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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2011

O nos vamos del euro o ya podemos despedirnos del Estado de bienestar

Andrs Herrero
Rebelin


A los pases de la unin europea con problemas serios de financiacin, se les brindan tres opciones a cual ms atractiva:
  1. Solicitar un rescate puro y duro a los organismos internacionales. Sin duda, la peor de todas, por constituir una variante posmoderna del timo de la estampita. Te prestan para que puedas pagar a tus acreedores, acumulando esos intereses al principal, con lo que se entra en una espiral de endeudamiento creciente, imposible de satisfacer, que hasta ahora era tpica del tercer mundo, pero que con la globalizacin ha alcanzado a occidente. Solo te ayudan a caer. Un caso bien reciente y cercano, es el de Portugal que deber abonar 34.400 millones de euros de intereses por el rescate de 78.000 millones que firm en mayo de 2011.
  1. Aceptar un draconiano plan de recortes, reduciendo el gasto estatal, privatizando a mansalva los bienes pblicos, deprimiendo la economa del pas y convirtiendo a los asalariados en mano de obra de bajo coste. La economa entra en la UVI, y tras la parlisis, sobreviene el desplome.
  1. Salir del euro, lo que, segn la voz sapientsima de los mercados, constituye la antesala del infierno.

Rechazado el rescate, analicemos en profundidad los motivos para justificar los recortes como nica alternativa viable.

La burbuja de la especulacin ha provocado una deuda monstruosa que se va a pagar con el estado de bienestar. Su sacrificio (voladura para ser ms precisos), permitir saldar cuentas con los acreedores, limpiar los balances y dejar el sistema limpio como una patena.

Los propios mercados, desregulados e insolventes, causantes de la crisis, se encargan de aportar las soluciones al problema, dando lecciones de disciplina financiera a los gobiernos, estados y ciudadanos arruinados por ellos, decretando primero resignacin y despus miseria. Se trata de proteger a los acreedores a costa de desproteger a los ciudadanos. Les chantajean dicindoles que hay que salvar a la banca privada de la bancarrota, si no quieren que se hunda la economa y lo pierdan todo. Terrorismo financiero de baja estofa, que ha calado en la sociedad y se ha impuesto como inevitable, cuando lo racional, no sera ayudarla a fondo perdido, sino exigir su nacionalizacin, obligando a sus directivos a asumir las responsabilidades, a sus accionistas a soportar el coste y a sus acreedores a cobrarse en ladrillos.

Al no hacerlo as, nminas, pensiones, sanidad, escuelas y empleos se irn por el desage, para que nuestros templos financieros, repletos de basura, reluzcan como nuevos, saneados con el saqueo de los fondos pblicos y el patrimonio de todos. 1

Deuda significa servidumbre. El salario mnimo se convertir en mximo, y la reforma laboral nos acercar a China cuya economa marcha viento en popa.

Como se necesita apretar fuerte las clavijas a la poblacin para conseguirlo, los poderes fcticos se han quitado la careta democrtica y tomado directamente las riendas del negocio, colocando a sus peones al mando de los gobiernos, sin intermediarios, paos calientes ni disimulos, evitando tentaciones populistas, como el malogrado referndum de Grecia, y recordando a los ciudadanos que solo son convidados de piedra, morralla, gentes que votan pero no deciden nada. La soberana popular reside en los mercados, no en los ciudadanos, y estrujar ms a los de abajo, siempre genera confianza. Lo adecuado es quebrar pases para que no quiebren bancos2, endosando a los estados, y por ende a sus habitantes, la insolvencia de la banca:

Un hecho que, calcado, se ha repetido en Espaa:

La provisin inacabable de dinero que los bancos centrales regalan a la banca privada al 1,25%, sta lo utiliza para tapar sus agujeros, o se lo vuelve a represtar al estado al 5% y ms, obteniendo una bonita ganancia sin mover un dedo ni correr riesgo, no importndole dejar a las empresas sin crdito para funcionar, lo que ha provocado una cada brutal de la actividad econmica que ha disparado el paro, mermado los ingresos del estado e incrementado el dficit pblico. No conformes con arruinarse ellos, arrastran a los dems al foso.

