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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2011

Lo que est en juego

Boaventura de Sousa Santos
Carta Maior

Traducido por Antoni Jess Aguil y revisado por lex Tarradellas


Se ha perdido la compostura.La profundizacin de la crisis en Europa ha hecho posible una nueva radicalidad y una nueva transparencia. Hasta hace poco, se consideraban radicales las posiciones opuestas a la intervencin y recetas de la troika [1] por razones de soberana, democracia, y por la sospecha de que la crisis era el pretexto de la derecha para implementar en Portugal las polticas de choque de las privatizaciones, incluidas las de la salud y la educacin. En vista del desastre griego, proponan el incumplimiento del memorndum de entendimiento [2] o exigan una auditora pblica de la deuda para eliminar parte del endeudamiento ilegtimo o incluso ilegal. Eran consideradas radicales porque cuestionaban la supervivencia del euro, desacreditaban a Portugal en el contexto europeo e internacional y porque, en caso de ponerse en prctica, conduciran al desastre social, precisamente lo que se pretenda evitar con el memorndum.

La profundizacin de la crisis ha originado una nueva radicalidad que, paradjicamente, y al contrario de la radicalidad anterior, parte de la estricta conformidad con la lgica que rige la troika y el memorndum. Comentaristas del Financial Times y polticos de pases del norte de Europa defienden el fin del euro, porque, al fin y al cabo, el euro es el problema; proponen un euro para los pases ms desarrollados y otro para los menos; sostienen que la salida controlada del euro por parte de Grecia (o de otros pases, se sobreentiende) puede que no sea mala idea; y defienden, por ltimo, la permanencia del euro, a condicin de que los pases endeudados se sometan completamente al control financiero de Alemania (federalizacin sin democracia). Dicho de otro modo, la radicalidad tiene actualmente dos caras, y esto quizs nos permita una nueva transparencia respecto a lo que est en juego o nos conviene.

La transparencia de lo que se omite es tan importante como la de lo que se dice. Esto es debido a que, en ambos casos, los intereses subyacentes han quedado al descubierto.

La transparencia de lo que se omite. En primer lugar, no es posible volver a la normalidad en el actual marco institucional europeo. En este marco, la Unin Europea camina inevitablemente hacia su descomposicin. A Italia le seguirn Espaa y Francia. En segundo lugar, las polticas de austeridad, adems de ser injustas socialmente, no slo son ineficaces, sino tambin contraproducentes. Nadie puede pagar sus deudas produciendo menos, por lo que despus de estas medidas vendrn otras an ms severas, hasta que el pueblo (no tengamos miedo de la palabra), golpeado y desesperado, diga basta. En tercer lugar, los mercados financieros, dominados como estn por la especulacin, nunca recompensarn a los portugueses, los griegos o los irlandeses por los sacrificios hechos, pues la insuficiencia de estos sacrificios es lo que alimenta los beneficios de la inversin especulativa. Sin controlar las dinmicas especulativas, y esperando a que el mundo haga lo que puede y debe empezar a hacerse slo en Europa, el desastre social se producir de todos modos, tanto por la va de la obediencia como de la desobediencia a los mercados.

La transparencia de lo que nos conviene. Me refiero a los portugueses, aunque el "nos" abarca al 99% de los ciudadanos y a todos los inmigrantes del sur de Europa, as como tambin incluye a todos los europeos para los que una Europa de nacionalismos es una Europa en guerra y para los que la democracia es un bien tan precioso que slo tiene sentido si est democrticamente distribuido. Cualquier solucin que trate de minimizar el desastre que se aproxima debe ser una solucin europea, es decir, una solucin articulada, como mnimo, con algunos pases del euro.

Hay dos posibles soluciones. La primera, llamada escenario A, consiste en ejercer presin junto al resto de pases "en dificultades" para cambiar a corto plazo el marco institucional de la Unin Europea para llegar a un mutuo acuerdo con la deuda y federalizar la democracia. Entre otras cosas, esto implica conferir ms poder al Parlamento Europeo, hacer que la Comisin responda ante l y elegir directamente la presidencia. Tambin implica una poltica industrial europea y la bsqueda de los desequilibrios comerciales dentro de Europa. Por ejemplo, Alemania, que tanto exporta al resto de Europa, no debera importar ms del resto de Europa, abandonando el mercantilismo de su incesante bsqueda de excedentes comerciales? Para que esto sea posible, es necesaria una poltica aduanera y de preferencias comerciales intraeuropeas, adems de una refundacin de la Organizacin Mundial del Comercio (hoy un cadver aplazado), en el sentido de empezar a construir el modelo de cooperacin internacional del futuro: acuerdos globales y regionales que, cada vez ms y siempre en la medida de lo posible, hagan que los lugares de consumo coincidan con los lugares de produccin.

Tambin es necesaria una prudente regulacin financiera a escala europea que contemple un mandato posneoliberal para el Banco Central Europeo (ms poderes de intervencin basados en un mayor control democrtico en la estructura y el funcionamiento). Esta solucin se opone frontalmente a la solucin autoritaria propuesta por Alemania, que consiste en poner a todos los pases bajo la tutela alemana a cambio de eurobonos o algn otro mecanismo de europeizacin de la deuda. Esta rendicin al imperialismo alemn significara que en Europa slo tiene derecho a la democracia quien tiene dinero.

El escenario A es muy exigente. Implicara que, de manera inmediata, y a pesar de las limitaciones del actual mandato, el Banco Central Europeo asumiera un papel mucho ms activo para garantizar el periodo de transicin. Sin embargo, la prudencia recomienda prever y considerar seriamente el fracaso de este hipottico escenario.

Por este motivo, debemos comenzar a preparar cuanto antes el escenario B, una salida del euro, solos o con otros pases, argumentando que, como demuestran los hechos, con l, las desigualdades entre pases no han dejado aumentar. La auditora de la deuda ser una seal de la seriedad de nuestro propsito. Los costes sociales de la solucin B no son ms elevados que los costes del fracaso de la solucin A y, al menos, dejan ver una luz al final del tnel.

Notas

[1] Se refiere a la Unin Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. (N. T.)

[2] Documento que plasma los acuerdos de cooperacin bilateral o multilateral suscritos entre partes. (N. T.)

Boaventura de Sousa Santos es socilogo y catedrtico de la Facultad de Economa de la Universidad de Coimbra (Portugal).

Fuente: http://www.cartamaior.com.br/templates/colunaMostrar.cfm?coluna_id=5321




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