Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2011

Violencia en Iraq
La paranoia de Maliki

Patrick Cockburn
La Jornada


Se esperaba que el primer ministro iraqu, Nuri Maliki, incrementara su podero ante la retirada del ltimo pelotn estadunidense, ocurrida este mes. Pero su inesperada decisin de provocar una crisis poltica al ordenar, inmediatamente despus del repliegue, el arresto de su propio vicepresidente y acusarlo de terrorismo, podra debilitar su mandato y desestabilizar Irak.

Maliki acaba de estar en Washington, donde se present como el lder nacional de Irak, no slo de la mayora chita. A horas de su regreso a Bagdad, orden el arresto de su funcionario sunita de mayor rango, Tariq Hashemi, cuyos guardaespaldas declararon ante la televisin que el vicepresidente les pag por cometer asesinatos.

Aquellos que son cercanos al gobierno iraqu sugieren que la explicacin ms simple de las acciones de Maliki es que el gobernante es extremadamente paranoico. Kamran Karadaghi, ex presidente del gabinete de Jalal Talabani, quien ha asistido a muchas reuniones con Maliki, relat a The Independent: est obsesionado con la idea de que existen muchos complots, sobre todo en su contra. Esto ha salido a colacin en numerosas reuniones. Uno queda convencido de que en realidad cree en estas supuestas conspiraciones en su contra, y sospecha, sobre todo, del partido Baaz.

En lugar de enfatizar la unidad nacional, Maliki ha aislado a la minora sunita y ha enfurecido a los kurdos, siendo que ambas comunidades son parte esencial del gobierno iraqu. Lderes de ambos grupos han denunciado anteriormente las tendencias dictatoriales que comenz a mostrar Maliki desde que asumi como primer ministro, en 2006.

Su actitud tambin resulta daina para el presidente estadunidense Barack Obama, quien en su campaa presidencial deber subrayar el supuesto xito logrado al retirar a las tropas de Irak para dejar un pas democrtico y estable.

La paraonia de Maliki podra estar bien justificada, dado que a todos los niveles, la poltica en Irak es muy violenta y sin duda existen conspiraciones en su contra. Ms an, Maliki, de 61 aos, ha pasado gran parte de su vida en la Dawa islmica, partido religioso chita cuyos miembros eran torturados y ejecutados bajo el gobierno de Saddam Hussein si eran descubiertos. No es sorprendente que la mentalidad de los miembros de este partido que sobreviven sospechan que son amenazados por traidores potenciales.

Maliki pas muchos aos en el exilio tras verse obligado a huir de Irak en 1979, y vivi en Irn y Siria hasta que la invasin estadunidense derroc a Saddam Hussein en 2003. El podero chita en Irak puede parecer inquebrantable, pero la comunidad teme contrataques de viejos enemigos.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/12/23/index.php?section=opinion&article=003a1pol

Traduccin: Gabriela Fonseca



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter