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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2011

Avance del informe: Colombia y sus miles de presos polticos silenciados
Miles de presos polticos son el rostro de la empata acribillada

Azalea Robles
Rebelin

La cantidad alarmante de presos polticos pone de manifiesto una situacin gravsima de represin contra el pensamiento crtico, contra la reivindicacin social y el derecho a la participacin poltica, slo comparable a la situacin de vulneracin a las libertades de una dictadura militar.


1. Introduccin a una realidad invisibilizada

Hay al menos 7.500 presos polticos en Colombia, otro triste record de un estado cuyo nivel de represin y exterminio de la oposicin rebasa incluso el de las dictaduras asumidas como tal, y que goza sin embargo de amplio beneplcito en la diplomacia internacional, porque muy fcilmente la llamadacomunidad internacional cierra los ojos sobre genocidios, si stos permiten el saqueo de los recursos del pas anegado. La mayora de los presos polticos en Colombia son civiles encarcelados bajo montajes judiciales: sindicalistas, periodistas, acadmicos, estudiantes, ambientalistas, campesinos encarcelados para callar su reivindicacin social, desintegrar la organizacin poltica, y callar el pensamiento crtico. La prctica represiva de los encarcelamientos arbitrarios sigue recrudecindose. El 90% de los presos polticos son civiles, los presos polticos y de guerra de las organizaciones polticas militares FARC y ELN son aproximadamente el 10% del total de presos polticos.

Presento en esta introduccin dos testimonios de presos polticos por ser esclarecedores de una realidad silenciada:

El profesor Miguel ngel Beltrn, aos preso poltico: La actitud de que a todo aquel que investiga la realidad social con un lente crtico se le tilda de guerrillero proviene de un Estado que persigue y criminaliza a quienes pensamos diferente. Mis escritos han sido tomados como prueba para acusarme del delito de rebelin, lo que constituye una clara persecucin al pensamiento crtico.   El propsito del rgimen al mantenerme privado de la libertad, es enviar un claro mensaje a los acadmicos crticos y a la universidad pblica en general: 'cudense de estudiar el conflicto social y armado con una perspectiva diferente a la oficial, porque miren lo que les puede suceder. Y esto cala en algunos sectores.   [1]  

Marinelly Hernndez, presa poltica y de guerra testimonia de las aberrantes torturas que el estado colombiano comete contra los familiares de los insurgentes, una realidad silenciada: A nuestro padre el Ejrcito colombiano, en unin con los paramilitares lo colg vivo de sus manos introduciendo ganchos en sus extremidades como si fuera carne de carnicera, luego le chuzaron el estmago y todo su cuerpo con una navaja, despus arrollaron sus labios como se les taja a los pescados, por ltimo, le dieron un tiro de gracia en su cabeza; segn medicina legal a nuestro padre lo torturaron vivo. Mi pap tena 70 aos de edad, Cmo es posible que hagan eso con un anciano, tildndolo de guerrillero? Acaso por yo ser revolucionaria Tenan que cobrarlo con la vida de mi padre? [2]  

Marinelly, de una familia campesina, narra que durante su niez vivi en carne propia las agresiones que el Ejrcito colombiano desat contra el campesinado por pertenecer al partido opositor Unin Patritica (UP); fue testigo de mltiples asesinatos de campesinos, amigos, y familiares, cuyos cuerpos eran abandonados con seales de tortura o desmembramiento: parte de la guerra sucia y psicolgica que implementaron para asustar a los luchadores populares.

La prisionera explica que las violaciones del Estado colombiano la empujaron a la insurgencia, como su: nica forma de preservar la vida, luchar por ella y reclamar nuestros derechos, y evitar terminar masacrada, torturada o discapacitada por ser ejemplarizada como quedan muchos campesinos, o terminar siendo desplazada y viviendo de las limosnas en las ciudades. [Ibd. ]  

El trabajo de los defensores de derechos humanos y abogados de presos polticos es dificilsimo, siendo estos vctimas de una encarnizada persecucin estatal que ha conllevado desapariciones forzadas, asesinatos, y hasta encarcelamientos de defensores y abogados de presos polticos. Por esta razn los estudios, denuncias y la comunicacin con los mismos presos se ve dificultada. La persecucin contra los que ejercen la solidaridad con los presos polticos, el aislamiento, los traslados, los castigos contra los presos defensores de derechos humanos y las amenazas contra familiares, aunados al implacable silencio de los medios masivos de comunicacin, constituyen la invisibilizacin de una realidad cuyas dimensiones ponen de manifiesto el carcter profundamente antidemocrtico del estado colombiano.

Esta subvaloracin meditica de los miles de presos polticos ha domesticado incluso las mentes de gran parte de la izquierda, que no los reclama debidamente; adoptando como prioridad los reclamos que imponen los mass-media y dejando casi olvidados a los miles de mujeres y hombres que estn hoy tras las rejas por empear sus vidas en la defensa de los derechos humanos y la justicia social.

