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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2011

El da de los Derechos Humanos y la violacin flagrante en EE.UU en el caso de los 5

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Dnde est la observancia de los principios, el respeto a la Declaracin Universal y a los Pactos de los Derechos Humanos, y el cumplimiento del derecho humanitario?

Cada diez de diciembre se realiza una celebracin especial de la fecha instaurada para celebrar la Declaracin Universal de los Derechos Humanos y los Pactos Internacionales de los Derechos Civiles y Polticos, y de los Econmicos, Sociales y Culturales, y, por imperiosa necesidad inmanente, se debera realizar un balance de la situacin de estos derechos y el cumplimiento de las polticas y leyes que los garantizan como una en realidad tangible en cada pas y a nivel planetario.

Hace ya ms de trece aos que cinco cubanos tuvieron la necesidad de infiltrar a grupos terroristas organizados en la ciudad de Miami y otros sitios de la geografa centroamericana, para conocer los planes cuya ejecucin exitosa conllevara a la muerte y destruccin en territorio cubano, pero tambin, como todo acto ciego de odio y criminalidad, podra provocar la muerte de ciudadanos extranjeros, dentro y fuera de Cuba, como muchos hechos conocidos sirven de pruebas irrefutables.

Despus que el gobierno cubano compartiera informacin sensible con el gobierno norteamericano sobre los planes terroristas que se planificaban desde territorio norteamericano, en particular en Miami, estos cinco cubanos fueron detenidos, juzgados y condenados a penas arbitrarias. Estos cubanos sencillos pero excepcionales, fueron declarados Hroes de Cuba, por sus comportamientos dignos y las pruebas de lealtad inconmovible, y hoy son conocidos universalmente como los Cinco.

Existen razones suficientes para considerar que en su caso se ha cometido una violacin flagrante de los derechos humanos, aunque el gobierno norteamericano haya pretendido justificar su proceder por haberlos sometido a juicio ante tribunales y permitido que en el seno del sistema de justicia estadounidense se ventilen los elementos contenciosos de la causa criminal que en su contra fabricaron con vileza y alevosa tanto el FBI como la fiscala, coligados en un maridaje espurio con la mafia cubano-norteamericana.

Cuando en el artculo 2 de la Declaracin Universal de Derechos Humanos se especifica que adems, no se har distincin alguna fundada en la condicin poltica e internacional del pas o territorio de cuya jurisdiccin dependa una persona, se trata de proteger a las personas con tales condiciones, pero en el caso de los 5 cubanos, y debe enfatizarse todo lo posible, ellos hoy estn presos precisamente por ser cubanos de la Isla y revolucionarios, pues el juicio celebrado contra ellos y las condenas aplicadas tienen en el fondo un carcter esencialmente poltico y constituye una expresin de venganza contra quienes se negaron a traicionar a su pas, ms que un acto de justicia.

Tambin se vulnera la esencia del artculo 7 referente a que todos son iguales ante la ley y tienen, sin distincin, derecho igual a proteccin de la ley. Todos tienen derecho a igual proteccin contra toda discriminacin y contra toda provocacin a tal discriminacin, pues en la causa de los Cinco hubo violaciones burdas del derecho establecido en los Estados Unidos, precisamente porque estuvo presente una discriminacin poltica por el carcter de la ciudadana de los acusados y de la labor antiterrorista que desarrollaban en territorio de los Estados Unidos. Esto se refleja en el rechazo de la Jueza a la solicitud de la defensa del cambio de sede del juicio, a pesar de que Miami era un medio viciado y hostil para una defensa justa de los 5. As lo reconoci posteriormente el panel de tres juicios del Tribunal de Apelaciones de Atlanta, en forma unnime, cuando declar nulo el juicio y dictamin efectuar uno nuevo en una nueva sede que no estuviera contaminada por los prejuicios anticubanos. Posteriormente, contradiciendo los argumentos irrefutables de este panel de jueces, y por razones meramente polticas, el Pleno del Tribunal de Atlanta anul este veredicto y convino con el gobierno en que Miami era o haba sido un sitio imparcial para la imparticin de la justicia. En fin, una mentira y un dictamen judicial propicios para violar derechos de slo estos cubanos, pues existen innumerables precedentes judiciales de que se ha usado la prerrogativa de cambio de sede en el inters mejor de los juzgados.

