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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2011

La ley religiosa juda amenaza a las mujeres israeles

Sefi Rachlevsky
Haaretz

Traducido para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R.


La mayora de los nios israeles aprenden en las escuelas financiadas por el Estado que las mujeres existen para uso de los hombres. Ese concepto modela su mundo.

Muchos de los que protestan en contra de silenciar el canto de las mujeres laicas actan hipcritamente. Israel enva a la mayora de los alumnos identificados como judos- de primer grado a escuelas estatales que son escuelas religiosas. Tanto si son parte del sistema de escuelas pblicas como si estn dirigidas por los ultraortodoxos, estas escuelas, a pesar de que reciben subsidios del Estado, son responsables de segregacin sexual inconstitucional.

No estamos simplemente hablando de silenciar el canto de las mujeres. Toda la verdad se pone de manifiesto en las dos historias de la creacin que aparecen en el Gnesis. En la primera Dios crea a la vez a la mujer y al hombre. En la segunda Dios crea al hombre primero y despus a la mujer a partir de una costilla del hombre.

Hay una explicacin cannica ortodoxa de esta contradiccin: Dios cre a la mujer y al hombre juntos, pero el hombre quera gobernar a la mujer. Ella no quera gobernar, sino nicamente ser independiente. As que el hombre abus de ella hasta que Dios le dio alas y vol lejos. Se llamaba Lilith. Fue la primera Eva, y la primera feminista, la versin femenina de Satans.

Dios comprendi su error. La segunda Eva, la mujer de nuestro mundo, naci de una costilla del hombre para que pudiera ser un rgano entre sus rganos. Es por eso que nuestros sabios, como Maimnides, Najmnides y otros lderes rabnicos, la denominaron una cola -ya que las mujeres deben saber que existen para servir a los hombres en tanto el "uso" y el "sexo"-. Esto es lo que la mayora de los nios israeles aprenden en las escuelas, financiadas por el Estado, que modelan su mundo.

Y eso no es todo. Este pas se rindi desde el principio, al decidir que el matrimonio en Israel slo es jurdicamente vlido si lo llevan a cabo las autoridades religiosas ortodoxas, en el que el padre de una mujer la vende a un nuevo dueo, que pasa a ser su marido. La misma transaccin que la gente utiliza para comprar ovejas y corderos.

La religin existe dentro de la dialctica del precepto y la realidad. El judasmo, as como el cristianismo y el Islam, se llenaron de restricciones basadas en la tradicin aceptada y la respuesta de cada religin a la persecucin. Sin embargo, uno de los fundamentos de la orientacin rabnica es que un rabino debe aconsejar a los otros que se adhieran a un precepto dado si l cree que le escucharn, pero no debera hacerlo si piensa que no lo seguirn. En otras palabras, la medida en la cual se hace pblica la constriccin depende de la evaluacin de cuantos le presten atencin.

La moderacin religiosa depende, pues, del muro de hierro de la realidad. Cuando los nios empujan contra la pared y se dan cuenta de que se mantendr intacta, la estabilidad del muro les ensea los lmites. Pero, qu pasa si se mueve la pared? Es razonable esperar que el nio se vuelva loco. Eso es lo que sucede con la religin, cuando el principio de la realidad se retira; las restricciones no tienen lmites.

Los no-judos, desde el punto de vista de la ley religiosa juda o Halaj, no pueden ser ciudadanos de la Tierra Santa. Y la prohibicin con respecto a las voces de las mujeres no se aplica slo al canto, de acuerdo con el fallecido jefe sefard Rabino Mordejai Eliahu, quien dijo que los hombres no deberan escuchar nada de lo que las mujeres dicen que vaya ms all de los asuntos cotidianos.

El diputado Yaakov Katz de la Unin Nacional, que est estrechamente identificada con mencionado rabino Eliahu, est detrs de la llamada "Ley Grunis", que busca allanar el camino hacia la Corte Suprema de Justicia a Asher Dan Grunis quien, de esta manera, se convertir en presidente del tribunal y, en ltima instancia, a eliminar lo que Katz concibe como la "banda de miserables" de la Corte Suprema de Justicia y convertir a Israel en una teocracia.

Katz tambin es discpulo del rabino Yitzhak Levanon, quien recientemente dijo que era mejor para los soldados varones hacer frente a un pelotn de fusilamiento que escuchar a cantantes femeninas. Este verano, tambin determin que ninguna mujer debe ser nombrada para cualquier tarea. Ocurri en el contexto de un comit de seleccin en un pequeo asentamiento. Inmediatamente despus, Katz patrocin la Ley Grunis, que estaba destinada a impedir que la jueza Miriam Naor se convierta en presidenta de la Corte Suprema. Hoy en da la coalicin tiene previsto llevar a que esa ley se apruebe.

Slo hace una semana, la actual presidenta de la Corte Suprema, Dorit Beinisch, pidi parar la ola de legislacin relativa al sistema de justicia. Pero, de nuevo, ella es slo una mujer. Despus de eso vino una advertencia de EE.UU. La secretaria de Estado Hillary Clinton, habl de la falta de respeto a la jueza. El ministro del Interior, Eli Yishai, rpidamente aclar que todo lo que se est haciendo es de acuerdo con la ley.

Naor advirti del riesgo en que se incurre con la colocacin de etiquetas polticas a los jueces. Pero esas fueron advertencias de una mujer. As es que aqu no se trata de cualquier juez, sino del presidente de la Corte Suprema a punto de ser nombrado por una ley ad hoc, mientras que el juez en cuestin deja en claro que l s tiene intereses creados y trabajar para evitar que la corte se derrumbe por leyes inconstitucionales. Los que estn detrs del proyecto de la ley Grunis han dejado claro que una vez que se jubile, la prctica de nombrar al presidente del tribunal sobre la base de la antigedad se acabe y el peligro de tener juezas se eliminar.

Detrs de cada declaracin de estilo haljico, se encuentra un hombre. Esta semana fue el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, que les dijo a los rusos lo que l considera que es la democracia y las elecciones democrticas. La Corte Suprema es el ltimo muro de hierro de la democracia israel, y lo estn aplastando. Si la pared se mueve, todas las fronteras podrn violarse. Una vez que la Corte Suprema de Justicia deje de intervenir, es de esperar que se descalifique a todos los partidos rabes para las prximas elecciones, y eso es slo el principio.

El deseo de Grunis de que lo nombren presidente del Tribunal Supremo es comprensible. Pero no de esta manera. No a este precio. No como un emisario para deshacerse de la "miserable pandilla". No como alguien con quien los seores de la halaj fcilmente se darn la mano y cantarn, porque l es un hombre. Con esto, est prohibido cooperar.

Fuente: http://www.haaretz.com/print-edition/opinion/jewish-religious-law-threatening-israeli-women-1.400910



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