A la dramtica situacin de vulneracin del derecho a conciencia, opinin y organizacin social, se le suma que los presos y presas estn sufriendo condiciones de reclusin insalubres, con un hacinamiento extremo y la proliferacin de epidemias correlativa; sufriendo penurias de los mnimos vitales que son formas de tortura y de vulneracin a la integridad y a la salud como la privacin de acceso al agua por perodos prolongados [3]; sufriendo atentados contra su salud y derechos bsicos como lo es el suministro de alimentacin en estado de descomposicin o contaminada hasta por materia fecal [4], como se ha comprobado en varios penales.

De igual manera se denuncia la prctica de aislar a ciertos presos polticos en medio de patios paramilitares, como medida evidente de atentar contra sus vidas. A eso se le suman otros crmenes de estado contra la poblacin carcelaria, como lo son las torturas fsicas y sicolgicas y la tortura de denegacin de asistencia mdica .  

La declaracin del ltimo encuentro en solidaridad con los 7.500 presos polticos, expres:

El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario es la principal entidad del Estado comprometida con las torturas, tratos crueles e inhumanos y con su participacin en la comisin de delitos de lesa humanidad. Denunciamos la entrega de prisioneros polticos por parte del INPEC, a los grupos paramilitares a las salidas de los centros de reclusin, y la muerte de los prisioneros () El hacinamiento obedece al aumento de internos como poltica criminal del Estado de aumentar el nmero de conductas punibles y las penas para delitos que atentan contra la seguridad del Estado. Se mantienen las condiciones degradantes expuestas en la sentencia de tutela T- 153 de 1998, que declar que el sistema penitenciario colombiano violaba de manera masiva y estructural los derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad, definiendo la situacin como un Estado de cosas inconstitucional.
[5]

Apenas finalizado el encuentro, las retaliaciones del estado se desataron: tomando sanciones arbitrarias contra presos y presas polticas y arremetiendo con especial brutalidad contra la protesta pacfica de los presos en la crcel de Valledupar que estaban amarrados a 15 metros del suelo desde haca semanas en protesta por las torturas, privacin de agua y tratos degradantes que les infligen [6]. La polica procedi a soltarlos con violencia de las estructuras a las que estaban amarrados provocando cadas de hasta 15 metros de los presos; para luego encerrarlos y torturar a los que estaban an concientes. Los presos del penal relatan que oan atroces gritos de tortura y que asimismo vieron como la polica sacaba cuerpos inertes en sbanas. Se contaron ms de 30 heridos, y 5 prisioneros quedaron entre la vida y la muerte [Ibd.]

2.
Vulneracin de las libertades solo comparable a una dictadura militar: la sociedad entera es agredida

La cantidad alarmante de presos polticos pone de manifiesto una situacin gravsima de represin contra el pensamiento crtico, contra la reivindicacin social y el derecho a la participacin poltica, slo comparable a la situacin de vulneracin a las libertades de una dictadura militar. La existencia de miles de presos polticos es relevante no solo para las mujeres y hombres que son vctimas del encarcelamiento por sus ideas, no solamente para sus familiares que son sumidos en el dolor y la persecucin, sino tambin para la sociedad en su conjunto: en efecto, los presos polticos son seres humanos arrancados a la sociedad, privando a esta del capital humano de seres encarcelados precisamente por su entrega a la comunidad, por su indispensable trabajo documental, jurdico, docente, periodstico, sociolgico, sindical, ambientalista. Es un atentado contra el desarrollo de un pueblo. Lo que busca el estado es desarticular la organizacin social, hacer desaparecer el tejido socio-poltico que pugna por un cambio en las relaciones de poder, de desigualdad social, de tenencia de la tierra. Las desigualdad social en Colombia es extrema. Colombia es el 3er pas ms desigual del mundo, justo tras Hait. En Colombia mueren anualmente 20.000 nios por falta de agua potable, en el 4to pas con ms riqueza hdrica del mundo. Ante la reivindicacin social natural que surge de esta situacin de inequidad, el estado, funcional al gran capital nacional y transnacional que se enriquece en base a la explotacin laboral y al saqueo de los recursos, reprime de manera brutal: con sus herramientas oficiales (ejrcito, polica, fiscales) y paraestatales (la herramienta paramilitar) aumenta los asesinatos, las desapariciones forzadas y los encarcelamientos arbitrarios de intelectuales crticos, de activistas de procesos comunitarios, de organizaciones estudiantiles, campesinas, indgenas, afrodescendientes, viviendistas, ambientalistas, sindicalistas, etc.


