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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2011

El capitalismo global en jaque?
Crisis estructural y rebelin popular transnacional

William I. Robinson
ALAI AMLATINA,


Los poderes fcticos del sistema mundial estn cada vez ms a la deriva, a medida que la crisis del capitalismo global se les va de las manos. Desde la masacre de decenas de jvenes manifestantes por el ejrcito en Egipto hasta la brutal represin del movimiento Ocupa en EE.UU. o los caones de agua lanzados por la polica militarizada de Chile contra estudiantes y trabajadores, los Estados y las clases dominantes se muestran incapaces de contener la marea de rebelin popular a nivel mundial y deben recurrir a una represin cada vez ms generalizada. En pocas palabras, las inmensas desigualdades estructurales de la economa poltica mundial ya no pueden ser sostenidas a travs de mecanismos consensuales de control social. Las clases dominantes han perdido legitimidad y estamos asistiendo a una ruptura de la hegemona de la clase dominante a escala mundial.

Para entender lo que est sucediendo en esta segunda dcada del nuevo siglo, tenemos que ver el panorama en su contexto histrico y estructural. Las elites globales esperaban que la "Gran Depresin", que comenz con la crisis de las hipotecas y el colapso del sistema financiero mundial en 2008, fuera una recesin cclica que pudiera resolverse mediante rescates patrocinados por los Estados y los paquetes de estmulo. Pero ha quedado claro que sta es una crisis estructural. Las crisis cclicas son episodios regulares en el sistema capitalista, que ocurren aproximadamente una vez por dcada, y por lo general duran de 18 meses a dos aos. Hubo recesiones mundiales a inicios de la dcada de 1980, de 1990 y a principios del siglo XXI.

Las crisis estructurales son ms profundas, su resolucin requiere de una reestructuracin a fondo del sistema. Las crisis estructurales mundiales en las dcadas de 1890, 1930 y 1970 se resolvieron mediante una reorganizacin del sistema que produjo nuevos modelos de capitalismo. "Resolver" no quiere decir que los problemas que enfrentaba la mayora de la humanidad bajo el capitalismo se hayan resuelto, sino que la reorganizacin del sistema capitalista en cada caso super las restricciones a la reanudacin de la acumulacin de capital a escala mundial. La crisis de la dcada de 1890 se resolvi en los ncleos del capitalismo mundial a travs de la exportacin de capitales y de una nueva onda de expansin imperialista. La Gran Depresin de los aos 1930 se resolvi con el recurso a variantes de la socialdemocracia, tanto en el Norte como en el Sur: bienestar, capitalismo populista o desarrollista que implicaba redistribucin, la creacin de un sector pblico y la regulacin del mercado por el Estado.

La globalizacin y la crisis estructural actual

Para entender la actual coyuntura tenemos que volver a los aos 70. La etapa de la globalizacin del capitalismo mundial que ahora vivimos se desarroll a partir de la respuesta que dieron distintos agentes a los episodios anteriores de crisis, en particular, a la crisis de los 70 de la socialdemocracia, o dicho ms tcnicamente, del fordismo-keynesianismo, o del capitalismo redistributivo. A raz de esa crisis, el capital pas a ser global, como una estrategia de la emergente clase capitalista transnacional y sus representantes polticos para reconstituir su poder de clase, al liberarse de las restricciones a la acumulacin que imponan los Estados-nacin. Estas restricciones -el llamado "compromiso de clase"- se haban impuesto al capital a raz de dcadas de luchas de masas a escala nacional de las clases popular y obrera, a travs del mundo. Durante los aos 1980 y 1990, sin embargo, las elites globalizantes se aduearon del poder estatal en la mayora de pases del mundo y utilizaron ese poder para impulsar la globalizacin capitalista a travs del modelo neoliberal.