Se afirma en la Declaracin Universal que toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio pblico en el que se le hayan asegurado todas las garantas necesarias para la defensa. Puede que el gobierno de los Estados Unidos asegure vehementemente que esto fue garantizado y hasta que unos pocos papanatas lo crean, pero si bien desde el punto de vista formal pudiera disfrazarse como todo cumplido de acuerdo con tal regla, no se puede desconocer que precisamente en el perodo en que la defensa preparaba su expediente, el sistema penal obstruy los mecanismos normales al mantener a los acusados en el hueco durante largos meses y dificultando en forma significativa el contacto de ellos con los abogados de la defensa. Y para remate, propalaron a los cuatro vientos sus condiciones de espas. Adems, no se les asegur todas las garantas necesarias para su defensa, en especial para Gerardo, ya que adems de que la Fiscala no pudo probar, ms all de toda duda razonable, que tuviera relacin directa con el derribo de las avionetas, el cargo ms grave en su condena, tampoco han permitido que el tribunal conociera las fotografas satelitales para definir el sitio exacto del derribo de las avionetas, tal como sugiriera un testigo y alto Oficial del Ejrcito de los Estados Unidos, y a la vez solicitado en forma reiterada por la defensa.

Mentira el gobierno norteamericano si jurara y perjurara que en el caso de los 5 se cumple lo estipulado en el artculo 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos, de que nadie podr ser sometido a detencin o prisin arbitraria, puesto que se cumplieron las debidas formalidades, que no la esencia, de sus leyes, ya que los expertos del Grupo de Trabajo de la Comisin de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que someti a anlisis este caso a solicitud de los familiares, dictamin que las sanciones aplicadas a Gerardo, Antonio, Ramn, Fernando y Ren, eran arbitrarias e ilegales a la luz del derecho internacional y norteamericano e inst al gobierno de Estados Unidos a reparar esta injusticia.

Pero para suma de una arbitrariedad vengativa, para hacer ms severo el rgimen carcelario aplicado a los cinco Hroes, las visitas de sus madres, esposas y otros familiares han sido restringidas y para hacerlo an ms cruel han negado la posibilidad de la visita a las esposas de Gerardo y Ren durante estos trece aos. La negativa de visas y visitas para Olga y Adriana se mantiene con una insensibilidad y bajeza moral que ofenden a la dignidad y justicia del mundo civilizado, por el escarnio que representa.

Y es que hay hechos tan reales como absurdos en este mundo, que los relatos asombrosos de Kafka quedan relegados a la condicin menor de la irrealidad y la fantasa maravillosas.

Olga y Adriana no son personajes de ficcin. Tampoco son turistas que pretendan disfrutar sus vacaciones en algn lugar paradisaco o de mercado de los Estados Unidos. Y menos son dos inmensos caballos de Troya que llevarn en su interior a miles o millones de agentes o alliens, visibles o invisibles, terrestres o extraterrestres, que seran capaces de poblar de terror y calamidades al territorio norteamericano. Nunca podrn ser, ni nunca querrn ni podrn serlo, una amenaza para esa tan sacrosanta, poderosa y segura seguridad de la nacin que tiene la capacidad para descargar sobre el resto del mundo una cuota de energa nuclear, as como otras muchas cuotas del poder mortfero de todos sus tipos de armas, que son ms que suficientes para aniquilar a todos los seres vivientes de la tierra, incluyendo a cucarachas y hormigas. Y, por supuesto, que adems de esa capacidad descomunal capaz de provocar el holocausto trgico del resto del llamado mundo enemigo, tambin posee sin quererlo o querindolo- la misma capacidad de destruirse a s mismo. Adems, tienen tantas agencias y agentes para la seguridad, dentro y fuera del pas, para vigilar a reales, supuestos o inventados enemigos, que cada ser viviente en cualquier parte del mundo tiene el riesgo de que exista uno pisndole los talones.

