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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2011

Comunicar en campo enemigo

ngeles Diez
Rebelin


Hace unos meses, a punto de declararse la zona de exclusin en Libia e iniciarse la intervencin de la OTAN, escrib un texto reflexionando sobre el papel de los medios alternativos. Le puse el ttulo Por qu los medios masivos mienten y los medios alternativos se confunden [1] . Ahora, cuando Libia ha sido destruida y Gadafi ha sido asesinado, se impone el silencio meditico sobre Libia al tiempo que se incrementa la campaa contra Siria, y los medios masivos siguen mintiendo y los medios alternativos siguen perdiendo la batalla de la contrainformacin.

La guerra meditica es la forma ms depurada de la guerra moderna, por encima y antes que los F16 se necesita arrasar el espacio mental. Antes que el Consejo de Seguridad declare un campo de excusin area los medios declaran el espacio de exclusin informativa. Los procedimientos, las tcnicas de propaganda de guerra, son casi siempre idnticas y han sido ampliamente estudiadas: sealar al enemigo, aislarlo, demonizarlo, destruirlo. Si hace aos estas tcnicas se dirigan hacia la poblacin en general y siempre quedaban ncleos de resistencia (intelectuales, activistas de izquierdas, gente con sentido comn y medios alternativos) ahora, las resistencias se han debilitado. Sospecho que en parte se debe a que los medios alternativos estn perdiendo la batalla de la comunicacin alternativa. Las razones, la lgica meditica en la que han quedado atrapados y la propia deriva de los intelectuales de izquierda de los que se nutren.

Los medios alternativos poseen una doble naturaleza: son parte de los movimientos y son medios de comunicacin. En esta dualidad se encuentran su fortaleza y su debilidad. Las ltimas campaas blicas han hecho mella en ellos quedando atrapados en su naturaleza meditica (velocidad, espectacularidad, dramatizacin y vocacin de masas) al tiempo que se alejaban de su naturaleza social (reflexin, consolidacin de estrategias, desenmascaramiento y contrainformacin)

 

Trampa 22: La matriz de propaganda global en la que se insertan los medios alternativos

En la adaptacin de la novela de Joseph Helles Trampa 22 sobre la II Guerra Mundial, el piloto de un bombardero B-25 intenta escaparse de la guerra solicitando baja por enfermedad, pero el mdico le informa que hay una norma que impide que se le de de baja ya que si alguien es declarado loco por no querer ir a la guerra realmente est cuerdo as que debe seguir combatiendo. Una trampa burocrtica obliga al capitn Yossarian a cumplir su misin de seguir bombardeando. Hay normas no escritas para los medios de comunicacin. Normas que les obligan a estar continuamente al da, producir y diseminar constantemente informacin, competir por las audiencias y reproducir el sistema. Un medio de comunicacin no puede dejar de ser un medio de produccin acelerada de representaciones de la realidad. No puede no cumplir con la misin encomendada o dejar de ser un medio de informacin. En los conflictos armados su misin pasa por bombardear las conciencias hasta conseguir la aceptacin del hecho blico o, en su defecto, la contencin de las resistencias. Las guerras modernas no seran posibles sin la minuciosa tarea de los medios masivos. Antes de que las bombas reales caigan sobre las poblaciones se articula una campaa meditica. No es necesario un diseo previo. Los dispositivos de disciplinamiento han sido construidos con anterioridad.

De la misma forma que, en una intervencin armada, los medios de comunicacin son uno de los principales objetivos a bombardear [2] , en la campaa preblica, los medios de comunicacin alternativos tambin se convierten en objetivos de guerra. Para acabar con ellos es necesario neutralizar los discursos alternativos e interceptar su capacidad para coexionar y articular las fuerzas contrarias. No hablamos de ninguna mente maligna que disea estrategias de cooptacin, pero eso no quiere decir que no existan voluntades incidiendo en el qu y el cmo de lo que aparece en los medios alternativos. Cuando los imperios anuncian que se emplearn todos los medios a su alcance dicen la verdad, todos quiere decir todos. La historia es el resultado no intencional de acciones intencionales. No existe un diseo, ni una conspiracin, para interceptar y orientar los discursos alternativos pero existe una lgica comunicacional, un sistema de propaganda complejo que crea las condiciones para disolver y neutralizar los discursos alternativos al inscribirlos en un contexto preconstruido. Insertar la contrainformacin en el campo de la pluralidad discursiva, acorralarla en el espacio de lo polticamente correcto, relegarla al campo del matiz, convertirla en margen que enmarca el discurso dominante, es el resultado de una lgica autnoma de la que los medios alternativos no consiguen escapar. Los medios de comunicacin alternativos estn atrapados en una matriz de propaganda global.

