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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2011

Soplapollas del ao

Agustn Velloso Santisteban
Rebelin


Se vena barruntando la gilipollez del ao 2011 por los claros signos aparecidos en los anteriores. Incluso si stos hubieran llegado a despertar el inters de algn despistado, el entusiasta coro de animadores del imperio formado por periodistas de todos los medios desde A Corua hasta Tenerife, ha voceado machaconamente con voz tan unnime como sosa: La prestigiosa revista Time ha nombrado al indignado la persona del ao.

Una necedad que anuncia una tontera. No hace ni un lustro que ocurri lo mismo con Barak Obama (2008), algo antes con Bill Gates (2006) y aunque parezca increble con Bush (hijo) en 2004.

Sin embargo, es en 2003 cuando ms sale a relucir el salero yanqui y resulta elegido The American soldier, eleccin acertada como pocas, que sin duda ha sido especialmente apreciada en Guantnamo, Abu Grhaib, Mogadiscio, Bagram, Abottabad y un sinfn de localidades ms que han quedado prestigiadas para siempre jams gracias a la visita de las tropas estadounidenses.

Un porrn de aos celebrando a asesinos, torturadores, hijueputas y otros emprendedores no ha hecho mella alguna entre la profesin periodstica nacional. Esto hace pensar que cuando se dice que el diario The New York Times es la Biblia junto con la dems literatura inspirada por Dios, o sea, la revista Time, el Departamento de Estado, los mercados, las universidades y think tanks, etc.-, en realidad se trata de un eufemismo, parece ms apropiado decir que es el nico alimento del alma periodstica en este pas.

Lo ms llamativo es que esta devocin por los instrumentos del capitalismo -bajo el seuelo de medios de comunicacin, estudios cientficos, ruedas de prensa y otros- no se da solamente en las empresas privadas, sino que la misma frase del principio se pudo escuchar palabra por palabra en Radio Nacional, aunque desde luego esto tampoco es la sorpresa del ao.

Si este seguidismo, ms propio de papanatas que de licenciados universitarios en periodismo, es casi general y como es de temer- tiene alguna influencia entre la gente corriente, que recibe la mayora de las noticias de la mano de aquellos, no es de extraar que muchos consideren normal que los personajes patrios del ao incluso aunque no salgan en la portada del Time ca- sean una copia ms o menos tosca de los estadounidenses.

Monarcas y otros miembros de la realeza campechanos, empresarios y ejecutivos ultra-millonarios con aspecto de tipos que crean riqueza, militares armados aunque representados como ngeles humanitarios, espabilados polticos y otros lderes sociales con soluciones para la crisis que han propiciado, son los ms nombrados y encumbrados respectivamente por sbditos, explotados y arrojados al paro, contribuyentes a los que se les priva de beneficios sociales, mayora de votantes que no les ha votado, etc.

Por eso no es en absoluto un homenaje, sino una burla, la portada del 2006: You. Yes, you control the Information Age (T. S, t controlas la era de la informacin).

Lo mismo pasa con la de 2011. La revista, al presentar la portada, se enrolla con el papel del manifestante en la historia, pero no dice ms que paparruchadas mezcladas con nombres sonoros como el de Fukuyama y Bouazizi, palabras comodn como historia y revolucin y frases huecas como en Norteamrica y en la mayor parte de Europa no hay dictaduras y no se tortura a los disidentes.

Cul ha de ser entonces la portada del ao? Como la de los aos anteriores desde hace muchos: por un lado la imagen de los que han sido borrados de la historia precisamente por Occidente y por otro la de los que luchan para que eso no suceda, al menos impunemente.

Obviamente esto resulta algo imposible de aceptar por Estados Unidos en pleno, sus dirigentes, sus medios de comunicacin y la enorme mayora de la poblacin. Cmo admitira el imperialismo ms destructor y agresor el incalculable dao causado?

Tampoco puede reconocer que unos pocos miles de combatientes armados con explosivos caseros y armamento elemental han hecho historia con sus IEDs y RPGs, es decir, los artefactos explosivos improvisados y las granadas propulsadas por cohetes. Con estas armas, los que luchan contra la ocupacin, han conseguido parar los pies al agresor aunque a costa de mucho sufrimiento y mucha destruccin.

De nada le ha valido a Estados Unidos el gasto de billones de dlares en tecnologa armamentstica. Su ruina moral es igualada con su ruina militar y econmica. sta y no otra es la verdadera portada de todo un pas, un sistema econmico y una civilizacin.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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