Conociendo estas verdades irrebatibles, habra que preguntar a los filsofos, al Papa, a los patriarcas y jefes eclesisticos de todas las religiones y sectas, si despus de tal suceso, an permanecera intacto y sobreviviente el Dios que cada ser humano creyente ha concebido como eterno, o si, de algn modo, quedara flotando el ms mnimo recuerdo, constancia o prueba sobre la posibilidad de que una vez existiera sobre la faz de la tierra algo llamado humanidad extinguida, y algo de una creencia de la misma que reconoca, tal vez desde sus mismos orgenes, la existencia sempiterna de dicho ser supremo. Pero es importante que se sepa, porque es verdad de todos los das, que cientos de lderes religiosos pertenecientes a todas las iglesias, y millones de creyentes de todas las religiosas, oran y libran una batalla por la libertad de los 5. Con tanta solidaridad militante y generosa, nada est perdido en este mundo!

La verdad sencilla es que Olga Salanueva y Adriana Prez son dos mujeres cubanas, esposas de dos hroes cubanos, y que uno, Ren Gonzlez Seweret, est liberado de la crcel, despus de cumplir su condena carcelaria, pero de hecho mantenido como rehn en Miami, penando la llamada libertad supervisada, y que otro, Gerardo Hernndez Nordelo, sigue condenado a dos cadenas perpetuas y quince aos de prisin. Ambas mujeres estn impedidas del derecho de visitar a sus esposos, y ellos tienen conculcado su derecho como prisioneros de recibir la visita de estos seres queridos. Habrase visto mayor acto de inhumanidad y de violacin de los derechos humanos por parte, esta vez, ahora mismo, de un presidente que ostenta al Premio Nobel de la Paz, imitando lo que antes fue realizado por el ilustre presidente de las Guerra Infinitas?

En fin, que para colmo de la arbitrariedad judicial y gubernamental, Ren Gonzlez, recientemente liberado despus de cumplir su sentencia en prisin de quince aos, es obligado a permanecer en territorio norteamericano, hasta ahora, durante tres aos de libertad supervisada, que no tiene sentido ni razn en su caso.

Por lo tanto, la arbitrariedad est nsita en todas las decisiones judiciales, penitenciarias y gubernamentales relacionadas con los 5 Hroes cubanos, como un rasgo irracional patolgico.

Pero todo lo anteriormente citado tiene relacin esencial con lo establecido en el artculo 10 del mencionado Pacto, que expresa: Toda persona privada de libertad ser tratada humanamente y con el respeto a la dignidad inherente al ser humano.

Alguien con un mnimo de honestidad se atrevera a afirmar que el trato recibido por los 5 y sus familiares es compatible con la esencia de este precepto humanitario?

El artculo 14 recalca que todas las personas son iguales ante los tribunales y cortes de justicia y que la prensa y el pblico podrn ser excluidos de la totalidad o parte de los juicios () en la medida estrictamente necesaria en opinin del tribunal, cuando por circunstancias especiales del asunto la publicidad pudiera perjudicar a los intereses de la justicia Conociendo esta proteccin para los acusados en casos especiales, alguien duda del papel azuzador de prejuicios y venganzas que tuvo la prensa miamense, esa jaura amaestrada, para la orquestacin en primer lugar de una campaa vocinglera de inculpacin que tuvo como resultado el cargo contra Gerardo en el hecho del derribo de las avionetas de los Hermanos al Rescate, meses despus de detenidos, y, en segundo lugar, el clima de intolerancia y animadversin contra los detenidos. Pero para mayor abundamiento, pudo descubrirse, recientemente, y muchos aos despus del juicio, que el gobierno estadounidense, a travs de sus agencias, pag jugosas sumas de dinero a muchos periodistas mercenarios para escribir artculos fraudulentos sobre los Cinco, que perjudicara la causa y la defensa de los 5 ante la comunidad norteamericana y tuviera, lgicamente, su influencia en el jurado. Es inobjetablemente real que tal tipo de publicidad perjudic a los intereses de la justicia.

