Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2011

Israel est en medio de una guerra cultural

Gideon Levy
Haaretz

Traducido para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R.


La derecha perdur en el poder durante mucho tiempo y ahora, despus de 35 aos en el gobierno, en el sexagsimo cuarto ao del Estado, se tom la tarea de reformar el carcter del pas y enfrente, casi ninguna oposicin.

Cualquiera que diga que esta es una cuestin de unas pocas leyes inconsecuentes quiere llevar a otros por el mal camino, cualquiera que diga que es un procedimiento reversible nos est engaando, quien pretenda tranquilizar declarando que esta es una fase pasajera hace una chanza. Incluso la persona que piensa que es slo un intento de cambio de rgimen se encuentra bajo un engao. Lo que estamos presenciando es una guerra.

Este otoo estall una guerra cultural en Israel, no menos que eso, y se est librando en diferentes frentes anchos y profundos que van ms all de lo que el ojo comn puede abarcar. No es slo el gobierno, tan importante como esto es, que pende de un hilo, sino tambin el carcter mismo del Estado. Nuestra forma de vida va a cambiar, desde la cuna hasta la tumba. Por esta razn, podra ser la batalla ms crucial en la historia del pas desde la Guerra de la Independencia.

Siempre supimos que unos cuantos aos sin una amenaza externa podran tensar las finas costuras y que cuando las armas callan, se escuchan los rugidos de los demonios. Pero nadie predijo un estallido de tales demonios de todo tipo y juntos. El asalto al orden existente es una guerra sin cuartel, en todos los frentes, un tsunami poltico, cultural y una inundacin por un terremoto social y religioso, y an estamos en sus comienzos. Los que llaman a esto una exageracin estn tratando de adormecer a la ciudadana. Las derrotas y las victorias de ahora determinarn el curso de los acontecimientos y al final tendremos un pas diferente. La pretensin de ser una democracia occidental ilustrada est dando paso, a una velocidad aterradora, a una realidad diferente, la de la ignorancia, el racismo, la religiosa, ultranacionalista y fundamentalista de Oriente Medio. Que no es el tipo de integracin en la regin que habamos esperado.

El feroz asalto combinado es muy eficaz. Est dirigido a las mujeres, los rabes, los izquierdistas, los extranjeros, la prensa, el sistema judicial, las organizaciones de derechos humanos y cualquier persona que se encuentre en el camino de la revolucin cultural. Desde la msica que escuchamos, a la televisin que vemos, de los autobuses en los que viajamos a los funerales a los que asistimos, todo est a punto de cambiar. El ejrcito est cambiando, los tribunales estn en crisis, la situacin de la mujer se est apedreando, se est metiendo a los rabes detrs de una valla y la mano de obra migrante se encierra en campos de concentracin. Israel se est encerrando cada vez ms detrs de barricadas y cercas de alambre de pas como si fuera a decir, al infierno con el mundo.

No hay una sola mano que gue la mezcla de esta pocin hirviente, una pocin venenosa; muchas manos agitan la revolucin, pero todas ellas tienen algo en comn: la aspiracin de otro Israel, que no es occidental, que es cerrado, tampoco libre ni secular. La mano del nacionalismo extremo aprueba las leyes antidemocrticas y neofascistas; la mano Haredi socava la igualdad entre los sexos y las libertades personales, la mano racista se levanta contra los no-judos, y la mano de los colonos intensifica la ocupacin no slo en los territorios ocupados, sino tambin en el interior de Israel. Otra mano interfiere en la educacin, la cultura y las artes.

No se puede ver el bosque por los rboles y el bosque es oscuro y profundo. Tomemos, por ejemplo, el peridico del viernes. Las pginas de noticias de Haaretz informaban sobre algunos rboles podridos, de que decenas de comercios de Sderot han comenzado a exigir a sus trabajadores vestimenta recatada; en Mea Shearim, los lugares de votacin son segregados por sexos; judos no practicantes de Jerusaln han sido solicitados para que usen solideo en el trabajo; la escuela de Carmiel Palmaj se ha convertido en una escuela religiosa; la discriminacin de las nias sefarades en las escuelas de Jerusaln, Modi'in Ilit, Betar Ilit y Bnei Brak; la retirada de un programa de formacin de mdicos palestinos como un condicin para la reduccin de impuestos; el nuevo plan del gobierno para combatir la inmigracin ilegal. Y un toque final: el ministro de Relaciones Exteriores dio su visto bueno a la eleccin de Putin en Rusia. Todo en un solo da, un da ordinario.

En 1948 se cre el Estado y en 2011 se est librando una guerra por la caracterizacin de ese Estado que nunca se consolid. Entre esos aos, el Estado se vio sacudido por olas de inmigracin, por los diferentes gobiernos y por las tendencias contradictorias, y sobre todo por las amenazas de guerra y otros peligros externos. Se conformaron varias islas, algunas de ellas hermosas, y a veces pareca como si fuera un pas abierto e iluminado que estaba echando races. Ahora esta conviccin est a punto de destruirse. La derecha ha estado en el poder durante mucho tiempo, pero careca de la suficiente confianza en s misma necesaria para poner en marcha este asalto crucial. Pero ahora, en sus 35 aos en el gobierno, en el ao 64 del estado, se ha volcado en la tarea de reformar el carcter del pas y enfrente, casi ninguna oposicin.

Nos encontraremos de nuevo en unos pocos aos, en ese otro Israel, que ser tan diferente y distorsionado que ser difcil reconocerlo.

Fuente: http://www.haaretz.com/print-edition/opinion/israel-is-in-the-midst-of-a-culture-war-1.400736



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