Los pases de la eurozona podran cubrir su dficit sin problemas si se les permitiera financiarse con eurobonos o si el Banco Central Europeo (BCE) adquiriera deuda soberana suya en vez de tener que recurrir la banca para hacerlo, pero a pesar de que entre 2008 y 2010, los bancos recibieron ms de1,6 billones de euros en ayudas pblicas (ms otros 210.000 millones de euros procedentes de la Reserva Federal Americana), resulta que el Banco Central Europeo solo puede comprar deuda basura emitida por los bancos privados, pero no por los estados 5, demostrando que su independencia empieza y termina en Goldman Sachs; algo de lo que se aprovechan los acreedores extranjeros que no vacilan en presionar al mximo sobre la deuda soberana, disparando la prima de riesgo, y dejando a la especulacin que haga el resto. 

La va ms lgica para atajar el desequilibrio de las cuentas del estado sera por supuesto hacer tributar ms a los que ms tienen, prohibiendo los parasos fiscales, las apuestas con derivados o imponiendo peajes a los movimientos de capital; algo tan elemental como imposible de conseguir, dado que los ricos son intocables y su blindaje es a prueba de impuestos, por lo que la refundacin del capitalismo tendr que esperar a la prxima crisis.

Alterar el guin de austeridad que nos han marcado, requiere sopesar con cuidado la salida del euro, examinando serenamente sus pros y sus contras, sin dejarnos embaucar con discursos sesgados y catastrofistas:

De verdad se desarrollaran las cosas de ese modo? no se omite nada fundamental en este anlisis?

Porque, de entrada, lo prioritario sera acometer la reestructuracin total de la deuda, negociando una quita de parte de la misma, acordando perodos ms largos de devolucin y de carencia de intereses, tipos ms bajos, etc., tal y como hicieron Argentina o Islandia con excelentes resultados. Mejor tener fiebre un da que estar toda la vida enfermos. Les guste o no, los acreedores estaran obligados a negociar porque un impago supondra la puntilla para ellos y de retruque la debacle en cadena del sistema capitalista.

Un rgimen de semiautarqua econmica durante una temporada, servira por otra parte para poner orden en la casa. Claro que habra que instaurar un corralito, (recordemos que el argentino no lleg a un ao) para evitar la fuga masiva de capitales, pero si se hiciera estableciendo unos lmites razonables para la retirada de efectivo (cosa relativamente sencilla dado que el 60% de los trabajadores espaoles son mileuristas), dicha medida, aunque impopular, no alterara significativamente la vida cotidiana de la gente, ni supondra mayores inconvenientes para ella. Es ms la mala prensa y la sicosis creada que la realidad.

El sistema financiero se depurara y limpiara de bancos txicos que se nacionalizaran sin coste alguno para las arcas del estado, lo que permitira que el crdito fluyera al sector productivo. Las importaciones se encareceran, y especialmente las energticas, lo que contribuira a desarrollar las energas renovables, uno de los pocos campos tecnolgicos en que Espaa es puntera. Toda la produccin de origen nacional en general se vera reforzada, y las empresas que desarrollan buena parte de su actividad en el extranjero y cobran en divisas, as como las empresas exportadoras, mejoraran notablemente su posicin competitiva.

En cuanto a los aranceles, caso de existir, seran recprocos, afectando tanto a las exportaciones como a las importaciones, con lo que su impacto final sera nulo o despreciable. La inflacin generada por el aumento de precios de los productos de importacin, quedara suavizada por el corralito, ya que el dinero lquido sera un bien escaso.

El cambio inicial de euros a pesetas debera hacerse lo ms relajado y amplio posible para evitar que las deudas actuales nominadas en euros y en otras divisas no creciesen con devaluaciones posteriores de la peseta. Tasa de cambio que favorecera la entrada de capitales, de inversiones y de turismo extranjero, reactivando la compraventa de viviendas. Habra inversin, dinamismo y crecimiento: en una palabra trabajo y actividad, que se traducira en mayores ingresos fiscales, con la consiguiente reduccin del dficit pblico y mejora de la balanza comercial. Con el beneficio aadido de que al comprar el banco de Espaa deuda del estado, se tornara innecesaria la mediacin de la banca privada, abaratndose considerablemente su coste para todos.

Como la palabra solidaridad no existe en el diccionario europeo, si no es posible plantear soluciones conjuntas, cada cual tendr que buscar la suya. El retorno de la peseta no constituye la panacea maravillosa, pero s la solucin menos mala en las actuales circunstancias, y con seguridad la ms justa socialmente si no queremos terminar, gracias a los recortes, con los ojos oblicuos y trabajando de sol a sol para comer una porcin de arroz. Porque aunque dios descans al sptimo da, los chinos no.

O nos vamos del euro, o el euro se ir de nosotros.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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