Pero las cosas han ido ms all, el gobierno norteamericano, defensor mendaz del derecho a la informacin y a la libre expresin del pensamiento, ha construido un muro de silencio alrededor del caso de los 5 en los grandes medios de propaganda nacionales, de modo tal que para el pblico norteamericano, sometido a la influencia ideolgica y noticiosa de stos, no ha tenido la oportunidad de conocer la realidad y trasfondo de la causa judicial ms importante en poca reciente, y sin duda una de las ms importante en la historia de la jurisprudencia norteamericana, por los elementos nacionales e internacionales que estn implcitos.

En ocasin del Da de los Derechos Humanos cabe reiterar algunas preguntas definitorias. Si Olga y Adriana son esposas amorosas y dignas, por qu razones ellas han sido privadas del derecho a visitar a sus esposos, uno en libertad ahora y otro en prisin y larga condena, y ellos de recibir sus visitas respectivas? Por qu se niega a Gerardo y Adriana la posibilidad de recurrir a un mtodo mdico reproductivo, an en las condiciones en que se encuentran ambos actualmente? Qu justificacin tiene tanta ignominia, venganza e inhumanidad por parte del gobierno de los Estados Unidos? Por qu la complicidad tolerante de la clase gobernante de Estados Unidos, de sus congresistas, de la gran prensa norteamericana, ante un reclamo tan humanitario que ha sido acogido con tanta solidaridad en todas partes del mundo, incluyendo en importantes sectores del pueblo norteamericano? Por qu el Presidente Obama no acoge el reclamo de miles de personalidades y de millones de personas para que ejerza sus atribuciones constitucionales y proceda a conceder el indulto a estos cinco hombres por razones de justicia y humanitarias? Dnde estn los valores humanos y ticos de todos los que dentro de la sociedad norteamericana, guardan silencio y aparentan sordera ante un acto tan vandlico e indigno como es el de no permitir que dos esposas visiten en las crceles a sus seres amados, incluso aunque los consideraran a ellos, como parecen creerlo o mejor dicho, pretenden hacerlo, sus enemigos? En qu otra nacin, en qu otro tiempo histrico, se ha dado muestra de tanta bajeza moral, tanta pobreza de espritu, de tanta cobarda vengativa? Dnde est la observancia de los principios, el respeto a la Declaracin Universal y a los Pactos de los Derechos Humanos, y el cumplimiento del derecho humanitario? Dnde est la razn, las virtudes, la fe y la prctica religiosa, dnde est Dios, cuando se acta con un sadismo feroz, ante una solicitud reiterada por parte de dos seres humanos, separados durante largos aos, con el slo propsito de consolarse y expresarse el amor que ni las distancias ni el tiempo ni la prisin han podido destruir? Dnde han secuestrado la nocin del bien, pretendiendo arrebatarla del sentimiento y del corazn de los hombres? En qu bases secretas estarn torturando a Dios o a la nocin del bien de los hombres con esta actitud impa ordenada y mantenida por el gobierno norteamericano desde hace ms de trece aos?

Es hora de tener valor para responder todas las preguntas y para actuar en forma generosa y humana para reparar la injusticia y para satisfacer los reclamos de una humanidad que jams abandonar su lucha por la verdad y la libertad de los 5 Hroes cubanos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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