Los medios alternativos slo pueden sobrevivir en el campo de la informacin resistiendo las lgicas de la competencia y de las audiencias. No deben competir con los medios masivos en su pretensin informativa pues no existe comunicacin posible en la lgica de la noticia. Deca Bourdieu que hay un vnculo indisoluble entre el pensamiento y el tiempo, y se preguntaba Se puede pensar atenazado por la velocidad? Los medios masivos no necesitan pensar, en ellos, la comunicacin es instantnea porque en sentido estricto no existe comunicacin. Solo se intercambian con el pblico receptor ideas preconcebidas, o se suministran sucesos que se engarzan en las estructuras mentales previamente construidas por la propaganda. La propaganda es un sistema que va ms all de los medios de comunicacin. Hoy es imposible distinguir entre informacin y propaganda. Los corresponsales de las empresas mediticas generan verosimilitud, no aportan interpretaciones o contrastan informacin. No hay tiempo para comprobar las fuentes, las fuentes estn previamente seleccionadas, especialmente las que no son vlidas. No hay tiempo para saber y tomar partido. El partido est tomado de antemano.

Los medios alternativos no pueden ser instantneos si no quieren caer en el terreno de las ideas preconcebidas, en la banalidad de enumerar hechos ya contados por los medios masivos. Los medios alternativos necesitan ralentizar el suceso porque las opiniones sobre lo que ocurre han de ser el resultado del pensamiento no de la urgencia de llenar el vaco informativo. El pensamiento es por definicin subversivo pues se inicia con el desbaratamiento de las ideas preconcebidas. No hay pensamiento sin tiempo. Los medios alternativos son constantemente apremiados a dar la noticia, asumen, como los medios masivos, que si se detienen quedarn fuera de juego.

Cuando la velocidad se convierte en un parmetro los riesgos que se asumen son muy altos. Al no disponer de corresponsales y al no tener tiempo para contrastar las fuentes ni para debatir sobre una estrategia, se busca salida en la ambigedad camuflada de pluralidad, en el perfil bajo hasta que se decanten los acontecimientos, o peor, en la equidistancia que supone un falso equilibrio en el que se permite criticar el discurso dominante y a la vez compartirlo. Los matices son el super argumento de la contrainformacin. La excusa perfecta para ganar credibilidad, el principio de autoridad que justifica la dejacin de responsabilidad poltica en el espacio geogrfico en el que se tiene influencia. Por qu no se matizan con igual vehemencia las acciones del enemigo? Por qu no nos esforzamos con el mismo mpetu en describir las distintas formas, muchas veces contradictorias, que adopta la recolonizacin del mundo?

El lenguaje es el instrumento ms potente con el que se arrastra a los medios alternativos hacia su homologacin meditica y mediante el que se les convierte en uno de los nuestros, parte del coro plural que paraliza la resistencia. El lenguaje es nuestra trampa porque no es nuestro lenguaje. Pocas veces nos detenemos a analizar los discursos que utilizamos y cmo reproducen las mismas lgicas manipuladoras. En el caso de la guerra esto es particularmente evidente. Para impugnar la guerra hay que impugnar las formas de lenguaje que le corresponden. Nosotros, en las luchas de todos los das, deca Debord, hablamos demasiado a menudo con palabras del enemigo. En estos momentos, justo en estos momentos, cuando se ha desatado la campaa blica contra Siria decimos que Millares de manifestantes pacficos han sido asesinados por las fuerzas de seguridad del rgimen de Bachar Al- Asad que no ha dudado en recurrir al bombardeo de ciudades y pueblos queremos expresar nuestra condena El rgimen sirio miente para justificar la brutal represin de su propia poblacin. Como tantas otras veces, la dictadura de Bachar Al Asad no hay indicio alguno que permita conjeturar sobre una induccin exterior de las protestas todos los rabes sin excepcin reclaman dignidad y democracia, la obcecacin del rgimen sirio, convencido de su impunidad los dictadores que desde hace dcadas pisotean sus derechos no hay justificacin posible para esta guerra abierta que el rgimen sirio libra impunemente contra su propio pueblo [3] etc. La pregunta no es si todo esto es cierto o no, la pregunta es por qu concentramos nuestras fuerzas y nuestra inteligencia en la misma campaa que los medios masivos, cmo y por qu asumimos el mismo objetivo y qu nos hace utilizar el mismo lenguaje cuando, ni compartimos sus objetivos, ni sus mtodos, ni su lgica colonial.

