras, Chile), o se debaten en condiciones ideolgicas y organizativas muy precarias (Mxico, Costa Rica, Panam, Guatemala, Repblica Dominicana).

MSNA: Qu avances y retrocesos de las izquierdas se perciben en la actualidad?

JS: Las guerras del imperio en Asia central han colocado a nuestros pueblos en situacin anloga a la del decenio 1935-1945, cuando dieron un salto de calidad. En todo caso, no pudimos evitar entonces que el imperialismo impusiera las siglas de la dominacin: TIAR, OEA, FMI, etctera, que slo fueron rechazadas por Argentina, impulsora del tercermundismo pocos aos antes de nacer el Movimiento de los Pases No Alineados.

Hoy es distinto. Contamos con el MERCOSUR (1991), el ALBA (2004), la UNASUR (2007), y el ramillete de propuestas de integracin y soberana que empiezan a tomar color: Banco del Sur, Consejo Energtico del Sur, Consejo de Defensa del Sur, Petrocaribe, Parlamento sudamericano.

Los intentos fallidos del golpismo oligrquico en Venezuela (2002) y Bolivia (2004) fueron conjurados por las movilizaciones populares y la solidaridad poltica subregional. En Argentina, la ofensiva "destituyente" del poder agrario (2008) no tuvo la solidaridad esperada. No obstante, el golpe en Honduras (2009), y el claro apoyo a la tenaz resistencia popular permitieron que, a la postre, el lder Manuel Zelaya retornara a su pas.

De corte clsico, el golpe hondureo no fue tan sorpresivo que digamos. Pocos meses antes, al inaugurar la 39 reunin de cancilleres de la OEA en San Pedro Sula, y en clara referencia al bloqueo de Cuba, Zelaya dijo: No podemos irnos de esta asamblea sin reparar la infamia contra un pueblo.

La eficaz intervencin de la UNASUR durante el fallido golpe en Ecuador (2010), galvaniz la voluntad poltica subregional. As como su rpida y eficaz intervencin para contener las provocaciones del colombiano Alvaro Uribe (empecinado en declarar la guerra a Venezuela), y la pronta reaccin frente a la crisis capitalista mundial en curso, revelaron que, por sobre las diferencias, nuestros pueblos exigen la unidad. La Comunidad de Estados Latinoamericana y Caribeos (CELAC), partir de tales premisas. Se acabaron los iberoamericanismos y panamericanismos made in USA.

MSNA: Qu alternativas se visualizan para impulsar la creacin de poder popular?

JS: Cuba perfecciona sus formas de poder popular y el sistema socialista. Venezuela cuenta con mejores condiciones que Bolivia, Ecuador y Nicaragua para impulsarlos. A pesar de las despiadadas crticas de las izquierdas sin pueblo, el peronismo ha sido un hueso duro de roer, y por causas similares a los del Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, cuando algunos de sus dirigentes respaldaron la gestin de Lula.

En Chile, el potente movimiento estudiantil da que hablar. En Mxico, slo en las comunidades zapatistas existen formas de poder popular. En Per, la gestin de Humala podra reanimar las formas de poder popular de otras pocas. Y atencin a las movilizaciones juveniles en Puerto Rico.

La situacin ideal no existe en ningn pas, pero en todos hay rechazo al capitalismo salvaje. Las pretensiones de mayor poder popular obligan a sopesar, pas por pas, los estragos causados por un modelo de acumulacin que no slo ha sido econmico. En 30 aos, el neoliberalismo vej la poltica, concentr la economa, alien la educacin, monopoliz la comunicacin y trafic con la cultura de los pueblos, despojndolos de identidad. En todas las dimensiones de la existencia (hasta en el modo de comer, vestir, leer y relacionarse), la cultura neoliberal penetr de un modo muy profundo.

En ese sentido, cualquier poltica destinada a reactivar la economa con valor agregado, la redistribucin del ingreso, el respeto a los pueblos originarios, el freno a los monopolios de la informacin y el terrorismo meditico, la defensa de los derechos humanos y el medio ambiente, la atencin a maestros, jubilados, mujeres y nios, merece ser apoyada, defendida y criticada sin mezquindad ideolgica, y conjurando el maximalismo desestabilizador de ciertas izquierdas, al que las derechas dan cuerda con cara de yo no fui.

La estrategia pensada por los libertadores de la primera hora contina vigente: Amrica para los americanos. Mas no la de Monroe y el norte revuelto y brutal que, al decir de Daro, dispers tantos vigores distintos. Slo ganan batallas, los que estn en ellas. Hay que actuar con imaginacin, sin telaraas filosficas, coartadas ideolgicas y subterfugios polticos.

Los grandes acontecimientos suelen ocurrir de manera repentina, pero con seales que los anticipan. Y se incuban, maduran y eclosionan, como resultado de las condiciones que los tornan posibles.

* Entrevista aparecida enEdiciones del Movimiento de Solidaridad Nuestra Amrica, pp. 64-75, Mxico, octubre 2011

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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