La globalizacin y las polticas neoliberales destaparon enormes y nuevas oportunidades para la acumulacin transnacional en los aos 1980 y 1990. La revolucin en la tecnologa de computacin e informtica y otros avances tecnolgicos ayudaron al capital transnacional emergente a lograr grandes avances en la productividad y a reestructurar, "flexibilizar" y deshacerse de mano de obra en todo el mundo. Esto, a su vez, debilit los sueldos y los beneficios sociales y facilit una transferencia de ingresos al capital y a los sectores de alto consumo a travs del mundo, que significaron nuevos segmentos de mercado, estimulando el crecimiento. En suma, la globalizacin hizo posible una gran expansin extensiva e intensiva del sistema y desat una nueva ronda frentica de acumulacin en el mundo que contrarrest la crisis de los 70 de disminucin de las ganancias y de las oportunidades de inversin.

Sin embargo, el modelo neoliberal se ha traducido tambin en una polarizacin social sin precedentes a nivel global. En el siglo XX, frreas luchas sociales y de clase en todo el planeta pudieron imponer un cierto control social sobre el capital. Las clases populares, en diverso grado, lograron obligar al sistema a vincular lo que llamamos la reproduccin social a la acumulacin de capital. Lo que ha sucedido con la globalizacin es una ruptura entre la lgica de acumulacin y la de reproduccin social, que ha repercutido en un crecimiento sin precedentes de la desigualdad social y ha intensificado las crisis de supervivencia de miles de millones de personas mundialmente.

Los efectos de pauperizacin desatados por la globalizacin han generado conflictos sociales y crisis polticas que el sistema hoy encuentra cada vez ms difcil contener. El lema "somos el 99 por ciento" surge de la realidad de que las desigualdades globales y el empobrecimiento se han intensificado enormemente desde que la globalizacin capitalista arranc en la dcada de 1980. Amplios sectores de la humanidad han experimentado una movilidad descendente absoluta en las ltimas dcadas. El propio FMI se vio obligado a admitir en un informe de 2000 que "en las ltimas dcadas, casi una quinta parte de la poblacin mundial ha retrocedido. Este es posiblemente uno de los mayores fracasos econmicos del siglo XX".

La polarizacin social global agudiza el problema crnico de sobreacumulacin. Esto refiere a la concentracin de la riqueza en cada vez menos manos, hasta que el mercado mundial sea incapaz de absorber la produccin mundial y el sistema se estanque. A los capitalistas transnacionales les resulta cada vez ms difcil desembarazarse de su masa ya abultada y an creciente de excedentes: no pueden encontrar salidas donde invertir su dinero con el fin de generar nuevas ganancias, por lo que el sistema entra en una recesin o algo peor. En los ltimos aos, la clase capitalista transnacional ha recurrido a la acumulacin militarizada, a la especulacin financiera salvaje y al allanamiento o saqueo de las finanzas pblicas, a fin de sostener su lucro frente a la sobreacumulacin.

Mientras que la ofensiva del capital transnacional contra las clases obrera y popular globales se remonta a la crisis de la dcada de 1970 y ha crecido en intensidad desde entonces, la Gran Recesin de 2008 fue en muchos aspectos un importante punto de inflexin. En particular, a medida que la crisis se extenda, generaba las condiciones para nuevas ondas de austeridad brutal en todo el mundo, mayor flexibilizacin laboral, el aumento abrupto en el desempleo y el subempleo, y as sucesivamente. El capital financiero transnacional y sus agentes polticos utilizaron la crisis para imponer una austeridad brutal e intentar desmantelar lo que queda de los sistemas de bienestar y los estados sociales en Europa, Amrica del Norte y en otros lugares, para exprimir ms plusvala de la mano de obra, tanto directamente a travs de una explotacin ms intensa, como indirectamente a travs de las arcas estatales. El conflicto social y poltico se ha intensificado en todo el mundo a partir de 2008.

Sin embargo, el sistema ha sido incapaz de recuperarse, y por el contrario se hunde ms en el caos. Las elites globales no pueden manejar las contradicciones explosivas. Ser que el modelo neoliberal del capitalismo entra en una etapa terminal? Es crucial entender que el neoliberalismo no es ms que un modelo de capitalismo global; decir que el neoliberalismo puede estar en crisis terminal no quiere decir que el capitalismo global est en crisis terminal. Es posible que el sistema responda a la crisis y a la rebelin de masas mediante una nueva reestructuracin que desemboque en un modelo diferente de capitalismo mundial quizs un keynesianismo global que involucre la redistribucin transnacional y la regulacin transnacional del capital financiero-? Ser que las fuerzas rebeldes desde abajo sern cooptadas en un nuevo orden capitalista reformado?