Para neutralizar la potencialidad de los medios alternativos ha sido necesario decantarlos hacia su naturaleza meditica en detrimento de su vnculo con el activismo social. Dar noticias se ha convertido poco a poco en su prioridad. As, ms importante que contextualizar la situacin de Libia fue informar de las manifestaciones contra Gadafi, fue ms urgente pedir la intervencin de la comunidad internacional que recordar que Iraq y Bosnia fueron los antecedentes de las zonas de exclusin area. La memoria de los medios es frgil, pocas veces son capaces de trazar la lnea que une una intervencin a otra, una invasin a otra, un bombardeo con otro.

 

Contrainformacin y guerra: No se puede contrainformar utilizando los mismos discursos que los medios masivos.

Los medios masivos son empresas. No hay ambigedad en sus objetivos. Las audiencias son sus vctimas, los cuerpos humanos que sern vendidos a las empresas de coches, de perfumes, de joyas; o las mentes que se servirn en bandeja a la clase poltica y a los mercados. En un mundo individualista, fragmentado, materialista, los medios tienen como objetivo generar agregados de individuos a los que se les vendern mercancas, objetos o ideas. Se agregan voces y voluntades alrededor de un objetivo comn que adopta la forma de sentimiento comn (la paz, los derechos de los pueblos, la libertad, la ciudadana) y se desagregan resistencias (no a la guerra, no a la intervencin, no al imperialismo, independencias, soberana)

Hace aos los publicistas norteamericanos descubrieron que cuando se expone a millones de personas a los mismos estmulos todos reciben las mismas improntas. En sentido estricto no se puede decir que el pblico tenga pensamientos, ms bien tiene impulsos, hbitos y emociones. As, es fcil obtener las mismas reacciones del pblico cuando se le ha instruido convenientemente, por ejemplo, sobre el fundamentalismo islmico, sobre la discriminacin de la mujer rabe, o sobre las dictaduras. En nuestro mundo globalizado la propaganda es universal y continua, y funciona disciplinando nuestra mente pblica. En aquellos casos en los que no se consigue este sometimiento basta con inhibir las reacciones de rechazo a la propaganda, bloquearlas como se bloquea un grifo que se va llenando de cal o una arteria que va acumulando grasa.

Los objetivos de los medios alternativos deben ser otros y contrarios: detener la ofensiva del sistema, subvertilo contribuyendo a la acumulacin de fuerzas subversivas. Informar no puede ser su objetivo, tan slo es uno de los instrumentos que les aproxima a su objetivo poltico revolucionario. Tambin cumplen esa funcin de agregacin de individuos pero en direccin contraria.

Para el disciplinamiento de la opinin pblica los medios masivos simplifican el mundo y establecen zonas de exclusin. La simplificacin reduce nuestro campo de eleccin: o Gadafi o el pueblo Libio, el rgimen o el pueblo sirio. Lo que queda fuera de foco: la historia, los antecedentes, la OTAN, el colonialismo. Por el contrario, los medios alternativos tratan de reorientar el foco, tratan de hacer visible la cara oculta de la informacin masiva. El problema estriba en que la desigualdad y desproporcin de fuerzas, su incorporacin parcial al discurso dominante de condena a los regmenes, hacen de este discurso un elemento marginal que se diluye fcilmente.

Contrainformar no es slo desenmascarar a los medios masivos, desvelar lo que esconde el lenguaje en el que se nos atrapa, -no es negar sin ms aunque tambin-, implica comunicacin alternativa. Alternativo tiene su raz etimolgica en alter: el otro, lo opuesto, lo contrario; emparentado con alteratio, cambio y altercatio, altercado, debate, discusin. Los medios alternativos contrainforman en los significantes construidos y en los significados. Identifican al adversario, al sujeto antagonista y ayudan a posicionarse a los movimientos de izquierda en tanto que sujetos polticos antagnicos. La contrainformacin rompe con las prcticas de la noticia-mercanca y con la lgica de los medios masivos que convierten slo una parte de lo real en verdad (la parte que les interesa)