* Este texto forma parte del dossier Colombia y sus miles de presos polticos silenciados   que abarca el contexto de intereses econmicos y la represin poltica correlativa, las condiciones de tortura, los montajes judiciales, la invisibilizacin del drama y lo que su existencia pone de manifiesto. El ndice de captulos del dossier puede consultarse tras las Notas del presente avance.  

NOTAS

[1] Miguel ngel Beltrn en la entrevista del 14 de abril 2011, "La verdad resulta incmoda para el sistema" http://www.traspasalosmuros.net/node/360
[2] Marinelly Hernndez, presa poltica y de guerra testimonia y se declara en Ruptura con el Estado colombiano, ante un juez de Quibd: http://www.traspasalosmuros.net/node/359
[3] La privacin de agua por das seguidos es una prctica reiterada en centros como el de Valledupar, al interior del cual las temperaturas rondan los 35- 40 grados; los presos enferman debido al agua infectada, y las infecciones no tratadas por denegacin de asistencia mdica han producido incluso fallecimientos. En los centros de Bogot y de lugares ms fros, una de las prcticas lesivas para la salud de los presos es baarlos con agua helada, y obligarlos a permanecer as desnudos en patios con temperaturas que pueden rondar los 5 grados, como lo denuncian los presos del centro ERON cuyas prcticas son inspiradas del modelo carcelario estadounidense que se impone a Colombia. "Proyectada para albergar cerca de 4000 presos, las instalaciones del ERON- Bogot no cumplen con las normas mnimas consagradas por los protocolos internacionales para el tratamiento de las personas privadas de la libertad. (...) se nos obliga a hacer nuestras necesidades fisiolgicas a la vista pblica, violando el derecho a la intimidad; mientras que por patio se dispone de ocho duchas comunales para una poblacin de 220 internos. La luz solar jams entra al penal y las condiciones de iluminacin y aireacin son precarias; y no obstante las bajas temperaturas del penal, no se nos ha dotado de cobijas pero tampoco se autoriza su ingreso(...) Para los desplazamientos se nos esposa. Situacin que contrasta con la ausencia de cmaras dentro de los pasillos y patios, facilitando la realizacin de actos ilcitos por parte de las autoridades penitenciarias." Denuncian crcel de tortura ERON http://www.traspasalosmuros.net/node/448
[4]  Condiciones inhumanas, golpizas y tortura persisten en la prisin de alta seguridad de La Tramaca, en Colombia, asegur Alliance for Global Justice. Se priva a los presos de agua y la comida contiene materia fecal o est podrida, segn han constatado la Comisin para los Derechos Humanos de Naciones Unidas y distintas ONG, y existen condiciones sanitarias deficientes Se agrava situacin en La Tramaca, penal colombiano de alta seguridad La Jornada, 17 de mayo de 2011 http://www.traspasalosmuros.net/node/429 La Tramaca: El Abu Ghraib de Colombia. Primera parte en la serie de la represin diseada por los EEUU en el sistema penitenciario colombiano James Jordan / Viernes 20 de agosto de 2010 http://www.prensarural.org/spip/spip.php?article4487 Leandro se cans de comer heces en la crcel y se suicid hoy http://www.soyperiodista.com/noticias/nota-6601-leandro-se-canso-de-comer-heces-la-carcel-y-se-sui
[5] Encuentro nacional e internacional en solidaridad con los 7.500 presos polticos colombianos Larga Vida a las Mariposas. Declaracin final, junio 2011. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130004&titular=conclusiones-del-encuentro-nacional-por-la-libertad-de-los-prisioneros-pol%EDticos-
[6] Urge asistencia mdica para los ms de 30 heridos y cese de la violencia policial; Brutal desalojo de protesta pacfica en el penal de Valledupar deja 5 prisioneros en estado crtico http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130317&titular=brutal-desalojo-de-protesta-pac%EDfica-en-el-penal-de-valledupar-deja-5-prisioneros-en-estado-

Captulos del informe:

1. Introduccin a una realidad invisibilizada

2. Vulneracin de las libertades solo comparable a una dictadura militar: la sociedad entera es agredida  

3. Despojo, empobrecimiento y muerte para beneficio multinacional; la voz disidente es eliminada  

4. Montajes judiciales, testigos pagados y pruebas adulteradas fundamentan secuestro carcelario

5. Tras los computadores mgicos, los cibercafs de la selva

6. Detenciones arbitrarias y montajes judiciales recrudecen en zonas de alto inters econmico y contra reivindicaciones fundamentales

7. Persecucin poltica allende las fronteras

8. Aumento vertiginoso de judicializaciones y Hacinamiento carcelario  

9. Grave situacin de homicidios de presos a manos de las autoridades por tortura y denegacin de asistencia mdica  

10. Conclusion. Saqueo conlleva encarcelamientos; alienacin meditica conlleva una tica intoxicada de unilateralidad, cuando el intercambio es camino de paz



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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