O ser que nos dirigimos ms bien hacia una crisis sistmica? Una crisis sistmica es aquella en la que la solucin implica el fin del sistema en s mismo, ya sea a travs de su superacin y la creacin de un sistema completamente nuevo, o -ms preocupante- el colapso del sistema. El hecho que una crisis estructural se convierta o no en sistmica depende de cmo reaccionen las distintas fuerzas sociales y fuerzas de clase: desde los proyectos polticos que proponen, as como los factores de contingencia que no se pueden predecir de antemano, y de las condiciones objetivas. Es imposible en este momento predecir el resultado de la crisis. Sin embargo, algunas cosas estn claras en la actual coyuntura mundial.

La coyuntura actual

En primer lugar, esta crisis comparte una serie de aspectos con las crisis estructurales anteriores, de los aos 1970 y 1930, pero tambin tiene varias caractersticas que la diferencian:

- El sistema est llegando rpidamente a los lmites ecolgicos de su reproduccin. Nos enfrentamos al espectro real del agotamiento de los recursos y de catstrofes ambientales que amenazan con un colapso del sistema.

- La magnitud de los medios de violencia y control social no tiene precedentes. Las guerras informatizadas, aviones teledirigidos, bombas antibnker, guerras de las galaxias y otros similares han cambiado el rostro de la guerra. La guerra ha sido convertida en algo "normal" y "sanitaria" para quienes no estn en la mira directa de una agresin armada. Tambin sin precedentes est la concentracin en manos del capital transnacional del control de los medios de comunicacin y de la produccin de smbolos, imgenes y mensajes. Hemos llegado a la sociedad de vigilancia panptica y al control orwelliano del pensamiento.

- Estamos llegando a los lmites de la gran expansin del capitalismo, en el sentido de que ya no hay nuevos territorios de importancia que puedan ser integrados al capitalismo mundial; la desruralizacin ya est muy avanzada, y se ha intensificado la mercantilizacin del campo y de los espacios pre-y no capitalistas, convertidos al estilo invernadero en espacios del capital, de modo que la expansin intensiva est llegando a niveles nunca antes vistos. Es como montar en bicicleta: el sistema capitalista necesita expandirse de forma continua o de lo contrario se derrumba. Hacia dnde se puede expandir el sistema ahora?

- Emerge un gran excedente de poblacin que habita un planeta de ciudades miseria, excluido de la economa productiva, arrojado a los mrgenes, y sujeto a sofisticados sistemas de control social y de crisis de supervivencia, como tambin a un ciclo mortal de despojo-explotacin-exclusin. Este hecho plantea de manera nueva el peligro de un fascismo del siglo XXI y de nuevos episodios de genocidio para contener la masa excedente de humanidad y su rebelin real o potencial.

- Existe una disyuntiva entre una economa globalizante y un sistema de autoridad poltica basado en el Estado-nacin. Los aparatos estatales transnacionales son incipientes y no han sido capaces de desempear el papel de lo que los cientficos sociales llaman un "hegemn", o un Estado-nacin lder con suficiente poder y autoridad para organizar y estabilizar el sistema. Los Estados-nacin no pueden controlar la tormenta de una economa global fuera de control; y los Estados enfrentan crisis crecientes de legitimidad poltica.

En segundo lugar, las lites mundiales son incapaces de plantear soluciones. Al parecer se encuentran en la bancarrota poltica y son impotentes para dirigir el curso de los acontecimientos que se desenvuelve ante sus ojos. En el G-8, G-20 y otros foros, priman las disputas, divisiones y una aparente parlisis, donde se muestran indispuestos a cuestionar el poder y la prerrogativa del capital financiero transnacional: esa fraccin del capital que es hegemnica a escala mundial, y que es la fraccin ms rapaz y desestabilizadora. Mientras que los aparatos estatales nacionales y transnacionales se resisten a intervenir para imponer regulaciones al capital financiero global, s lo han hecho para imponer los costos de la crisis a la clase trabajadora. Las crisis presupuestarias y fiscales que, supuestamente, justifican los recortes en el gasto y la austeridad, son artificiales. Son la consecuencia de la falta de voluntad o la incapacidad de los Estados de desafiar al capital y de su disposicin a transferir la carga de la crisis a las clases trabajadoras y populares.