La verdad no es pura ni inmaculada ni total. La verdad dice Zizek es parcial y slo tenemos acceso a ella una vez que tomamos partido. Nada de esto quiere decir que no sea universal. Los medios masivos ocultan el partido que toman y nos venden afirmaciones, sucesos, como verdades absolutas: El rgimen sirio mata a 50 personas en la ciudad de Homs [4] La ONU acusa a Siria de crmenes contra la humanidad [5] El ejrcito Sirio Libre funciona y lo forman ya miles de desertores [6] La ONU eleva a 4.000 el nmero de vctimas en la represin de las manifestaciones antigubernamentales en Siria [7] Sin embargo, tambin fue real laMultitudinaria concentracin a favor del presidente Bashar al-Assad [8] , Los sirios cierran filas con el Gobierno y rechazan intervencin extranjera [9] Pases del ALBA ratifican apoyo a la no injerencia extranjera en Siria [10] . Pero esta verdad queda fuera del partido tomado por los medios masivos, no tendra que ser as para los medios alternativos.

Contrainformar implica establecer la agenda informativa. Esto no quiere decir dejar de tratar los temas o conflictos que la propaganda ha convertido en objetivos mediticos. Implica establecer qu discurso hay que contrarrestar, cmo y cuando. Se pide a los medios alternativos que digan la verdad y se les est pidiendo que tomen partido por la verdad homologada: la dictadura Siria, el pueblo sirio que se manifiesta contra Baser Al-Asad, los rebeldes libios. La guerra meditica tambin se dirige a los medios alternativos.

En una campaa de guerra los medios masivos designan al enemigo, lo marcan y solicitan unanimidad en la condena. En el caso de Siria: el rgimen sirio y Basar Al-Asad. Se establecen los tpicos articuladores de los discursos: represin, tortura, desaparecidos, dictadura. Se localizan las consignas reivindicativas: derechos humanos, libertad, democracia, derechos cvicos. Al partir de los mismos lugares comunes, los medios alternativos, harn el mismo recorrido. Deca el Che que para construir el socialismo no podan utilizarse los instrumentos del capitalismo. Para hacer contrainformacin nos se pueden utilizar los discursos de los medios masivos.

Ilustremos lo anterior. El Grupo Prisa, a travs de la radio y la prensa no deja pasar un da sin hablar de la represin en Siria. El Pas tiene una campaa abierta llamada Salvemos a los desaparecidos en Siria [11] Televisin espaola en sus informativos del da 9 ofreci el reportaje de un mdico sirio que oculta su nombre por miedo a la represin (claramente se ve su cara hablando con la entrevistadora) y nos ensean imgenes grabadas con mvil en un televisor dicindonos que el mdico ha visto escenas como esas decenas de veces y que las ha grabado para que el mundo sepa las atrocidades que est cometiendo Basar Al Asad. El peridico El mundo se hace eco de los Comits de Coordinacin Local, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y el Consejo Nacional Sirio para sealar que despus de casi nueve meses de protestas ms de 4.000 personas han fallecido en todo el pas como consecuencia de la represin del rgimen (se trata de un despacho de Efe y se seala que Ninguna de esas informaciones pudo ser verificada por el bloqueo informativo impuesto a periodistas y observadores internacionales por parte del rgimen de Damasco) [12] En la pgina de Amnista internacional figura un llamamiento avalado por 11.962 firmantes para pedir el fin de la represin en Siria. Esta pgina se encabeza con el siguiente titular: Por qu calla el mundo ante la situacin de Siria? [13] En los medios alternativos es fcil recoger titulares, informaciones, llamamientos y manifiestos de Solidaridad con el pueblo Sirio [14] en los que se utiliza el mismo lenguaje, similares fuentes e idnticas peticiones.

Es cierto que en el camino, los medios alternativos, se esfuerzan por complejizar y argumentar, insisten siempre en su rechazo a la intervencin armada. Pero tambin es difcil encontrar en los medios masivos declaraciones a favor de la intervencin en Siria. En realidad no se necesita, basta con sealar una y otra vez la condena al rgimen de Basar Al-Asad. Basta con hacerse eco de las voces e imgenes de exiliados sirios, de blogeros sirios, de testimonios a pie de represin, de denuncias de observatorios de derechos humanos, consejos nacionales, agencias, etc. Insistimos, la verdad o mentira de estas informaciones no es relevante para la tarea de contrainformacin. Se nos dir que s para el pueblo Sirio, seguramente, pero no debera ser tarea de los medios alternativos decidir qu parte del pueblo sirio es la que merece nuestro apoyo.

 

Las buenas intenciones y los principios ticos en la deriva de los medios alternativos.

Los intelectuales de izquierdas y los movimientos sociales alimentan los medios alternativos. Los intelectuales solemos ser gente con altos principios ticos. Encontramos nuestros argumentos, cada vez ms a menudo, en ese campo. Decimos lo que creemos. Nos importa, por encima de casi cualquier cosa, tener la conciencia tranquila, ser justos. Se trata de una actitud de honda raz judeocristiana: nos salvamos si actuamos siguiendo nuestra conciencia. Desde el punto de vista de la psicologa esta posicin es problemtica porque siempre se acaba construyendo una conciencia que es la que necesitamos para poder vivir en paz y tranquilos. Es probable que la atomizacin, el aislamiento, los discursos autoreferentes (de intelectual a intelectual), la prdida de vnculos con los movimientos, estn en el origen de esta deriva que afecta a los intelectuales y como resultado a medios alternativos.

El cordn umbilical que, en otros tiempos, una a los productores de discursos alternativos y la militancia de izquierdas se ha ido debilitando hasta casi romperse. Los debates, las crticas, se producen virtualmente, y no hay consecuencias reales ms all de cierta prdida de prestigio o audiencia. Si un intelectual se equivoca siempre puede cambiar de opinin argumentando que no tuvo en cuenta tal o cual dato, que su anlisis era bueno pero los actores sociales no se comportaron adecuadamente, o tambin puede mantenerse en sus trece seleccionando argumentos que salven su prestigio: muchos otros tambin opinan como yo, en el momento en que escrib esa era la situacin. Tambin pueden negar ciertas evidencias: nadie poda prever lo que despus ocurri.

La prdida de contacto con los movimientos, la desafeccin de stos respecto al ejercicio de pensar, las mil y una fracturas que atraviesan el activismo de izquierdas, el pensar en solitario, tambin son responsables de la prdida de norte. La disonancia comunicativa se convierte a menudo en un subterfugio tico: unas veces decimos una cosa, otras veces otras, si no se nos entendi bien la culpa es de los receptores. Se nos pide a menudo que seamos capaces de vivir en la contradiccin, sostener dos cosas contrarias al mismo tiempo. Mantener como hacen los medios masivos la disonancia informativa que a modo de flotador nos salva, individualmente.

La autonoma de un medio de comunicacin alternativo no es la que le da su financiacin sino el propio vnculo con la realidad poltica que impulsa y de la que se nutre. Las lneas editoriales no se definen espontneamente. Se definen en el proceso de interaccin con y desde los receptores. Un medio alternativo no debera ser autnomo, como no debera ser autnomo un parlamentario, siempre debera estar sujeto por aquellos a los que sirve.

Si los medios de comunicacin alternativos pretenden ser y formar parte de la transformacin social revolucionaria habrn de recuperar su compromiso. No con la revolucin en abstracto, ni con los pueblos en general, sino con los militantes, los movimientos y las utopas en construccin. Tendrn que trabajar sobre sus estrategias, sus objetivos, sobre los discursos que amplifican y los que minimizan, los lenguajes, las agendas en definitiva, tendrn que aspirar a ser algo ms que un medio de informacin.



[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=123448

[2] El ataque estadounidense al Hotel Palestine y a las instalaciones de la televisin Al-Jazeera en Iraq, el 8 de Abril del 2003, en las que murieron los periodistas Jos Couso y Tarek Ayoub son una buena ilustracin.

[3] Citas literales del manifiesto de Solidaridad con el pueblo Sirio apoyado por decenas de firmas de intelectuales de izquierda, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138712

[4] http://internacional.elpais.com/internacional/2011/12/06/actualidad/1323165552_122290.html )

[5] ( http://internacional.elpais.com/internacional/2011/11/28/actualidad/1322492003_722214.html )

[6] http://internacional.elpais.com/internacional/2011/11/24/actualidad/1322155991_945795.html

[7] http://internacional.elpais.com/internacional/2011/12/01/actualidad/1322754321_182020.html

[8] http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2011-11-04/multitudinaria-concentracion-a-favor-del-presidente-bashar-al-assad/

[9] http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2011-12-02/sirios-cierran-filas-con-el-gobierno-y-rechazan-intervencion-extranjera/

[10] http://www.aporrea.org/internacionales/n194083.html

[11] http://disappeared.avaaz.org/es/

[12] http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/11/internacional/1323607698.html

[13] http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/violaciones-derechos-humanos-siria/

[14] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138712

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140309

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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