En tercer lugar, no habr una salida rpida del caos mundial que crece. Nos espera un periodo de grandes conflictos y trastornos profundos. Como ya hemos dicho, uno de los peligros es una respuesta neo-fascista para contener la crisis. Estamos frente a una guerra del capital contra todos. Tres sectores del capital transnacional, en particular, se destacan como los ms agresivos y propensos a buscar arreglos polticos neo-fascistas para garantizar la acumulacin continua a medida que la crisis avanza: el capital financiero especulativo, el complejo militar-industrial-seguridad y el sector extractivo y energtico. La acumulacin de capital en el complejo militar-industrial-seguridad depende de interminables conflictos y guerras -incluyendo las llamadas guerras contra el terrorismo y las drogas-, as como de la militarizacin del control social. El capital financiero transnacional depende de tomar el control de las finanzas estatales y la imposicin de deudas y austeridad a las masas, lo que a su vez slo puede lograrse mediante una creciente represin. Y las industrias extractivas dependen de nuevas rondas de despojo violento y la degradacin ambiental en todo el planeta.

En cuarto lugar, las fuerzas populares mundialmente han pasado de la defensiva a la ofensiva, ms rpidamente de lo que nadie poda imaginar. Claramente en este ao 2011, la iniciativa pas de la lite transnacional a las fuerzas populares de abajo. En los aos 1980 y 1990, el leviatn de la globalizacin capitalista haba revertido la correlacin mundial de fuerzas sociales y de clase en favor del capital transnacional. Si bien la resistencia prosigui en distintas partes del mundo, las fuerzas populares de base se encontraron desorientadas y fragmentadas en esas dcadas, empujadas a la defensiva en el apogeo del neoliberalismo. Luego, los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 permitieron a la lite transnacional, bajo el liderazgo de Estados Unidos, sostener su ofensiva mediante la militarizacin de la poltica mundial y la ampliacin de los sistemas de control social represivo, en nombre de la "lucha contra el terrorismo".

Ahora todo esto ha cambiado. La revuelta mundial en marcha ha transformado todo el panorama poltico y los trminos del discurso. Las elites globales estn confundidas, reactivas y se hunden en el pantano de su propia creacin. Es de destacar que quienes estn en lucha a travs del mundo han mostrado un fuerte sentido de solidaridad y estn intercomunicados intercontinentalmente. As como el levantamiento de Egipto inspir el movimiento Ocupa, este ltimo ha sido una inspiracin para una nueva onda de la lucha de masas en Egipto. Queda por ampliar la coordinacin transnacional y avanzar hacia programas coordinados transnacionalmente. Toda vez, el imperio del capital global definitivamente no es un "tigre de papel". A medida que las elites globales se reagrupen y evalen la nueva coyuntura y la amenaza de una revolucin global de masas, lo que harn -y ya han comenzado a hacerlo- es organizar una represin masiva coordinada, nuevas guerras e intervenciones, y mecanismos y proyectos de cooptacin, en sus esfuerzos por restaurar la hegemona.

La nica solucin viable a la crisis del capitalismo global es una masiva redistribucin de la riqueza y del poder hacia abajo, hacia la mayora pobre de la humanidad siguiendo las lneas de un socialismo del siglo XXI democrtico, en el que la humanidad ya no est en guerra consigo mismo y con la naturaleza. (Traduccin ALAI)

- William I. Robinson es profesor de sociologa, estudios globales y latinoamericanos en la Universidad de California, recinto Santa Brbara, EEUU.

* Este texto es parte de la Revista Amrica Latina en Movimiento, No. 471, diciembre 2011 que tiene como tema central De indignaciones y alternativas (http://alainet.org/publica/471.phtml)



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